Overgrowth Level 1-5

Acto 1: Traición

“Frío. Los huesos se sienten ahora tan frágiles como si una palmada en la espalda pudiera quebrármelos. Hah, fui un auténtico imbécil, otra vez. Por última vez.”

Las palabras de Yun iban apareciendo en su mente mientras sus labios cubiertos en sangre daban una impresión como si su cuerpo rechazase sus propios fluidos. Alzó la vista mirando aquellas tres figuras que, en pánico, se gritaban unos a otros. A un lado, se podía diferenciar una mujer en forma fetal sujetándose la cabeza y gritando en llantos una y otra vez una serie de palabras que no tenían sentido alguno.

― ¡Lo hemos matado! ¡Esto será un auténtico lío! Hay que llamar a la policía, a una ambulancia, ¡a lo que sea!

― ¡Cállate! ¡¿Puedes imaginarte en qué problema nos podemos meter por esto?!

― Haaa… ¿y si lo dejamos como… si fuera… un accidente?

― ¡¿Quién creería que han apaleado a alguien atado al tronco de un árbol y ha sido un accidente?!

Mientras seguían los incesantes gritos de desesperación, Yun intentó pronunciar palabras sólo para ser seguidas de un borbotón de sangre. Aquél fue el último aliento del joven que acto seguido abandonó el mundo de los vivos.

【2 DÍAS ANTES】

Yun Hanakawa, 17 años. Un joven de nacionalidad mixta entre raza asiática y europea, su físico extremadamente extraño causó confusión entre todos los compañeros de escuela que tenía. Pelo rubio y corto, figura delgada y sin demasiada fuerza física, ojos azul cielo que palidecían al contacto de la luz. A pesar de tener una altura promedio, daba la sensación de ser más alto por la figura tan delgada que poseía. Aún con todos esos rasgos característicos, un símbolo en forma de cruz atravesaba su mejilla llegando al mentón, causa de un accidente de tráfico con sus padres cuando era más joven.

A pesar de que las bromas empezaron siendo cosas tan mínimas como esconderle los lápices o libros, acabó con cosas más peligrosas como recibir golpes a la salida de la escuela para desahogarse de la rabia acumulada de tres pequeños bribones.

Aun que intentó por todos los medios detener esto, nadie sabe cómo de peliagudas son las situaciones de abuso escolar, cualquier opción que para un adulto parecería razonable a él le parecían un suicidio adelantado. El miedo se coló en sus huesos y, aquél joven que inicialmente tenía un carácter amable y tranquilo, terminó siendo transformado en un ser manejable y asustadizo.

― Haaa… Maldita sea, otra vez recibí una amonestación del director.

― Fufufu… Déjame adivinarlo, ¿te vieron fumando?

― Cállate maldito punk pervertido, por lo menos a mí no me vieron haciendo cosas peores en el baño de mujeres.

― ¡¿Qué has dicho, intento de pedófilo?!

― Calmáos los dos, me provocáis dolor de cabeza.

Y como si alguna existencia superior se burlara del destino del joven Yun, pasó por delante de los matones en el momento cúspide sin darse cuenta de que estarían frente al pasillo. Aun que normalmente Yun odiaba todo lo relacionado con la escuela y lo que allí había, sólo un motivo le hacía levantarse por las mañanas y forzar una sonrisa a su hermana y padres: Ilexa Basatti, una chica de 17 años descendiente de familia italiana que emigró a Japón por los negocios de su padre.

Mientras que los demás estudiantes ignoraban a Yun, Ilexa parecía tener algo más de compasión y en muchas ocasiones charlaba con él.

Los matones habían estado viendo estas situaciones y, aquél preciso día, decidieron tramar la broma más grande que jamás había conocido esa escuela, es por ello que al día siguiente se pusieron en marcha para buscar a solas a Ilexa.

Sólo quizás, si ese día Ilexa se hubiera negado, todo habría sido diferente.

No, definitivamente habría sido diferente.

Por alguna razón extraña, aquél día los matones no aparecieron para molestar a Yun, tampoco vio a Ilexa, cosa que si en parte le alegró, también le creó una sensación desagradable en la mente, como si todo fuera distinto ese día.

― Yun-kun, ¿…estás aquí?

Ilexa le esperó a la salida para hablar con él. La conversación fue bastante corta, le pidió quedar en un bosque cercano para hablar de algo importante, el corazón de Yun dio un vuelco mientras asentía.

― “Media hora, media hora… ¿Qué querrá hablar conmigo? Como sea, será la primera vez que hablemos fuera de la escuela…”

Más de treinta minutos habían pasado mientras Yun estaba apoyado en el tronco del árbol, mirando a todas las direcciones para ver si venía. Cinco minutos más e Ilexa apareció.

Después de disculparse por la tardanza, ambos caminaron por el bosque mientras el silencio hacía presión en el joven.

― ¿Qué querías hablar?

― Sobre eso… quería pedirte un favor.

― ¿Qué… favor?

― Por favor, cierra los ojos primero.

Yun, el cuál tenía el corazón apunto de explotarle cerró los ojos con fuerza deseando de todas las formas posibles que aquél momento llegara.

Como si un dios se burlara de él nuevamente, dos brazos le sujetaron por detrás con mucha fuerza, cuando Yun abrió los ojos pudo ver el rostro de dos de los matones riéndose como locos. Ilexa por su parte miró al suelo con una cara mezclada entre vergüenza y tristeza.

