Capítulo 4: La Batalla decisiva prematura

Parte 1

Humo negro salía de la Academia Hagun. Dentro de esos campos, una batalla entre el concejo estudiantil de la Academia Hagun y la Academia Akatsuki se estaba desatando.

La inferioridad del consejo estudiantil de la Academia Hagun se estaba volviendo obvia. Entre los estudiantes de Akatsuki, excepto por el Emperador de la Espada del viento, Ouma Kurogane quien era un invitado, todos ellos eran personas con influencia en el lado oscuro de la sociedad. Eran niños que habían sobrevivido a matanzas por encima de la imaginación de los que vivían en la sociedad normal y además eran del grupo de la elite. Como individuos, su fuerza era excesivamente alta, y todos ellos eran los ases de sus escuelas. En el peor de los casos, ellos tenían el poder de los ocho mejores en todo el país. Con esa diferencia absoluta en fuerza, ellos arrinconaron a Touka y a los demás.

– ¡Kuh!

Uno de los miembros del concejo estudiantil de la Academia Hagun, la ‘Corredora de la Preparatoria’ Renren Tomaru, dejó salir un grito de dolor mientras corría a alta velocidad.

Su Noble Arte, Mach Grid, era una habilidad para acelerar interminablemente. No importaba que tan a menudo había sido derrotada en combate, esta aceleración siempre dejaba a todos rodeados de polvo. Con una simple excepción. A pesar de eso, el enemigo que está enfrentando ahora…

– ¡Es inútil, tu frágil humano!

Le pisaron los talones. En la más rápida velocidad de Mach Grid. ¿Cómo era posible eso?

Eso era porque su enemigo no era humano. Era un león gigante negro. Y no solo un ordinario león. Esa bestia, además de poder físico que excedía la de un humano bajo circunstancias normales, era capaz de seguir la velocidad de Renren debido a la propulsión producida por la emisión de magia.

– Mi sirviente, la bestia mágica Sphinx, no es una bestia mágica ordinaria. Los estigmas que provienen de una técnica uniendo el espíritu de una maldición maligna con mi propia sangre convierte el máximo poder de la oscuridad en una bestia mágica. ¡No hay ningún cuerpo humano que pueda competir con él!

– Mi señora dice, ‘Ponerle el cuello de subordinación en una criatura puede hacer que esto se convierta en un dispositivo. Ya que el cuerpo de un león siempre es más fuerte que el de un humano. ¡Si la magia también es usada, se volverá extremadamente fuerte!’

La chica usando un vestido y un parche y montada en la espalda del león negro, Rinna Kazamatsuri estaba haciendo un tono de voz inusualmente melodramático y además la sirvienta montada detrás de Rinna, Charlotte, estaba traduciendo su significado en palabras dramáticas.

– ¡Ahora, acepta tu perdición obedientemente, frágil humano!

– Mi señora dice, ‘¡Moverme me causa dolor, así que no quiero que te muevas!

– Vaya grupo de bromistas, ¿¡huh!?

Renren maldijo a las interpretaciones de Charlotte que robó la tensión del aire. No había forma que deje de moverse solo porque le dicen que lo haga. En contra de ese león negro cuyo cuerpo era como un pequeño camión, quedarse quieta solo le llevaría a la derrota. Sin embargo, con esta competencia en rivalidad no podía hacer cosas como correr y golpear.

… En ese caso.

«¡Ahí!»

Renren se concentró en el pilar del farol en frente de ella. Su enemigo la estaba persiguiendo a la misma velocidad. Ya que eso era verdad…

«¡Si viene demasiado rápido por aquí, usare esa velocidad… y haré mi ataque!»

Exactamente como hizo Ikki, usar su propia velocidad para derrotarla. Usaría la velocidad de su enemigo para golpearlo. Decidiendo esto, Renren corrió más allá del polo, lo agarró con su mano izquierda, e hizo un giro brusco. Doblando el vector de su velocidad, en contra del león negro que la perseguía, hizo un ataque frontal, apuntando a su frente descubierta.

Era un contraataque desde un giro brusco. No habría oportunidad de evadirlo. Además, el animal a diferencia de un humano, no tenía postura para defenderse.

«¡Este golpe lo decidirá!»

– ¡Ave Negra!

Era un golpe con el deseo de matarlo con un solo golpe.

Sin embargo… a ese ataque con todo su peso…

– ¡Fwajajaja! ¡Esta tonta nunca ha visto la verdad del mundo!

La Domadora de Bestias montada en el león negro respondió con una fuerte risa.

– ¿No has escuchado mi voz majestuosa? ¡La técnica de maldición no une a ninguna bestia mágica ordinaria a mí! ¡Te mostraré el poder de la oscuridad total en el alma de mi bestia mágica Sphinx!

En ese momento, los ojos del león negro se volvieron rojos.

– ¡Inclínate! ¡Presión del rey…!

El león rugió. Era un sonido que se podía escuchar a un kilómetro de distancia, y golpeó todo el cuerpo de Renren. Tan pronto como lo hizo, el cuerpo de Renren sufrió un fenómeno anormal.

– ¿Q… u… é?

«¡Mi cuerpo… no puede moverse…!»

De todas las cosas, el cuerpo de Renren, con un puño estirado hacia adelantes, se había quedado completamente inmóvil.

¿Cómo…? No tenía tiempo de pensar.

– ¡Guh!

La corpulencia que era como un pequeño camión golpeó el cuerpo de Renren a toda velocidad y la mandó a volar.

Renren, cuyo cuerpo ya era bastante ligero, se volvió una pelota de goma y voló unas decenas de metros antes de chocar. Al momento en que golpeó el piso, ya estaba inconsciente.

