Capítulo 3: Akatsuki en el escenario

Parte 1

Rakudai_Vol_4_Pg_144Era la tarde del último día del campamento de entrenamiento. Para saludar a los estudiantes quienes estaban a punto de regresar, la instructora de la Academia Hagun, Yuuri Oreki estaba barriendo afuera de la entrada principal con una escoba de bambú.

En ese momento, una estudiante en jersey la llamó.

– Buenas tardes, Oreki-sensei.

La voz que venía por encima de sus hombros, aunque no la había asustado, le hizo recordar a una chica de tercer año. Era una estudiante de las batallas de selección que Oreki había supervisado hace algún tiempo. Oreki averiguó el nombre de la chica de sus recuerdos y devolvió el saludo.

– Oh vaya, buenas tardes, Ayatsuji-san. *Tos*

Rakudai_Vol_4_Pg_147– Gracias por tu ayuda en aquel entonces.

Ayatsuji mostró su gratitud con su cabeza inclinada, hablando del asunto en la batalla de selección contra Ikki Kurogane.

– No hice nada, ¿sabes? Todo esto se trataba de Kurogane-kun dando lo mejor de sí.

– Pero Oreki-sensei, si no hubieras mirado para otro lado mientras estaba rompiendo las reglas, probablemente no hubiera estafo aquí en este momento.

– También fue porque Kurogane-kun habló conmigo antes de eso. *Tos* ya que estaba el asunto de tu padre, definitivamente pensé que regresarías a casa por el verano.

– También traté de estar con mi padre durante su rehabilitación, pero me sacó de allí. Él dijo: ‘No faltes al entrenamiento durante tu periodo de crecimiento.’

– Jaja, después de todo es el Último Samurái… ¿verdad?

– Bueno, ha estado durmiendo por dos años. Después de despertarse, ha tenido mucha energía. No voy a perder contra él, así que estaba corriendo.

– Si, es una buena decisión. Creo que tu otro profesor también está trabajando duro en este momento, Ayatsuji-san.

Diciendo eso, Oreki miró hacia el cielo despejado al norte. Ayase también dijo ‘es verdad’ con una pequeña voz y miró al mismo cielo.

– Kurogane-kun realmente es sorprendente, ¿huh? Incluso derrotó a la presidenta del consejo estudiantil en esas circunstancias.

– Es cierto, ¿verdad? Incluso yo estaba un poco sorprendida…

– Escuché un rumor, ¿pero es verdad que usted fue la encargada del examen de admisión de Kurogane-kun?

– *Tos*… si, es verdad.

– Entonces Sensei, usted tiene un buen ojo, ¿huh?

Mirando solo los atributos de Ikki Kurogane, él era un rango F. No alcanzó el puntaje límite para ser aceptado en la Academia Hagun. El hecho de que Ikki estuviera en esta escuela se debe a la decisión de Oreki. Pensando así, Ayase alabó a Oreki.

Sin embargo, Oreki negó con su cabeza con una expresión algo arrepentida.

– No, no, no es eso. La verdad es que también lo rechacé.

– ¿En serio?

Oreki asintió.

… Era extraño para que a una persona le falte talento a ese punto. Cuando Oreki tuvo su primera impresión de Ikki, no tenía ninguna intención en dejarlo pasar. Así que intentando regirse a las reglas, había presumido de sus propios méritos como Blazer.

– ¿Pero qué crees que dijo ese chico sobre mi alarde?

– ¿Qué… dijo?

– ‘Puedo derrotarte’… solo así.

Un niño que no era no siquiera un estudiante de primer año, a un Mageknight de Rango C que era instructora.

– ¡Estaba sorprendida, no podía creer lo que escuchaban mis oídos!

– …Una seguridad en sí mismo extraordinaria, ¿verdad?

– *Tos*…Y además de eso, iba a ganar hasta que sea aceptado. Incluso si no era contra mí.

– Ya veo. ¿Entonces algo así sucedió…?

Escuchando los detalles de su examen de admisión, Ayase asintió con admiración. Quizás Ikki lo entendía por sí mismo. No podía entrar con el examen habitual. Por esa razón, había provocado a Oreki con una provocación y creó una oportunidad de mostrar su propia fuerza.

Ayase pensó en eso. Falta de poder, falta de atributos, en compensación por sus factores negativos, tenía que detectar cualquier medio de supervivencia sin importar que tan inferior fuera él.

La verdad, era muy propio de Ikki… no había ninguna duda de eso incluso ahora y en el futuro, continuaría siendo así.

Pensando en él, Ayase le preguntó a Oreki.

– Oreki-sensei, ¿cree que Ikki pueda convertirse en el Rey de Espadas de las Siete Estrellas?

En respuesta, Oreki dijo…

– Ese chico está destinado a ser todo tipo de cosas, así que podría verlo en una luz más favorable. Creo que tiene la suficiente fuerza para llegar así de lejos… Pero…

– ¿Pero?

– Este año, no solo está la clase de personas que tienen la fuerza para ser el Rey de Espadas de las Siete Estrellas. No puede ser capaz de ir más lejos que eso, ¿verdad?

Dio una respuesta algo pesimista.

– ¿Se refiere al caballero de Rango A quien es el hermano de Kurogane-kun?

Ante las palabras de Ayase, Oreki se limpió un poco y asintió con la cabeza.

– También está el, pero además de eso…hay muchos chicos en este año a quienes no conozco bien. Estudiantes de primer año sin nombre cuyas habilidades son mal entendidas, están representando a casi a cada una de las escuelas. ¿Qué tipo de poderes tienen esos chicos? Creo, que el Festival de Artes de la Espada de las Siete Estrellas evolucionará considerablemente.

– Uh huh…como con Stella-chan, este año es muy fructífero.

Ante las palabras despreocupadas de Ayase, Oreki se quedó en silencio por un momento.

Fructífero. Ciertamente era verdad. En la mayoría de los años, solo uno o dos representantes entraban. No era inusual que ninguna persona nueva apareciera por un año. Pensándolo de esa forma, un año en el cual diez personas de todas las escuelas entraban era sin duda una gran cosecha.

Pero había algo pesado en el estómago de Oreki.

Estaría bien si era un año. ¿Pero terminaría con solo los de sin nombre?

«…Es como si algo estuviera trabajando encubierta desde el principio, ¿verdad?»

Si la directora Shinguuji y Saikyou volvían de Osaka, ¿debería pedir sus opiniones? Mientras Oreki estaba pensando eso…

– ¿Oh? Oreki-sensei, parece que muchas personas están viniendo para acá.

Ayase informó a Oreki de esto mientras señalaba a la entrada principal. Cuando lo dijo, Oreki también miró para allá. De hecho, en las afueras de la entrada principal, la figura de siete personas estaba llegando a la Academia Hagun en línea.

Era una escena inusual desde los dormitorios estudiantiles a la academia. Por no decir nada que eran las vacaciones de verano, era muy raro que muchas personas vengan en un solo grupo por aquí.

Pero de las siete personas, dos estaban montando una enorme bestia salvaje que parecía un león. Era extraño.

Preguntándose quienes eran estas personas, Oreki entrecerró sus ojos.

– Eh, eso no es…

Sus ojos entrecerrados se abrieron con sorpresa. Entre las siete personas, había un rostro conocido del pasado.

– ¿El Caballero de rango A de la Academia Bunkyoku, Ouma Kurogane…?

¿Por qué alguien de Bunkyoku vendría a Hagun? Esa pregunto surgió en la mente de Oreki, pero rápidamente desapareció de sus pensamientos, ya que notó algo en su campo de visión que no dejaba ningún espacio para preocupaciones triviales en su mente.

Eran todos además de Ouma, Oreki había visto sus rostros en la información distribuida al personal del Festival de Artes de la Espada de las Siete Estrellas de este año.

«¡No es solo Ouma-kun, Bunkyoku, Donrou, Reitei, e incluso de las demás escuelas…!»

Eran representantes de las siete escuelas quienes habían entrado al Festival de Artes de la Espada de las Siete Estrellas de este año.

Eran los estudiantes de primer año sin nombre que Oreki había estado preguntándose porque todos estaban alineados aquí. En un instante, Oreki sintió un escalofrió inexpresable en su cuello.

¿Por qué representantes de todas las escuelas se habían reunido?

¿Por qué se habían reunido y venido a Hagun?

¿Por qué estaba recordando un presentimiento desagradable?

Y además de eso… ¿Por qué habían manifestado sus dispositivos?

En ese momento, las preguntas daban vueltas en la mente de Oreki y…

– ¡Ayatsuji-san! ¡Huye rápidamente!

En ese momento… comenzó.

Una de las siete personas. A pesar que era verano, una chica usando un vestido muy pesado como si fuera contra climas fríos. La representante de Donrou, Yui Tatara, repentinamente acortó la distancia entre ella y Ayase con la velocidad de un vendaval.

Y balanceó un dispositivo en forma de motosierra que estaba cargando con ambas manos contra la indefensa Ayase.

– ¿Eh?

Una malicia brutal que simplemente era muy inesperada. Ayase se quedó quieta, incapaz de responder. La cuchilla rugiente descendía y…

– ¡Haa!

Justo antes que el filo corte el cuello de Ayase, Oreki lo rechazó con un dispositivo en forma de alfanje. Bloqueada suavemente, el cuerpo de Tatara se tambaleó. Oreki no perdió esa oportunidad.

«Primero, tengo que tomar control de esto…»

Porque había atacado repentinamente era algo que Oreki podía preguntar una vez que se despierte. Decidiendo esto, Oreki hizo girar su muñeca y con el menor movimiento volteó su espada. Apuntaba con la forma Ilusoria hacia la arteria carótida de Tatara. Una vez que fuera cortada, perdería la conciencia. Cortando con el movimiento más pequeño le permitiría evitar cualquier abertura en su defensa. Y como Oreki lo había planeado, su alfanje cortó la arteria de Tatara…

– Reflejo Total.

… En ese instante, la boca de Tatara formo un arco torcido y un impacto misterioso chocó contra el corte de Oreki.

 

Parte 2

Era tarde y el cielo estaba teñido de rojo.

Ikki y el equipo de los representantes de Hagun para el Festival de Artes de la Espada de las Siete Estrella que estaba dirigiendo y también como Shizuku y todo el consejo estudiantil estaban asistiéndolos, estaban en un bus lentamente bajando de las montañas. Finalmente estaban regresando a la Academia Hagun. En el bus, los compañeros cercanos que estaban sentados juntos estaban comiendo algunos dulces y conversando pacíficamente.