― ¿Hoooo? ¿No te preguntas el por qué? – sentenció uno de los matones limpiándose las lágrimas de tanto reírse…

Ilexa habló por primera vez después de aquél momento de risas.

― Si no lo hacía… Me harían lo mismo a mí…

Después de oir aquello, su cara se desfiguró de formas que nadie pensaba posibles. Por primera vez en mucho tiempo, algo más explotó en su interior. Un sentimiento desagradable, oscuro y turbio. La rabia poco a poco fue consumiendo su ser hasta que, mientras los tres compañeros reían, se agitó violentamente deshaciéndose de la sujeción del rufián que le tenía preso por los brazos por atrás.

Tras soltarse, sin saber cómo, lanzó un puñetazo directamente a la cara de uno de los matones, rompiéndole la nariz. Tras esto, el cómplice lo sujetó de nuevo y le ataron en la base del árbol con una cuerda de hilo.

― ¡Maldita escoria! Esta vez no te irás con sólo unos moratones. ¡Mira qué le has hecho a mi cara!

Derechazo tras derechazo, los puños aterrizaban en la cara de Yun el cuál no podía protegerse de la cantidad de golpes que le llegaban desde todas las direcciones. Aun que al principio los matones le acompañaban con alguna que otra patada, pronto vieron la realidad e intentaron detener al matón.

Acto 2: Posibilidades

Al abrir los ojos, se vio a sí mismo en una habitación completamente blanca, sería más justo decir que veía todo su alrededor blanco. De la nada, una figura angelical apareció flotando. Aun que la sala estaba completamente blanquecina y sin objetos, una luz que destellaba tras esta criatura le impedía ver bien su rostro.

― [Hooo… Eres bastante más patético de lo que pensé. Felicidades.]

Antes de continuar con la charla, la figura angelical alzó la mano y un destello verde ténue resplandeció en la sala.

― … Tenía frío, miedo, desesperación y dolor. Ahora, no siento nada.

― [Fufufufu, los muertos no sienten, idiota.]

― Así que he muerto… Supongo que es mejor así.

La figura angelical posó una mano en su delicada sien y se rascó la cabeza con un dedo.

― [Ara ara, ¿no vas a suplicar para volver? ¿no llorarás y pedirás clemencia a dios?]

― Dios no es más que una creación del ser humano por miedo a la muerte, además, dudo que aun que se lo pidiera, fuera a concederme tal deseo. Si así fuera, no estaría aquí.

― [Parece que eres bastante patético, pero por lo menos usas bien la cabeza.]

La figura angelical poco a poco fue cobrando forma, cuando vio la propietaria de aquella figura, su boca no hizo más que torcerse hacia límites inhumanos. Aquél ser era sin duda alguna Ilexa.

― … ¿… es esto alguna broma?

― [Nop. Has muerto. No creo que se pueda bromear demasiado en este aspecto.]

― ¿I… lexa?

― [¿Haa? Oh, verás, los dioses no tenemos una forma física definida, así que los humanos nos veis con la forma de la persona que más anheláis. Aun que me veas con esos ojos, no soy quien esa persona, ¡lo siento!]

Aquella última frase la dejó caer con la lengua fuera, como si una pequeña burla. Mientras Yun intentaba rehacer su cabeza, el dios habló de nuevo.

― [Soy Gaemi, un placer. Quizás ahora de poco sirva presentarse dado a que tu mala suerte siquiera es imaginable por mí.]

― ¿Un… dios?

― [Yep. Bueno, vosotros tenéis algo llamado géneros para diferenciaros a la hora del apareamiento, así podrías llamarme dios o diosa, aun que preferiría que me llamaras simplemente Gaemi.]

― ¿Entonces los dioses no os reproducís?

― [El tema es… ¿Wh…? ¿A qué se debe esa pregunta tan absurda y repentina? Los dioses somos creados por los deseos de los mundos que cohabitan en distintas dimensiones. Aun que en la dimensión Tierra creáis que somos seres que buscamos la paz entre vuestra especie, ni os acercáis mínimamente a lo que hacemos.]

― Así que hay más dioses… ¿has dicho dimensiones? Me duele la cabeza…

― [Hah, bueno no te preocupes. Al fin y al cabo, tú ya has muerto.]

― Supongo… que tienes razón.

Aun que le daba igual en cierto punto, muy en el fondo de su corazón sintió un grito desesperado por volver con su familia. A pesar de que su hermana no fuera la más ejemplar y sus padres no pasaran mucho por casa, seguía siendo su familia y se querían como tal.

― Y… ¿qué será de mí? ¿”una eternidad vagando en la nada”?

― [Idiota. Estás aquí para ser mi nuevo proyecto de juego, felicidades.]

― ¿Proyecto de juego? Creo que casi prefiero la eternidad vagando en la nada.

― [Nop. No puedes rechazar mi oferta, lo siento. Verás, en la dimensión de la tierra me has dado un espectáculo divertido. Eres casi como yo, ¡un compañero de alma vacía! Esos ojos donde no se refleja la más mínima esperanza, sin emociones, eres un muñeco hueco esperando a que alguien le de sentimientos, ¡como en el Mago de Oz!]

