Overgrowth Level 6-10

Acto 6: Ciudadela Dram

― ¿Es esto… Dram?

Como si la vista le hubiera hipnotizado, de sus labios sólo salían palabras de sorpresa ante aquella magnífica vista.

Los edificios de roca se alzaban imponentemente haciéndote sentir pequeño, aun que algunas estructuras estaban recubiertas por los tejados con lo que parecían ser tejas de barro. Ante la puerta entre abierta de uno de los edificios, podía comprobar que por dentro tenían un recubrimiento de lo que parecía un tipo de felpa, posiblemente para evitar que el frío escapara.

La ciudad estaba diferenciada en barrios, siendo aquél el barrio agrícola, así que lo primero que pasó por la cabeza de Yun es que estos serían unos edificios relativamente modestos para los que podría ver más adelante.

Las calles abarrotadas de gente eran la expresión más clara de la actividad de la ciudadela, la gente se atropellaba unos a otros por llegar a algunos locales que realizaban, aparentemente, ventas de fertilizantes y un tipo de cristales blanquecinos que Yun no identificó.

A la lejanía, pudo observar que habían por encima de los edificios más bajos algunas hojas de árboles, quizás como si la zona tuviera su propio pequeño bosque. No, ¿sería mejor llamarlo parque…?

Aún con todo esto, la arquitectura daba la sensación de ser completamente medieval con algunos toques románicos en ciertos establecimientos los cuales no utilizaban piedras montadas para su sujeción, si no que todo en sí era un tipo de roca sin desquebrajar.

Lo que más podía verse una vez alzabas la cabeza, era un imponente castillo que se veía tan a la lejanía que parecía difícil poder calcular el tamaño real. Hermoso e imponente, lo más visible era una bandera que tenía dos dragones cruzados en ángulos opuestos.

Alice, casi como si hubiera robado su mente, soltó en voz alta.

― Hermoso ¿verdad~? Aun que te aconsejo ir con cautela, todas las rosas acaban teniendo alguna espina.

― ¿A qué te refieres…?

“Hun hun” asintió varias veces Alice mientras ignoraba a Yun en su pregunta. Sin más tiempo que perder, se pusieron en marcha buscando el distrito comercial.

Temiendo lo que pasaría, Alice le volvió a cubrir la parte superior de la cabeza con el trapo que anteriormente tenía ella para evitar llamar la atención más de lo que se debería.

La gente observaba eventualmente a Yun y su pequeño grupo sin ningún tipo de asombro, como si aquello fuera algo tan normal como el respirar, ¿realmente era así de común la esclavitud? Yun no pensaba mantenerse callado mientras sin ningún motivo, le secuestraban y vendían. Aun que la situación era tan irreal que no parecía ser auténtica.

Mientras caminaban hacia el distrito comercial, Yun trazó un pequeño plan en su mente.

• • •

― [Kukukuku… sabía que esto sería divertido, pero no me esperé que fuera a divertirme desde el primer punto de partida.]

Como si la luz tomara forma, una figura angelical fue formándose al lado de Gaemi. Pelo blanco como la niege que le llegaba hasta la cintura, ojos totalmente negros y piel pálida. La mujer que rondaría los 30 años de edad visualmente, suspiró posando su delicada mano en el hombro de Gaemi.

― [¿Esa es tu elección para los juegos de este milenio?]

― [Cia, buenos días. Sí, así es. ¿No es adorable?]

― [¿Está bien que no le hayas avisado de ellos? No pienso decirte lo que han dicho los demás dioses, pero deberías tener algo de selectividad y no elegir por simple criterio visual.]

― [Haaaa… Ya me han reprimido muchas veces el día de hoy. No os preocupéis, nadie nunca gana el duelo por el códice desde hace 53 generaciones, así que por lo menos vamos a divertirnos un poco.]

― [Bueno, en parte tienes razón, pero ¿no hace 2 juegos alguien casi lo consigue? ¿Ryuuto se llamaba? Es una lástima que la hermandad del lobo lo interceptara antes.]

Como si hubiera caído en la cuenta de algo muy importante, Gaemi asintió exagerando mientras lo hacía.

― [Hun hun, lo recuerdo. Era muy mono~☆, aun que bastante mal educado. Lástima que acabaran con él antes de adivinar cómo funcionaba el códice.]

Cia suspiró enormemente y soltó el hombro de Gaemi.

― [Deberías tener más consideración por tus juguetes, al final siempre se acaban rompiendo.]

― [¿Haaaa? Tengo la sensación de que este no se romperá. Sólo mira sus estados.]

Cia entrecerró los ojos mientras un azul blanquecino brillaba en éstos. Miraban una pequeña pantalla formada por cristales muy pequeños que creaban la ilusión de un espejo muy fragmentado. De golpe, Cia abrió los ojos de par a par.

― [?! … No puedo verlos.]

― [Así es, como puedes ver, tu hermano esta vez ha elegido a un buen candidato. Hun hun, ¡es el mejor hasta el momento! Yo sólo pude ver las tres primeras bendiciones y las dos primeras maldiciones, pero sólo con eso, debería ser capaz de hacer frente al reto.]

― [Tengo otra pregunta, “hermano”. ¿Por qué le dejaste ver tu auténtica forma?]

― [Hehee… quería jugar un poco con él. Además, si supiera quién soy en realidad, no habría tenido nada para obligarle a jugar. ¿Lo siento? Te-hee~☆ ♡♡]

― [Entonces, ¿le dijiste que no teníamos géneros para que no descubriera quién eres? Ahora estoy confusa, ¿debería llamarte Gaemi o Ilexa, hermanita?]

― [Será su premio el averiguarlo al final de este trayecto. Además, no me importaría que ganara el premio por la batalla del códice, tengo mucho que hablar con ese joven.]

― [Fumu, ¿la diosa más joven del reino Onírico está encaprichada con un juguete? Aw, ahora sí que pareces una pequeña y linda hermana.]

― [¡A… a callar!]

Y después, el silencio reinó por los alrededores.

• • •

― Oe, camina más rápido mocoso. No tenemos todo el día.

― Eso es fácil de decir cuando no tienes a tres locos tirando de ti para venderte al mejor postor después de secuestrarte.

El hombre entrecerró los dientes como conteniéndose algunas palabras, apartó la mirada de Yun mientras seguía acelerando el paso.

― Relájate Hiroto, dentro de poco seremos ricos, podremos dejar de traficar con esclavos y darnos una vida lujosa el resto de nuestra existencia.

― Si no fuera por eso, ya habría estampado a este mocoso.

Yun se aclaró la garganta mientras con una mirada perspicaz miraba a sus alrededores.

― Señorita Alice, ¿ya estamos llegando?

― Ara, ¿tu humor mejoró? ¡Eso es bueno, es bueno~! Sip, en poco más de cinco minutos llegaremos al local de compra venta de esclavos para obtener tus papeles. No creo que haga falta decirte nada más, no queremos arruinar la sorpresa.

Yun pensó que una vez estuviera en el edificio de vendedores de esclavos, gritaría con todas sus fuerzas que había sido secuestrado e intentaría llamar la atención de algún guardia, aun que sólo fuera por callarle, alguno vería la situación y quizás sospechara. Era un plan bastante básico y dependía de la suerte, pero era mejor que nada según su criterio.

A las puertas, Alice se puso ante Yun con mucha seriedad en el rostro. Le puso un dedo en la cabeza y pronunció algunas palabras sin comprensión.

― ⬛⬛⬛⬛⬛⬛⬛⬛ ⬛⬛⬛⬛⬛⬛⬛: ⬛⬛⬛⬛⬛⬛⬛⬛.

De golpe, la mente de Yun empezó a atenuarse. Aun que él era consciente de la situación, sus actos parecían ser involuntarios a su ser.

