Prólogo: La señal del fin de la Paz

Parte 1

La suave luz del sol se filtró.

Los rayos del sol esparcieron su calidez agradable, anunciando el comienzo de la primavera. La suave brisa soplo por la habitación entraba por la ventana abierta, haciendo que la cortina de encajes se moviera ligeramente.

Una región autogobernada establecida para gestionar las personas que vienen de otro mundo. En el cielo de la isla gigante hecha por el hombre construida al reemplazar una parte de la Bahía de Tokio, el clima despejado daba la sensación de la primavera.

Sin embargo, a diferencia del clima agradable, una pesada atmósfera envolvió completamente la Residencia de Ousawa.

La razón era por el silencio que cayó en la sala no hace mucho.

«… Que fastidio.»

Ousawa Akatsuki suspiró en su mente. Justo ahora en su habitación, habían cuatro personas incluyendo a Akatsuki.

Akatsuki y Miu quienes Vivian en esta casa.

También sus amigos Izumi Chikage y Doumoto Kuzuha.

—………

Akatsuki, tranquilamente acostado en el sofá, miró a la chica sentada a su lado.

El nombre de la chica susceptible a mirar abajo era Ousawa Miu. El nombre pertenecía a la hermana menor de Akatsuki.

Sin embargo… la chica en cuestión no era la hermana menor de Akatsuki.

Akatsuki fue invocado al mundo alterno de Alayzard, como resultado de sus dificultadas al convertirse en un héroe y derrotar al Rey Demonio Garius… Por parte de Garius, justo antes de su muerte, le confió a su única hija.

Myuu. Ese es su verdadero nombre.

Y después de que el Rey Demonio Garius muriera, viendo que ella estaba en peligro, Akatsuki le trajo a este mundo. Poniéndole el nombre de su hermana quien ahora ya no estaba aquí y empezaron a vivir juntos. Mientras tanto asistían a la escuela en la Organización Babel, la cual había sido establecida con el objetivo de manejar y entrenar a los chicos y chicas que regresan de mundos alternos.

Aun así, no significaba que todos los problemas estaban resueltos. Si los que estaban alrededor de ellos se enteraban que era una habitante de un mundo alterno, sería problemático y desde el comienzo tenían una relación de un héroe y la hija del Rey Demonio. Para Miu, Akatsuki era el enemigo de su padre. Hablando apropiadamente, era el objetivo de un odio que absolutamente no podía ser olvidado.

… Viviendo juntos a pesar de eso, mientras se conocían entre sí, con el tiempo la confianza surgió entre ellos. Entonces un perseguidor fue enviado de Alayzard para atacar a Miu.

Phil Burnet. Era un humando de este mundo invocado a Alayzard, irónicamente el joven se convertiría en el siguiente héroe después de Akatsuki. En Babel JPN, a la cual Akatsuki y Miu asistían, durante el Torneo de Clasificación, un duelo a muerte contra Phil surgió. A pesar que Phil tenía un contrato con el Dragón Maligno Zahark, una forma de vida de un plano superior, Akatsuki aun lo derrotó. Además, durante la batalla, a pesar que Mio dio su vida para que las personas que la rodeaban no salgan involucradas, la fuertes habilidades persuasivas de Akatsuki la liberaron de su desesperación. Al final, la confianza entre ellos se volvió más profunda.

… Pero a diferencia, lo más probable es que esto causó que los demás notaran que Miu ocultaba algún tipo de secreto.

Especialmente, los que estaban en el mismo equipo en el Torneo de Clasificación, Chikage y Kuzuha, quienes de hecho se enfrentaron contra Phil, sabían que el objetivo de Phil era Miu. Al menos de esas dos, debido a los hechos dichos anteriormente, era imposible mantener el secreto de ellas.

Debido a eso, al final del Torneo de Clasificación, después de volver a casa desde el parque junto al mar.

Akatsuki hizo que Miu tomara una decisión. Sobre si decirles o no su secreto a Chikage y Kuzuha.