― ¿Mago de qué?

― [Bueno, déjalo. Es un libro de tu dimensión. Verás, nosotros los dioses coexistimos con las dimensiones para tener un equilibrio entre los tejidos abisales, así que nos pasamos los milenios mirando cómo vosotros hacéis vuestras vidas. ¡Apesta! ¡Es aburrido! ¡Aburriiiiiiiiiiido!]

― ¿Y eso qué tiene que ver conmigo…?

― [Heheh, absolutamente nada. Pero como nosotros no podemos intervenir en otras dimensiones, tú serás mi enviado para buscar el códice.]

― Creo que no lo estoy entendiendo.

― [¡Uy perdón! ¡qué tonto soy! Verás, el códice es el libro donde se pueden ver reflejados los distintos tejidos de las dimensiones. Un tejido dimensional explica el pasado, presente y futuro de una dimensión y su propio guardián. Los guardianes somos nosotros, los dioses. Tener el códice significa modificar las reglas.]

― ¿Y para qué querría un dios el códice? Creí que ser un dios era algo como inmortalidad, poderes sin límites y… Bueno, cosas así.

― [Lo pondré en ejemplos humanos, si tú creas un juego donde hay más de 7000 millones de jugadores, ¿no querrías participar en él con algunas ventajas? Por desgracia, nosotros no podemos jugar ni intervenir, sólo moderar en asuntos de más importancia que tiene que ver con la administración del juego.]

― Entonces, ¿lo que quieres es dejar de ser dios para volverte un habitante de tu dimensión?

― [Sí y no. Quiero tener un juguete que pueda seguir mis órdenes y, con ello, divertirme. Piensa en esto como un juego RPG donde tú eres el juego y yo el jugador aun que quizás sería más justo decir que tú eres el juego y yo el programador. El códice me dará el poder suficiente para modificar las reglas de los tejidos, podré ser un dios que pueda moverse libremente por el mundo, aparecer y usar mis poderes a mi antojo. Seguir normas es aburrido, ¡aburriiiiido!]

― … Así que tenéis normas.

― [Bueno, podrías llamarlo algo así. Verás, no existe un “dios para controlarlos a todos”. El códice tiene sus propias normas y está protegido bajo su propio poder. No podemos intervenir en el destino de ninguno de los habitantes o en el destino de una dimensión.]

― Sigo sin querer hacerlo… No tengo motivos para ayudarte. Como sea, ya estoy muerto, nada peor puede pasarme. Lo que no entiendo es cómo soy capaz de estar tan calmado en esta situación.

― [Fufufu, se llama「Énfasis」, un hechizo que calma la mente y elimina los efectos que producen ilusiones mentales. Al entrar en mi reino, automáticamente eres aplicado con este pequeña magia.]

― ¿Te refieres al destello de antes?

― [Yep. Bien Yun Hanakawa, es hora de ponerse a trabajar. Busca ese códice para mí y vuélvete un dios. Cuando lo hagas, podrás modificar los tejidos para liberarme de esta prisión eterna.]

― Pero ¿qué te hace pensar que seguiré ninguna orden?

― [Ilexa, ¿verdad? Supongo que sería una lástima que algo le pasara a esa joven.]

― … Dijiste que no podíais interferir con el destino de la gente.

― [Podemos, aun que sufrimos una penalización muy severa después de ello. Puedo hacer que esté segura hasta que vuelvas con el códice… o no.]

― … Realmente eres un dios despreciable.

― [¿De verdad? ¡Gracias!]

― ¿Por dónde empezaré…?

― [Bueno, para encontrarlo necesitarás reunir algo de información. Te llevaré a la dimensión de Myriad, la cuál es la original y primera creada por el poder del Códice. Busca las doce tabletas que cuentan la historia de la creación de la dimensión. Ten cuiado con Alyos, es el guardián de esa dimensión y tratará de detenerte tan rápido como sepa que vas tras el códice.]

― Así que estoy yendo a la muerte básicamente…

― [Nm. Para evitar eso, te daré un regalo.]

De la nada, un pequeño destello de luz naranja apareció en el cuerpo de Yun. Cuando quiso darse cuenta, en la retina de sus ojos apareció mucha información en una lengua que desconocía, su cabeza empezó a dolerle con una intensidad horrible a la vez que su musculatura crecía un mínimo. Tras un pequeño gemido de dolor, alzó la mirada sin comprensión alguna.

― [Al mundo donde irás, esa información es necesaria. A diferencia de nuestra dimensión, la de Alyos utiliza un sistema distinto para diferenciar fuerza física, tipo mágico y demás estadísticas de control. Creo que en tu mundo lo llamáis RPG. Inventario, niveles, habilidades, experiencia… Lo único que os faltó adivinar fue lo del códice y habríais creado un mundo dentro del mundo, ¡hah!]

― Pero no entendí absolutamente nada de nada… Muchas palabras salieron en mi mente, pero no soy capaz de leerlas.

― [Woops, fallo mío. Deja que lo arregle.]

Otro chasquido de dedos más que provocó un destello naranja.

「Idioma: General/Myriad ha sido añadido a tu libro de habilidades.」

― Vale, he de confesar que eso sí ha sido espectacular.