― Bien, a partir de ahora serás Nozomu. Eres un pequeño enviado de un gremio de asesinos que fue capturado en el acto por aquí mis dos guardias mientras intentabas llevar a cabo una orden de asesinato, después de una pelea, te reducimos y te niegas a hablar sobre quiénes te envían. Si alguien pregunta algo más allá de esto, no sabes nada.

― E… nten… dido.

Yun maldijo para sí mismo, aun queriendo decir algo, estaba claro que no podía hacerlo. Algo le impedía mover su cuerpo y actuar con normalidad, como si estuviera bajo algún tipo de estado mental que nulificaba las órdenes del cerebro.

Con una sonrisa pícara, Alice posó los labios cerca de su oreja y soltó un pequeño susurro.

― Espero que no pensaras que íbamos a ser tan despreocupados.

Tras entrar al gremio de esclavistas (o así es como se hacían llamar), un hombre cercano a sus cuarenta largos les dio la bienvenida mientras observaba a Yun de arriba a abajo con una sonrisa complacida.

― ¿Nueva adquisición?

― Buenos días Arata. Te presento a Nozomu, este pequeño pillo es ahora de nuestra propiedad y querríamos registrarlo como esclavo común.

― Ha.. ¿Y cuál es su historia esta vez? Siempre que me traéis un esclavo ha estado sometido a extrañas historias. A mí me da igual, pero cualquier día os meteréis en un lío.

― ¡Intentó hacerme daño! Mis acompañantes lo redujeron y como parece interesante, he venido a registrarlo para ver si consigo una venta fácil~.

― Ha… Como sea. Ya sabéis las normas del gremio, una vez veamos las habilidades y la carta de estado del joven, le lavaremos y pondremos unas ropas medianamente decentes. Se subastará en la ronda de esta tarde, tenéis suerte de que nos han fallado varios esclavos esta última semana.

― Eso es porque no sabéis tratarlos con ca-ri-ño~

― No, eso es porque los muy imbéciles prefieren terminar con su vida antes que ser revendidos. En algún punto del trayecto, los esclavos que el Vizconde compra acaban volviendo aquí, pero peor psicológicamente.

Hiroto torció los labios haciendo una pregunta rápida.

― ¿Puedo preguntarle al caballero cómo es que se suicidan? ¿A caso poséen armas?

― Nada de eso. Se golpean la cabeza repetidas veces contra las paredes. No sé qué es lo que le hacen en el castillo del Vizconde, pero sea lo que sea, todos terminan en un estado psicológico bastante frágil. En fin, no estamos aquí para hablar de esto ¿verdad?

El simpático esclavista miró a Yun fijamente.

― ⬛⬛⬛⬛⬛⬛⬛⬛ ⬛⬛⬛⬛⬛⬛⬛: ⬛⬛⬛⬛⬛⬛⬛⬛⬛.

「Has obtenido una habilidad: Comprensión de hechizos elementales」

Mientras Yun era escarbado en sus recuerdos, el hombre ante él hizo una mueca difícil de describir, miró al trío mientras posaba una mano en el hombro de Yun.

― ¿No soy capaz de usar Revelación en él?

― ¿Haaa…? Ah, por miedo a que intentara revelarse, usamos Alteración de recuerdos. Lo sentimos.

Aun que claramente el hombre sabía que estaban mintiendo, no interferiría sin una clara prueba de ello, dio el visto bueno a la pésima historia del extraño grupo y oficialmente ‘Nozomu’ se volvió un esclavo.

― Otra cosa más Arata, este joven…

Alice se acercó al hombre de avanzada edad y le susurró algunas cosas, el hombre torció aquella mueca simpática en una de auténtica sorpresa y, quizás en menor grado, horror.

Yun no puso usar「Lectura de labios」 debido a que la distancia entre Alice y Arata era muy pequeña y no tenía posibilidad de ver los labios de Alice. Lo que sí fue capaz de ver, fueron los labios del esclavista, el cuál expresó su sorpresa con unas palabras torpemente seleccionadas.

Aun que seguían susurrando, debido a la sorpresa, no era necesario usar la lectura de labios con Arata.

― R… Rey demonio dices… ¡¿Y con bendiciones…?! Esto puede ser una mina de oro o el inicio de un problema diplomático y lo sabes, ¿verdad Alice?

― Aw, no hay que ser taaaaan literal. Sólo con vendérselo ‘a las personas adecuadas’ sería suficiente. Además, te llevas un buen porcentaje de la comisión de los esclavos que vengo a venderte.

― Sí pero… En fin, lo primero será ver en qué estado físico se encu…

Alice le bloqueó la mano cuando iba a destapar el velo que cubría la mitad superior de la cabeza de Yun.

― Haa… Yo no lo haría aquí. Tiene un aspecto muy vistoso, te causará problemas…

― Hmm… Lo examinarán mis ayudantes una vez esté dentro. ¿Cuánto pedís?

― Que la apuesta mínima empiece en doscientas de Platino. Me gustaría si es posible dos de Orichalco.

Aun llamándose Orichalco, las monedas no eran más que un conjunto de platino y diamante forjado a partir de un mineral precioso que sólo se implementaba en el uso de esa moneda llamado Lapis. El Orichalco era un material raro y poco frecuente usado en armaduras de los caballeros Clase A y superior.

― La subasta será esta tarde. Firma el documento legal constante el esclavo ha sido dejado bajo tu propia voluntad y que no nos hacemos responsables si muere por causas naturales dentro del gremio.

― Voooooy ♪

Una vez firmado el contrato, el esclavista puso un dedo encima de la frente de Yun y soltó nuevamente unas palabras que no comprendía.

― U⬛⬛⬛⬛z⬛⬛ h⬛⬛⬛⬛z⬛: S⬛⬛⬛⬛.

Poco a poco y de nuevo, el mundo de Yun se apagó otra vez.

「La habilidad Comprensión de hechizos es ahora nivel 2」

Acto 7: Subastas

― ¿⬛st⬛⬛ d⬛⬛⬛⬛⬛r⬛⬛?

Yun se tocó la cabeza casi sin fuerzas antes de dejar salir un graznido, la persona que le estaba moviendo lo tomó como un sí. De golpe, un montón de agua fría cayó sobre él.

La sensación del agua fría mezclada con el leve dolor de cabeza creó una combinación excelente para que Yun se sobresaltara con un pequeño grito.

― ¡¿Uwah?!

― Oh. Pues parece que sí que se despertó.

― ?!

Yun alzó la vista hacia la pequeña sombra que dejaba el cubo de madera bastante maltratado por los elementos en el suelo, después de centrar la vista, vio que era el esclavista que había conocido hacía unos momentos.

― Buenas tardes, Nozomu. ¿Estás preparado para tu gran momento?

― ¿Gran… momento?

― Sí, en unas horas serás puesto a subasta por cinco de las personas más influyentes del reino. Entre tú y yo, tendrías suerte si el Vizconde no hace una apuesta muy elevada.

― No… soy un esclavo…

Después de intentar ordenar sus pensamientos, notó que su mente estaba más clara que hace un rato y parecía poder volver a tener posesión de su cuerpo y mente de nuevo.

― Bueno, todos dicen lo mismo. No debes asustarte, no es como si fueras a ser asesinado o forzado a ser triturado, los esclavos tienen un contrato de seguridad de bajo cargo. No es gran cosa, pero no morirás de hambre ni sed. Eso es más de lo que puedes pedirle a alguien con la profesión “Vagabundo”, ¿no crees?

Sin dejar que la conversación terminara, Arata le sujetó por el brazo que aún tenía atado junto al otro a la espalda y le ayudó a levantarse con cuidado.

― Cuidado, no queremos que te hagas daño, tómate tu tiempo para levantarte Nozomu.

― No me llamo Nozomu, me llamo Yun…

― Lo sé. Cuando hablé con Alice, me contó lo que realmente pasó, pero en los papeles está escrito Nozomu, así que ese deberá ser tu nombre a partir de ahora.