Por eso, luego de un conflicto, Miu tomó una decisión. Revelarle el secreto a esas dos.

Por esa razón, Akatsuki se puso en contacto con Chikage y Kuzuha. Para confirmar sus intenciones.

— No le digan a nadie. Es un asunto de vida o muerte. El secreto de Miu es grande, así que es serio. Aun así, tal vez quieran escucharlo.

Escucharán el secreto de Miu de la misma Miu…

Ante la pregunta de Akatsuki de ‘¿qué harán?’, ambas Chikage y Kuzuha enviaron la misma respuesta.

Una respuesta inmediata. Ambas habían dicho las mismas palabras: ‘Iré.’

Él día siguiente, solo un poco después de mediodía, Chikage y Kuzuha llegaron a la casa Ousawa.

… Y así, llegamos a la situación actual.

 

Parte 2

El pesado silencio continuó.

Rascándose la mejilla, Akatsuki observó al reloj colgando en la pared. La hora era cerca de media hora después de la una de la tarde. Desde que Chikage y Kuzuha habían llegado, aproximadamente había pasado una media hora.

Para ser honestos, en este momento deberían estar asistiendo a la escuela.

Sin embargo, a pesar de que era entre semana, Akatsuki y los otros estaban de vacaciones. Como para dar por terminado el Torneo de Clasificación, de hoy en adelante la Babel JPN estaba en vacaciones de primavera.

Diez días. Ese fue el tiempo dado a los jóvenes regresados de otros mundos que asistían a la Babel JPN.

Una vez que terminara, sería el inicio de un nuevo periodo escolar.

El tan ansiado primer día de vacaciones de primavera. Incluso el clima era el mejor. A pesar de eso, Akatsuki estaba pensando en concluir la charla rápidamente y salir con todos. Que pasa con esto, pensó Akatsuki. Si Miu seguía en silencio, la atmosfera se volvería más y más pesada y perdería la oportunidad de comenzar la conversación.

Sin embargo, a pesar de que este asunto también estaba relacionado a Akatsuki, era el problema de Miu. Por eso pensó que era mejor para Miu decirlo con sus propias palabras cuando se sintiera lista.

… Bueno, al menos puedo crear una oportunidad.

Haciendo una leve sonrisa irónica, Akatsuki hizo los preparativos necesarios sin que Miu lo supiera.

— ¿¡…Hyah!?

De repente, Miu gritó en sorpresa.

¿Cuál era la mejor manera de hablar sobre ella con Chikage y Kuzuha? Mientras pensaba sobre eso, de repente su cuerpo se estremeció. Se preguntó por qué, pero Miu rápidamente encontró la razón.

— ¿…Huh?

Inconscientemente dejó de pensar.

Su pecho estaba siendo acariciado. Era porque, antes de que nadie lo notara, la mano izquierda de Akatsuki había pasado tras su espalda.

Su pecho izquierdo cambiando de forma, Miu miró junto a ella con incredulidad.

— ¿Hmm? Que suaves…

Mientras que Akatsuki se mantenía calmado mientras acariciaba el pecho de Miu, inclinó su cabeza a forma de pregunta.

— Con una atmosfera tan tensa, pensé que tus pechos también se pondrían tensos…

— Imbécil… lee un poco la atmósfera.

Al momento en que Miu gritó, golpeó el rostro de Akatsuki con el dorso de su mano derecha.

Levantándose, cruzó sus brazos escondiendo su pecho, protegiéndolo.

— ¡La atmósfera del momento no importa, los pechos de una chica son suaves!

Sin embargo, Akatsuki, quien supuestamente había sido golpeado, sonrió con compostura.

— ¿Qué? Realmente saliste rápido, ¿no, voz?

— ¿Huh…?

Miu involuntariamente se quedó estupefacta. ¿Qué rayos estaba diciendo Akatsuki?

Entonces, la expresión de Akatsuki se volvió gentil.