– Ya te lo dije. ¡Mi técnica de maldición saca el poder de la oscuridad! Y eso no es de un Fenrir, sino la ¡Presión de Rey…! de un Sphinx. ¡El poder del rey de las bestias que envía cualquier enemigo dentro de su mirada, temblar de terror!

– Mi señora dice. ‘Como mi dispositivo, es natural que no solo pueda usar magia, sino también Nobles Artes. ¡No es genial!’ Con un mirada muy satisfecha.

– ¡Tomaru-san!

Confirmando desde la esquina de su ojo que Renren había caído a la distancia, Touka mordió su labio. Sin embargo, Renren no era la única que había perdido.

– ¡Saijou-kun, Uta-kun e incluso Kanata-chan…!

Solo habían pasado diez minutos desde que empezó la batalla. Touka era la única que quedó de pie en el campo entre los miembros del concejo estudiantil de la Academia Hagun.

– ¿Qué te parece si ya te rindes?

Ante la voz de Ouma cuyas palabras llenas de desdén y amargura, se extendieron sobre el rostro de Touka.

A diferencia de los otros, el cuerpo de Touka no tenía ni una sola herida. Sin embargo, no era contrincante para Ouma.

Después que Stella y los demás escaparan, Touka consideró el poder de los miembros que quedaban y lo desafío sabiendo que era la única que podía ser su oponente, pero para su sorpresa Ouma había guardado su dispositivo Ryuuzume y se quedó ahí indefenso. Y además de eso…

– No tengo interés de blandir mi espada contra una chica más débil que yo. Si deseas luchar sin importar que… un golpe es suficiente. Trata de hacer una marca en mi cuerpo. Si puedes hacerlo, seré tu oponente.

Y cruzó sus brazos, cerró sus ojos y se paró derecho… sin preocuparse por el tipo de caballero que estaba enfrentando.

Decir que no sintió ira por esa conducta sería una mentira. Pero por el otro lado, esa arrogancia y descuido era una rara oportunidad para Touka.

Ouma, quien había acabado con Stella fácilmente. Su fuerza era real. Y aquí estaba en frente de su espada blandida, completamente indefenso.

No tenía intención de dejar pasar esta oportunidad por debajo de sus narices. Ouma estaba insultando a su enemigo con mucha negligencia. Sin dudar, Touka cortó al indefenso Ouma usando Raikiri con todo su poder. Sacando toda su fuerza, sin dejar nada. Ángulo. Velocidad. Era un golpe perfecto.

Suponiendo que era un error de cálculo, la arrogancia de Ouma era por la confianza en sí mismo y la diferencia entre sus poderes.

Sus golpes directos con Raikiri no había sido capaz de dejar ni una herida en el cuerpo de Ouma.

En diez minutos. Sin importar cuantas veces, el resultado era el mismo. Había cortado a través de su ropa un poco, pero no a través de su piel.

Lo que sintió con sus manos cada vez que cortaba era… una montaña. Como si estuviera golpeando a una enorme montaña con su espada, una respuesta que era muy sólida.

«¿Qué es este poder defensivo y anormal…?»

En cuanto más pelean los Blazers, había fenómenos así. Había casos donde la diferencia en la capacidad mágica era así de absoluta. Cierto, al igual que el primer encuentro entre Ikki y Stella.

«¡Pero no puede ser tan grande la diferencia entre la capacidad mágica de Ouma y la mía…!»

A pesar de eso, por qué…

Luego, como si viera a través de la discordia en su corazón, Ouma abrió su boca para hablar.

– Es debido a la diferencia en nuestro entrenamiento. Desde el comienzo, no hubo ninguna pelea entre nosotros. Date cuenta de esto apropiadamente.

– ¡Tch! ¡Aun no!

Touka estaba arriesgando todo aquí. El resto de sus aliados habían caído, y quizás sus enemigos conspirarían todos contra ella. En ese caso, ella también estaba en peligro.

Entonces, al menos un golpe.

«¡Antes de abandonar mi ataque hacia Ouma-san, tengo que acertar un golpe!»

Touka dio un paso hacia atrás y tomó algo de distancia de Ouma, nivelando la punta de Narukami hacia él, sostuvo su espada horizontalmente.

Y con su habilidad, formó un campo magnético en el aire en frente de ella. Cubriendo su cuerpo con la energía de Shippu Jinrai…

– ¡Takemikazuchi…!

Conectando hacia un túnel de fuerza electromagnética. En ese instante. El cuerpo de Touka que había entrado al túnel de rayos acelero a una velocidad devastadora. Específicamente, era un cañón de riel que convertía su cuerpo en una bala.

Era una técnica excesivamente incompleta, excesivamente indefensa y excesivamente peligrosa. Un movimiento especial sin mucha práctica. Sin embargo, Raikiri no tenía ningún poder que se compare a la fuerza penetrante de esa perforación acelerada.

Cargando ese poder ofensivo, Touka hizo su último ataque… y chocó.

Brotó sangre.

Sin embargo, la sangre que estaba en el aire no era la de Ouma. La sangre venia del hombro derecho de Touka, de donde había apuñalado.

Su espada había atravesado a Ouma, y donde el cuerpo de Ouma que había sido golpeado Por Takemikazuchi, una pequeña gota de sangre salió de la piel apenas rasgada. Inconfundiblemente estaba ahí de pie inmóvil, como una montaña.

– ¿… Qué…eres….tú…?

Debido al contragolpe de Takemikazuchi, su hombro derecho roto estaba colgado inválido y Touka preguntó con una voz temblorosa. Sus ojos se abrieron por la sorpresa. Sin embargo, incluso con toda su fuerza, su cuerpo no podía hacer el más mínimo movimiento.

El pecho descubierto de Ouma que había sido golpeado por Takemikazuchi. Pudo ver que habia sido cruzado con incontables cicatrices.