― [¿Verdad? Hehe. Bien, sabes qué hacer. El buscar información recae sobre ti, una vez te mueva, no podré contactarme contigo. Cumple tu misión y podrás volver a ver a esa chica. Puedo garantizártelo.]

Con otro chasquido de dedos, la visión de Yun se fue nublando mientras una pequeña sonrisa brotaba en la cara del dios.

Acto 3: Bienvenido a Myriad

― ¿Chico? ¿Estás bien?

Abrió lentamente los ojos sólo para encontrarse con la cara de un hombre sacudiéndole ligeramente. Cuando dio señales de vida, el hombre soltó un suspiro de alivio y alzó la voz a los demás.

― Está vivo, parece que tuvieron compasión de él. Chico, ¿estás herido?

Su primera sorpresa fue el encontrarse con una ropa destrozada y un pañuelo cubriéndole la cabeza. Estaba húmedo dado a que estaba al lado de la vera de un río, el hombre que estaría en sus cuarenta largos le sujetó los hombros e intentó enderezarle.

Cuando abrió la boca para intentar hablar, se dio cuenta de que comprendía a aquella gente lo que le sorprendió. El hombre cuyas arrugas le hacían ver peor de lo que estaba, dejó ver una vez se levantó un atuendo metálico, una vez se fijó mejor, vio que era en efecto una armadura.

― “¿Armaduras? Espera, ¿eso son lanzas? ¿qué tipo de tecnología tiene este mundo?

Para aliviar la curiosidad de lo que parecían ser guardias, Yun alzó la voz.

― Gra… gracias. La verdad, no sé qué ha sucedido, estoy bien.

― Estás en una zona de alta actividad criminal, no deberías andar solo y mucho menos cerca de los bosques,. Solo conseguirás que te maten. Siento preguntarte esto nada más te levantas, pero estamos buscando a dos chicos. Uno de ellos es alto y lleva una cicatriz en el hombro, el otro es más bajo con unas ropas completamente manchadas de sangre.

― ¿Nn? No recuerdo si los he visto, la verdad es que no sé exactamente dónde estoy.

Yun sabía que lo mejor que podía hacer por el momento era obtener información haciéndoles pensar que tenía amnesia. Sí, muy cliché, pero mientras funcionara le daba igual.

― ¿Seguro que estás bien chico? Bueno, no pasa nada, ¿podrías mostrarnos tu tarjeta de estado por favor?

― ¿Tarjeta de qué…?

Los guardias lo miraron como si vieran a un pez nadando en un río de alcohol.

― Tarjeta de estado.

Uno de los tres compañeros del guardia empezó a sospechar ligeramente de la situación y posó su mano sobre la empuñadura de la espada que tenían enfundadas, la lanza era sólo usada en casos de ataques a medio rango.

― Ah, eh sí, claro… 「Tarjeta de estado」.

En el fondo de su corazón, Yun deseó que funcionara y no quedara como un auténtico idiota. Levantar sospechas infundadas aquí sería algo que posiblemente lamentaría.

Para su sorpresa, una ventana con un fondo negro se alzó ante él revelándole información tanto a sí mismo como a la guardia que tenía delante. Uno de los guardias frunció el ceño viendo esta acción.

― “¿Por qué el fondo de su tarjeta es negro…?”

Bienvenido a tu Carta de estado, Yun Hamakawa
<Yun Hamakawa>

Estadísticas básicas
Nivel: 1
Vida: 11/40
Mana: 5/5
Agilidad: 8
Fuerza: 5
Inteligencia: 12
Suerte: 0

Información
Nombre: Yun
Apellido/s: Hamakawa
Edad: 17 humanos.
Profesión: Vagabundo
Clase: Aldeano
Título: Sin título
Maestría: Sin maestría

Habilidades
「Resistencia ígnea Lv. 1: 2/10」

Viendo aquella información con una mezcla entre maravillado y sorprendido, los guardias pudieron al fin relajarse y bajaron los hombros suspirando.

― Parece que no eres parte de la gente a la que estamos buscando, en realidad me alegro chico. Aún así, debes tener cuidado, si necesitas ayuda ve hacia la ciudadela de Dram siguiendo el camino que hay cerca del río, cuando estés en la puerta, diles que te envía Jyuchi.

― Gra… gracias, les estoy eternamente agradecido.

Rápidamente cerró la carta de estado mientras los guardias le hacían algunas señas despidiéndose con la mano. Cuando Yun se aseguró de que ya no estaban lo suficientemente cerca, abrió de nuevo la carta de estado.

― 「Tarjeta de estado」.

Bienvenido a tu Carta de estado, Yun Hamakawa
<Yun Hamakawa, el peón de dios>

Estadísticas básicas
Nivel: 1
Vida: 701/908
Mana: 1700/1700
Agilidad: 816
Fuerza: 511
Inteligencia: 1239
Suerte: -1

Información
Nombre: Yun
Apellido/s: Hamakawa
Edad: 17 humanos.
Profesión: Vagabundo
Clase: Clase maestra
Título: 「El peón de dios」
Maestría: ~

Habilidades
「Resistencia a los atributos Lv. 3: 8/30」

Resiste un porcentaje del daño recibido por ataques del atributo fuego, tierra, aire y agua. El daño debe ser puro para poder aplicarse la reducción de daño.
「Resistencia al veneno Lv. 1: 0/10」
Resiste un porcentaje del daño recibido por ataques venenosos. El daño puede estar mezclado con otro tipo de efectos de estado.「Protección titánica Lv. 21: 4/210 」
Resiste un porcentaje del daño causado por armas blancas punzantes, cortantes o por colisión. Armas imbuidas en elementos sólo serán descontadas si el elemento está en tu lista de resistencias.