Pero en la mitad de eso, solo Stella estaba dejando caer sus hombros con un rostro decepcionado.

– … Haa~

– Anímate, Stella.

Aunque Ikki que estaba sentado al lado, estaba preocupado por ella, no recobró su energía.

– Pero es frustrante…

Repentinamente, dos estudiantes le llamaron. Dos chicas con el mismo rostro, sus compañeras representantes del Festival de Artes de la Espada de las Siete Estrellas, Kikyou y Botan Hagure.

– ¿Qué te pasa, Stella-chan?

– ¿Esta mareada, su alteza?

Ikki les hizo un gesto como diciéndoles que no se preocupen.

– Parece que está enojada por su registro de combates contra Toudou-san.

Explicó la razón por la cual Stella estaba deprimida.

– Ahora que lo dices, pelearon unos cuantos encuentros, ¿huh? Por cierto, ¿Cuál fue el resultado final?

– … Tres victorias, tres derrotas.

Ante la pregunta, Stella respondió por si misma con una voz baja.

Si, la meta de Stella para el campamento de entrenamiento era tener más victorias que derrotas contra Raikiri. Pero  de una forma u otra, terminó en un empate y esa meta no fue lograda. Stella se decepcionó de sí misma.

– Pero creo que ya es lo suficientemente sorprendente con la presidenta como tu oponente.

– No, Stella-chan es un caballero de Rango A. Quería ganar contra un oponente de más bajo rango, ¿verdad?

– …Aunque no creo que Touka-san es un rango más bajo que yo.

Stella dijo esas palabras en respuesta al argumento de Kikyou. No creía que Touka era un rango más bajo. De hecho, lo opuesto. Stella pensó que era inferior a Touka en la actualidad. Por esa razón… estaba tratando de ganar durante este campamento de entrenamiento, por el bien de tener confianza en el Festival de Artes de la Espada de las Siete Estrellas. Pero… el resultado no era el que quería Stella.

– ¡Oooooooh! ¡Frustrante! ¡Es tan frustrante que no me puedo calmar! ¡Si es así, debería correr todo el camino a casa en vez de tomar el bus!

– Eso es una tontería…

Ikki dejó salir una sonrisa burlona. Bueno, así era como era Stella.

– … En un momento como este, sería mejor que me distraiga con comida.

Diciéndolo, Stella sacó tres barras de Snickers de su bolsa de viaje y abriéndolos, empezó a comerlos incansablemente.

Viendo a Stella de esa forma, las hermanas Hagure gritaron.

– Comiste tres tazones de udon y tres de ramen en el almuerzo en la estación de servicio, y ¿nuevamente estas comiendo?

– Vas a engordar, sabes…

En respuesta, como si no fuera importante, Stella dijo.

– Está bien. No aumento de peso sin importar cuanto coma.

… esa breve explicación.

De hecho, era misterioso, pero a pesar que Stella era una ridícula glotona, su cuerpo era hermosamente tonificado y no tenía ningún mollete. Incluso para Ikki quien consideraba su propio cuerpo especial, esto era un misterio. Solo podía considerarlo injusto.

Bueno, aunque Ikki también sintió un poco molesto por eso…

– ¿¡Huh!?

Parecía ser devastador para las dos sempais quienes se habían enterado por primera vez durante el campo de entrenamiento. La expresión de las dos se congelaron y…

– …Botan-chan. Los tazones de udon era de… Kitsune, curry y Kakiage. El ramen fue de shouyu, miso y de tonkotsu. ¿Es posible no engordarse después de comer eso en el almuerzo y a eso sumarle Snickers?

– No hay una magia negra así. Debe tener una panza debajo de su ropa.

– I-Imposible que tenga algo como eso. Que groseras. Parece que mi constitución pone todo el peso en mi pecho, así que nunca he tenido mucha grasa desde que era pequeña.

Stella respondió mientras comía las súper grandes barras de caramelo y cuando lo hizo… Ikki, quien estaba sentado al lado de ella, definitivamente escuchó algo siendo rasgado en la mitad.

— ¡¡No nos mientas!!

Y las hermanas Hagure quienes habían emitido ese sonido tenían sus rostros enfurecidos que parecían mascaras demoniacas, se arrebataron contra Stella.

– ¿¡Whoa!?

Arrastraron a Stella de su asiento por los hombros, las dos la sostuvieron firmemente.

– ¿Q-Qué están haciendo?

– ¡No nos vengas con eso! ¡Sabemos que estas ocultando gordura debajo de ahí! ¡Confiésalo!

– Dije que toda la grasa va a mi pecho, ¿no?

– ¿Cómo algo tan impactante puede ser verdaddddd?

– ¡Definitivamente haremos que lo compruebes!

Volteando lo hombros por donde estaban sosteniendo a Stella, las dos comenzaron a manosear su cuerpo. Ante esto, Stella se sonrojó y gritó.

Rakudai_Vol_4_color_4.jpeg– ¡Oigan! ¡Deténganse! ¿¡Donde creen que me están tocando!? ¡Ikki no te quedes sentado ahí, ayúdame!

– ¡Ah, sí, enseguida! ¡Cálmense, ustedes dos!

En el momento en que Ikki trató de intervenir… ¡De repente! Dos pares de ojos inyectados de sangre y furiosos dirigieron su vista hacia Ikki…

– Esto es una cruzada de chicas, la cual no vamos admitir.

– Los chicos solo deberían sentarse y comer Pocky.

– E-Esta bien. Por favor disculpen.

– ¿¡Ikki…!?

«Lo siento, son muy tenebrosas.»

Intimidado por la abrumadora intensidad de las dos hermanas, Ikki quitó su mirada de la escena que podía llevar a un problema internacional.

Y en el asiento vacío del cual Stella fue arrastrada, una pequeña chica de cabello plateado se sentó. Era la hermana menor de Ikki, Shizuku Kurogane.

Shizuku volteó sus ojos verdes hacia las tres personas peleando en escena y habló en son de broma.

– Es una escena que a Kusakabe le haría feliz, cliqueando el obturador de su cámara si ella estuviera aquí, ¿no?

– Ah, jaja…Eso es muy cierto. Estoy seguro que se arrepentirá cuando se entere de esto después.

Ikki también estaba de acuerdo con ella. Más bien, Kagami también se uniría.

– ¿Kagami fue sola a Hokkaido?

La pregunta de Ikki fue dirigida a Arisuin, quien estaba sentado al otro lado de la ventana del bus. Ante esta pregunta, Arisuin asintió.

– Si. Fue a cubrir el campamento de entrenamiento de Rokuzon que empezó hace tres días y salió temprano en esta mañana.

Por supuesto, era una mentira. La verdad era que estaba atada y encerrada en un lugar escondido dentro de las instalaciones del campamento de entrenamiento de Kyomon.

Pero en ese momento, Ikki no tenía manera de descubrir la mentira.

– Aunque, debería haber vuelto con nosotros.

Creyó en la mentira sin dudar, Y no solo era Ikki, Shizuku también creyó la mentira de Arisuin y esto le permitió hacer un pequeño suspiro de alivio.

– Que persona tan trabajadora, Kusakabe-san. Yo me siento un poco cansado.

– Has hecho bastante Shizuku. Gracias a que estuviste con nosotros, fuimos salvados en diferentes maneras.

Aunque las cápsulas IPS eran convenientes, era necesario inyectar anestesia y la carga en el cuerpo era grande. Con una excelente curadora como Shizuku en reserva, la diferencia en la eficiencia del entrenamiento era enorme. Por esa razón Ikki, Ikki la había traído a las montañas a pesar que no era una representante y apreció su trabajo en tratar las lesiones leves. Shizuku respondió con palabras y una sonrisa que florecía como una flor, la cual nunca mostraría a nadie más.

– Es solo por ti, Onii-sama.

Y sacó una caja de Pack.

– ¿Quieres un poco?

– Solo tomare uno.

A Ikki no le gustaban mucho las cosas dulces, pero era diferente si su pequeña hermana era la que le ofrecía. Extendió su mano para sacar el pocky que ella le estaba ofreciendo, y se acercó para sacar un palo de la caja.

Pero… justo antes que el dedo de Ikki tocara el pocky, la caja característica roja fue movida.

«¿Eh?»

Ikki se quedó confundido. Por otro lado, Shizuku sacó un pocky con un rostro inocente, y lo puso entre sus labios de color rosado pálido, se puso en frente de Ikki con eso en su boca como si pidiera un beso.

– Nnn~

– ¿Qué quieres que haga?

Ikki se tambaleó bajo el ataque repentino.

Pero no había forma que su amor fuera a ver esta escena silenciosamente.

– ¡O-Oye tú! ¿Shizuku, que le estás haciendo a Ikki?

– ¡Whoa!

– ¡Eek!

Como si estar retenida fuera una ilusión, Stella se quitó de encima fácilmente a las hermanas Hagure y se acercó.

– Es solo acoso, sexual, ¿Qué pasa con eso?

– ¡No lo hagas tan atrevidamente! ¿No crees que es lago desvergonzado hacer eso?

– Una persona en un estado así no debería estar hablando de modestia.

– ¿Eh?

Teniendo un dedo señalándola, Stella volteó a verse a sí misma. Y se quedó sin palabras. Ya que las hermanas Hagure le habían manoseado, su brasier está completamente visible y su falda casi se estaba cayendo completamente.

– ¡E-Eeeeekkk!

Dejo de pensar en lo demás. Mientras se daba cuenta de la realidad y de los demás asuntos… Stella se encogió con su rostro enrojecido.

Ante esa figura, Utakata quien estaba mirando desde un lado murmuró.

– …Realmente está actuando como alguien que no tiene experiencia y fue apenas violada.

– Uta-kuuuun. Una vez que lleguemos a la escuela. Espero que estés preparado para el castigo…

– ¡Hiiiii! ¡Me puse en una situación difícil! ¡Kanata, sálvame!

– Te metiste en ese lío por ti mismo, así que no te ayudaré.

Pero Stella también era una dama de carácter. No se alejó de algo de esta magnitud. Rápidamente se puso su uniforme en orden y empujó a Shizuku una vez más.

– Oye Shizuku, la cosa entre Ikki y yo, ¿ya no lo aceptaste?

– ¿Quieres decir que sean pareja?

– ¡Sí!

