Koyomi Flower 001

Temprano en mayo, cuando Senjougahara Hitagi y yo nos encontramos por casualidad. La Golden Week había, básicamente, acabado de terminar y aunque no estaba tratando de quejarme realmente, mi mente y cuerpo estaban completamente exhaustos… podía decir que mi mente y cuerpo acababan de estar severamente atormentada, pero de todos modos, era duro.

Era duro como una extensión mortal, no podía incluso decirlo… tan duro que no podía creer más en que era normal.

El infierno es solo una tabla debajo de un barco… ese es el refrán que se ha escuchado decir de los pescadores que salen al océano, pero parece aplicarse a tierra también.

El infierno es solo una capa debajo de la tierra.

Solo como poco fiable, solo como frágil, solo como fácil de romper el piso por el que siempre camino… fui capaz de percatarme completamente.

Lo sentí al lado de mi dolor.

Incluso la calle a lo largo de la cual yo naturalmente iba y venía de la escuela podría derrumbarse en cualquier momento… me di cuenta que habíamos construido nuestras vidas encima de tan peligroso balance.

¿Percatarse?

No.

No conozco nada… y esto no era solo la excusa de Hanekawa Tsubasa, la chica que posee fantásticas alas, pero decir que lo sabía era, como máximo, usar y hablar con solo lo que conozco, la estupidez de un chico como yo.

Pero Senjougahara Hitagi.

En cuanto a esa compañera de clases que podría ser llamada una dama protegida, antes de que siquiera experimentara y me percatara de la fragilidad de la normalidad, ella ya lo había descubierto.

Tu puedes incluso decir que ella no tuvo opción pero para entender si ella quería o no… de lo que he escuchado de ella y la mitad de su vida que era como una cuerda flojo deshilada, era algo para temer.

— Allí había un muro entre lo normal y lo anormal… el modo de pensar estaba equivocado desde el comienzo. Por supuesto, tienes que diferenciar entre lo normal y lo anormal, y no serás capaz de vivir si no lo haces, pero esto y esos son como países vecinos… sobre aquí y sobre allá están conectados.

Ella había despreocupadamente, simplemente y silenciosamente dicho eso, con un tono de voz que no defraudó emoción.

— No hay tal cosa como estar arriba y abajo… no hay tal cosa como caer de lo normal a lo anormal y no hay tal cosa como trepar de regreso fuera de lo anormal a lo normal. Solo caminando, puedes de repente encontrarte en un lugar diferente o un lugar que tú no conoces. Es como eso…

Así que es como estar en el camino equivocado, es lo que es.

Como si estuvieras caminando en la acera y repentinamente te encontraras a ti mismo en el camino sin percatarte… bueno, es un símil que podía comprender, en cualquier caso.

Sí.

Sin un pasamano o un cruce peatonal, no había mucha diferencia en el camino y la acera.

— Eso es verdad. Entonces te encuentras inesperadamente en un accidente de tráfico… sin embargo, entre carros y peatones, no sé cuáles de ellos son normales y cuales anormales. Entonces, Araragi-kun, hay  también cosas como la bicicleta que tú conduces para ir y venir de la escuela cada día…

Estrictamente hablando, conducir tu bicicleta en la acera es una violación de las leyes del tráfico, pero desde el punto de vista de la bicicleta, puede ser problemático ponerlas en el camino y tal vez atípico de la sociedad moderna.

— Verdad. Básicamente, incluso si el con el cual tu caminaste no se derrumbó, incluso si pensaste caminar línea recta, aún puedes involucrarte en un ´accidente´… pero no estás perdiendo tu posición y no te estás cayendo de lo normal a lo anormal. Pero tú sabes Araragi-kun.

Pero Senjougahara también dijo esto.

Sin poner mucha emoción en ello.

— Todavía puedes caer de lo normal a  lo normal. Y si trepas de lo anormal, allí posiblemente estará lo anormal para recibirte.

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