「Idioma: Myriad Lv. Max」
Eres capaz de comprender y hablar el idioma hablado en el mundo de Myriad.

Habilidades únicas
「¡El conocimiento es poder! Lv. 1: 0/10」
Eres capaz de aprender habilidades usando el Ojo de serpiente. Mientras mayor sea el nivel de esta habilidad, mayor será el porcentaje de éxito pero menor será su tasa de experiencia total.

「Ocultación Lv. 1: 0/10」
Tu presencia disminuye mientras menos visibilidad haya en el área. Usando el atributo de Suerte como base, serás capaz de tener un breve período de 「Invisibilidad」 si huyes por la oscuridad.

Maldiciones
???

Bendiciones
???

Mientras sin acabar de tragarse aquella farsa leía con detenimiento las habilidades iniciales poseídas, le llamó la atención una sección que permanecía sin ningún tipo de texto bajo habilidades. “Bendiciones” y “Maldiciones” parecían existir en este mundo, además de un montón de estadísticas las cuales podía adivinar por su experiencia en los RPG.

― Haaa… Esto es demasiado confuso para mí. Además, no sé para qué tengo tanta inteligencia si no tengo habilidades activas… ¿…no?
Una vez se quedó pensativo, intentó hablando en voz alta.
― Desplegar 「Habilidades」.
Tan rápido como terminó de lanzar la frase, una pestaña negra como el azabache se abrió ante él.
Habilidades
「Transmutación de caos Lv. 1: 0/10」
Eres capaz de aplicar tus conocimientos en las profesiones que tengas activas para transmutar materiales. La transmutación consume maná y vida hasta que se complete.
「Iluminación Lv. 1: 0/10」
Iluminas una zona durante unos breves segundos.
「Ilusionista Lv. 1: 0/10」
Eres capaz de crear ilusiones falsas y moverlas a tu antojo durante un breve período de tiempo.
A pesar de que las estadísticas iniciales eran altas, las habilidades eran mayormente basura. Maldijo para sí mismo aquella situación, aun que no podía decir gran cosa debido a que sus altas estadísticas iniciales le ayudarían con los posibles peligros de la zona.
Yun siguió pensativo caminando hacia la ciudadela, intentó de mil maneras abrir las secciones de “Maldiciones” y “Bendiciones” pero, por más que lo intentaba, no era capaz de lograrlo.
A la distancia, tres figuras corrían hacia su dirección, una de ellas parecía tener el pelo largo mientras que las otras dos parecían tenerlo algo más corto. Mientras más se acercaban, más fue capaz de ver que era una persecución.

Acto 4: Bienvenido a Myriad Parte 2

― “Esto huele a problemas desde aquí…”

Yun pensaba que si intervenía, no solo quizás él saliera perjudicado si no que además les daría a aquellos dos perseguidores un objetivo más. Sintiéndolo en el fondo del corazón, no se metería en semejante lío.

Aun que intentó apartar la vista, las figuras se iban acercando más y más, la figura del pelo largo gritó en su dirección algunas palabras que al principio no entendió, aun que después claramente pudo diferenciar.

― ¡Maestro! ¡Ayúdeme!

― “¿Maestro? ¡¿Ayúdeme?! No, no, lo están malinterpretando. Cómo les digo que no tengo nada que ver con esta situación, además, ¿y si son los chicos que buscaba la guardia hace escasos minutos? ¿no sería malo…? solo pensarlo hace que se me pongan todos los pelos de punta.”

Las figuras se acercaron hasta tal punto que parecía que en cualquier momento podrían saltarle encima, a unos aproximadamente 10 metros la figura del pelo largo se situó detrás de Yun para ocultarse como un chiquillo asustado. A esa distancia, pudo comprobar que era una mujer, pero debido a que llevaba un velo similar al de una recién casada de colores oscuros, no fue capaz de ver su rostro más allá de unos labios rojo carmesí.

― Maestro, completé su misión. Ahora por favor ayúdeme.

Sin que se diera cuenta, aquella muchacha torció un poco los labios en una sonrisa irónica.

― No se retractará del trato ahora ¿no? Yo le traía el dinero y usted me libraba de las deudas.

Los dos chicos miraron a Yun y recuperaron un poco el aliento. Después de unos segundos, empezaron a hablar.

― ¿Es usted su Maestro? Bien, en ese caso será mejor que pague las deudas acumuladas además de los daños ocasionados en mi tienda.

― Creo que os estáis confundiendo, ¡yo no conozco a esta chica!

― ¿Haaa? Maestro, eso ha sido cruel. Después de todos los servicios que le he prestado, ¿va a renegar de mí ahora?

Yun no era tonto, viendo por dónde iban los tiros, suspiró apartándose bruscamente a un lado para dejar expuesta a la chica que se cubría con la retaguardia de Yun.

― Si a la que buscáis es a ella, no me meteré. Ni la conozco ni tengo intención de pagar por nada. Además, no quiero meterme en líos, así que haré como que no he visto nada y continuaré mi viaje hacia la ciudadela de Dram.