– Por supuesto que lo acepto.

– ¡En ese caso, deja de hacer ese tipo de cosas!

Alzando su voz, Stella expreso su insatisfacción. En respuesta, Shizuku… solo se rio.

– Por dios. Me gustaría que pienses esto más cuidosamente.

– ¿D-De que estas hablando?

– Ciertamente acepto que tú eres a la que ama Onii-sama, ¿sabes? Pero eso es todo lo que te voy a conceder, Stella-san. Adoraré a Onii-sama como una hermana, lo cuidaré como una madre, lo seguiré como una amiga y lo amaré como una amante.

– Umm, Shizuku, lo que dijiste al final fue un poco inesperado…

Ikki protestó, pero Shizuku lo ignorómagníficamente. Sosteniendo cuatro dedos en frente de Stella, declaró.

– ¡En otras palabras, amo a Onii-sama cuatro veces más que tú! ¿Entiendes esta incontrovertible verdad?

– ¿Cómo puedo entender eso…?

Era natural que Stella responda. Que argumento tan irracional.

– ¡Deja de aburrirme con esas declaraciones frívolas y aléjate de Ikki! ¡Ese es mi asiento!

– ¡Me niego!

Stella finalmente sacó a Shizuku con fuerza bruta, pero Shizuku se negó a Stella al envolverse a sí misma alrededor de Ikki. En esa situación, Ikki quien ya no podía ver esa situación le dijo a Stella.

– B-Bueno mira, Stella. No armemos un escándalo en el vehículo. Es peligroso.

– Pero…

– ¿Está bien si lo dejamos así? De cualquier forma, llegaremos a la academia muy pronto, así que…

Diciéndolo, Ikki volteó sus ojos hacia la escena fuera de la ventana del bus. El bus ya había llegado al final del camino montañoso y los árboles familiares y el asfalto del área metropolitana era visible. Era el camino por donde Ikki y Stella corrían todos los días. En ese momento, llegarían pronto a la Academia Hagun.

– Muu…Supongo que no hay elección. ¡Haré que hagas las paces una vez que regresemos!

De cualquier forma, si llegan a la Academia Hagun en los siguientes pocos minutos, no había necesidad de discutir en este momento, así que Stella se retiró… y en ese momento.

El bus frenó bruscamente.

– ¡Eeeek!

– ¡Whooooa!

Repentinamente el movimiento del bus se detuvo y todos los que estaban dentro fueron arrojados hacia adelante. ¿Qué había pasado?

– ¿Qu-Qué sucede, Saijou-kun?

La primera en actuar fue la presidenta del consejo estudiantil, Touka Toudou. Se levantó inmediatamente y se apresuró al lado de Saijou quien estaba manejando.

Saijou estaba… mirando hacia fuera por el parabrisas inexpresivo, pero porque su rostro estaba inusualmente pálido.

– ¿Podrá ser que… atropellamos algo?

– No… no es eso, pero…

Saijou lentamente alzó un dedo tembloroso y señaló a la escena fuera del parabrisas. Ikki y los demás quienes se acercaron después miraron en la dirección que señalaba, y…

– ¿Huh…? ¿Eso no va hacia la Academia?

Al final del dedo tembloroso, en el cielo del atardecer que era como el color de la sangre… había una columna de humo negro alzándose. Exactamente era en la dirección de los edificios del campus de la Academia Hagun.

Ante esa vista, todos se quedaron mudos y sus ojos se abrieron de asombro.

Excepto por una persona… excepto por Arisuin, quien no se había levantado de su asiento.

 

Parte 3

El bus que Ikki y los demás tomaron entro a la Academia Hagun por la puerta principal, y sus llantas se deslizaron hasta detenerse. Al mismo tiempo, a través de la puerta y de las ventanas, Ikki y los demás salieron.

– Esto es… terrible…

Las llamas estaban saliendo de todos los edificios escolares y el humo negro llenó el aire. El camino de asfalto pavimentado estaba lleno de grietas, como si fueran destruidos por bombas. Y por todas partes en el campus destruido, los profesores y estudiantes quienes estaban ahí habían caído. No era un fuego común. Esto era el resultado de una batalla.

– ¡Ikki, por aquí!

Stella gritó y señaló. Cuando volteó su mirada, vio…

– ¡Oreki-sensei y…Ayatsuji-san!

… dos mujeres que conocía. ¿Ambas perdieron el conocimiento? Estaban tiradas en el suelo sin moverse. Ikki y los demás rápidamente corrieron a su lado y las levantaron.

– ¡Ayatsuji-san! ¡Por favor reacciona!

Pero no había respuesta.

– No está bien, ¿huh? Stella, ¿Qué hay de ti?

– Tampoco hay respuesta… pero no parece que estuviera herida. Solo esta desmayada.

Ciertamente así es. Los dos cuerpos no tenían ninguna herida. Pero en sus ropas, había rastros de cortes de espada. Esto debe ser…

– ¿De la forma Ilusoria?

– ¡Daaammasss! ¡Yyyyy! ¡Caaabbballerossss!

Repentinamente una voz alegre resonó. La voz venía de arriba. Ikki y los demás alzaron su mirada al mismo tiempo, y vieron hacia allá. Parados en el techo de un edificio escolar quemándose, estaba un hombre alto y delgado vestido en ropa de payaso.

– ¡Todos del grupo de pelea de la Academia Hagun, han tenido un largo viaje! ¡Lamento hacerlos esperar!

– ¿Un payaso?

Ante la ropa extraña y extravagante del enemigo, todos hicieron expresiones de desconcierto. Pero entre ellos, Ikki y Touka…

– No, él es…

Recordaron la apariencia del chico. Lo vieron en el catálogo de los participantes del Festival de Artes de la Espada de las Siete Estrellas de este año.

– Tu. Eres Reisen Hiraga de la Academia Bunkyoku, ¿verdad?

Touka preguntó esto con una expresión seria. En respuesta, el payaso felizmente abrió sus labios rojos coloridos ricamente en sus bordes.

– ¿Oh, me reconociste? Es un privilegio ser recordado por la mismísima Raikiri, ¿no? Jajaja. ¿Te gusta este escenario? ¿Te sorprendió?

– ¿Esto lo hiciste tú?

Ante su pregunta, el payaso movió su cabeza grandiosamente.

– No, no. ¡No, no, no! No fui el que hizo esto.

En un instante… el payaso Reisen Hiraga saltó del techo del edificio escolar el cual era más de 10 metros de altura. Pero no fue solo Hiraga el que salto. Después de él uno por uno, un grupo de figuras también saltaron…

El grupo entero descendió en frente de Ikki y los demás.

Un hombre vestido con ropa japonesa tradicional que estaba cargando una nodachi.

Una mujer llamativa que estaba vestida con algo que parecía un delantal de toples.

Una chica con un ojo parchado y una mujer con ropa de sirvienta, ubicada a ambos lados de un león con un pelaje de color negro.

Además de otros tres, en total estaban siete personas incluyendo a Hiraga, cada uno con apariencias extrañas. Su rareza coincidía con las auras llenas de mal augurio y se pararon en fila en frente del lado de Ikki.

Y Hiraga se señaló a sí mismo, entonces respondió la pregunta de Touka.

– No fui yo. Fuimos nosotros, la Academia Akatsuki.

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Esta era la proclamación oficial de la Academia Akatsuki, el poder que era la octava escuela liberándose en las sombras. Era su comienzo. En contra de las siete escuelas que tomaron su nombre de la Osa Mayor… se proclamaban a sí mismos el amanecer.

Ikki y los demás se quedaron mirando al enemigo, estupefactos. Su sorpresa era entendible. Estos eran todos los representantes de las escuelas además de Hagun en el Festival de Artes de la Espada de las Siete Estrellas. Además, el pariente de Ikki y Shizuku, su hermano mayor Ouma Kurogane estaba parado ahí entre ellos.

No, no solo su hermano.

– ¡Ah, eres tú! ¡El de Kyomon que estaba en el campamento de entrenamiento…!

– Ajaja, nos encontramos de nuevo, Stella-chan. Y también con Ikki-kun. Estoy feliz de ver sus rostros nuevamente.

Entre los siete que se llamaban a sí mismos la Academia Akatsuki, también estaba Amane a quien Ikki y Stella conocieron hace unos días.

– Ikki, el presentimiento que tuviste… era por esto, ¿huh?

Anteriormente, Ikki había señalado su repugnancia por Amane al abrazarlo y Stella tosió como si lo entendiera en este momento.

Pero… a su lado, Ikki pensó.

«¿En verdad… es solo eso?»

El mal augurio que había sentido en ese entonces era una corazonada de este evento, sería bueno si acabara aquí. Pero Ikki no había investigado profundamente la sospecha que sentía dentro de él. Si no pensaba en esto ahora, si no miraba más atentamente…

– Kyomon y Rokuzon, Bunkyoku y Bunkyoku… además de Hagun, ¿Por qué todos los contendiente representantes de todas las escuelas están aquí?  Me gustaría que me lo explicaras, hermano mayor.

Entre los enemigos, preguntó con el que tenía lazos más cercanos.

– ¿Qué está sucediendo aquí? Nunca escuché de Akatsuki, pero…

Sin embargo…

– Silencio.

Lo que vino no fue una respuesta, sino palabras crueles como si se sacudiera una mosca.

– Ya he cortado lazos con los Kurogane. No me hables tan a la ligera.

Ouma no regresó a ver a su hermano o hermana de sangre. Sus ojos solo estaban enfocados en una cosa… mirando solo a Stella, quien estaba parada frente a Ikki en ese lugar.

Recibiendo esa mirada, Stella ciertamente lo sintió.

«Este hombre… no es indiferente, ¿huh?»

Solo al recibir la mirada, estaba sintiendo una sensación en su piel de hormigueo y de entumecimiento.

Las siete personas en línea en frente de sus ojos. Cada una de ellas eran demonios llenos de ambición. Pero encima de todos, el Emperador de la Espada del Viento, Ouma Kurogane, estaba sobresaliendo entre ellos. En términos de intimidación, la sensación que irradiaba de su cuerpo era de una magnitud más alta.

«No me equivoco…Este es mucho más fuerte que los demás.»

Stella estaba confiada acerca de eso y además… también lo miró con emociones fuertes. Y no solo Stella, sino también los demás estaban haciendo lo mismo. Poco a poco, pero notable, la tensión entre los dos lados aumento. En medio de todo eso, como sustituto para Ouma quien parecía que no iba a responder, Hiraga respondió.