― ¡No puedes dejar que secuestren a alguien y solo quedarte mirando la situación!

Parecía que el efecto de「Énfasis」estaba perdiendo efectividad, dado a que en esa última frase se exaltó.

― Bueno, no tienes familia y tu profesión es Vagabundo, ¿te estamos haciendo un favor, quizás…? Tendrás agua y comida, con suerte incluso un lecho de paja en un establo para dormir. Eso es más de lo que le puedes pedir a tu vida en este instante, Nozomu.

― ¡No tenéis derecho a hacerme esto!

― Lo tenemos, y lo estamos haciendo. El dinero es poder, querido Nozomu. Ahora prepárate y mejor que te vayas acostumbrando a ser algo más sumiso, no querría tener que pedirle a mis ayudantes que te vendieran con un 「Collar de Anulación」.

El「Collar de Anulación」restringía la mayor parte de información enviada al Cerebro y la transmitía a una pequeña gema en forma de triángulo. El poseedor de esta gema tendría libertad para mandar las órdenes que gustara a la persona designada. Claro está, para usar este Collar, la persona debe tener una serie de requisitos.

Entre varios que sopesan la traición y hacen hincapié en los criminales, los esclavistas podían usarlo en los esclavos que fueran más agresivos para apaciguarlos. El「Collar de Anulación」duraba tanto como viviera el esclavo, siendo únicamente dañado por la gema de su amo.

Si su amo decidía romper la gema, el collar perdería su fuerza y el control quedaría liberado, aun que era peligroso dado a que no había ninguna restricción a quién podía tener esta gema, así que el robo de esclavos que usaban「Collar de Anulación」para mantenerlos calmados era muy común.

― No necesito que me expliques qué es… Puedo deducirlo.

― Hahaha, lo imaginaba. No por nada tu inteligencia base es tan alta, la verdad es que necesité una poción bastante cara para examinar tu información, Nozomu.

Mientras caminaban hacia lo que parecía un aseo, dos jóvenes chicas esperaban en la puerta a las órdenes de Arata.

― Usad la fuerza si es necesario, pero no dejéis marcas visibles en caso de hacerlo.

Ambas respondieron a la vez como si fueran una máquina preparada para hacerlo.

― ― Sí, Amo.

• • •

―[La subasta empezará en unos minutos, por favor tomad asiento y disfrutad del pequeño espectáculo. El anfitrión os da las gracias por participar]―

La habitación de aproximadamente 200 metros cuadrados estaba llena de gente, muchos solo como espectadores mientras que muchos otros estaban a la espera de poder comprar una ganga. La mayoría, para la sorpresa de todos, son granjeros que buscan mano de obra o personas de otros reinos que buscan rarezas.

La zona decorada pobremente con algunos marcos con mensajes como “La mano de obra más eficiente” o “Cumplirá tus deseos y dará su vida por ti” daban un aspecto poco prometedor, pero en el ala Sur, podía verse una zona muchísimo mejor decorada.

Cuadros bien pintados, una alfombra de un rojo carmesí que era casi como pisar una nube. Las sillas de los invitados eran de un tipo de franela lisa, decorada con puntadas de un hilo de oro. La mesa, de una madera muy fina, se veía bien ornamentada por un mantel que hacía juego con todos los elementos rojos de la habitación.

Varios guardias custodiaban la entrada a esta ala donde claramente podía leerse [Sólo reservas] en la puerta.

Rompiendo el silencio, una mujer de unos 40 años largos habló con una expresión aburrida. Nada que destacar, esta mujer de anchas carnes y arrugas marcadas miró la copa de vino que tenía delante.

― Ha… Esto es bastante aburrido, ¿cuándo veremos la nueva mercancía? No he viajado durante dos horas para beber vino de dudosa calidad.

― Condesa Misora, ruego disculpe mi intromisión.

Sorprendentemente, Alice estaba allí inclinándose ante los sujetos que no se molestaron en levantar la vista.

― Señorita Alice, no sabía que hoy nos acompañaría. ¿Qué desea?

― Nada más quería darle las gracias personalmente por asistir. Es un honor que la poderosa Condesa, el gran Duque, el Vizconde y su excelencia la Princesa hayan podido asistir. Ciertamente ha sido una lástima no haber podido disfrutar de la presencia de su excelentísimo caballero Hitoshi esta tarde.

La mujer sonrió levemente con una cara llena de arrogancia.

― Fufufu… Puedes apostar a que sí es todo un honor. Mi hijo no asistirá debido a que tenía algunos asuntos que hacer. Si mal no recuerdo, la noche anterior tuvieron un problema con una de las zonas de caza principales de la Mazmorra Giwa.

― Estoy seguro que si su excelentísimo Caballero Hitoshi está en la patrulla, el problema se arreglará en poco tiempo.

Mientras la conversación se atenuaba, el Vizconde se alzó cansado de esperar.

― Tengo asuntos más importantes que lidiar para estar esperando a un esclavo. No nos hagáis derrochar más tiempo.

Una burla provocadora salió de los labios del Duque que reposaba en el asiento izquierdo del Vizconde.

― Tenéis razón Vizconde, la tortura es algo importante como para derrochar el tiempo.

El Vizconde se giró fulminándole con la mirada. La princesa, sentada en el centro de los cinco asientos, bostezó aburrida. A pesar de su corta edad, su prematura madurez le cedió el título de “La princesa sabia”.

― Ambos, detened ya esa conversación sin sentido. No guardaré cinco minutos más de mi vida en este lugar, si no se realiza la subasta en menos de ese tiempo, abandonaré la puja.

Después de terminar la frase, lo que parecía ser un altavoz volvió a hablar.

―[Disculpad la espera, empecemos con el primer y único lote de la tarde]―

Los cuatro sujetos miraron al pequeño escenario situado unos metros delante de ellos, a pesar de existir una pequeña barrera mágica que impedía el paso a menos que fuera desactivada, los guardias que acompañaban a los pujantes dieron un paso al frente para tener una posición más relativa y poder actuar en caso de verlo necesario.

Dado a que sería un problema diplomático si el reino de Balsenia se enterara de que están vendiendo como esclavo a alguien con semejante título, la puja se limitó a los Reinos de Iris.

―[Queremos presentar al hallazgo más increíble de este Milenio. Permitidle a este humilde esclavista dar la bienvenida a Nozomu, el Rey Demonio]―

Tras terminar de hablar, sin excepción los cuatro invitados se alzaron de golpe ante la sorpresa.

― ¡¿Es esto algún tipo de broma?!

Entre sorpresas y enfados, el escenario fue vislumbrado por Yun caminando con unas renovadas cadenas de un color azul oscuro en los pies y manos. Dado a que sus únicas ropas en aquél momento eran una camisa de lino y unos pantalones del mismo material, se podía observar bien su cara.

Su aspecto no fue ignorado por los pujantes. El Vizconde y el Duque sonrieron de una forma poco común, la Condesa torció los labios relamiéndose el labio inferior mientras que la princesa observaba sin alterar su cara la situación.

―[Dado a que podéis pensar que es un tipo de broma, no lo es. Por favor, pedidles a vuestros Caballeros o juzgad vosotros mismos sus estados con una「Poción de Ojo de Gato」. Podéis usar las que llevéis o podemos daros una, a placer de lo que deseéis]―

Rápidamente, uno de los caballeros que custodiaba al Vizconde bebió una pequeña pócima y revisó al joven.

Bienvenido a tu Carta de estado, Yun Hamakawa
<Yun Hamakawa, el peón de dios>

Estadísticas básicas
Nivel: 1
Vida: 915/908 -[Bonificación por descansado]-
Mana: 1700/1700
Agilidad: 816
Fuerza: 511
Inteligencia: 1239
Suerte: -1

Información
Nombre: Yun
Apellido/s: Hamakawa
Edad: 17 humanos.
Profesión: Vagabundo
Clase: Clase maestra
Título: 「El peón de dios」
Maestría: ~

Tíulos disponibles
「El peón de dios」
Mientras esté activo, tus habilidades mejorarán de forma pasiva realizando actos derivados de la habilidad principal.