Antes de retomar su viaje, uno de los chicos se disculpó con él mientras el otro joven sujetó a la chica por el hombro. En sus ojos se podía ver extrañamente un sentimiento de complacimiento. Esto despertó una pequeña alerta dentro de Yun.

― Por favor disculpe entonces haberle entrometido en un asunto así. Como compensación, ¿gustaría que le lleváramos a la ciudadela? tenemos que volver por la misma dirección así que no estaría de más que le acompañáramos.

― Gracias, estaré a su cuidado temporalmente.

― Si gusta, tomaremos una pequeña desviación. Dado a que hay que pagar un peaje de acceso, es bastante incómodo salir y entrar debido a eso. Conocemos una pequeña brecha en la seguridad para ahorrarnos ese pequeño gasto de Gemas.

― Ah… ¿supongo?

Sin estar del todo seguro, acompañó a los jóvenes que llevaban a la mujer recluida con una pequeña cuerda. Yun miraba la cuerda ocasionalmente pensando que estaba demasiado aflojada para poder sujetar a alguien, así que no perdía de vista a esta busca problemas.

― ¿En qué trabaja el caballero?

― ¿Hm? Oh, la verdad es que no tengo trabajo aún. Cuando me habéis encontrado estaba dirigiéndome a la ciudadela para pedir algo de información sobre los alrededores y ver si conseguía algo de dinero.

― ¿No tiene familia que pueda ayudarle? además, ¿no conoce los alrededores? ¿será que el caballero viene de otro continente?

― Algo así.

Después de pasar por un saliente del bosque al lado del río, perdieron de vista el camino de tierra principal por donde posiblemente pasaban los vehículos. Pensando en cómo se veían los guardias, imaginó que los mejores vehículos de esta época serían carros tirados a dios sabe qué animal usarían aquí.

― Disculpe comerciante, ¿seguro de que es por aquí? empiezo a dudar de que este camino sea seguro.

No faltó decir nada más para que la joven se soltara grácilmente y sin esfuerzo alguno sacó una daga pequeña de la faja la cuál apuntó a Yun. Después los dos jóvenes se giraron y observaron a Yun con una sonrisa cómplice.

― Haa… Así que era todo un complot. Sabía que era todo demasiado recurrente como para ser algo natural… – Yun se rascó la cabeza con una calma pasmante.

― Ara ara, ¿no gritarás o lucharás por tu vida?

― “Es la segunda vez que escucho eso en el día de hoy. Empieza a ser un fastidio. No tengo seguridad ninguna de que pueda salir de aquí indemne, aun que sigo muy tranquilo a pesar de poder ser asesinado aquí. ¿Será que el efecto de 「Énfasis」que me lanzó Gaemi sigue activo?”

― ¿Qué te parece? No tiene mucho músculo, pero parece que tiene algo más de inteligencia que el resto. Podríamos venderlo a buen precio.

― Idiota, si nos preguntan por su procedencia, no podríamos falsificar todos los datos y papeleos. Es claramente humano, necesitaríamos la verificación del Duque.

Por primera vez, la joven habló. El tono se volvió algo más duro que cuando habló por primera vez fingiendo ser perseguida. Estaba claro que ella era la cabeza de la operación.

― Primero atadle par de idiotas, después veremos qué hacer con él.

Antes de hacer nada más, ataron a Yun con las cuerdas aun que esta vez, sí las ataron correctamente.

― Vamos a ver, enséñanos tu Carta de estado.

― ¿Y si me niego…?

― No te preocupes, no te negarás. Hay muchas formas de doblegar la voluntad de un humano.

― …「Tarjeta de estado」

Cuando Yun abrió su Carta de estado, los hombres la miraron con indiferencia viendo que no había nada de especial, la joven torció los labios con una sonrisa como si acabara de encontrar un diamante en bruto.

― … Tiene bendiciones.

― ¡¿Qué?! – Los dos cómplices no pudieron evitar decir esto último a la vez.

― Tiene bendiciones, aun que están ocultas por magia de 「Ocultación」. Pásame la 「Poción de Ojo de Gato」. ¡Date prisa!

Después de beber aquella pócima de color púrpura, la chica volvió a observar la Carta de estado. Su sonrisa se borró de un soplido mientras un temblor frío se apoderaba de ella.

Una vez la dama leyó la Carta de estado, Yun fue capaz de leer algunas de las habilidades que fueron reveladas por su propia 「Ocultación」. Una vez leyó aquella información, sus ojos se descolocaron.

Maldiciones
「Maldición del Rey infernal」
Aquellos que te rodean lo sufren. Aquellos que están contigo lo saben. Tu presencia acarrea destrucción y caos por donde pases. Temed la noche, temed el fuego. Temed al príncipe del horror, al Rey infernal Yun.

「???」

「???」

「???」

「???」

Bendiciones
「Bendición del dios Gaemi」
Tus atributos iniciales ascienden a x170, tu nivel subirá tus estadísticas cinco veces más que cualquier otro.

「Bendición del Ojo de Serpiente」
Astuto como un zorro, escurridizo cual serpiente. Tu Ojo de Serpiente es capaz de desvelar cualquier habilidad y obtener un conocimiento rápido si se observa lo suficiente. El Ojo de Serpiente no puede actuar sobre uno mismo si 「Ocultación」lo impide.