Cortes, laceraciones, perforaciones, hoyos de balas, heridas de choque… en el cuerpo de Ouma habia sido grabado cada herida posible, una encima de la otra sin oportunidad que sea sanada.

Estos días, la tecnología de las capsulas IPS habían sido desarrolladas al punto de que casi ninguna cicatriz de heridas queden. El tener cicatrices de esta magnitud era extremadamente extraño en estos días. Dándose cuenta de esto, Touka sintió temor hacia Ouma desde lo más profundo de su ser.

– ¿Tú… que has estado haciendo después que desapareciste cuando eras pequeño…?

Por cinco desapareció del escenario público. ¿Cuántas escenas de matanza había superado? Ouma, al haber sido cuestionado, dijo…

– No tengo interés en hablar de mí.

Negando con su cabeza, se rehusó a hablar del tiempo vacío de esos cinco años…

– No, nunca he sido del tipo que hace cosas así. Mis padres, hermano, hermana, la fama… he descartado todo eso. Todo lo que tengo es esta espada, y los juramentos que hice ante ella.

En su mano, Ryuuzume se manifestó.

– Incluso si es pequeña, una herida es una herida. Como lo prometí, seré tu oponente.

En un instante, desde el interior de Ryuuzume, un torbellino que devoraba todo a su paso comenzó a fluir. Como la vez en que colisionó con el Katharterio Salamandra de Stella…

Kusanagi.

La espada descendió como un tornado. El exceso de corriente del contragolpe de Takemikazuchi cubrió todo su cuerpo. Touka no podía poder ni un solo musculo debido a los espasmos de esa sobrecarga, así que era solo cuestión de tiempo para que no lo esquivara.

«Perdónenme… todos…»

La garra de dragón cubierta de viento destrozo la conciencia de Touka sin piedad.

 

Parte 2

Después de ganar fácilmente al consejo estudiantil de la Academia Hagun, uno de Akatsuki, Amane Shinomiya, suspiró. El sol ya se había ocultado, y el cielo se oscureció a un azul índigo.

– Phew. Ya es mas tarde de lo que pensé que sería, ¿huh?

Mientras la motosierra que sostenía en su mano estaba rasgando fuertemente sobre la tierra. Yui Tatara dio su opinión honesta acerca de esas palabras con un tono de voz grave.

– Jejeje. Es porque fueron tan lentos, idiotas. Lo terminé en un instante, sabes.

– Jajaja. Alguien rodeado de aliados no debería ser tan rápido para presumir. ‘Aumentar.’

– Mi señora dice. ‘¡Solo que te emparejaron contra un enemigo que es más débil que tú en batalla, así que no seas engreído!’

– ¿Huh? ¿Qué te parece si tú y yo vemos a quien el emparejaron con un enemigo más débil en batalla?

– Suena divertido.

Los labios de Kazamatsuri se torcieron formando una sonrisa felina ante la provocación de Tatara y alzó el parche que cubría su ojo derecho con un dedo.

– ¡Te mostraré el poder de mi ojo mágico del Crepúsculo! ¡No te arrepientas después! ¡Liberación del sello!

– … A pesar de que tu ojo izquierdo es igual de rojo.

– Mi señora, has olvidado tus lentes de contacto.

– ¡… W-Wajaja! ¡He agotado mis Punto mágicos por el día de hoy, tienes suerte!

– ¿Qué están jugando ustedes dos?

Amane, quien no podía mirar esas cosas mal concebidas, suspiró con un rostro preocupado.

«Ya veo. Cuando Hiraga-san no está aquí. Tengo que ser el manager de este dúo cómico, ¿huh?»

Aún tenemos algo que terminar. Tenemos que ir detrás de Stella-san quien huyó y también de Ikki-kun… Por ahora, ¿deberíamos separarnos?”

Amane quien reconocía su propio rol, propuso esto a los demás. Sin embargo, Ouma negó con su cabeza ante esa propuesta.

– No hay necesidad de eso.

– ¿Eh? ¿Qué quieres decir, Ouma-san?

– Mi hermano y hermana se está dirigiendo a una muerte segura. Si solo fuera el espadachín de un solo brazo podrían hacerlo, pero ahora que ella está allí.

Ella… con esas palabras, Amane también estuvo de acuerdo.

Su alma mater, la Academia Akatsuki, un lugar discreto en la esquina del área metropolitana de Tokio. En este día, una cierta persona era una invitada que iba a quedarse ahí por casualidad.

– Ahora que lo dices, es verdad. Es hoy. Esa persona está alojándose en la Academia Akatsuki.

– Es verdad. Por eso esos dos no tienen la más mínima oportunidad. Sería mejor que todos nosotros vayamos detrás dela Princesa carmesí.

Ciertamente, Amane se puso de acuerdo. Aunque ella no era del tipo de persona que tomaría parte de su plan, ella era una persona sentimental. Debiéndoles un favor, probablemente les recompensaría con su espada. Y si sale al campo, va a la Academia Akatsuki en este momento podría ser el recado de un tonto.

– Aun así, seguro estás indiferente acerca de esto. ¿No estas preocupado? Es tu hermano, ¿verdad?

Ante la pregunta de Amane, Ouma dijo su respuesta.

– No seas ridículo. Es alguien a quien abandoné hace años. Ya dejé de sentir lástima por él.

– Ajaja. Ikki-kun en verdad no tiene suerte con su familia, ¿huh?

– Dejen de parlotear. Incluso con tu capricho y simpatía por ese chico. Amane, ¿tampoco no estas mostrando ninguna preocupación?

– ¿Yo, preocupado? Ajaja, de ninguna forma.

Amane rio fuertemente ante la respuesta de Ouma quien no dio en el blanco.

– No me siento ansioso por eso. En cambio, me siento encantado… Ikki-kun, sabes, debería sufrir más y más. Debería ser herido más y más. Su cuerpo debería ser destrozado de agonía, una crisis indignante. Ya que cuando supera ese tipo de desesperación, hará que la Historia del Peor brille.