– ¿Por qué hacemos esto? ¿Qué es la Academia Akatsuki? La pregunta del pequeño hermano es natural… así que expliquémoslo. Todo es muy simple. No importa cuántos estudiantes tengan el derecho de presentarse en el Festival de Artes de la Espada de las Siete Estrellas, últimamente una academia organizada de lucha sin la autorización de la Unión de Caballeros definitivamente no sería aceptada por el Comité Directivo. Pero intentamos ser reconocidos. Así que incluso en un festival sin sentido decidir al más fuerte de Japón, claramente nos mostraremos ante todos.

– Ya veo. En otras palabras, al hacer una demostración en destruir Hagun, ¿intentaron tomar su lugar como la séptima escuela en el Festival de Artes de la Espada de las Siete Estrellas?

– Como era de esperarse de Raikiri, lo entendiste rápido. Eso es exactamente correcto.

– …¿Crees que tal rebeldía será permitida?

– El Comité Directivo no es estúpido. Probablemente suspenderán el festival.

Si uno mira a lo que sucedió antes, el sistema de justicia en este país no se quedaría callado. Touka y Saijou señalaron eso, y Hiraga empezó a reírse sin temor.

– … Jaja. Eso no es verdad en lo absoluto. Todos nosotros definitivamente apareceremos en el Festival de Artes de la espada de las Siete Estrellas. Además de eso, el comité directivo y su organización matriz, la Unión  de Caballeros, no tendrá más elección que reconocernos, ¿No es verdad? Después de haber destruido una academia histórica como Hagun, si nuestro desafío es denegado, sería lo mismo que huir como  un perro apaleado. La Unión de Caballeros no tolerará ninguna institución educativa para Blazers en países bajo su auspicio excepto a esos afiliados con ellos mismo. Ya que ese es el nivel de fe que la Unión de Caballeros depende. Para recuperar la fe que perdieron, deben probar que los Blazers que ellos han preparado son más superiores al de nosotros. Es para proteger su monopolio por encima del sistema de entrenamiento de todos los Blazers en Japón que han creado en el último medio siglo durante el periodo de la posguerra.

De hecho. El Festival de Artes de la espada de las Siete Estrellas no solo era un festival normal escolar. Por más que la Unión de Caballeros presuma de su excelente educación, los Blazers superiores siempre estarán apareciendo. Era un escenario para que los ciudadanos japoneses vean a los novatos. En este escenario donde los resultados eran mostrados, la Unión de Caballeros estaba tratando de ganar la aprobación de los caballeros… Era una situación muy especial, donde el entrenamiento de los Blazers quienes eran la defensa de la nación, así como las otras organizaciones además de Japón, eran mostrados.

En ese caso, ¿qué sucedería si los caballeros que la Unión de Caballeros había educado fueran abrumadoramente derrotados y aquellos de una organización diferente salieran victoriosos? Naturalmente, la fe en la marca de la Unión seria destrozada hasta sus cimientos.

Y ese era el objetivo de la poderosa organización que creo a la Academia Akatsuki y contrato a la Rebelión, el gran enemigo de la Unión de Caballeros.

– Así que me disculpo enormemente, pero por favor caigan aquí. Y sean nuestra peldaño.

… En ese momento una sed de sangre extremadamente fuerte surgió de los miembros de Akatsuki. El fuerte instinto asesino estaba acompañado de la manifestación de los dispositivos y Akatsuki se preparó para la batalla al mismo tiempo.

Viendo eso, Ikki y los otros estudiantes de la Academia Hagun…

– Haciendo lo que les dé la gana como tontos hasta ahora, ¿pensaron que iríamos con ‘okey, está bien’?

Antes que lo supieran, la malicia había aparecido. Fue muy de repente. Sería una mentira decir que no estaban perturbados.

Pero… todos ellos manifestaron sus dispositivos, y demostraron sus sentimientos contra los enemigos que estaban en frente de ellos.

– ¡Si quieren pelea, entonces vengan por una!

– Oh, lo haremos sin dudarlo. Jaja.

En este lugar, la tensión había alcanzado el punto límite, y ambos lados avanzaron simultáneamente.

Parte 4

– Nangou-sensei. Muchas gracias por tomarse el trabajo de venir hasta aquí.

En los campos de entrenamiento de la Academia Kyomon, en la instalación sin energía después que los estudiantes de ambas academias regresaran, el instructor de espada quien había sido llamado con prisa. Torajirou Nangou estaba siendo enviado por carro, y el instructor de la institución estaba agradeciéndole al hombre anciano.

– No creí que ninguno de los entrenadores en el manejo de espada resultarían ser dignos.

– Jojojo. Está bien, está bien. Estaba esperando tener un combate con ese chico al menos una vez. Era una buena oportunidad…Y de todas las cosas consideradas, ese chico era considerable, ¿verdad?

– ¿En serio?

Ante la respuesta de Nangou, el administrador inclinó su cabeza en confusión.

– Tambien estaba viendo de cerca el combate entre ustedes dos, pero solo hubo un intercambio de miradas a la distancia, y ni siquiera cruzaron espadas ni una sola vez, así que pensé que Ikki solo había estado siendo acorralado…

– Jojo. Bueno, no se puede hacer nada si un lego lo vería de esa forma.

Ciertamente, en el campamento de entrenamiento, Nangou tuvo un total de tres combates con Ikki, pero ninguno de ellos se habían movido desde el comienzo de sus encuentros y solo pasaron el tiempo hasta el final del entrenamiento. Así que era inevitable para el administrador quien los había mirado, llegara a esa conclusión.

Pero Nangou estaban diciendo que la verdad era diferente.

Tres encuentros. Sesenta minutos. Desde el comienzo, el Peor había emparejado cada acercamiento del comportamiento más pequeño, ya sea eso una mirada o espíritu de espadachín.

Para un espadachín de la clase de Nangou, el alcance de su espada era el mismo como un campo a una muerte segura. Si incluso un simple paso era tomado descuidadamente, en ese instante, la espada de Nangou habría hecho que el enemigo perdiera la conciencia. Por eso Ikki descartó cualquier acercamiento irreflexivo, sin hacer ningún movimiento para entrar al rango del oponente y se quedó en la línea de partida, tratando todos los tipos de formas de probar ese alcance, desafiando a la barrera de espada de Nangou.

Pero su oponente era Torajirou Nangou, el Dios de la Guerra. Quien luchó en las más grandes ligas y la única persona de Japón que conquistó la famosa liga del Dios de la Guerra de China. Ikki no podía poner un paso en su rango y eventualmente echándose para atrás sin haberse movido de la línea de partida. Pero…

Pero aun así, Nangou tenía una alta opinión de Ikki, La razón era…

«No puedo creerlo, pero tampoco pude quitarle los ojos de encima.»

De hecho, Ikki ciertamente no pudo moverse desde el comienzo del encuentro. Pero Nangou estaba en la misma posición. El Peor, en los sesenta minutos que lucharon, no había dado al Dios de la Guerra ni una simple vulnerabilidad que pudiera tomar. No importaba cuantas veces Nangou trató de intimidar o amagar con el espíritu de espadachín, el corazón de Ikki ni siquiera estaba un poco perturbado y en cambio Nangou quien estaba tratando de atacar no pudo provocar que dejara una abertura.

Para los demás, parecía ser un encuentro sin movimiento alguno. Pero para Nangou, pasar esta oscuridad y estos densos sesenta minutos era como esperar el pasar de muchas vidas enteras.

«Si ambos usáramos habilidades, sería una conclusión diferente, pero…»

El rostro arrugado de Nangou mostró una felicidad aparente.

– Si solo en el manejo de espada, es mejor que Ryouma, ¿huh? Que chico tan siniestro.

– Que estupendo chico. Para que Nangou-sensei lo juzgue tan bien.

– Jojo. Aunque no creo que pierda contra él, ¿por supuesto… hmm?

Repentinamente Nangou dejó de caminar.

– ¿Sensei? ¿Pasa algo?

El administrador que caminaba junto a él también se detuvo y preguntó eso. Nangou estaba mirando hacia la pequeña choza ubicada al lado del camino.

– ¿Por ahí, que es eso?

– Una bodega. Creo que es donde se guarda el óxido de calcio para reparar los campos deportivos.

– ¿Eso es todo?

– Si, es lo más probable.

Ante la respuesta del administrador, Nangou rascó su barba e inclinó su cabeza en confusión.

– … Si se trata de eso, es extraño.

– ¿Qué tanto?

– Porque hay una persona ahí.

Las palabras de Nangou llevaban la pura verdad. Ante eso, el administrador gritó en sorpresa.

– ¿¡Eh…Eh!? ¿Cómo puede ser eso…?

Sin embargo, Nangou no esperó por su reacción. Cargando su bastón, caminó hacia la bodega y… con un pequeño esfuerzo y una velocidad más rápida que el ojo, desenvainó su dispositivo de espada de caña y dañó el candado que mantenía cerrada la puerta de la bodega.

Esa puerta se abrió, y…

– Como lo pensé.

– ¡Mmm! ¡Nnn!

Encontró a una joven chica dentro, atada los pies. El administrador que había entrado después también abrió muy bien sus ojos con sorpresa.

Y el administrador conocía a esta chica.

– ¡Tú eres del club de periodismo de la Academia Hagun…!

Si, la joven chica atada era Kagami Kusakabe.

– ¡NNN…!

– No te preocupes, te liberaré.

Diciendo eso, Nangou hábilmente cortó los lazos que ataban a Kagami. Kagami con sus extremidades ahora libres, se sacó la mordaza de su boca por sí misma, y respiró profundamente.

– ¡Bwah…Haa! ¡Haa! ¡En verdad me salvó…!

– ¿Q-Qué sucedió aquí?

Una chica estaba atada y atrapada aquí. Ante esta inusual situación, el administrador mostró un rostro preocupado, y pidió una explicación. En respuesta, Kagami negó con su cabeza.

– Haa…se los diré después. ¡Por favor permítanme hacer una llamada en este momento!

La verdad que había captado. Y la realidad que la atacó. Tenía que decir esto a sus amigos… a Ikki y a los demás. Con esa finalidad se impulsó a sí misma, Kagami sacó su datapad estudiantil de un bolsillo. Pero…

«¡No hay conexión…!»

No importaba cuantas llamadas haga, ni Ikki ni Stella ni Shizuku, nadie no contestaba. Era un mal presentimiento.