「???」

「???」

「???」

「???」

「???」

Aun que la「Poción de Ojo de Gato」seguía activa, muchas maldiciones y bendiciones seguían bloqueadas y era incapaz de verlas. Quizás por la Bendición del Ojo de Serpiente, la cuál pensó que parecía más una Maldición.

Inmediatamente, algo pasó por su retina.

「La habilidad Ocultación es ahora nivel 2」

「Has obtenido una habilidad: Sigilo」

「Has obtenido una habilidad: Explosión de sombras」

「Has obtenido un nuevo título: Rey Demonio」

Acto 5: ¿Rey Demonio?

― ¡¿Estás de broma?!

La dama no pudo si no lanzar un grito con palabras casi atropelladas. No podía se la podía culpar de haber gritado con tanta fuerza, la situación realmente lo requería.

Casi como si los dos compañeros hubieran interceptado las palabras del otro, soltaron al unísono un fuerte “¡¿Qué le sucede, señorita Alice?!” mientras apresuradamente se acercaban al muchacho temiéndose que hubiera usado algún tipo de escaramuza.

Yun valoró la situación, tenía dos posibilidades en ese momento, la primera sería presentarse como el futuro Rey Demonio y tomar partido de su nuevo título, así quizás podría salvarse de dios sabe qué destino le aguardara. La otra opción era amenazarles con la maldición que poseía, haciendo hincapié en que jamás conseguirían nada de valor dado a que su propia maldición bloquearía cualquier futuro vendedor.

Ambas parecían buenas ideas, si no fuera por un detalle insignificante: No sabía si realmente había un Rey Demonio, es más, ¿existía ese concepto en este mundo?

Una respuesta equivocada daría lugar a terribles consecuencias, si adivinaban que no sabía cómo funcionaban las maldiciones y que tampoco estaba familiarizado con este mundo, muy posiblemente estaría en un aprieto.

El silencio que se había creado se rompió después de oír una risa maníaca que procedía de la joven, la cuál ahora sabía que se llamaba Alice.

― Ha… Haha… Hahahaha, ¡hahahahaha! Esto es más grande de lo que habíamos imaginado…

― ¿Qué es lo que sucede? Por favor explíqueselo a unos ignorantes como nosotros.

― Su bendición… No, mejor dicho, su propio estado. Es una mina de oro… ¡Con esto podríamos pedir 500 monedas de Platino! ¿500? ¡Quizás incluso 2 monedas de Orichalco! Fufufufu~

― ¿Platino? ¡¿Orichalco?! ¿Pero qué es lo que tiene este mocoso para subir tanto su valor?

― Fumu, tiene varias bendiciones y maldiciones, pero por la presente sólo fui capaz de revelar tres.

Tras una breve pausa, Alice les contó exactamente sus bendiciones y maldiciones. La mandíbula de los dos cómplices casi cae al suelo mientras miraban incrédulos al joven Yun, que parecía no entender la situación.

― ¡¿Imposible?! Hace ya dos milenios que el Rey Demonio dejó de existir, los reinos de Balsenia no tienen a nadie para continuar el legado desde que el propio Rey falleció en la Tercera guerra demihumana.

「Nueva información ha sido añadida a tu diario histórico」

「Nueva información ha sido añadida a tu bestiario」

「Nueva información ha sido añadida a tu códice demoníaco」

Primero, Yun descubrió que hubo Rey Demonio, pero que falleció en lo que parecía ser una guerra que se libró hace 2 milenios. Lo segundo, es que posiblemente lo que era “una bendición” para él sería el símbolo del dinero en los ojos de aquél trío avaro.

― Podemos vendérselo a los altos aristócratas… O incluso vendérselo al propio reino de Balsenia, ¡pagarían una fortuna por recobrar a un futuro heredero!

Mientras uno de los chicos fantaseaba en voz alta, Alice le golpeó la cabeza con la mano horizontal.

― Idiota. ¿A caso sabes qué nos pueden hacer si averiguan que estamos vendiendo a un posible heredero?

― Ugh… No había pensado en eso… Entonces ¿qué hacemos? el punto de venderlo es también el punto de no hacerlo… No creo que nadie compre a un mocoso como este sin tener esa terrible condición. Además, ¿no es humano?

Cierto, aún no se le había destapado la cabeza totalmente del harapo andrajoso que tenía en la cabeza y que le tapaba principalmente la mitad superior de la cara.

― Oe, mocoso, por lo menos podrías aclarar este asunto.

Cuando el hombre le quitó la capucha, quedó revelada su apariencia física. Pelo rubio como si fuera el mismísimo oro reluciendo, ojos azul cielo casi inconfundibles por la claridad del día. Como si hubieran visto una aparición, los tres dieron un gran paso atrás.

― ― ― ¡Gah!

Esa condición física parecía rara. ¿Podía sacarle provecho a ello?

Yun, por fin abrió la boca después de pensar los pros y los contras de la situación.

― Me empieza a hartar esta situación. Creo que ya he actuado lo suficientemente bien por un día. Liberadme, es una orden del futuro Rey de los infiernos.