— Y que no podías empezar a hablar con calma, solo desalojé tus sentimientos. Si te sigues preocupando por siempre, no progresarás. Izumi y la Representante de la Clase decidieron venir a escuchar tu historia y vinieron justamente por ti. Y aun así, si te quedas callada, estarías siendo ruda con ellas.

— Ah…

Miu, empezando a entender, miró a Chikage y Kuzuha que estaban sentadas en el sofá del otro lado.

No sabían cómo reaccionar a la súbita acción de Akatsuki. Luego de mirar a sus ojos, Chikage y Kuzuha mostraron sonrisas complejas. Sin embargo, seguían sin decir nada, porque estaban esperando a que Miu comenzara a hablar. Si decían algo, solo presionaría a Miu.

Para que eso no sucediera, seguían esperando a Miu.

— Lo siento… chicas.[1]

Hacia Miu, quien involuntariamente agachó la cabeza, Chikage le dirigió una sonrisa amable.

— No hace falta que te disculpes… además, no hay necesidad de apresurarse.

La razón era,

— Ya que ambas, la Representante de la Case y yo, vinimos a escuchar a Miu decirlo con sus propias palabras.

— Cierto… Así que no creas que estamos forzadas a escucharlo.

Dijo Kuzuha. Y, confrontando a Akatsuki con un tono severo.

— Ousawa-kun. A pesar de que estamos agradecidas, deja de apresurar las cosas. Porque esperaremos hasta que esté lista.

— Sí, ok. Mi error…

Akatsuki se encogió de hombros, pero aun mostraba una sonrisa satisfecha.

Puso sus manos detrás de su espalda y su cuerpo se hundió profundamente en el sofá,

Parecía que no quería decir nada más. Akatsuki se quedó callado y cerró sus ojos.

Sin embargo, Ousawa Miu lo notó. La retirada de Akatsuki no fue solo por las palabras de Miu.

Fue por las palabras de Chikage y Kuzuha, quienes creían en Miu. Así que Miu no dudaría como hasta ahora, se fijó en esas dos para que sus pensamientos pudieran ser escuchados.

Eso fue, interferencia gentil.

Miu recordó. Cuando le pregunto si abriría su corazón a Chikage y Kuzuha o no, esas fueron las palabras de Akatsuki. Asumiendo que tengas que escoger, te protegeré con toda mi fuerza… eso fue lo que Akatsuki le había dicho. Por esa razón, Miu tomó la decisión de contarle a Chikage y Kuzuha.

No quiero involucrar a esas dos, se sentía así. A pesar de que mi destino está lleno de grandes peligros. Incluso a pesar de que ambas presenciaron a Phil durante el Torneo de Clasificación y lucharon, siempre podría evitar el problema. Se decidía engañar a Chikage y Kuzuha para que no fisgonearan más sobre sus asuntos, podría ocurrírsele algo.

Sin embargo, si lo hacía, ambas seguramente lo notarían al final. Que ella las había engañado.

Cuando llegara ese momento, podría indudablemente distanciarlas y esa probabilidad sería su fin.

Naturalmente, esas dos se distanciarían de Miu.

Porque el resultado de mentir… seguramente sería ese.

… Pero.

Miu pensó. Ciertamente no quería eso.

Eran las primeras amigas que lograba hacer. Existencias a las que podría llamar mejores amigas, no quería perderlas.

Tal vez conociendo la verdad, Chikage y Kuzuha se alejarían. Sin embargo, incluso en ese caso, no quería que se separaran por no decir nada.

Así…

—… ¿Esta bien? Chikage-san, Representante de la Clase.

Debía preparar su corazón. Sentándose derecha en el sofá, miró a esas dos que estaban al frente.

«Les diré. Recemos.[2]»

— Puede ser un poco largo, pero… ¿Me escucharán? Mi historia.

 

Parte 3

Después de eso, Miu les contó a Chikage y Kuzuha sobre su pasado.