Lo que le vino a la mente fue que sus amigos, habían caído bajo los pies de Arisuin. Kagami quien había socializado con Arisuin, conocía cuan horrible era su habilidad. Si Arisuin era alguien del lado del enemigo como lo temía, la escena en su cabeza de ninguna manera era irrealista.

– ¡Kuh!

Más rápido, si fuera un segundo más rápida, si no les dijo acerca de Arisuin. El interior de Kagami estaba palpitando con impaciencia y… tomó una medida de emergencia. Ella, con un protocolo particular, manejó la pantalla de su datapad estudiantil. Cambiándolo a un modo de emergencia para transmisión de llamadas forzadas a sus compañeros estudiantes de la academia al máximo volumen del altavoz, Kagami se conectó al terminal de Ikki, y gritó…

– ¡SEMPAI! ¡ALICE-CHAN ES EL ESPÍA DE OTRA ESCUELA! ¡¡¡POR FAVOR ESTEN ALERTA!!!

 

Parte 5

Ante el volumen bien alto, el grito de Kagami hizo eco por la Academia Hagun, llegando a cada oído posible de ahí.

Pero… ay, fue un poco más tarde.

El grito de Kagami ciertamente llegó en el instante que Hagun y Akatsuki empezaron a correr. En ese entonces, Arisuin se había comenzado a mover. Parado al final de la línea de Hagun, mirando la espalda de sus amigos quienes estaban enfrentando a Akatsuki…

Manifestando múltiples de su dispositivo, el Ermitaño de la Oscuridad, el los colocó en una pluma sobre su palma.

Arisuin estaba esperando ese momento. Estaba aquí por el bien de ese momento.

La habilidad de Arisuin era un tipo de interferencia conceptual, manipulando a las sombras. Su Noble Arte, Atadura de Sombra, era una habilidad extremadamente fuerte permitiéndole sellar completamente los movimientos de su objetivo al apuñalar la sombra de su objetivo con el Ermitaño de la Oscuridad.

Una vez que la sombra era apuñalada, sin importar que tan fuerte sean los músculos de uno, no podía romper esta atadura. Incluso alguien tan fuerte como Stella no sería capaz de hacerlo.

La habilidad de Arisuin, bajo las circunstancias de un ataque sorpresa, era fuerte como cualquier tipo de habilidad. Ya que ese era el caso… solo necesitaba arreglar las circunstancias para este ataque sorpresa. Si entraba a la academia, se acercó a personas importantes con un aire de inocencia, insinuando a sí mismo para que le tuvieran confianza y con un solo golpe creo una abertura que podía aprovechar, entonces ellos no tenían ninguna oportunidad de victoria.

Esto era lo que la Academia Akatsuki había arreglado, el plan para lidiar con los oponentes de la  Academia Hagun en la víspera del festival que habían llevado a cabo sin ningún error.

Y en ese entonces, Arisuin lo había llevado a cabo completamente. Ante las espaldas indefensas del campamento de Hagun, Arisuin los miró apresurándose hacia su enemigo.

Ninguno de ellos sospechaba de Arisuin. Eso fue un error fatal. A pesar que Kagami había gritado, ya era muy tarde para evadirlo o defenderse del mismo…

– Atadura de sombra…

Sin piedad, sin compasión, Arisuin arrojó varias dagas del Ermitaño de la Oscuridad, y deslizándose a través del aire, se sumergieron en las sombras a las que tenía como objetivo.

… Y cada sombra de los miembros de Akatsuki fue detenida.

 

Parte 6

Esto es algo que sucedió hace 10 minutos, mientras que Ikki y los demás estaban confirmando el humo negro que surgía a la distancia.

[La Academia Akatsuki… ese es el nombre de las personas quienes han atacado a la Academia Hagun.]

Dentro del bus lleno de personas con un poco de pánico, la voz de Arisuin resonó. Al mismo tiempo, el Ermitaño de la Oscuridad estaba penetrado en las sombras de todos que estaban dentro del bus.

[¡Eh! ¿Alice?]

[¿Qué significa esto?]

Todos mostraron agitación al tener sus habilidades de movimiento robadas.

Mirando a todos ellos, Arisuin habló.

[Se los diré paso a paso, ¿así que no se tranquilizarán y no me escucharán?]

Y explicó. Su verdadero ser como un Asesino de la Rebelión. El plan de ser contratado por la Rebelión y crear caos en el Festival de Artes de la Espada de las Siete Estrellas. Para cumplir con eso, él y las otras élites del bajo mundo fueron enviados. Además, en diez minutos, la estrategia amenazadora para atacar a Ikki y a los demás.

[Mi papel, en otras palabras, es reducirlos a ustedes a la impotencia desde detrás después de llegar a Hagun. Una vez que pase eso, la probabilidad de que este plan falle es de uno en un millón… es por eso que vine a la Academia Hagun y me acerqué a ustedes.]

[¿Entonces nos has estado engañando todo este tiempo?]

[Si estas bromeando, me gustaría que te arrepientas inmediatamente.]

Stella e Ikki pusieron rostros que mostraban su confusión y angustia. Pero Arisuin negó con su cabeza a los dos.

[Ay, no es una broma. Todo lo que he dicho hasta ahora es verdad.]

Lo declaró así. Ante este tono decidido, las expresiones de Stella e Ikki se pusieron más serias. Pero una persona…

[No entiendo.]

Shizuku, quizás la que más estaba asociada a Arisuin en este lugar, con una expresión tranquila e intacta como la luz del sol sobre la superficie del agua, interrumpió con una pregunta desde un lado.

[¿Por qué nos estas diciendo ahora? Si escuchamos esto, arruinaría toda la estrategia, ¿verdad?]

La pregunta de Shizuku, era muy natural. Ya que Arisuin, desde su propia boca, había admitido su propio papel para dejar a Ikki y a los demás indefensos desde atrás antes que lleguen a Hagun. Si iba a hacerlo, el momento de la traición en realidad era precipitada.

Shizuku propuso su duda ante esta situación. En respuesta, Arisuin miró a Shizuku y suspiró una respuesta.

Su respuesta era… que lo había decidido dentro de su corazón.

[Si, eso es verdad. En otras palabras, quiero arruinar esta estrategia.]

Y un tono decidido Palabras que expresan nada más que una cierta resolución. Las palabras hicieron eco con lo que indudablemente eran los verdaderos sentimientos de Arisuin.

Ya estaba determinado. Se aseguraría que la estrategia falle.

[¿Por qué? Viniste a la Academia y te acercaste a Shizuku por esta razón, ¿no?]

[…Si, ciertamente es así como debería haber sido.]

Ikki preguntó porque Arisuin estaba haciendo esta traición y Arisuin hizo una sonrisa preocupada.

[Pero comencé a tenerle cariño a Shizuku a pesar de mí mismo, ¿sabes?]

Mientras miraba a la chica de cabello plateado en frente de él, Arisuin reflexionó.

Una familia tensa. Relaciones familiares rotas. Muchas ridiculeces. En medio de todo eso, lastimado y perdido, aceptando cualquier cosa y todo… incluso si no podía ser la más cercana a su hermano, esta chica continuaría amando a la persona quien es su hermano.

En los ojos de Arisuin quien no podía soportar las cosas absurdas del mundo y el amor abandonado, la forma de ser de Shizuku era noble y deslumbrante.

Y gracias a eso, Arisuin se había encontrado a si mismo pensando cuidadosamente por algún tiempo.

El fuerte lo toma, del débil lo toma. Las palabras de Wallenstein en aquel entonces, incluso si fueran la verdad de este mundo infernal… no quería tomar algo de esta chica noble.

Ya que si lo hacía, no sería diferente de esa pandilla que le quitó todo en aquel entonces.

[Si me preguntas el porqué, esa es la razón de mis acciones. No quiero arruinar el deseo de Shizuku, o el sueño de la persona quien es preciado para ella. No quiero arruinar a nadie… Así que por esa razón, voy a cooperar con todos. Para proteger el escenario donde tus sueños tomaran lugar, el Festival de Artes de la Espada de las Siete Estrellas.]

[¿Cooperar?]

[Si. Todos en la Academia Akatsuki son poderosos en el bajo mundo. Honestamente si luchamos contra ellos, son demasiado fuertes. Debido a eso, la mejor oportunidad para derrotarlos seria con un ataque sorpresa.]

Traición de un aliado. No importaba que tipo de luchador, uno no podía responder a eso. Fue por eso que un espía fue enviado a Hagun, de esa manera Akatsuki no tendría oportunidad de ser derrotado.

… Era la idea exacta que por lo que Akatsuki caería ahora.

Así que Arisuin tenía, hasta este último momento y sin mostrar ninguna señal de carácter dudoso, actuar como un miembro de Akatsuki lo haría. Para crear las circunstancias para la mejor oportunidad de un ataque sorpresa al cien por ciento.

[Si Hagun revierte la situación para Akatsuki aquí, sus cálculos serian perfectamente quebrantados. La Academia Akatsuki no sería capaz de aparecer en el Festival de Artes de la Espada de las Siete Estrellas, ni podrían huir… Así que por favor. Cooperen conmigo y destrocemos las manipulaciones de Akatsuki.]

Concluyendo sus palabras. Arisuin inclinó su cabeza profundamente en petición.

Todo era por Shizuku y por las personas que ella amaba. Haciendo una buena acción después de todo este tiempo, no esperaba mantener su relación con los demás. Era un asesino y el hecho de que todo este tiempo había estado engañando a Shizuku y a los demás no cambiaría en nada.

Probablemente Shizuku nunca más lo llamaría “hermana mayor”. Al igual que las hermanas que tuvo antes. Pero estaba bien. No le importaba si la vida diaria de Shizuku ya no lo incluía en sus esperanzas, y las personas importantes para ella, estaban seguras. Eso era todo lo que Arisuin deseaba, su verdadero motivo que no tenía ninguna falsedad.

Sin embargo…

[¡Incluso si dices eso, no puedo creerte…! Después de todo, ¿la rebelión no es un grupo terrorista lleno de asesinos?]

[¡Es verdad! Admites que eres un asesino, ¿entonces cómo podemos confiar en un chico quien aún está quitándonos nuestra habilidad para movernos?]