― Lo siento, “futuro Rey de los infiernos”, pero si hiciéramos eso, ¿no sería más sencillo para ti el matarnos? Verás, si no te has liberado hasta ahora es que no has querido o no has podido, y habría sido más sabio para ti el no dejar que hubiéramos espiado tu Tarjeta de estado, por lo que supongo que no eres capaz, “su excelencia”.

No funcionó como esperaba. Inesperadamente, la gente de este mundo tiene un buen sentido del razonamiento. Yun maldijo por no tener la bendición del cliché donde en todas las Novelas ligeras, Mangas o Animes surtía efecto a la primera.

― Qué queréis obtener con todo esto, ¿dinero? ¿poder? ¿reconocimiento tal vez?

“Hun hun” la joven Alice asintió varias veces. Ya caminando hacia la ciudadela, la chica iba contándole principalmente qué querían hacer con él. Los clichés no funcionarán del todo, pero siempre hay algún idiota que tiene que caer en ellos.

― Pasaremos por la puerta trasera de la ciudadela, después de mover algunas monedas de oro, conseguiremos un permiso de esclavitud. No te preocupes, con esas habilidades, no serás vendido a una familia cualquiera, ¡definitivamente llamarás la atención de una con poder y riquezas~! ¿no te sientes con ánimos A-HO-RA~?

― Oh mucho mejor, siempre es mejor saber que seré vendido como un esclavo de primera.

La ironía de Yun resaltaba por el poco estado de ánimo del momento.

― Fumu, tu estado de ánimo debería ser mejor, normalmente un esclavo no aspira a nada más que a trabajar hasta la muerte y comer mendrugos de pan duro.

― Te recuerdo que no soy un esclavo, me habéis secuestrado y, definitivamente, no conseguiréis nada de todo esto.

― Awww~ eres realmente lindo cuando estás enfadado. Intenta no fruncir tanto el ceño, te quedarán arrugas~ ♡. Lamentablemente, ¡el dinero se mueve al mismo son que el poder~!

Después de media hora de viaje, pudieron ver la parte trasera de la ciudadela donde un pequeño puesto fronterizo marcaba la entrada a los campos agrícolas que estaban protegidos por la primera muralla.

Los hombres que custodiaban la primera entrada miraron al grupo de Yun y torcieron su mirada para observar al joven de aspecto extraño, después de mirarlo con repugnancia, devolvieron su mirada a Alice la cuál ya les estaba cediendo una pequeña bolsa de cuero marrón con unas pocas monedas.

― Pasad. Si algo pasa, nosotros no nos hemos visto.

Con un tono frío como el hielo, dejó pasar a nuestro pequeño grupo hacia las zonas agrícolas. La vista era bastante común, el camino de tierra estaba escoltado por unos pocos kilómetros de campos agrícolas a ambos lados. De vez en cuando, podía verse un pozo bastante destrozado que Yun suponía era la fuente principal de agua de conreo.

Poco más de media hora después, llegaron al portón que delimitaba la zona agrícola de la urbana, esta vez Alice habló con los guardias. Yun no pudo oír la conversación debido a que la joven se acercó a ellos y la distancia no era lo suficientemente cercana.

― ¡⬛⬛⬛⬛! ⬛⬛⬛⬛⬛⬛⬛ ⬛⬛ ⬛⬛⬛⬛⬛⬛

― 「⬛⬛⬛⬛⬛⬛⬛ ⬛⬛ ⬛⬛⬛⬛⬛⬛」

Aun que fijara sus ojos en los labios de los sujetos, no era capaz de adivinar nada. Cuando pudo deducir una de las palabras, algo se desplegó en su retina.

「Has obtenido una habilidad: Lectura de labios」

― B⬛⬛n, ¿⬛s⬛ gr⬛p⬛ ⬛⬛ c⬛⬛t⬛go?

「La habilidad Lectura de labios es ahora nivel 2」

― Así es. Tra⬛mos u⬛ escl⬛vo par⬛ su sub⬛sta pú⬛⬛ica.

― Mué⬛trame sus ⬛art⬛s de estad⬛.

「La habilidad Lectura de labios es ahora nivel 3」

― Verá, hemos s⬛do atacados recient⬛mente por un gr⬛po de bandidos, ¿no podría h⬛cer la vis⬛a gorda por una vez~ ♡♡? Venimos cansados del viaaaje…~~

Mientras decía esto, le dejaba una pequeña bolsa de cuero idéntica a la anterior en la mano. El joven guardia cuya avaricia pudo más que su deber, tosió como si todo aquello hubiera sido una conversación trivial.

― ⬛omprendo, la verdad es qu⬛ estos días los c⬛minos no son segur⬛s.

「La habilidad Lectura de labios es ahora nivel 4」

― Bien, ve a avisar a tu grupo de que podéis pasar. Si rompéis alguna de las leyes, se os cas⬛igará igual que al resto.

La joven Alice vino con un trote alegre mientras por lo bajo susurraba algo como “¡conseguido!”. Yun tenía un terrible dolor de cabeza con todo aquello, no había pasado ni un día y ya estaba a punto de ser vendido a dios sabe qué familia de degenerados o asesinos.

― “Dios Gaemi, ¿dónde me has llevado…?”

Una vez el portón de aproximadamente 8 metros se abrió ante ellos con un chirriante ruido, una ciudad entera se desplegó ante sus ojos… La gran ciudadela Dram.

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