Desde que ella era una habitante de otro mundo, a su posición como la hija del Rey Demonio, como los detalles de cómo, teniendo una relación de enemistad con Akatsuki, ambos volvieron a este mundo. Y de cómo, desde que llegó a este mundo, poseyó el nombre de la hermana de Akatsuki, hasta la verdadera identidad de Phil Barnett y su objetivo oculto.

Una vez que terminó la historia… antes de que supieran, la luz del sol estaba bajando.

Mirando al reloj, Miu se percató. Desde que empezó con la historia, tres horas completas habían pasado.

Así, en orden de tomar un descanso de la conversación, por pedido de Akatsuki, tomaron un pequeño receso.

En la mesa frente a ellos, las tazas de té de todos se habían vaciado.

—… Pondré un poco más de té.

Diciendo eso, Miu puso las tazas en una bandeja y se dirigió a la cocina.

Colocó los cuatro sets de tazas de té y azucareras en el fregadero y colocó una tetera llena de agua sobre el fuego de la cocina. Finalmente, Miu dejó escapar un gran suspiro.

El agua que salió desde el grifo estaba haciendo ondas circulares en el fregadero de acero inoxidable.

Miu escuchó por un rato el sonido del agua.

—… Hey, gracias por tu arduo trabajo.

De repente, alguien la llamó. Mirando hacia atrás, allí estaba Akatsuki, recostándose contra la pared de la entrada a la cocina, con una mirada gentil en su cara.

— Sí…

Miu calladamente asintió y se volvió hacia el fregadero. Después de eso, empezó a lavar las tazas de té, deslizando gentilmente la esponja húmeda con detergente.

Entonces, Akatsuki, sin decir ninguna palabra, se acercó a Miu, y…

— Ah…

Mientras calladamente lavaba las tazas, la visión de Miu de repente se oscureció. Había sido abrazada. Parece que su cabeza estaba siendo abrazada desde el costado. Miu detuvo sus manos y con un tono agitado,

— Eso es peligroso… ¿Qué tal si rompo una taza?

— Relájate. No hay forma en que deje que una chica a la que estoy abrazando sea lastimada.

Ese tono bromista la reconfortaba.

— Hiciste lo mejor…

—… Sí.

Ante la voz de Akatsuki que cosquilleaba con un reconfortante calor, no pudo evitar hacer un tembloroso asentimiento.

Miu suavemente cerró sus ojos en el pecho de Akatsuki. Se recostó en él como si le confiara todo su cuerpo.

El recibir la amabilidad de Akatsuki, Miu sabía hasta qué grado se preguntaba de una manera de transmitir la verdad a Chikage y Kuzuha o no. Por eso, Miu dócilmente adulaba esa gentileza.

No había vuelta atrás. Desde que les dijo todo a ellas.

De ahora en adelante, todo dependía del juicio de Chikage y Kuzuha.

Si mantendrían su amistad como hasta ahora, o si terminarían como enemigas.

— Me pregunto si me explique lo suficiente…

— Yap, de eso no hay dudas.

Acarició su cabeza, como si le dijera que no se preocupara.

Entonces, Akatsuki puso ambas manos en los hombros de Mui y gentilmente alejó su cuerpo.

—… Bueno, ya que estaré alistando el té, deberías volver primero.

— Eh, pero…

La cara de Miu se nubló. Akatsuki, ¿Por qué no escuchamos juntos la respuesta de Chikage y Kuzuha?

— Cuando las llamé, me preguntaron algo. Pero después de escuchar tu historia, aún no saben qué respuesta darte. Eso es, porque te darán una respuesta pensada a fondo… esa respuesta, quiero que la escuches primero.

¿Qué debería hacer?

— Sin embargo, si dices que quieres que la escuche contigo… ¿Te importaría si estoy presente?

La decisión hecha por Miu después de pensarlo por un rato, Akatsuki la respetó sin quejarse.

Como resultado… Akatsuki estaba solo en la cocina.