「Rey Demonio」
Mientras esté activo, tus habilidades serán 200 veces más eficaces. Serás capaz de entender el lenguaje Draconiano, Démico y todas sus subcategorías. Perderás gradualmente tu mente mientras más actos horribles cometas.

Habilidades
「Resistencia a los atributos Lv. 3: 8/30」
Resiste un porcentaje del daño recibido por ataques del atributo fuego, tierra, aire y agua. El daño debe ser puro para poder aplicarse la reducción de daño.

「Resistencia al veneno Lv. 1: 0/10」
Resiste un porcentaje del daño recibido por ataques venenosos. El daño puede estar mezclado con otro tipo de efectos de estado.

「Protección titánica Lv. 21: 4/210 」
Resiste un porcentaje del daño causado por armas blancas punzantes, cortantes o por colisión. Armas imbuidas en elementos sólo serán descontadas si el elemento está en tu lista de resistencias.

「Sigilo Lv. 1: 0/10 」
Una vez activa, te fundes con tu entorno siendo capaz de obtener un efecto de invisibilidad permanente. Lanzar hechizos, moverte o hablar romperá esta invisibilidad.

「Explosión de sombras Lv. 1: 0/10 」
Requiere título “Rey Demonio” ― Vuelves las sombras contra tu enemigo, lo que le añade instantáneamente los efectos de Ceguera y Confusión.

「Lectura de labios Lv. 4: 7/40 」
Eres capaz de leer los labios de un objetivo. Requiere contacto visual con los labios del objetivo.

「Comprensión de hechizos elementales Lv. 2: 7/20」
Eres capaz de desfragmentar las palabras de poder en frases que puedes comprender.

「Idioma: Myriad Lv. Max」
Eres capaz de comprender y hablar el idioma hablado en el mundo de Myriad.

Habilidades únicas
「¡El conocimiento es poder! Lv. 1: 0/10」
Eres capaz de aprender habilidades usando el Ojo de serpiente. Mientras mayor sea el nivel de esta habilidad, mayor será el porcentaje de éxito pero menor será su tasa de experiencia total.

「Ocultación Lv. 2: 12/20」
Tu presencia disminuye mientras menos visibilidad haya en el área. Usando el atributo de Suerte como base, serás capaz de tener un breve período de 「Invisibilidad」 si huyes por la oscuridad.

Maldiciones
「Maldición del Rey infernal」
Aquellos que te rodean lo sufren. Aquellos que están contigo lo saben. Tu presencia acarrea destrucción y caos por donde pases. Temed la noche, temed el fuego. Temed al príncipe del horror, al Rey infernal Yun.

「???」

「???」

「???」

「???」

Bendiciones
「Bendición del dios Gaemi」
Tus atributos iniciales ascienden a x170, tu nivel subirá tus estadísticas cinco veces más que cualquier otro.

「Bendición del Ojo de Serpiente」
Astuto como un zorro, escurridizo cual serpiente. Tu Ojo de Serpiente es capaz de desvelar cualquier habilidad y obtener un conocimiento rápido si se observa lo suficiente. El Ojo de Serpiente no puede actuar sobre uno mismo si 「Ocultación」lo impide.

「???」

「???」

「???」

「???」

「???」

Después de casi dejar caer su mandíbula por la sorpresa, el caballero dijo algunas palabras en voz alta y creó un papel de un tono marrón claro.

― Ut⬛⬛⬛⬛⬛r ⬛⬛h⬛⬛⬛o: I⬛⬛⬛⬛s⬛ó⬛ ⬛⬛ ⬛st⬛do.

Después de crear el papel, se lo cedió a la princesa la cuál incrédula miró al chico en el pequeño escenario. Los demás pujantes se inclinaron para ver la hoja. Nadie ese día había tenido más cara de sorpresa que el conjunto de compradores.

― ¡¿Haaaa?! ¡¡¿¿Qué es esta estupidez de estados??!!

― ¿E.. es nivel 1..?

― Imposible…

Yun se aclaró la garganta y miró desafiante al guardia que tenía a su derecha.

― “He de salir de aquí. ¡No puedo quedarme más tiempo en este maldito gremio de locos…!”

Con todas sus fuerzas, cerró los ojos.

― “Abrir configuración → Cambiar título activo → Rey Demonio.”

De golpe, el mana del cuerpo de Yun reaccionó a su deseo. El título se había cambiado correctamente. En su retina, algunas nuevas palabras salieron a la luz.

「Has obtenido una habilidad: Ira del titán Shell」

「Has obtenido una habilidad: Crueldad」

「Has obtenido una habilidad: Invocación (17º Grado)」

― “「Tarjeta de estado」”

「Ira del titán Shell Lv. 7: 0/70」
Requiere título “Rey Demonio” ― Mientras esté activa, el mana se transforma gradualmente en puntos de fuerza temporalmente.

「Crueldad Lv. Max」
Requiere título “Rey Demonio” ― Tus enemigos morirán, tus aliados obedecerán. Mientras más enemigos estén en un radio de 300 metros, más fuerza e inteligencia obtendrás a cambio de agilidad (+12 Pts. c/u).

「Invocación (17º Grado) Lv. 1: 0/10」
Requiere título “Rey Demonio” ― Invocas a un súbdito del reino de los muertos. El grado de potencia del súbdito y sus habilidades mejoran según el nivel de la habilidad. El atributo Suerte indica la posibilidad de que tu invocación obtenga habilidades únicas.

― Ha… Hahaha… ¡Hahahaha! … ¿Notáis el sonido del horror? Utilizar hechizo: Ira del titán Shell.

Fuera de sí, Yun notó cómo un aura rojiza se apoderaba de su cuerpo, sus ojos se tintaron del mismo color del aura perdiendo su característico color azul claro. Se levantó mientras que las cadenas de sus manos y pies se destrozaron por la propia presión del aura.

Los caballeros que custodiaban la parte donde los compradores estaban sentados se pusieron en pie, pero la princesa ordenó que se detuvieran.

― No creo que consiga pasar la barrera que hay impuesta. Dejemos que nos enseñe de qué es capaz.

Los guardias que custodiaban al esclavista se lanzaron contra Yun. El primer oponente fue destrozado contra una pared al ser golpeado en el pecho con un simple puñetazo.

Uno intentó lanzar un hechizo de「Confusión」, en el mismo momento en el que lo intentó, Yun levantó su mano y un círculo mágico se formó en la superficie de su palma.

― Utilizar hechizo: Explosión de sombras.

Un humo negro como el carbón empezó a rodear su cabeza, el hombre se puso a cuatro patas en el suelo buscando desesperadamente aire. No se estaba ahogando, pero los hechizos de Confusión que poseía la 「Explosión de sombras」 le hacían creer que sí.

Cuando el esclavista cogió la gema del「Collar de Anulación」y le ordenó detenerse, Yun no obedeció la orden. En su lugar, la gema se fue desquebrajando poco a poco hasta volverse un montón de cristales rotos. Arata rápidamente sintió el horror en sus huesos y se dirigió a la barrera corriendo.

― ¡A… ayudadme!

Pidió clemencia a los cuatro compradores, pero éstos no estaban interesados en ayudarle, si no en ver el desarrollo de los acontecimientos.

― Ha… Hahaha… ¿Cómo era? ¿No me obligues a usar el「Collar de Anulación」?

Aun que la princesa les indicó el no moverse, los caballeros que custodiaban a los otros tres personajes se pusieron en posición defensiva y tomaron algunas pociones de 「Lanzamiento flash」y「Aumento leve de estadísticas」. Si Yun conseguía pasar de la barrera, le interceptarían.