¡Ay!, las personas no tenían forma de decir que es lo que estaba en el corazón de alguien más. Especialmente para las hermanas Hagure quienes le conocían menos, era natural para ellas expresarse ante esa escena. Las dos estaban haciendo expresiones de consternación y de horror ante el asesino que estaban mirando, quien se desviaba del ámbito de su propio sentido común. Un asesino así había estado cerca hasta ahora.

Pavor. Susto. Disgusto. Tales emociones de un fuerte rechazo. Pero esas reacciones no se podían evitar. Si alguien se enterara que su vecino es un asesino quien personalmente había asesinado a docenas de personas, probablemente estaría aterrorizada. Las conversaciones de todos los días que casualmente compartían serian asquerosamente repulsivas.

Los objetivos de asesinato de Arisuin eran criminales del bajo mundo como el, pero un asesino era un asesino. Las dos reacciones eran muy justificadas. Entonces Arisuin dijo…

[Creo que Hagure-sempai tiene toda la razón. Estoy seguro que no pueden confiar en lo que diga un asesino como yo, ya que los he estado traicionando a todos ustedes todo este tiempo. Así que después que este asunto termine, prometo que no me apareceré en frente de ustedes nunca más y si de alguna forma llegan a salir heridos durante este plan, no me importa si me abandonan… pero por favor, les pido que me crean por una hora.]

Por supuesto reconociendo que lo que pedía no podían confiar, aun así se inclinó y suplicó.

Arisuin lo entendía. No podía hacer nada más que suplicar. No tenía forma de hacerles comprender el interior de su Corazón. Entonces en ese caso, solo podía decir toda la verdad, inclino su cabeza y transmitió su buena fe lo mejor que pudo.

Para Arisuin mientras se inclinaba de esta forma, Touka preguntó…

[Tengo una duda. La organización que contrató a la Rebelión para destruir el Festival de Artes de las Espada de las Siete Estrellas, el que los apoya… ¿Quiénes son?]

[… No puedo responderte en este momento.]

[¿Por qué?]

[…No es un enemigo al que podamos manejar. Decírtelo solo te distraerá inútilmente. Así que no lo diré en este momento.]

[¡O-Oye! ¿Estás guardando un secreto?]

[¡Después de todo no podemos confiar en este chico sospechoso!]

Ante la burla de las hermanas Hagure, Touka dijo “espera”.

[… Si decimos que no te creemos, ¿Qué piensas hacer?]

[Si llegamos a eso, haré que el bus haga una vuelta en u, y escapar lo más lejos posible.]

Ante la pregunta de Touka, Arisuin contestó si dudar, ya que esta era la última medida que había estado pensando por mucho tiempo.

[A pesar que desde el principio era imposible detenerlos, en realidad es solo mi inútil resistencia. Para mí, solo puedo explotar la ventaja de la falta de preparación desde el principio.]

[Ya veo. Entiendo muy bien tu punto de vista.]

Probablemente era la dignidad de la presidenta del consejo estudiantil. En este lugar caótico con la errática conversación, Touka rápidamente había resuelto los comentarios, y llego a una conclusión.

[¿… Qué haremos, Kurogane-kun?]

Le pasó la decisión y buscó la opinión del que tomaría decisión.

[Huir o luchar, creerlo o no creerlo, en este momento es una carrera contra el tiempo. No es una situación donde podamos intercambiar opiniones libremente. Eres el líder del equipo para el Festival de Artes de la Espada de las Siete Estrellas. Creo que eres el más calificado para tomar la decisión en este asunto,]

En respuesta, Ikki se quedó en silencio, y pensó en lo que deberían hacer.

En este momento, no podía tener completa confianza en Arisuin. Sin embargo, como Shizuku lo había señalado, si él consideraba la posición de Arisuin, era verdad que las acciones de Arisuin no beneficiaban al enemigo. Ikki lo pensó…y por un instante, echó un vistazo a la expresión de Shizuku… respondió.

[Creo que intentaremos confiar en Alice.]

 

Parte 7

Como resultado, la estrategia de Arisuin se había activado espléndidamente. Todos en el lado de la Academia Akatsuki tenían sus sombras atrapadas en el momento en que ambos lados colisionaron, y estaban completamente indefensos…

– ¡Yaaaahhh!

Antes de blandir las espadas de la Academia Hagun, todos ellos cayeron. En su condición indefensa, habían recibido golpes fatales. Incapaces de protegerse, tampoco podían evadir. Era una victoria sin duda.

«Gracias a Dios…ahora bien.»

Las esperanzas de Shizuku, de su preciada pequeña hermana, habían sido protegidas. Su Festival de Artes de las Espada de las Siete Estrellas no había sido manchado. Arisuin se alegró por eso. Y todos estaban igual…

[Wh-Whew……no sabía qué hacer si en realidad nos atacabas por la espalda.]

Todos dejaron salir un respiro similar de alivio, y la tensión se liberó de sus hombros. Probablemente era porque cada uno de ellos había sentido la respuesta en su propia espada.

Excepto por una persona.

Excepto por Ikki, quien estaba mirando con una expresión seria a su hermano mayor, Ouma Kurogane, a quien había cortado por si mismo.

«Imposible.»

Ikki, ante la realidad puesta en frente de sus ojos, recordó un escalofrió que lo hacía sentir nauseas.

«¿Qué es esto?»

Sin importar como lo vea, este realmente era su hermano mayor Ouma. En comportamiento, en aura, en espíritu, voz, y rostro, seguramente se trataba de él. La respuesta de Intetsu también le había dicho que había derrotado a su oponente sin ninguna duda.

Pero debido a eso, no importaba que tan real era… era absolutamente imposible.

¡Que su hermano mayor, el Emperador de la Espada del viento Ouma Kurogane, estaba tendido a sus pies de una manera tan desagradable!

… En ese momento, lo que causo que ciertos recuerdos vuelvan a su mente. Hace muchos días, el recuerdo de ese distrito comercial en las montañas… ese fragmento…

[¡Wah! ¡Espera, espera! ¡No puedes hacer eso!]

En ese día, el joven chico había, sido más rápido que el cuerpo entrenado de Ikki, agarrado al hombre quien había empezado a atacar personas en la calle. Y el chico dijo que era una habilidad de Blazer. Bajo esa situación, tomando en cuenta el físico del chico, debió haber empezado a moverse antes que el atacante se moviera. Si no… Ikki debería haber sido más rápido.

Esa habilidad podía haber sido de dos tipos.

La una era la vista penetrante. Si vio que el hombre estaba cargando un cuchillo, era posible empezar a moverse antes que el hombre haga eso.

Pero un factor excluía esta posibilidad. Kagami había dicho que la razón por la que el chico había sido seleccionado como un representante para el Festival de Artes de la Espada de las Siete Estrellas era debido a que era un Blazer de la causalidad…

Sistema de interferencia con una habilidad extraña. La vista penetrante no era una habilidad extraña ni tampoco era parte del sistema de interferencia de la causalidad.

En ese caso, solo quedaba una posible opción.

Predicción del Futuro…

Dándose cuenta de esa posibilidad, Ikki sintió la revelación. En ese instante, un escalofrió se expandió por su garganta e intestino.

– ¡Cuidado, Alice! ¡Es una trampa!

Volteó en la dirección de Arisuin, el escalofrió saliendo con su voz.

Pero… fue un poco tarde.

– ¿Eh…?

Más rápido que Arisuin pudiera actuar ante las palabras de Ikki, incontables espadas volaron hacia el cuerpo de Arisuin desde atrás.

– ¿Ha…?

– ¿Ali… ce?

Con un ruido sordo, Alice cayó al suelo con diez espadas plateadas clavadas en su cuerpo. La respiración de todos se detuvo ante la repentina situación.

– No salió como quisiste, ¿huh? Si hubieras sido un poco más rápido.

Esa voz alegre sin límites fue escuchada.

– ¡Pero descubrir mi habilidad con solo verla una sola vez! ¡Realmente digno de Ikki-kun!

La voz vino desde atrás de Arisuin. Parado ahí sonriendo inocentemente con incontables espadas plateadas en ambas manos, era Amane Shinomiya.

 

Parte 8

En cuerpo indefenso de Alice cayó al suelo. Su cuerpo fue atravesado por armas en forma ilusoria, y se había desmayado.

Ante esta situación, Shizuku fue la primera en reaccionar.

– ¡Alice!

Gritando, trató de correr hacia donde estaba. Pero esa acción…

– ¡Shizuku no seas descuidada! ¡Cuidado en frente de ti!

La advertencia de Ikki fue justo a tiempo, a diferencia de la anterior. En frente de los ojos de Shizuku, en el que debería haber aire vacío, había giros en el espacio.

«¡Esto es…!»

Shizuku que lo reconoció inmediatamente cubrió su cabeza con ambos brazos. En ese instante, algo golpeó el cuerpo pequeño de Shizuku y la mandó a rebotar como una bola. Como si algo invisible la hubiera enviado a volar.

Y ese en realidad era el caso.

– ¡Eh…!

¿Era la sorpresa de alguien del lado de Hagun? ¿O era de todos? Pero eso era entendible. Era un espectáculo que asombraba. Los estudiantes de la Academia Akatsuki quien deberían haber sido derrotados estaban saliendo del humo transparente, completamente ilesos.

– ¡Huh! ¿Qué significa esto?

– ¿Copias de la misma persona? ¡Imposible! ¿Entonces quiénes son a los que derrotamos…?

Renren y Saijou una vez más confirmaron las formas de los estudiantes de Akatsuki en sus pies.

Y abrieron muy bien sus ojos. Las cosas que estaban tiradas ahí eran muñecos de madera pintados.

– ¿Q-Qué es esto?

– Arte del engaño. Mi arte es más real que la cosa verdadera.

Ante el grito de Renren, una de las personas de la Academia Akatsuki tosió perezosamente. Era una joven chica en toples cuyos pechos estaban ocultos bajo un delantal de pintura. Como Arisuin, fue contratada por la Rebelión. La sangrienta Da Vinci, Sara Bloodlily.

– En otras palabras, lo que pensaron que éramos nosotros de hecho eran muñecos de madera animados por mi Viuda Negra, con apariencias dadas por mi propia Noble Arte. Y nosotros nos estábamos ocultando por aquí con el viento de Ouma-kun que dobló la luz alrededor de nosotros, esperando que ustedes terminen de girar sus ruedas.

– ¿Descubrieron el plan de Alice desde el principio?

– Si, bueno. Tenemos a un excelente profeta por aquí, ¿sabes…?Aunque no creímos que hubiera un traidor entre nosotros.