Es verdad. Es por eso que la desesperación debe profundizar intensamente. Esa vista de él cuándo está agotando toda su fuerza de voluntad y mientras toce sangre, pero aun así sigue negando su destino…

– ¡Es solo que amoooooo ver a Ikki-kun de esa forma! ¡Es por eso que quiero que este en un problemas más y más extremo!

– Jejeje, tu actitud repugnante de siempre otra vez está surgiendo.

– Hmph. No digas cosas tan crueles. ¿No es natural para un fan ver al que le agrada actuar de una forma genial?

Y en el momento en que Amane infló sus mejillas en indignación. Notó que su datapad estudiantil había recibido un email. Revisándolo, era de parte de su manager, el ‘Pierrot’ Reisen Hiraga. La esencia era que había entregado Arisuin a Wallenstein, su profesor y supervisor, y ahora estaba volviendo para encontrarse con ellos. Había entregado este correo, entonces…

«Como lo pensé, solo tengo que tomar este rol temporalmente, ¿huh?»

Dándose cuenta de eso, Amane se comunicó usando el email que todos ellos irían detrás de Stella, a quien Touka envió.

– Bueno, ¿deberíamos ir a atrapar a la princesa?

Llevando a los demás de Akatsuki, comenzó la persecución de Stella y de las Hermanas Hagure.

 

Parte 3

Alrededor de la misma hora, no solo eran los estudiantes de Hagun y de Akatsuki quienes se estaban moviendo.

– ¡Maldición! ¡Qué mala suerte que hoy el avión tuvo problemas!

La que estaba maldiciendo era una mujer vestida con un hermoso kimono, la profesora especial de la Academia Hagun, Nene Saikyou, conocida como la Princesa Yaksha.

– Es verdad.

La que estaba de acuerdo con ella estaba corriendo junto a ella, la directora de la Academia Hagun, Kurono Shinguuji, conocida como el Reloj Mundial.

Las dos habían pasado la última semana en Osaka, donde el Festival de Artes de la Espada de las Siete Estrellas se iba a llevar a cabo, pero acababan de recibir noticias del ataque a la Academia Hagun por parte de los profesores que se quedaron ahí, y ahora estaban tratando de regresar a Tokio rápidamente.

Sin embargo, el modo más rápido de transporte entre Osaka y Tokio era por avión, pero este mismo estaba siendo suspendido debido a problemas con las pistas de aterrizaje.

Sin tener forma de lidiar con esto, las dos estaban corriendo por el carril del tren de Tokaido Shikansen hacia Tokio. Ya que, si las dos usaban sus habilidades, podrían llegar a su destino más rápido al correr que tomar el tren bala.

– Quizás sucedió porque era hoy.

– No digas eso, no quieren pensar en esas cosas problemáticas.

Saikyou puso un rostro amargado por las palabras de Kurono.

En este momento, Kurono y Saikyou no tenían información adecuada. Lo que entendieron fue que cada representante de cada escuela se había unido y atacado a Hagun. No sabían el motivo real detrás de esto. Sin embargo, las dos lo sintieron. No era un ataque para que fuese transmitido en los noticieros para nada. Y entonces el aeropuerto fue suspendido repentinamente.

Este ataque repentino estaba muy bien planeado. Eso era lo que sintieron.

– Bueno, de cualquier forma, una vez que lleguemos ahí todo se aclarara. Así que por esa razón…

Tan rápido como sea posible. Ante esas palabras, pusieron más fuerza en sus piernas… En ese momento. Más rápido que un segundo, una repentina ráfaga golpeó sus cuerpos y las detuvo.

… De hecho, ningún viento estaba soplando hacia ellas. El mar también estaba calmado.

Sin embargo, en la expresión de los dos caballeros de clase mundial, escalofríos por el temor obvio estaban expandiéndose. Sus piernas estaban temblando, y sus frentes estaban sudando de una forma no natural.

Si… lo que detuvo sus piernas no era el viento. Era un espíritu anormal de espadachín que se podía sentir desde una gran distancia. Al punto donde el piso en frente de ellas se estaba volviendo borroso ante sus ojos, como si una espada blandida fuera presionada hacia sus gargantas. Las dos eran dos caballeros de rango superior, pero podían sentirlo y eso mismo las paralizaba.

… Lo que estaba hacia adelante era peligroso. Ante esa advertencia instintiva, las dos pararon de correr.

– E-El espíritu de espadachín… que acaba… no puede ser…

– O-Oye oye oye. ¿Estas bromeando? ¡Nuestros atacantes tienen a alguien tan monstruoso entre ellos…!

Las dos lo sabían. Este inusual espíritu de espadachín. Solo una persona en el mundo podía ejercer este tipo de presión.

– El espíritu de espadachín duró solo un momento. ¿Era muy intimidante…? ¡Démonos prisa, Nene!

– ¡S-Si!

Con sus rostros pálidos, e ignorando el esfuerzo de poner en marcha de nuevo sus cuerpos, se dirigieron hacia Tokio a la máxima velocidad.

«Este espíritu de espadachín, si ella se ha interesado en algo… probablemente sea en… ¿Kurogane?»

Kurono supuso lo que estaba sucediendo en ese lugar a lo lejos y pidió.

«¡No seas impulsivo Kurogane! ¡Es muy pronto para que entres a este dominio!»

 

Parte 4

La presión que era como si el cielo cayera llegó repentinamente.

La motocicleta que había estado avanzando de acuerdo con la dirección de Shizuku por algún tiempo. Saliendo de las áreas urbanas con muchas personas, e incluso saliendo del camino montañoso. En un lugar desértico donde la escuela principal de la Academia Akatsuki estaba localizada. En un lugar desierto y desolado, la motocicleta entró y fue en ese momento.