Aun así, Yun perdió lentamente el aura que le acompañaba. Sin entender el motivo, volvió a usar 「Tarjeta de estado」en su mente.

― “「Tarjeta de estado」”

No le cabía la mayor duda, la mayor parte de su mana se había agotado. La activación de 「Ira del titán Shell」era demasiado costosa como para mantenerla activa durante demasiado tiempo. Una vez el aura se difuminó por completo, Yun se sentó en el suelo exhausto.

― Di… disculpen este acontecimiento.. No lo teníamos planeado. ¡Ruego disculpen!

Dijo Arata mientras se inclinaba varias veces ante la barrera pidiendo perdón. Algo así podría haber destrozado las negociaciones e incluso la confianza de aquellos clientes tan únicos.

Alice sonrió y rió a pleno pulmón.

― Y aún es nivel uno. Como podéis ver excelencias, es una incorporación perfecta para lo que necesitéis. Con un poco de adiestramiento podéis obtener la fuerza militar que queráis, un buen caballero que os defienda las espaldas o incluso un buen amo de llaves.

― Le mentiría si le digo que no estoy interesada, Miss Alice.

La princesa soltó esto último mientras sonreía.

― Setecientas monedas de Platino. Lo llevaré conmigo así que por favor, atadle de nuevo las cadenas. A ser posible, unas más resistentes.

La princesa dio por finalizada la operación, pero su sorpresa al ver que el Vizconde y el Duque entraron a la oferta fue bastante graciosa de ver.

― ¡¿Uwah?! ¡O.. ochocientas! Lo siento excelencia, pero esa adquisición sería ideal para mis filas.

― Haa… ¿El Vizconde quiere jugar? Como el Duque de este reino, os daré una moneda de Orichalco por ese granuja.

― ¿No participará en esta puja, su altísima Condesa?

― Oh, no me malinterpretéis Alice, estoy esperando el mejor momento.

La guerra de pujas continuaba entre dos bandos muy ceñidos entre el Vizconde y el Duque. 2 de Orichalco, 3, 3 con 500 de Platino, 4…

La princesa puso fin a esta puja ofreciendo 10 monedas de Orichalco, las cuales finalizaron las negociaciones de una forma aplastante.

Boquiabiertos, todos miraron incrédulos a la princesa que se levantó de la silla y se encaminó hacia la barrera. Miró al joven que estaba recuperando el aliento en el suelo y le susurró unas palabras desde el otro lado.

― Joven Rey Demonio. Ahora estás bajo mi posesión.

Tras esto, se lamió el labio inferior y se giró caminando hacia la puerta.

Acto 8: La caída del Rey Demonio

Los preparativos fueron completados después de que el pago fuera realizado al ya calmado esclavista. A pesar de haber estado en el negocio por más de ocho años, jamás encontró su vida en un potencial peligro debido a que no se dio el caso de que alguien fuera capaz de nulificar su 「Collar de Anulación」, de todas formas en su corazón se sintió aliviado de que todo aquél espectáculo sirviera para aumentar su valor y no crear desconfianza en su seguridad.

「Has obtenido un nuevo título: Esclavo」

「Esclavo」
Mientras esté activo, todas tus estadísticas se reducen en un 37%. El poseedor del「Esclavo」se vuelve el「Dueño」, si el「Dueño」es asesinado o dañado por su「Esclavo」tus puntos de vida se drenarán a cero. El contrato finaliza una vez el 「Dueño」libera o rechaza al 「Esclavo」mediante un contrato (puede ser mediante un contrato físico o verbal).

Estadísticas básicas
Nivel: 1
Vida: 908/908 (-336 ↓)572/572
Mana: 61/1700 (-629 ↓) 61/1071
Agilidad: 816 (-302 ↓)514
Fuerza: 511 (-204 ↓)307
Inteligencia: 1239 (-458 ↓) 781
Suerte: -1 (-0 ↓)-1

Efectos negativos
「Escasez de mana (medio)」
Sufres una falta de mana de grado medio.

「Esclavitud」
Sometido mediante un contrato de esclavitud, el título「Esclavo」estará activo forzosamente hasta que te liberes.

― ¿Desea su santidad que enviemos el esclavo directamente a su castillo o prefieren sus caballeros reales custodiarlo?

― Uuuh… Viendo el espectáculo de hoy, será mejor que lo custodie mi guardia. Realmente sería un problema si por una incompetencia o ¿un accidente? levantáramos malestar en el reino.

― Como guste.

Tras inclinarse lo máximo que pudo haciendo una reverencia, se levantó y retrocedió unos pasos.

Yun, por su parte, sentía pinchazos en la cabeza que casi le impedían pensar con claridad y le nublaban los sentidos ligeramente. Su rostro se desfiguraba por momentos y aun que los demás veían esto, trataban de ignorarlo. Viendo esta reacción, un guardia real se le acercó sin miedo y le puso una en el hombro.

― Hahaha, no te preocupes, te acabarás acostumbrando. Intuyo que no has usado mucho mana hasta la fecha. Gradualmente te recuperarás.

Yun no podía responder debido a todo aquél abrumador dolor que le atacaba directamente al cerebro como agujas de coser gigantes, pero asintió como buenamente pudo.

• • •

Dos horas después de embarcarse en el camino de regreso, Yun salía de un pequeño carruaje situado detrás de la flamante carroza que llevaba a la princesa la cuál no vio después del incidente. Al detenerse, pudo observar que aquél glorioso castillo que admiró al entrar en la ciudadela de Dram era, en efecto, parte de las propiedades de la princesa.

― ¿¡¿Uwah?!?

Se sintió realmente incómodo cuando caminaba custodiado por dos guardias reales aún encadenado de pies y manos. Los sirvientes de palacio lo miraron de reojo sin darle mucha más importancia.

De golpe, todos se pararon en seco.

¿Había algo delante de aquél pasillo inmenso? Mejor dicho, ¿había alguien?

El rey.

El Rey se levantó de su trono y contempló la escena con una sonrisa. Yun no pudo si no agachar la cabeza forzosamente dado a que uno de los guardias le puso la mano detrás de la cabeza y le obligó a agacharla. No fue un acto doloroso, pero sí le tomó por sorpresa.

― Hija, estoy complacido de que hayas decidido pasarte por aquí.

La princesa se levantó ligeramente las faldas con ambas manos y se agachó en símbolo de respeto.

― Padre, disculpad que no haya podido venir antes.

― Nada que disculpar. Los demás, descansad.

Levantó la mano al aire y la dejó caer haciendo fuerza en la muñeca. Todos levantaron la cabeza, Yun incluido.

― ¿A quién traes esta vez?

― Padre, creo que esta vez te gustará mi elección. Ni hermano in madre imaginarían qué peces se capturan en los bajos fondos.

― Si es a otro personajillo con una bendición pobre, agradecería que no malgastaras tu tiempo ni el mío. Te quiero, pero no puedo ir permitiendo que llenes los calabozos con gente inútil, es un servicio de la corona, no un patio de recreo.

Aun que trató de sonar firme, en su voz se notaba el pequeño afecto paternal que hacía que todas las palabras perdieran su fuerza.

― Creo que gustaría verlo usted mismo, Padre.

Un guardia le entregó una 「Poción de Ojo de Gato」al Rey, el cuál dejó caer el frasco de cristal una vez vio las estadísticas del joven.

Por cierto, no había peligro de ser envenenado con algunas pociones debido a que estas pociones tiene un tipo de color específico dependiendo de los compuestos principales que se le añadan.

La「Poción de Ojo de Gato」es púrpura con tonos que se acercaban al azul oscuro, una gota de cualquier veneno haría que su color cambiara. Por este mismo motivo, la 「Poción de Ojo de Gato」era uno de los elixires más confiados y rara vez requería de un catador.