El agua en la tetera ya había hervido, ahora la estaba enfriando a una temperatura adecuada.

Calentando las tazas y la punta de la tetera con agua caliente, Akatsuki estaba contando.

Las gradualmente decrecientes figuras eran una cuenta atrás al momento de su llegada.

Y, justo cuando llegó justo bajo 10. Una sola voz resonó desde la sala.

—……

Era un llanto. Lo que la voz temblorosa transmitió fue un llanto sentimientos insoportables desbordados.

Akatsuki sabía quién era el dueño de esa voz. Y también por qué estaba llorando.

Así que Akatsuki no se movió de ese lugar.

Ousawa Akatsuki no sabía cómo reaccionar a las lágrimas de una chica.

En este caso, si actuaba, entonces esas lágrimas serian de tristeza.

Si hubieran sido ese tipo de lágrimas, Akatsuki se hubiera apresurado a la sala.

Sin embargo… esas lágrimas eran diferentes.

Quienes tenían que actuar ante esas lágrimas eran las personas que actualmente estaban a su lado.

Así que,

—… Eso es bueno.

Akatsuki mostró una sonrisa satisfecha. Entonces, como si recordara algo.

—… Tch, que mal. Ya que sucedió antes de lo esperado, perdí la cuenta.

Distraído por la situación ahí, tal vez el agua se hubiera enfriado demasiado.

Rascándose su mejilla con molestia, Ousawa Akatsuki mostró una sonrisa irónica insatisfecha.

— Bueno, ¿no está bien eso? Más que caliente, tal vez sea mejor para un cuerpo enfriado por llorar.

 

Parte 4

La guerra debió haber terminado.

En el mundo llamado Alayzard, la guerra entre humanos y demonios había durado mucho tiempo.

Entonces, un solo joven invocado desde un mundo alternativo le puso fin tras derrotar al Rey Demonio.

El nombre de ese joven era… Ousawa Akatsuki.

Sin embargo, cuando fue invocado, Akatsuki no tenía ningún tipo de poder. Como eso, Akatsuki obtuvo poder, creció hasta ser llamado héroe y se las arregló para derrotar a Garius, quien era temido como el más poderoso Rey Demonio de la historia, dado a que tuvo una única oportunidad.

Cuando Akatsuki fue invocado, ya había un héroe en Alayzard.

El caballero del reino hechicero de Sherfied, Leon Aceperio.

Ese Leon, quien era llamado el símbolo de esperanza, sufrió una temprana muerte noble.

Lo que es más… protegió a Akatsuki de la daga asesina del Rey Demonio Garius. Para Akatsuki, fue la muerte del primer verdadero mejor amigo que había hecho en el mundo alterno.

La esperanza se había perdido. Más que eso, habiendo perdido incluso la capital del reino Erdia, la gente de Alayzard cayó en la desesperación, naturalmente dirigiendo la culpa hacia Akatsuki. Sujeto de tal implacable infamia, Akatsuki escondió su paradero luego de eso. Como resultado, Akatsuki trajo hacia sí mismo aún más críticas.

Todos, con cosas como ‘Ese tipo escapó’ y ‘Es un bastardo’, uno tras otro tacharon a Akatsuki como un cobarde.

… Sin embargo, Akatsuki no escapó.

Fue solo a la “Dimensión de los Dioses”, el mundo en el que los dioses viven y arriesgando su vida controló el “Renkan Keikikou”, el cual le dejaba manipular a su voluntad el ki dentro de su cuerpo. Entonces Akatsuki apresuró una estrategia para recuperar la capital, rescatando a la princesa Risty, quien había caído en un predicamento. Repeliendo al ejército del Rey Demonio, dirigió al ejército de liberación hacia la victoria.

De repente, Akatsuki se convirtió en el verdadero héroe de Sherfied. Y… desde allí el milagro ocurrió.