Una sensación repentina de opresión. A una pesadez como si la valentía de uno estuviera siendo destrozada, Ikki detuvo la motocicleta, sus llantas se deslizaron.

– ¿O-Onii-sama? ¿Qué sucede?

Ante la parada repentina, Shizuku gritó con sorpresa. No lo entendía. Como una luchadora, Shizuku no tenía experiencia.

Pero Ikki lo comprendía. Justo ahora… había entrado al dominio de alguien malvado. Por eso para la pregunta de Shizuku, no tenía como responder. Ikki solo eliminó el temor que estaba congelando a su cuerpo y calmó su respiración. Con su mano derecha, invocó a Intetsu y miró al cielo.

En el techo del edificio principal de la Academia Akatsuki. En ese lugar notablemente alto, había algo blanco que brillaba.

¿Era la luna? No. Era blanca, pero la cosa que brillaba débilmente tenía la forma de una persona.

Era la figura de una persona que apareció como una valkiria de las leyendas europeas, sosteniendo espadas en ambas manos y apuntando hacia abajo.

– ¿Un enemigo?

Siguiendo la mirada de Ikki, Shizuku también notó la presencia. Inmediatamente saltó de la motocicleta al piso, y manifestó a Yoishigure. Pero… la figura de blanco no mostró ningún interés en Shizuku. Esos hermosos ojos estaban mirando solamente a Ikki y a nadie más.

Ikki también se dio cuenta de eso inmediatamente… y decidió.

– Shizuku. Alice está dentro del edificio, ¿verdad?

– Eh… ah, sí. Es verdad.

– En ese caso, adelántate. Estaré bien aquí yo solo.

– No, ellos nos han declarado la guerra. No hay necesidad de molestarse con duelos uno a uno…

– Te estoy suplicando, Shizuku. Ve.

El tono de Ikki no permitió ningún argumento mientras él se negaba bruscamente.

– ¿Onii… sama?

Ante el tono repentino serio de su hermano, Shizuku miró su expresión… y entendió. Ya que la expresión de Ikki estaba muy tensa algo que nunca ella había visto.

– ¿Es… un enemigo fuerte…?

– … Probablemente sí.

– Entonces con aun más razón, para que nosotros…

– No.

A Shizuku quien estaba tratando de persuadirlo por segunda vez, Ikki negó con su cabeza.

– Te lo dije, ¿no? Quiero seguir tus deseos, Shizuku. Ya que estaba decidido, vine contigo. Si no logramos eso, no habría punto en llegar hasta aquí. Si no te das prisa para alcanzar a Alice, pueda que no lo logres. Así que deja que me encargue de este lugar.

Ikki era testarudo hasta el final. Si combinaba todo lo que dijeron hasta ahora, incluso Shizuku lo entendía. Es decir, Ikki estaba diciendo esto.

… Si Shizuku se queda aquí, Ikki no será capaz de protegerla.

Esa mujer de blanco era un enemigo así de fuerte.

– … Lo entiendo.

Haciendo esa suposición, Shizuku asintió. Y…

– Onii-sama, por favor hazte cargo de esto.

Confiando esta situación a su hermano, entró a la Academia Akatsuki sola.

La mujer de blanco no obstruyó su camino. Al igual que todo el tiempo, ella solo estaba mirando detenidamente a Ikki quien aún quedaba.

– Según tu opinión Shizuku era transparente, ¿huh?

– Si. Ya que Lord Wallenstein también está dentro. Además, ya sea que los destruya a ustedes dos aquí, o te destruyo a ti aquí mismo y la sigo después, solo hay una pequeña diferencia en cuanto al tiempo.

Una voz hizo eco con elegancia como una canción sacudía la noche. En respuesta, Ikki…

– Supongo que eso es para ti.

… con una voz de queja, murmuró esas palabras.

«… Esto está mal. Ya que ellos se llaman a sí mismos escuelas, tiene sentido que tengan profesores.»

Los estudiantes ya estaban a ese nivel. Un rango A no estaría fuera de lugar. Ya estaba resignado a eso.

«… Pero como lo pensé, esto es inesperado.»

Si. Ikki sabía quién era esta Valkiria cubierta de blanco.

– Para aquellos que aspiran a la habilidad en el manejo de la espada, todos ellos saben tu apodo. Usando un vestido de un blanco celestial y cargando un par de espadas en forma de alas. La más grande criminal del mundo quien es demasiado fuerte para ser arrestada. Y al mismo tiempo… poseyendo la más extrema habilidad en el manejo de la espada. Estando en la cima como la espadachín más grande del mundo… ‘Alas Gemelas’ Edelweiss. Sin duda alguna, esa eres tú, ¿verdad?

– Ciertamente. No hay duda de que soy llamada ‘Alas Gemelas’.

Ante la pregunta de Ikki, la mujer respondió asintiendo, y mostró a Ikki una expresión de confusión.

– Pero no lo entiendo. A pesar de que sabes mi identidad, ¿Por qué has blandido tu espada? Creo que no eres un espadachín que sabe la diferencia entre tú mismo y el enemigo si llegan a cruzar espadas. Pero a pesar de eso, permanecer sin temor alguno hasta este punto.

– … A pesar de que quisiera aparentar porque no viste a través de eso.

Teniendo su propio temor señalado, Ikki dejó salir una risa irónica que habló a sus pensamientos más profundos.

Honestamente hablando, Ikki también lo entendía.

«Ahh, es justo como lo dije… Justo ahora, fui imprudente.»