― ?! …

― ¿Sucede algo, Padre?

La Princesa casi no podía evitar una risilla infantil diciendo esto último. El Rey mostró una cara muy seria y miró a la Princesa.

― … Cuánto ha sido.

― 10.

― … ¿Eso es todo lo que vale el Rey Demonio…?

― Digamos que la subasta fue bastante privada, sólo estábamos El Vizconde, el Duque, la Condesa y yo. Parece que el hijo de la Condesa no pudo asistir debido a un incidente en la mazmorra Giwa.

― Realmente ha sido una adquisición expléndida. ¿Y bien? ¿”Jugarás” con él como con todos los demás o decidirás usarlo?

― Querría probar mi nuevo juguete, pero debido a que es un juguete muy caro, querría no destrozarlo. Podría sernos de utilidad para nuestros fines, ¿no cree, Padre?

― Ciertamente has heredado el ímpetu de tu madre.

La conversación continuó, pero Yun fue rápidamente llevado a otra sala. Por más que Yun gritaba y se movía intentando liberarse del agarre de aquellos dos caballeros, le fue imposible.

― ¡¿Es que estáis sordos o sólo sois cortos de mente?!

Las quejas de Yun retumbaban por lo que en aquél momento eran unos calabozos, su boca se cerró de golpe al ver aquel grotesco espectáculo.

Cuerpos abiertos por la mitad, algunos medio putrefactos. Gente torturada hasta el punto de no tener ningún tipo de dedo o articulación plenamente visible. Uno de los sujetos estaba aún vivo, pero clavado a la pared por dos clavos oxidados de un tamaño enorme. Su punto de sujeción, los hombros, había sido tan dañado que lo que le sujetaba era prácticamente el hueso.

Yun tuvo arcadas que acabaron en un vómito. Todo aquello era irreal, por una vez, temió seriamente por su vida.

De golpe, algo se activó.

No, mejor dicho, alguien le activó algo.

「Énfasis」

― “Útil.”

― “Bastante útil, gracias.”

Pensó Yun mientras su arcadas no se detenían. En principio fue por la impresión y el asco, ahora era por el olor a putrefacción y moho que se había acumulado en el calabozo.

Los caballeros reales le lanzaron a una de las celdas disponibles, aun que con “disponible” no quería decir que estuviera vacía. Un cadáver con la cabeza abierta en tres mitades le hacía compañía dentro. Yun aguantó las ganas de vomitar de nuevo y se incorporó mientras los dos sujetos cerraban la celda y se iban como si aquello fuera lo más normal del día.

• • •

Mientras tanto, la Princesa llegó a su alcoba después de un duro día de negociaciones. Se quitó el sombrero de volante blanco que tenía en la cabeza y se miró al espejo.

Piel pálida, ojos marrones y labios carmesí. Su cabello blanquecino no era muy largo, pero tenía la suficiente distancia como para cubrir la parte mitad de su espalda. Con sus 15 años ya tenía el título de “Princesa sabia” debido a su madurez prematura tanto mental como físicamente.

Aquellas curvas que desharían los globos oculares de cualquier pretendiente habían sido fruto de innumerables discusiones por peticiones de matrimonio en los reinos vecinos, aun que ésta rechazó por motivos propios a todos los que se le fueron acercando.

― “Debo pensar una forma de jugar con mi nuevo compañero de entretenimiento. Aun que será después de cenar… Además, ¿debería pedir que limpiaran el calabozo?”

Mientras se perdía en sus pensamientos, alguien llamó a la puerta.

― Disculpe que la moleste señorita Yukia, su baño le está esperando.

― Gracias por el aviso, iré en unos minutos.

Chasqueó la lengua sonriendo.

― “Ese chico de verdad que tiene buena suerte.”

Acto 9: Enfermedad

Al final, después de la cena Yukia se dio un baño. Mientras esparcía lo que parecía ser un fino jabón por todo su cuerpo, se tumbó en aquella bañera gigante y se relajó cerrando los ojos.

― “Al final, se me hizo demasiado tarde.”

Diez minutos después, se levantó deslumbrando la luz con su presencia, dejando que las finas gotas de agua resultantes de sumergirse fueran desplazándose hacia abajo, recorriendo cada centímetro de su blanca piel, su palidez no hizo si no destacar aún más su esbelta figura.

Con un pequeño grito, llamó a dos sirvientas las cuales secaron y vistieron a su ama rápidamente, Yukia estaba tan excitada por la idea de tener un nuevo juguete que se le olvidó el peinar su cabello para la sorpresa de sus propias sirvientas. Caminó hacia su alcoba con una sonrisa irreal en su rostro.

― “Mañana empezará el día de entrenamiento.”

Esto se clavó profundamente en su mente mientras cerraba los ojos en su cama. Y así, llegó la mañana siguiente.

• • •

Yun no había dormido a penas. Aquella noche deseó con todas sus fuerzas que un acto sobrenatural le salvara, como él había visto en varios Mangas. Para su desgracia, esto no pasó. Cuando la guardia real caminaba haciendo la ronda, supo que posiblemente los primeros rayos del sol habrían hecho amanecer.

Su celda estaba totalmente cerrada, con un montón de paja que tenía sangre seca de su compañero de celda. No había nada para hacer sus necesidades básicas, tampoco alimento ni entretenimiento como libros o juegos de mesa. Lo único que podía ver eran las rejas oxidadas que se mantenían húmedas por alguna razón.

Observó que el moho acampaba en sus anchas por su celda, se le pasó por la cabeza que quizás el óxido habría ido deshaciendo el material y podría abrirlo si tuviera alguna herramienta.

Intentó usar hechizos, pero comprobó que cuando lo hacía, su cabeza empezaba a mandarle pinchazos al cerebro e interrumpía el lanzamiento de cualquier hechizo. También intentó simplemente golpear los barrotes, supuso que si sus estadísticas iniciales eran tan altas, debería tener una fuerza desmesurada.

Esto tampoco fue el caso, ya que la barra de metal le repelió con un poderoso shock cuando intentó tocarla.

Estaba claro que no era una celda normal.

Por lo menos no como las que él conocía.

Unos pasos hacían eco en la torre, cuando Yun se acercó a mirar sin tocar los barrotes, pudo ver que su sentencia estaba aproximándose.

Yun inteligentemente razonó que no le matarían, dado a que si hubieran querido matarle, no habrían pagado una cifra tan desmesurada. También pensó que si hubieran querido dañarle físicamente, no le habrían tratado con cuidado al traerle aquí.

¿Qué querían? ¿Cuál era su objetivo? Yun solo pensaba en que quizás querían algo de él, y estaba seguro que estaba relacionado con sus Bendiciones.

Dado a que él no es nativo de este mundo, el sentido común no podía aplicarse aquí, si existe alguna forma de extraer bendiciones o experimentar con seres humanos, podría ser el caso.

Pensó y pensó hasta que creía que se le desharía la cabeza en ello. Oyó el sonido de alguien pronunciando lo que parecía ser un hechizo y miró a la puerta.

Un guardia abrió la celda y se puso a un lado, dejándola abierta.

― Señor Rey Demonio Nozomu, la Princesa le espera.

― ?!

Desconfiado, Yun caminó a través de la puerta y fue custodiado hacia una pequeña sala donde podía verse a Yukia tomando lo que parecía ser una bebida algo más clara que un té de limón.

― ¿Le importaría al señorito Nozomu acompañarme?

Yun frunció el ceño, la habitación era bastante grande, con decoraciones ostentosas como alfombras, animales que él no conocía decorando el lugar (aun que no se movían, no parecían disecados, más bien congelados), un ventanal que dejaba ver todo el distrito de comerciantes y parte del Parque local.

Unas cortinas permitían ligeramente el paso de los rayos del sol, que caían delicadamente sobre la figura de Yukia a la cuál no le importó lo más mínimo estar con una prenda de dormir tan fina que se podía apreciar la piel de Yukia a través de la misma. Por un momento, Yun tragó saliva, pero se repuso inmediatamente al recordar su posición.