Por un gran número de órdenes, una multitud de problemas y un gran número de adversidades, antes de que los supiera, Akatsuki empezó a ser llamado héroe. Y aun así, Akatsuki seguía siendo odiado por las personas que lloraban la muerte de Leon. Como resultado, tacharon a Akatsuki con el estigma del “Héroe Malicioso[3]”.

No obstante, Akatsuki, cargando con ese estigma, después de un largo viaje logró matar al Rey Demonio Garius. Y la paz que la gente de Alayzard había esperado por tanto, llegó.

Era como se esperaba.

***

— Akatsuki…

La joven reina de Sherfied, al reino hechicero de Alayzard, susurró ese nombre.

Risty El Da Sherfied. Ella, quien había viajado con Akatsuki, era uno de los héroes que siguieron luchando para lograr derrotar al Rey Demonio Garius.

Risty recordó las palabras que habitualmente decía Akatsuki en su viaje para derrotar al Rey Demonio Garius.

… Para traer verdadera paz a Alayzard, es esencial derrocar al Rey Demonio.

Por esa razón, Akatsuki derrotó por sí mismo al Rey Demonio Garius.

De las alabanzas y envidias de ser el héroe que derrotó al Rey Demonio, a los planes y proyectos para hacer uso de tal héroe, hasta el odio de la facción que resentía al “Héroe Malicioso” que había causado la muerte de Leon.

Cargando con nada y todo, Akatsuki regresó a su mundo. Eso fue lo que Ousawa Akatsuki pensó que era la mejor opción.

Por supuesto, Risty junto con sus compañeros, Zecks y Ruthie, detuvieron a Akatsuki. ¿Por qué debería actuar Akatsuki como si hubiera sacado el palo más corto?

Sin embargo, terminaron escuchando de Akatsuki, que pensaran sobre cuál era la mejor opción para Alayzard. Y también, que había personas en su mundo a las cuales debía detener… diciéndoles eso, la decisión de Akatsuki era firme e inquebrantable. Por eso, el grupo de Risty no pudo decir nada más.

… Y, diciendo sus despedidas a Akatsuki para cuando regresara a su mundo, el grupo de Risty tenía la misión de volver esa paz que llego tras derrotar al Rey Demonio en paz verdadera. Lo que preocupaba especialmente a Akatsuki era como los demonios se comportarían luego del deceso del Rey Demonio Garius. Unir las manos en amistad era imposible, pero quería que al menos de ahora en adelante dejaran las peleas. De otra forma, quien sabe hasta cuándo duraría la guerra, eso era lo que frecuentemente decía Akatsuki cuando viajaba.

Risty estaba conforme con la idea. Desde luego, la falta de perdón hacia los demonios permanecía firmemente arraigada dentro de la gente. A decir verdad, Risty era igual. Leon no fue el único quien murió en el enfrentamiento contra el ejército del Rey Demonio en la capital hace cinco años. Empezando por sus padres, el Rey y la Reina, todos los miembros de la nobleza excepto Risty, murieron. No podía perdonarlos por eso.

… Sin embargo, ahora Risty se había convertido en la Reina de Sherfied. Si Risty seguía odiando a los demonios y creando guerra contra ellos, no solo los soldados de Sherfied, incluso las masas se enfrentarían al peligro. Las guerras eran, luchas entre naciones. La responsabilidad yacía en los hombros de sus reyes. Los seres conocidos como Reyes, llegado el momento, debían morir a cambio de la vida de las personas en el reino. Y viendo que el Rey Demonio Garius había muerto, la guerra entre humanos y demonios había terminado.

… A pesar de eso.

Quejándose un poco dentro de su corazón, Risty lentamente levantó su cara para mirar frente a ella.

Justo ahora, ante Risty, estaban las espaldas de muchos soldados.

Era el ejercido del reino de Sherfied.

A su derecha estaban desplegadas las tropas mecánicas de la nación mecánica militarista, el imperio de Disdia.

Al otro lado, a su izquierda, estaban desplegadas las tropas del país religioso, el Imperio Sagrado de Arekrasta.