Sabía eso. Ya que era un excelente espadachín, podía entender la gran diferencia entre ellos. No podía ganar justo aquí. Y además de eso, era verdad, la que estaba en frente de sus ojos era genuinamente… la más fuerte del mundo. No podía ser comparado con algo como la cima de las Siete Estrellas. Probablemente, era un enemigo que Ikki debería enfrentar después de seguir su camino como espadachín por años, incluso décadas, de constantes entrenamientos laboriosos… Sin duda alguna, en el campo de batalla de aquí, no podía calificar como un oponente en la misma dimensión, en su estado actual.

Esta reunión era bastante precipitada. Ni siquiera sería un encuentro para empezar. Las ‘Alas Gemelas’ era… diciendo esto deliberadamente, para darle una oportunidad para que se retire, Ikki supuso eso, y pensó.

«Que amable es esta persona.»

Probablemente dejaría que Ikki se fuera si el volteaba y se marchaba justo ahora. Una persona muy gentil.

«Pero, yo también lo siento. No puedo irme.»

Ciertamente estaba asustado. Solo con esa mirada, podía sentir todo su cuerpo temblar, y sudor frío deslizándose desde su espalda. Sus dientes estaban temblando y sus piernas estaban a punto de traicionarlo. Era la primera vez que Ikki se sentía así. Tener miedo de luchar así.

Pero, tenía una razón para luchar con ese terror. ¡Tenía una razón para quedarse aquí! Por eso…

– … Esto es asombroso, ¿no?

Ikki, poniendo el rostro más fuerte que podía, sonrió.

– La más fuerte espadachín del mundo, ¿está cuestionando el espíritu de batalla de un enemigo quien ya blandió su espada?

Apunto la punta de su espada color negro cuervo hacia la mujer de blanco, con una clara rivalidad.

En respuesta, la mujer de blanco asintió calmadamente.

– … Ciertamente. Estas palabras no son necesarias.

Y esto desencadenó todo.

– Si no fuera un miembro de este plan. No tendría ningún rencor contra ustedes. Sin embargo, ya que viniste a encontrar a tu enemigo con el que tengo una deuda, no voy a dejar pasar esto por alto.

Desde el edificio escolar elevado, la mujer de blanco salto al piso en silencio. Con una gracia como si hubiera usado alas que aleteaban para descender. En el momento en que llegó al piso, Ikki sintió miedo como si su propio corazón estuviera explotando. Todo su cuerpo, su instinto, su alma. Todo eso gritó.

Huye.

Huye.

Te estoy suplicando que huyas.

Si no lo haces… vas a… morir aquí…

Pero apretó sus dientes, y enfrentó directamente a esa presión. Y entonces…

Rakudai_Vol_4_Pg_241Y entonces… el Peor, Ikki Kurogane, chocó con la espadachín más fuerte del mundo, ‘Alas Gemelas’ Edelweiss.

– Soy la muerte que viene de la cima distante, la que divide a la tierra y al cielo con dos espadas. Mi nombre es ‘Alas Gemelas’ Edelweiss. Muchacho inmaduro. Vas a aprender que tan amplio es el mundo.

… el Peor, Ikki Kurogane, chocó con la espadachín más fuerte del mundo, ‘Alas Gemelas’ Edelweiss.

 

Parte 5

Mientras la batalla de Ikki y Edelweiss empezaba, en otra dirección…

Arisuin finalmente se despertó después de recibir el ataque en forma ilusoria de Amane.

«Este lugar… es…»

Mientras se levantaba lentamente, analizó la situación.

En su campo de visión, había un techo alto. Una alta fuente de iluminación. Desde el sonido de aire que fluía, estaba recostado en una sala muy amplia. Y dada la temporada, ¿el aire frio fluía por debajo del suelo?

– ¿Ya te despertaste?

Ante esa voz, Arisuin trató de saltar y se dio cuenta.

«Mis manos y pies están atados…»

Y no solo por una cuerda común.

Era por hilos de magia tan delgados como los alambres de un piano. El ‘Pierrot’ La viuda negra de Reisen Hiraga, entonces.

– Tonto.

Para Arisuin quien estaba retorciéndose como una oruga, la sombra de una persona saltó a la vista y tosió. Arisuin miró a la sombra y vio un rostro que estaba en la flor de la vida.

– Wallenstein…

Instantáneamente, el hombre joven, Wallenstein, puso su bota sobre el estómago de Arisuin.

– ¡Guh!

– Es Wallenstein-sensei.

Con el dolor como si sus intestinos hubieran sido sacados, Arisuin se despertó completamente.

Y así, sabia con confianza que…

«Lo eché a perder, ¿huh?»

Su traición ya fue descubierta anteriormente y ya se habían tomado medidas.

Era incomprensible. Nunca recordó haber hecho algo tan incompetente como venderse a sí mismo.

– … Como supiste que los iba a traicionar… ¿me pregunto eso?

– Había alguien que pudo saberlo. Eso es todo.

– … Ya veo.

Arisuin lo entendió solo con esas palabras. Los Blazers podían hacer cosas más allá del sentido común. Si había un humano que pudiera hacer esto, no sería un misterio en lo absoluto.

«… Al no saber los detalles de nuestros miembros, después de todo esto terminó en algo doloroso.»

Bueno, en este punto, no había nada más que hacer que lamentarse, pero…

– Incluso yo no lo creí cuando ese chico hizo su predicción. Tú, el miembro quien era el más leal, el más obediente… nos traicionaría…

– … Esperaste mucho de mí, supongo.

– Por supuesto. El que te seleccionó no era ninguno más que yo. Espere que fuera una mentira. Espere que fuera un error. Quería confiar en ti. Hoy, hasta el último instante… creí en ti. Pero a pesar de eso…

El tono de voz de Wallenstein lentamente comenzó a temblar y repentinamente, estalló en furia.

– ¿Por qué, por qué, por qué? ¿Por qué traicionaste mis expectativas?

– ¡Gah! ¡Gugh!