Suspiró y tomó asiento.

― Seré directo, no sé cuál es el propósito de la gente rica como tú comprando y torturando por placer.

Un guardia real de la caballería de palacio le puso una mano encima del hombro como señal de advertencia, la impertinencia también costaba cara.

― Ara, ¿por qué crees que te he traído aquí?

Yun se aclaró la garganta.

― Si sigo vivo, pueden haber varias razones. No os importó ir fuerte en la puja, por lo que deduzco que estabais interesada en obtenerme por algún motivo. La guardia tampoco me ha golpeado o maltratado, así que tampoco queréis dañarme físicamente, por lo menos no por ahora. Estoy vivo, así que tampoco querías matarme.

― Hmm… Prosigue.

― En resumen, quieres algo de mí. No sé si mandarme al calabozo fue una forma de darme una señal de advertencia psicológica, pero no funcionó.

Yukia empezó a reír. Primero fue una risa leve que acabó en un estallido.

― … Haha.. Hahahaha… ¡Haaahaha…! Ay, ¡me duele el estómago…! ¡HaaahHAHhaHAHA!

La cara de Yun era imposible de leer, sólo podías ver confusión en él.

La risa hizo eco en toda la habitación, Yukia se puso una mano en el estómago mientras se inclinaba un poco por la risa. Después de limpiarse las lágrimas de los ojos y aun con los ojos enrojecidos, recuperó la compostura.

― Ha.. eso fue realmente divertido. Tienes prácticamente casi toda la razón. Pero lo último… Te mandé a un calabozo porque eres un esclavo, ¿no es obvio? ¿A qué te referías con “advertencia psicológica”? ¡Hahaha…! Ay…

― Yo, uh… ¿lo… siento?

― ¿Y ahora por qué te disculpas?

― Eh… no lo sé…

Yukia apoyó su delicada espalda en la silla y posó ambas manos detrás de la cabeza estirándose.

― Verás, no necesitas saber nada. Solo obedece mis órdenes y todo saldrá bien.

― Me recuerdas al esclavista que me vendió.

― Aw… ¿Me comparas con un hombre?

― Bueno, la verdad es que eres algo más plana que algunos hombres que he visto.

― ¡¿Y eso qué tiene que ver ahora?!

― No lo sé, ¡tú sacaste el tema!

― ¡¿Haa?!

La conversación derivó a una charla que no podía ser tomada como digna de un esclavo y su amo. Yukia que notó esto, se aclaró la garganta y volvió a su tono de voz formal pero atractiva.

― Haaa… Volviendo al tema principal, acertaste en que lo que nos interesa de ti es ese estado tan llamativo que tienes. ¿Qué es más destructivo que tener el poder del príncipe de la muerte?

― ¿Te refieres al título de Rey Demonio por casualidad?

“Hun hun” asintió rápidamente Yukia mientras golpeaba la mesa con las dos manos y se levantaba con una mirada de esperanza.

― ¡Tú serás el primer espía perfecto de los reinos de Iris! ¡Se escribirán libros contando cómo destrocé a mis enemigos con inteligencia y cómo utilicé a su propio Rey en su contra…!

― Uhg… Creo que voy a rechazar esa idea.

― ¿Alguien dijo que fuera una idea? Fumu.

Mientras la conversación tenía lugar, Yun apartó la mirada enrojecido y miró al suelo.

― E… entonces tengo una pe… petición.

― Hummm… Un esclavo haciendo peticiones. En fin, como sea, dila ya.

― En realidad, te.. tengo dos.

― ¿Qué es?

― Primero, si consigo cumplir lo que me digas, ¿me dirás todo lo que sabes acerca de las tabletas del Códice?

― … ¿Para qué querrías eso?

― Eso es cosa mía, ¿lo harás o no?

― Te recuerdo que sigues siendo mío, te aconsejaría que pensaras qué le estás pidiendo a tu ama.

― Sabes mejor que nadie que sin mi cooperación no podrás obligarme. Si quieres conseguir tu objetivo, como pudiste ver, las restricciones no funcionan en mí.

Yukia frunció el ceño levemente aún de pie con sus palmas en la mesa. Yun realmente no sabía si las restricciones funcionarían en él una segunda vez o fue una casualidad, de todas formas esperó que se lo creyera.

― … Eres astuto, Nozomu. Está bien, tú ganas, si colaboras usaré todo lo que tengo para traer información acerca de las tabletas del Códice. A todo esto, ¿cuál es tu segunda petición?

Yun enrojeció más e intentó hablar, pero Yukia fue más rápida.

― Podrías por lo menos mirarme a los ojos mientras hablamos, es un acto de cortesía.

― … No puedo.

― ¿Y eso por qué? ¡¿A caso como Rey Demonio eres capaz de poseer a alguien con la mirada?! ¡Eso sería magnífico!

― No… Es que… Lo puedo ver todo.

― ¿Ha?

Yukia por un momento torció la cabeza sin entenderle del todo, una vez agachó la cabeza y vio que los rayos de luz del sol hacían transparentar su vestido de dormir, se sentó de golpe tapándose con ambas manos el pecho totalmente roja.

― ¡¡Kyaaaaaaa!! ¡¡Idiota!! ¡¡¡Rey Pervertido!!!

― … Mi segunda petición era que te taparas con algo. No ha sido culpa mía.

― ¡Me da igual! ¡¡Rey Pervertido!!

Los guardias intentaron contener la risa lo más que pudieron. Visto desde un punto de vista distinto, la conversación no era distinta a la de dos grandes amigos.

― Bien, creo que hemos terminado las negociaciones. A partir de ahora, soy tu Maestra, llámame como tal.

― Tengo una pregunta más, Maestra.

― Fumu, no voy a enseñarte más de lo que ya hayas podido ver. Es un milagro que no haya pensado en decapitarte.

― ¡¡No era eso!! De todas formas, ¡¿quién estaría interesado en ver el cuerpo de una niña?! ¡¡No soy un lolicon!!

― ¡¿Haaaaaaaa?! Para tu información, ¡este cuerpo a traído la locura de muchos caballeros, príncipes y reyes que querían esta hermosa figura!

Yun rió por lo bajo.

― Tienes razón Maestra, porque deberían estar locos para fijarse en ese cuerpo.

― ¡¡¿¿A caso estás deseando ser el Rey Pervertido castrado??!!

Yun se puso las manos en su zona más sensible y negó con un rotundo no.

― ¡¡Nonononono!! La maestra tiene una figura digna de un pecado capital.

― Fumu, así está mejor.

Yun miró seriamente a Yukia durante unos segundos. La princesa alzó una ceja confundida.

― ¿P.. pasa algo?

― Realmente estás plana.

― ¡¡¡¡Pervertido!!!!

Un golpe resonó por toda la habitación después de eso.

「Has obtenido una habilidad: Resistencia a golpes físicos (sin armas)」

Acto 10: El amor de una diosa

Muy para su pesar, Yun trató de usar como concepto que sufría de amnesia para no tener que revelar nada de la información que tenía consigo. Sería un problema si empezara a decir por ahí que viene de otro mundo, quizás lo tacharan de loco aun que en un lugar así, loco el último.

Pidió a Yukia algo de información general y conceptos de lógica respecto a este mundo, así que durante la tarde de aquél día, fue aprendiendo algunas cosas que se escapaban a su comprensión.

Lo primero, la magia y las habilidades de arma son cosas distintas.

La magia es la habilidad de modificar la Sinergia del aire y transformarla en mana útil a placer del conjurador. Esto a pesar de parecer simple de entender, era más difícil de lo que Yun pensaba.

Un ejemplo sería un espadachín contra un mago, aun que el espadachín infundiera su espada con un filo ígneo, no sería considerado magia, mientras que si el mago lanzara espadas creadas con fuego sí lo sería.