Mientras el payaso reía fuertemente como si él hubiera dicho una broma…

– Pero al final, la predicción de Amane se hizo realidad, ¿huh? Estoy seguro que Wallenstein-sensei quien piadosamente le dio una oportunidad hasta el final se pondrá triste.

Alzó el cuerpo caído de Arisuin.

– Bueno, dejaré que terminen lo demás, todos. La orden de nuestro patrocinador fue destruirlos tan profundamente hasta que no haya lugar para argumentar nuestra superioridad. Destrozarlos completamente, sin dejar a nadie. Y en cuanto a mí, tengo que llevar a este traidor al sensei, así que…

Y saltó hacia atrás con una agilidad de pantera, lo más probable retirándose del campo de batalla. Llevando a Arisuin, por supuesto.

Pero naturalmente, Ikki no permitió que eso sucediera tan fácilmente.

– ¡Detente!

Se lanzó hacia adelante pisándole los talones al payaso. Su velocidad era lo suficientemente grande. Lo podía alcanzar inmediatamente… o debería ser capaz de hacerlo.

El camino de Ikki fue bloqueado por el Emperador de la Espada del Viento, Ouma Kurogane.

– ¡Hermano…!

– Cae.

Ouma, sin dudar, balanceó su dispositivo en forma de nodachi de más de un metro de longitud, Ryuuzume. Cortando el aire, condujo un arco plateado hacia el torso de Ikki en un instante.

Ikki estaba convencido de ese golpe sin piedad. Si no detenía su pie, enfocaba su mirada y se volteaba para defender su cuerpo con toda su fuerza, entonces sería partido en dos junto con Intetsu.

– ¡Kuh!

Pero mientras Ikki estaba a punto de dejar de perseguirlo…

– ¡Haaaaa!

Siguiendo el mismo trayecto que el dispositivo de Ouma, una espada dorada cubierta de llamas obstruyo su paso.

– ¡Stella!

Gritó el nombre de su amada pelirroja quien se habia interpuesto por si misma para protegerlo. Y mientras Stella estaba colisionó espadas con Ouma, ella le dijo a Ikki.

– ¡Ikki! ¡Shizuku fue detrás de Alice!

Al haberle dicho eso, Ikki miro hacia adelante donde Ouma había mandado a volar a Shizuku. Ya no había nadie ahí. Buscando en su campo de visión, vio la espalda de Shizuku corriendo detrás de Hiraga quien escapaba a toda velocidad.

– ¡Estos chicos dejaron pasar a Shizuku! ¡Probablemente pusieron trampas antes de salir! ¡Es malo que la dejemos ir sola! ¡Date prisa y ve tras de ella!

Ante las palabras dichas por Stella, Ikki dudó un poco. ¿Debería encargar esta situación a Stella y a los demás?

Pero por suerte, los miembros del consejo estudiantil estaban aquí, empezando por Touka, y los representantes además de él, las hermanas Hagure, también estaban aquí. En ese caso… tenía que unirse con la que está sola.

– ¡Lo entiendo! ¡Te lo encargo!

– Si. ¡Si estos chicos no tienen el poder de Alice respaldándolos, los derrotaremos a todos!

Las palabras llena de espíritu de Stella tranquilizaron su interior, e Ikki se retiró del campo y fue detrás de Shizuku. Viendo la espalda de Ikki mientras se iba… Stella una vez más miro al chico que era a quien amaba más y digno de ser su rival.

Y sabía. Su enemigo en frente de sus ojos, permaneciendo recto como el títere de madera y mirándola.

– He estado sintiendo tu mirada todo este tiempo. Quieres pelear conmigo, ¿verdad?

Si ese títere había sido más real que el verdadero, entonces esa mirada estaba copiando las emociones del Ouma verdadero. Si esa era la verdad…

– ¡Acepto tu desafío, Emperador de la Espada del Viento!

La Princesa Carmesi no tenía ninguna razón para rechazarlo. Ya que su oponente era un caballero de Rango A al igual que ella, este era su papel que tenía que defender. Decidiendo eso, Stella empujó el cuerpo de Ouma lejos con toda su fuerza.

Y contra de Ouma quien había sido mandado a volar unos treinta metros, empezó a preparar su Noble Arte asesina. Era una técnica que consistía en blandir una espada que quemaba con calor y luz, poniendo todo su espíritu en su gran espada, Lævateinn.

… Katharterio Salamandra.

 «No sé qué tipo de habilidad tiene mi oponente. ¡Pero sé que no es una persona ordinaria!»

En ese caso, usaría todo su poder desde el comienzo. Sería lo mejor decidirlo aquí. Si no lo hacía, trataría de probar la habilidad de su oponente al ver cómo responde. Esa era la decisión de Stella. En respuesta, Ouma…

Rakudai_Vol_4_Pg_205– … Hmph.

Ante el espíritu de Stella el cual estaba agitando la temperatura atmosférica de alrededor.

– ¿Lo mejor que puedes hacer es esta cosa tan sencilla?

Haciendo una sonrisa violenta que mostraba un vistazo de sus colmillos… respondió con su Arte Noble más fuerte.

Extrañamente, tomo la misma posición que Stella. Tomando su enorme espada con ambas manos, alzo la espada, y puso toda su magia en el dispositivo. La habilidad de Ouma Kurogane, el Emperador de la Espada del Viento, era del sistema de influencia elemental… el poder de manipular el viento.

El huracán que surgió de ese poder se convirtió en un ciclón dentro de Ryuuzume, y devoró a la atmosfera que lo rodeaba. La atmósfera, los escombros, la llama… todo en los alrededores. De pronto, lo que tenía era una espada de torbellinos furiosos, capas y capas de masa se juntaron…

Kusanagi.

Una espada de luz y calor contra una espada de torbellinos. Ambas espadas eran de más de 50 metros de largo, cada una con un ataque por encima de lo normal. Con solo treinta metros entre los usuarios, su alcance seguramente era más que suficiente. Si ambos balanceaban su espada hacia su oponente al mismo tiempo de esta forma, chocarían.

En un instante, el fuego y el viento de las dos espadas de magia entrelazándose de las cuales salían chispas, perdieron el control, destruyendo los alrededores al mismo tiempo como una tempestad de fuego.

– ¡Eeeeeekkk!

Ante la tempestad candente que estaba soplando y quemando todo, las hermanas Hagure gritaron. No, todos los demás en ese lugar incluyéndolos se protegieron a sí mismos con magia, encogieron sus cuerpos y solo por poco se las arreglaron para permanecer firmes. Si perdían la concentración incluso un poco, sus cuerpos saldrían volando, y probablemente recibirían un impacto como si cayeran de un rascacielos. Es por eso que todos se protegieron desesperadamente. Era una batalla por encima que los ordinarios caballeros podrían soportar ver. Pero…

De pronto, el choque entre la espada de fuego y de viento comenzó a romperse. La que empezó a desmoronarse era… la Princesa Carmesí.

«¡I-Imposible!»

Con chirridos, las dos manos de Stella los cuales presumían de su fuerza física por encima de lo normal, comenzó a sentir una presión que jamás había sentido. Sus talones lentamente estaban hundiéndose en el piso y el asfalto debajo de ellos comenzó a romperse en piezas. Al ver esta realidad, Stella estaba sorprendida.

«¿Estoy perdiendo en fuerza? ¿Yo…?»

Era su primera vez experimentándolo. La razón era porque su plan de usar Katharterio Salamandra para ver la respuesta de su oponente había colapsado en un instante.

Era natural. Hasta ahora, ni una sola persona nunca había devuelto o regresado a Katharterio Salamandra, la Noble Arte que la Princesa Carmesí estaba orgullosa. No había aprendido nada de su oponente con esto.

Stella no tenía experiencia en lidiar con esta situación. Si no tenía experiencia, no podía pensar en una forma de responder.

«¿Qué debería hacer…?»

Gradualmente, gradualmente. La hermosa cruz hecha por las espadas de fuego y viento comenzaron a perder su forma. La espada de torbellino estaba empujando el viento de fuego, eliminando la espada de luz con un ciclón, girando como una perforadora.

Finalmente, la espada de Katharterio Salamandra fue cortada. Y Kusanagi cayó hacia la cabeza de Stella.

«Oh… no…»

Stella, en el instante justo antes que la presión cayera sobre ella, no podía moverse para evitarlo. Y al mismo nivel donde los dos colisionaron, los demás estaban protegiendo sus cuerpos con toda su fuerza y no podían venir a ayudarla. Stella no podía evitar este golpe. Su derrota ya fue asegurada.

… Si no por la única que podía hacer algo en ese momento, Raikiri Touka Toudou.

– ¡Stella-san!

En el instante en que Kusanagi iba a partir en dos el cuerpo de Stella, Touka rápidamente uso ShippuJinrai para acelerar. Llegando al lado de Stella, apartó a Stella de la espada descendiente justo a tiempo.

En el momento en que Kusanagi golpeó el piso, la espada de torbellino cortó y destrozó todo lo que se encontraba ahí. Mientras abrazaba a Touka fuertemente, Stella vio la destrucción con sus propios ojos. La trayectoria que Kusanagi había grabado en el suelo, nada quedaba ahí. Los edificios escolares, las arenas de práctica, incluso el asfalto pavimentando a los caminos… todo se había vuelto escombros. Todo había sido destrozado, solo dejando a una trayectoria cóncava en la tierra café. Seguramente era como si un enorme dragón hubiera excavado la tierra. Si un humano lo recibía directamente, probablemente no dejaría ningún rastro.

«E-Estuvo cerca…Si Touka no me hubiera salvado justo ahora…»

– Gracias, me salvaste. ¿Touka…?

Mientras Stella hablaba, su voz se detuvo.

La razón era… la mano derecha que estaba sosteniendo Stella. La mano derecha de Touka estaba apoyándose en  la cabeza de Stella. En este momento, estaba conduciendo rayos dentro del cuerpo de Stella.

– ¿Por qué…?

– Lo siento, Stella-san. En este momento, no puedes luchar con Ouma-san. Ni siquiera puedes separarte de mí en este momento, así que no puedes derrotarlo.

– … ah…

Con un rostro que parecía que quería responder, Stella inmediatamente perdió la conciencia. De modo natural. Un interruptor dentro de su cabeza había sido directamente accionado.

– ¡Kikyou-san! ¡Botan-san!

– ¡Eh!

– ¡Eek!