Una y otra vez, Arisuin fue pateado mientras estaba recostado en el suelo de la arena de entrenamiento debajo de la Academia Akatsuki.

– ¡Lo deberías saber! ¡Lo deberías entender más que nadie! ¡Ese amor es inútil en este mundo lleno de mentiras! ¡Te enseñé todo esto! ¡Entonces porque cometiste el mismo error! ¡Lo tiraste! ¡No reconociste las mismas verdades como lo hicimos nosotros!

– ¡Guggh, ugh! ¡K-Kuh!

Huesos rompiéndose, órganos internos destrozados. Arisuin tosía sangre negra. Pero la violencia de Wallenstein no terminó. Con su enojo feroz, Wallenstein continuó golpeando a Arisuin.

Ya que conocía el pasado de Arisuin, Wallenstein no podía comprenderlo. ¿Por qué el prodigio que personalmente descubrió se volvió tan tonto como para volver a negar el poder?

– ¿Qué estás tratando de hacer? ¡Respondeme…!

Las patadas se detuvieron y Wallenstein preguntó eso mientras respiraba con dificultad. A esa pregunta, Arisuin… torció sus labios sangrantes en son de burla.

– … Si. Eso es. Eso es lo que quería.

Arisuin pensó. En el tiempo en que perdió a Yuuri y a los demás, iba a abandonar todo. Por esa razón, había pedido dinero de Wallenstein. Para cortar lazos con ellos al darle a la Hermana dinero suficiente para cuidar a sus pequeñas hermanas hasta que se vuelvan adultas.

Pero… cuando estaba dándole el dinero, le había dicho a la hermana acerca de la aniquilación de la banda y de venderse a sí mismo como un asesino profesional y ella fue al cobertizo y trajo la botella verde de alcohol. Y con lágrimas derramando, dijo esto.

«Llévate esto contigo. Esto es algo que tu actual yo lo necesitara. Y uno de estos días, por favor recuerda. Que tú y Yuuri juraron por el alcohol, que serían nobles…»

No tenía intención de aferrarse a esa cosa. Eran los restos de su sueño con Yuuri, de amar y proteger a los demás a pesar que no habían crecido siendo amados y protegidos por alguien. Ni siquiera lo quería ver. Iba a abandonar todo e irse con Wallenstein. Para odiar todo acerca de este mundo.

– Pero… al final. No pude tirarlo.

Sin importar cuanto abandone al sentido común, sin importar cuanto se degrado a sí mismo como asesino, no pudo convencerse a sí mismo para dejar ir a esta botella.

Y al no dejarlo ir, se cruzó con alguien. Una chica que quería jugárselo todo de nuevo para proteger.

– Conocí a Shizuku y finalmente recordé. Qué tipo de adulto quiero ser. El deseo que yo mismo trate de huir, para rebelarme contra, para abandonar…

Fue por eso que Arisuin lo decidió. ¡Incluso si Shizuku conocía su yo real y nunca más lo llamara hermana mayor, recordaría su verdadero deseo y proteger todo lo que ella tenía! Por eso…

– ¡Voy a proteger las esperanzas de esa chica! ¡No dejaré que hagan lo que ustedes quieran!

En ese momento, Arisuin se deshizo de las restricciones que lo ataban, y saltó. Restricciones como estas no podían atar a un asesino del nivel de Arisuin. E inmediatamente invocó a su Ermitaño de la Oscuridad, apuntando hacia la sombra de Wallenstein…

– Que desperdicio.

En el instante que trató de arrojarlo, la patada de Wallenstein penetró el plexo solar de Arisuin una vez más. Era un contraataque tan rápido que parecía que presintió el movimiento de Arisuin antes que lo hiciera. En realidad, Wallenstein lo sabía. El asesino negro no sería restringido tan obedientemente de esta forma. Ya que sabía, que era capaz de hacer el primer movimiento.

– ¡G-Gah…!

El Ermitaño de la Oscuridad se deslizó de la mano de Arisuin, y cayo de nuevo al suelo. Y mirando a su pupilo quien estaba desmayándose en agonía por no ser capaz de respirar debido al golpe en el diafragma…

– Ahora entiendo tu necedad a fondo… ¿En pocas palabras, le cogiste simpatía a esa chica?

… Wallenstein… sonrió con una sonrisa sádica que enviaba escalofríos a la columna de Arisuin

– En ese caso, este es el tiempo perfecto.

Dijo esto.

– ¿Eh?

El tiempo perfecto. ¿Qué quiere decir? En el momento en que Arisuin estaba a punto de preguntar…

La arena de entrenamiento subterránea. Una parte de su techo fue derrumbada con un choque. Al mismo tiempo, desde el hoyo, una enorme masa de agua cayó sobre la arena de entrenamiento. Y en adición, una masa esférica de agua tranquila también descendió. En medio de ella…

– ¿Sh-Shizuku…?

… una pequeña chica de cabello plateado.

Era la ‘Lorelei’, Shizuku Kurogane.

 

Parte 6

– Finalmente te encontré, Alice.

Desde el techo alto, Shizuku descendió cubierta en la masa de agua. En el instante en que vio su figura, la expresión de Arisuin se puso pálida a un punto que aún no había alcanzado hasta ahora.

– ¿Por-Por qué viniste aquí? Les dije que me abandonen, ¿no?

– Si, te escuchamos.

– Si lo hicieron, entonces…

– Pero no recuerdo haber aceptado eso.

– ¿Qué…?

Ante esa objeción, Arisuin se quedó sin palabras. Ciertamente no recordó que estuviera de acuerdo, pero…

«¿Por qué…?»

– Shizuku, soy un asesino, ¿verdad? Siempre te he estado engañando, ¿no?