Las tropas de los tres países, justo ahora, como ejércitos aliados, estaban agrupadas en una sola formación.

Cualquiera que pasara por allí se fijaría en la misma cosa que Risty.

Eso era, un bosque profundo que recorría cierta frontera nacional.

Más allá de ese punto se encontraba el país demonio de Galevain.

A pesar de que el Rey Demonio Garius había muerto, muchos demonios vivían en Galevain.

Habían dejado de luchar contra los humanos, rechazado la guerra y escogido vivir una vida pacifica en las profundidades del bosque.

… Eso es lo que habían pensado.

Sin embargo, recientemente la situación cambió.

Las tropas de vigilancia de Sherfied y Disdia desplegadas a lo largo de la frontera con Galevain para observar los movimientos de los demonios fueron aniquiladas.

Mientras acampaban, fueron atacados tomando ventaja de la oscuridad de la noche. Del testimonio de un soldado que apenas había sobrevivido, toda la situación actual había sido determinada. Él dijo… que habían sido atacados por demonios.

—… No te ves bien.

Casualmente, Risty observó al hombre parado a su lado, quien le dirigió esas palabras.

El que le dijo eso mientras miraba a ninguna parte, solo al bosque en el frente, era uno de los orgullosos generales del reino de Sherfied, Zecks Doltrake.

— Si la reina muestra tal expresión, los soldados se sentirán intranquilos. No es demasiado tarde. ¿Qué tal si te pongo una escolta para que regreses a Erdia?

Incluso mientras se dirigía a la reina, su tono mostraba algo de severidad.

Después de todo, para Risty, Zecks era alguien que sobrepasaba la relación entre reina y general.

Había dos personas aparte de Risty que viajaron junto a Akatsuki para derrocar al Rey Demonio.

Uno de ellos era el alto elfo Ruthie Trum. Después del viaje, se convirtió en la jefa de Asuntos Espirituales de Sherfied, quien ayudaba con las políticas de Risty.

Y el otro era Zecks.

Ellos, quienes pasaron por numerosas dificultades, para Risty, a pesar de ser sus vasallos, de hecho eran sin duda verdaderos amigos. Risty entendió que las palabras de Zecks eran dichas por preocupación por su bienestar. Por esa razón,

—… Lo siento. No me percaté que había hecho tal cara. Mejoraré mi semblante tanto como quieras. Así que, por favor… déjame quedarme aquí.

Murmullando una disculpa, miró hacia el frente con una resolución absoluta.

Risty El Da Sherfied lo sabía.

Lo que empezaría en este lugar, lo sabía.

Por esa razón, enfrentándose a Zecks, Rushie y al gran chambelán Walkyuria, Risty estaba de pie en ese lugar.

Guerra.

Es cierto… Risty la sentía de nuevo.

De ahora en adelante, la guerra entre humanos y demonios empezaría de nuevo.

No pudieron conceder el deseo que Akatsuki les había confiado.

Aparte de la guerra, no tenían otra opción.

Ese siendo el caso… al menos debería observarla apropiadamente de principio a fin.

***

Y, al mediodía, cuando el sol estaba en su punto más alto.

El ejército aliado de los tres reinos comenzó a marchar en silencio.

Su objetivo, el lugar donde muchos demonios residían… el Bosque Errante.

A pesar de todo, había algo que no debían olvidar.

En esta guerra no había Rey Demonio.

En esta guerra no había ningún héroe.

En ese caso, el final de esta guerra ya había sido decidido…

HYnA_vol_04_017Desde entonces, siempre me he estado preguntando.

Nosotros… ¿en que nos equivocamos?

NOTAS:

[1] N.T. Ella dice ‘ustedes dos’, pero creo que sonaría un poco maleducado.

[2] N.T. Rezó para que salga todo bien.

[3] Héroe renegado, Héroe Malévolo o simplemente Hagure Yuusha.

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