Originalmente los humanos no tenían la capacidad de usar magia ni hechizos, solo leyendas y cuentos infantiles explicaban supuestamente cómo los humanos llegaron a poseer semejante don.

El guardián de Myriad es Alyos, un dios que participó en la eliminación de los colosos cuando el códice liberó su poder. Aun que originalmente no era él quien dominaba esta dimensión. Las historias cuentan cómo su primera guardiana, Caletea, se enamoró de un humano.

Por cierto, es muy popular una balada de este mundo que cuenta las poesías que el humano cantaba delante del altar a la diosa Caletea, parece que usar esta balada ante la dama de la que estás enamorado parece ser una forma muy efectiva de expresar tu amor.

― “Supongo que sería el equivalente a las canciones románticas de mi mundo.”

Caletea rompió los límites del códice al invocar a este humano al mundo Onírico. Ambos, furtivamente, expresaron su pasión en un mundo donde el tiempo era ignorado, pero los escritos no acababan de explicar el por qué, el humano poco a poco empezó a desaparecer. Esta fue la penalización por romper las normas del códice.

Sabiendo que su relación era algo imposible en la dimensión Onírica, Caletea desesperadamente le encomendó la misión de buscar el códice y lo mandó a las fauces de este mundo entregándole como recuerdo un collar en forma de media luna. La historia cuenta que el humano consiguió el códice y reescribió con éxito los tejidos de Myriad, así como las normas del propio mundo Onírico.

― “… Así que hace más de 50 generaciones, alguien consiguió el códice.”

Yun suspiró aliviado, si alguien lo consiguió es que existía una ligera posibilidad de hacerlo.

Después de que el humano obtuviera el Códice y reescribiera los tejidos, traicionó a Caletea y se volvió el dios de esta dimensión. Desterró a Caletea del mundo Onírico, pero ni el poder del Códice es capaz de eliminar toda esa cantidad de poder que fue el de la guardiana de la primera dimensión, así que el humano ascendido decidió darle una condena peor que la muerte.

Una diosa en un cuerpo humano, para siempre inmortal, para siempre vagando sin poder usar su fuerza. Para siempre herida por un falso amor.

Traicionada y con el corazón roto, juró que jamás volvería a enamorarse y que encontraría la forma de expiar su pecado.

Se dice que en ocasiones, si te diriges a lo que una vez fue su altar, eres capaz de oír los llantos de Caletea rogando por su amor.

Ese humano ascendido era Alyos.

Yun se tocó el pecho cerca del corazón. Esa sensación de querer a una persona y ser traicionado al mismo tiempo era una sensación que conocía.

El regalo que Alyos dio a su anterior raza fue eliminar el límite que causaba que la raza humana no pudiera usar magia, y ese sería el comienzo de la gran guerra mágica. Originalmente los humanos no podían usar magia, pero eran expertos en el uso de habilidades de arma.

― “Los demonios tienen un manejo de la magia destructiva sin igual, las razas démicas poseen un control excelente sobre magias de protección, curación y hechizos de fortalecimiento, los humanos son expertos en el uso de habilidades de arma… Parece que cada raza tiene sus puntos fuertes.”

Cuando los humanos vieron que varios de ellos empezaban a poder manejar la sinergia de la atmósfera, dos grandes bandos se formaron.

Estaba la hermandad del lobo, que creía que la utilización de magia era una herejía a su propia existencia y creyeron que todo lo relacionado debía ser eliminado.

Por otro lado estaba la hermandad del búho, que apoyaba el uso de estas herramientas que su dios les cedió para utilizarlas en su incesante paso a la cima, ser la raza por excelencia.

También los hubo quienes se quedaron neutrales ante estas dos grandes bandos humanos.

Aun que hoy en día se sabe poco de lo que fueron los dos grandes bandos. se sabe que la hermandad del búho sigue activa mientras que la del lobo fue mandada al exilio por el anterior Rey.

Yun también recibió información acerca de cómo funcionaba la economía, el sistema monetario no cambiaba en ningún punto excepto por las razas démicas, pero podías pagar con este tipo de moneda.

1 de Cobre (C) → 1 Cobre
1 de Plata (S) → 100 de Cobre
1 de Oro (G) → 100 de Plata
1 de Platino (P) → 100 de Oro
1 de Orichalco (O) → 1000 de Platino

Por lo visto, había otra moneda después de la de Platino, pero como el fundirla era más productivo que el usarla como moneda de cambio, se descartó dejando ese vacío entre Platino y Orichalco. Otras regiones utilizan algo llamado Gemas, que son cristales embellecidos por un tipo de rubí aun que no eran tan usadas.

Por último, Yun entendió cómo funcionaba el sistema de estadísticas.

La vida y el mana eran independientes de las estadísticas y subían dependiendo del tipo de Clase que tuvieras adjunta, por ejemplo la clase「Caballero」tenía más vida que「Mago」, pero sacrificabas mana en consideración.

Las estadísticas son bastante comunes y no sorprendieron a Yun que ya conocía el funcionamiento de los RPG en su mundo.

Si lo pusiéramos en un juego, sería algo como esto:

Agilidad → Velocidad de movimiento y estamina. También permite tener mayores reflejos y posibilidad de esquive y evasión.

Fuerza → Determina la dureza de tus golpes con habilidades de arma. También influye en la fuerza física y resistencia a los golpes físicos.

Inteligencia → Determina el poder de los hechizos que lances y el consumo de mana. También influye en la inteligencia y resistencia a los golpes mágicos.

Suerte → Influye en la posibilidad de que muchas de tus habilidades o golpes lancen golpes críticos, también ayuda en los drops enemigos o en ciertas habilidades que tienen cualidades basadas en este atributo.

Yun entendió que alguien no podía simplemente hacerse resistente a todo. Si alguien desempeñaba su vida como un mago, sería más resistente a las magias pero tendría una clara debilidad a los ataques físicos. También es a la inversa cuando te haces caballero.

― “Basta por hoy, me duele la cabeza.”

Yun agradeció al hombre y salió del pequeño estudio donde los dos guardias reales le pusieron unas cadenas azules. Las cadenas están hecha de Lapis, un material que en grandes cantidades anula el mana del cuerpo y lo absorbe, por lo que hace imposible lanzar hechizos.

Es un material muy raro y caro, sintió que durante su estancia en el gremio de esclavistas había roto algo importante.

― “Descansa en paz cadena de Lapis. Que alcances la gloria allá donde estés.”

Se burló para sí mismo mientras le dirigían de nuevo al calabozo. Por lo menos, habían tenido la decencia de limpiar el lugar de cadáveres.

― Bueno, aquí es. Por favor no hagas ningún alboroto, se te traerá la comida tan rápido como esté lista.

Yun recordó que desde que falleció en su mundo anterior, no había comido nada. Su última comida fue un almuerzo antes de fallecer. Teniendo en cuenta que llegó aquí y era de mañana, entonces haría más de 24 horas que no comía nada. Aun así, no sentía hambre ni sed, ¿será que su metabolismo sea distinto del de los demás?

― “Podrían ser los nervios también, o incluso puede que Énfasis actúe sobre ese tipo de molestias…”

Los guardias cerraron la celda dejándole dentro. Yun se tumbó en la paja ya cambiada y suspiró.

― Sigo sin fiarme. Una cosa es tener prisioneros, pero el estado de los cadáveres era horrible, casi como si hubieran disfrutado torturándoles.

En sus adentros, notó una presión leve. Es la misma sensación que tenía cuando fue raptado en el bosque.

• • •

Una sombra pasó por delante de las puertas del castillo mirando el torreón donde Yun estaba, sonrió de par a par.

― Fumu, parece que será un juego divertido.

Y con esas palabras, la sombra desapareció de nuevo entre unas suaves risas.

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