Touka quien había atontado a Stella, miró a las hermanas Hagure, y arrojó el cuerpo de Stella a ellas con toda su fuerza.

Las hermanas Hagure estaban sorprendidas por el evento repentino, pero sin embargo ellas eran mujeres valientes que habían luchado hasta el amargo final de las batallas de selección. A pesar que ellas estaban sorprendidas, atraparon el cuerpo de Stella con éxito.

A ellas dos, Touka gritó sin detenerse.

– ¡Por favor cuiden de ella y huyan! ¡Huyan lo más lejos que puedan! ¡En este momento, ustedes los representante para el Festival de Artes de la Espada de las Siete Estrellas no pueden perder aquí!

En este instante, bajo esta circunstancia, Touka estaba más tranquila que todos ellos.

«Derrotar a la Academia Akatsuki y terminar esto ahora, el método escogido por Stella ciertamente era el mejor acercamiento, pero esta situación ya no es del tipo de llevaría al mejor escenario.»

Después de que el ataque sorpresivo había fallado, la situación cambio. Tomando en cuenta la diferencia en la habilidad de batalla, repeler a la Academia Akatsuki se puso más difícil. Si renunciaba al desafío aquí mismo, y Stella y las hermanas Hagure eran derrotadas por la Academia Akatsuki y no se pudieran recuperar, Akatsuki en realidad podía reemplazar a la Academia Hagun como la séptima escuela en el Festival de Artes de la Espada de las Siete Estrellas, haciendo esto la peor conclusión.

¡En ese caso, lo que debemos hacer aquí es proteger a los representantes de la Academia Hagun!

Touka, una experta quien se había sometido a innumerables combates reales, ideo la mejor estrategia posible. Y con la fuerza de voluntad fuerte, Touka la puso en su voz…

– ¡S-Si!

Aunque las hermanas Hagure no habían entendido su pensamiento, la voz de Touka les impulsó a tomar acción. Kikyou, quien era fuerte, puso a Stella en su espalda y las dos se voltearon rápidamente y huyeron de la Academia Hagun.

En respuesta…

– ¿Creen que pueden escapar?

Al mismo tiempo la voz de Ouma resonó sobre ellos, los estudiantes de Akatsuki quienes estaban detrás de él en reserva. La joven chica  que usaba un vestido, montando a un enorme león negro… la ‘Domadora de Bestias’ Rinna Kazamatsuri. Y la ‘Recuperada’ Yui Tatara. Persiguieron a las tres personas. Pero…

– ¡Mach Grid!

– ¡Hacha Crescendo!

Lanzándose rápidamente hacia adelante, la corredora de la preparatoria y el Destructor atacaron a las que comenzaron a perseguir desde el lado, y obstruyeron su paso.

– ¿… Crees que puedes seguirlas?

Touka preguntó eso a Ouma quien estaba en frente de sus ojos y alzó a Narukami. Actuando de igual forma, los que estaban con Touka blandieron sus dispositivos.

– ¿Intentan sacrificarse a sí mismos para dejar escapar a los representantes? Una decisión tranquila. Pero solo pospondrá lo inevitable un poco.

De acuerdo con las palabras de Ouma, la hostilidad malvada de Akatsuki surgió al mismo tiempo, y tomaron un paso hacia adelante. Este sería su segundo choque. Pero el choque de esta vez no sería falsa como la primera. Probablemente sería una batalla genuina a muerte.

En la atmosfera que rápidamente se estaba volviendo tensa, Touka le llamó a la chica que estaba al lado de ella.

– …Kana-chan.

Kanata Toutokubara. La única representante para el Festival de Artes de la Espada de las Siete Estrellas entre los miembros del consejo estudiantil. Touka con su mirada le pidió que escapara, pero…

– No voy a huir. Estaré contigo hasta el final, Touka-chan.

Ante esa mirada, Kanata no volteó a verla. Solo miró a lo que estaba en frente.

– … Esta bien.

Touka conocía su terquedad muy bien, porque estaban juntas desde la niñez, así que Touka no repitió ninguna palabra inútil.

– Lo que sucedió aquí es un insulto al consejo estudiantil de la Academia Hagun. ¡Les devolveremos por doble el favor!

Rakudai_Vol_4_Pg_213Diciendo solo eso, los compañeros que se quedaron en este lugar dijeron un grito de aliento.

– ¡SI!

… Todos los que estaban ahí enfrentaron al enemigo y aceptaron el desafío al mismo tiempo.

Parte 9

– ¡Haa… ha…!

Ya había estado corriendo por mucho tiempo, descendiendo la pendiente vacía en frente de la academia. Después de que Shizuku salió de la calle del distrito comercial, sus pies se detuvieron debido al dolor que estaba sintiendo en su lado.

«No…estoy en forma, ¿huh?»

Chasqueando su lengua ante su propia debilidad, dedujo la distancia hasta Hiraga quien estaba cargando a Arisuin. Ya estaba por encima lo que podía ver con sus ojos. Incluso podía ser que se subió a un carro en el camino.

«Pero aún no lo he perdido de vista.»

En el momento en que Arisuin fue secuestrado, Shizuku había puesto un hilo invisible de agua mágica en el cuerpo de Arisuin. Ese hilo perforaba cada sustancia material, y se estiraba directamente hacia Arisuin. En otras palabras, si tiraba de él, definitivamente le indicaría en donde esta Arisuin.

Pero parecía que ya no podía seguirlo a pie. Por eso, Shizuku…

– Disculpe.

… le llamó a un hombre quien estaba esperando el cambio de luz en el semáforo en una motocicleta.

– Soy un estudiante a caballero de la Academia Hagun. Debido a una emergencia, me gustaría que me prestara su moto…

– ¿Huh? No juegues conmigo, enana. ¿Por qué debería hacerlo?

Puso a Yoishigure en la garganta del motociclista quien se negaba y fruncía el ceño.

– Es una emergencia, se lo ruego.

– ¡Okey! ¡Por favor tómala!

El hombre sonrió y asintió repetidamente mientras se bajaba de la motocicleta y huía.

Ya que tenía prisa, no tenía más elección que hacer eso. Probablemente estaría bien si le pidiera a la Academia que devolviera la motocicleta después de esto, Pensando en eso, Shizuku se subió a la motocicleta que el hombre le dio. Pero… se había dado cuenta que cometió un grave error.

«Mi pie no alcanza al pedal…»

– …No puedo creer que hubiera una trampa como esta.

– ¿A qué estás jugando, Shizuku?

Repentinamente, una voz en la nuca de su cuello hizo que Shizuku volteara su cabeza.

– Onii-sama.

Ikki quien había perseguido a Shizuku sin aliento estaba ahí. Mirándolo, Shizuku le explicó su situación.

– La distancia para llegar a donde esta Alice aumentó, quizás porque está en un vehículo. Conseguí una motocicleta pero como puedes ver tiene un defecto estructural. Incluso en una motocicleta fabricada en Japón, no llega al suelo apropiadamente.

– Claramente no es error del fabricante.

Ikki rio con ironía ante la queja de Shizuku. Pero inmediatamente puso una seria expresión y encontrando a Shizuku a medio camino, habló. Lo que dijo era una pregunta hacia Shizuku quien estaba persiguiendo a Arisuin, a pesar que Arisuin los había engañado hasta ahora.

– …Shizuku. A pesar que ellos saben que estamos persiguiendo a Alice, Ouma y sus compañeros no estánpersiguiéndonos. Es porque no hay necesidad de perseguirnos. Seguramente es porque hay un enemigo al que no podamos derrotar. Por supuesto, que te das cuenta de eso, ¿verdad Shizuku?

– Si, lo sé.

– Alice nos engañó. Puede ser que también esto sea una trampa para mí y para ti. Seguramente también sabes de esa posibilidad, ¿verdad?

– Si, lo sé.

– E incluso si Alice cortó los lazos con Akatsuki para salvarnos, dijo que lo abandonáramos. Ese era el deseo de Alice. No quería verte en peligro, Shizuku, ¿eso no es verdad?

– Si, lo sé.

Tres veces, Shizuku había confirmado con la misma respuesta a la preguntas de Ikki. Había venido a retenerla. Pero aun no la había convencido. A pesar que esas eran las palabras de su amado hermano mayor.Después de todo…

– ¿Onii-sama, viniste a preguntarme esto?

Para Shizuku, parecía que Ikki había venido a preguntarle tres preguntas. Todas esas parecían ser completamente triviales, cosas sin importancia. Shizuku miró directamente al rostro de su hermano quien había venido a retenerla.

– Alice es la primera persona que me gusta después de ti, Onii-sama. Él es mi preciado amigo. En este momento, mi amigo está en peligro. Para mí, no hay nada másimportante que eso. Así que no me importa que peligro me esté esperando y no importa que hizo Alice o que quiere… Voy a salvarlo.

Le dijo su decisión a Ikki. Nunca se retractaría de ella. A pesar que entendía todos los riesgos, iría y salvaría a su amiga, su única hermana mayor a pesar de todo.

Escuchando eso, su hermano… hizo una pequeña sonrisa.

– … Buena respuesta.

– ¿… Eh?

Era una respuesta que no había esperado de Ikki. Y Shizuku dejó salir una voz aturdida sin pensar.

– Onii-sama, ¿no viniste… a detenerme?

– Bueno, si me dabas una respuesta poco entusiasta, iba a llevarte de vuelta en contra de tu voluntad, pero…ya que estas tan decidida. No tengo ninguna razón para detenerte.

Mientras respondía, Ikki puso el cuerpo de Shizuku en la parte posterior, se subió a la motocicleta y agarro el manubrio. Y volteó a ver a Shizuku por encima de su hombro.

– También acepto tus deseos, Shizuki.

Sabiendo todos los peligros, prometió seguir los deseos de su hermana.

– Onii-sama…

Ante esa consideración, Shizuku sintió una dulce sensación apretando su pecho. Presionó su frente contra la espalda de Ikki, Y pensó…

Mi amor no será correspondido, pero…

Era bueno que amaba  a esta persona.

– Gracias.

Mientras daba su gratitud, tembló un poco.

– No me lo agradezcas, Shizuku. Después de todo soy tu hermano mayor… Bueno, aquí vamos. Te encargo que me guíes.

– ¡… Sí!

E Ikki pisó el pedal de la motocicleta.

Manejaron en línea recta, hacia donde Arisuin había sido llevado… a la Academia Akatsuki.