La mente de Arisuin le llevó a la escena de ese día. Los rostros asustados de sus pequeños hermanos y hermanas mientras le veían cubierto en sangre. Era un asesino a quien no deberían mirar. No merecía la ayuda de Shizuku.

– Entonces por qué…

Arisuin preguntó con una expresión de angustia. Ante esa pregunta, Shizuku respondió simplemente…

– ¿Qué pasa con eso? Eres preciada para mí, así que no importa.

Diciéndolo francamente, sin miedo, sin desprecio… sin ningún cambio, comparado antes que conociera la verdadera naturaleza de Arisuin, lo miró y le respondió con cariño llenando sus ojos verdes.

– Cualquier secreto que tengas, Alice. Cualquier culpa que cargues por tu pasado. Desde mi punto de vista, eres elegante, genial, muy tranquila cuando estás conmigo, buena en arreglar mi cabello y ponerme maquillaje, siempre escuchas con seriedad mis problemas, me animas cuando estoy preocupada… luchas a mi lado y con aquellos que son importantes para mí. Eres mi preciada amiga. Eso es todo. Abandonar a mi amable hermana mayor, ¿Cómo podría hacer eso?

– Shizu… ku…

– No creas que solo tú me atesoras y con eso se acaba. Te atesoro de la misma forma… Comparado a esos chicos, ¿sienten algo así?

Ante la determinación inquebrantable de Shizuku, Arisuin no tenía nada que decir. Los sentimientos llenando su pecho eran demasiados grandes para que pueda expresarlo en palabras. Pensó que lo odiaría. Pensó que eventualmente le miraría con los mismos ojos que lo miraron sus hermanas.

A pesar de eso… Shizuku no había cambiado y continúo adorándole. Esta realidad, trajo de vuelta sentimientos fuertes al corazón de Arisuin. No había esperado eso, pensó que no podía desear eso, ni el deseo más pequeño…

«Shizuku, Yo…»

– Es suficiente.

Pero en ese momento, Wallenstein golpeó la espalda de Arisuin con su talón.

– ¡Gah!

El impacto penetró desde su espalda hacia sus órganos y Arisuin casi se desmayó en agonía. Tosiendo violentamente, enroscó su cuerpo.

Mirando a su estudiante con ojos fríos, Wallenstein…

– Puedes quedarte ahí y presenciar la recompensa de un traidor.

… invocó una larga espada a su mano derecha, lentamente volteó hacia Shizuku, y empezó a caminar.

Arisuin ya pudo entender con lo que quiso decir con “el tiempo perfecto”. Instinto asesino. Mataría a Shizuku. En frente de los ojos de Arisuin.

– De-Detente… *tos*

Como si lo retuviera, los espasmos del diafragma de Arisuin no le dejaron decir esas palabras. Así que solo podía pedir.

«¡Aléjate, Shizuku…!»

No eran profesor y estudiante solo por show. Arisuin lo sabía. La fuerza de Wallenstein, de tal manera que fue llamado el “maestro espadachín” a pesar de solo tener un brazo.

El Blazer conocido como el Espadachín de un solo brazo a quien nadie se le podía comparar en ofensiva y defensiva durante una batalla.

«¡Tus poderes de agua no tendrán oportunidad contra este hombre! ¡Date prisa y huye!»

Pero su suplica frenética no le llegó. No, si le llegó, pero no le prestó atención. Ya que Shizuku ya se había preparado a sí misma para lo peor, cuando vino aquí. Sin mostrar ninguna intención de huir, observó a Wallenstein que se acercaba.

– Con solo verte, eres el jefe de hermano mayor y de los demás, ¿verdad?

– Soy Wallenstein, de la Rebelión.

– No me interesa saber tu nombre. Devuélveme a Alice. Eso es todo lo que me interesa.

– ¿Crees que lo haré?

– No. Pero quise preguntar de todas formas. Ya que después de todo… ¿Debería tener una excusa para matarte?

Declarando esto, Shizuku ondeó a Yoishigure como un bastón conductor dentro de su esfera de agua. Según su movimiento, la masa de agua se envolvió alrededor de ella y tomo la forma de enormes látigos. Desde la punta de los numerosos látigos, el agua se congeló.

Tomaron la forma de un martillo cubierto de espinas, y el martillo de hielo se balanceó hacia Wallenstein.

 

Parte 7

El martillo de hielo golpeó violentamente sin piedad, destrozando la arena de entrenamiento con una nube de polvo y un rugido estruendoso. Sin embargo…

– Que buen temperamento, pequeña niña.

El martillo hecho de hielo había caído ligeramente en el lado de Wallenstein. Wallenstein no tenía ninguna herida, y lentamente caminó hacia Shizuku.

Si el martillo hubiera golpeado, un humano hubiera sido roto en pedazos. Cualquier palabra que Shizuku habría usado, ¿también tuvo que haber dudado?

… No. Shizuku no era así. Entre el grupo de Ikki, sin lugar a dudas ella era la más despiadada y cruel. Shizuku sin duda estaba siendo seria. En este momento, definitivamente estaba balanceando el martillo de hielo para destruir a Wallenstein.

A pesar de eso, el martillo de hielo fallo.

«¿Qué sucedió?»

No fue como si Wallenstein se hubiera movido. Sin embargo, era difícil pensar que alguien que tenía el más alto nivel de control mágico entre la humanidad hubiera fallado. Alguna habilidad tuvo que ser usada para causar esto. Shizuku lo pensó bien, y…

«… Bueno, lo que sea.»

No sabía que truco uso, pero…

– Toudo Heigen.

Sería mejor usar demasiadas balas y evitar el contacto físico con su oponente. Shizuku pensó esto y primero congeló el campo de batalla para quitarle equilibrio. Reduciría bastante la agilidad de su oponente y además de eso…

– Keppu San’u.

Haciendo girar la enorme masa de agua, hizo que tomara la forma como la de un erizo.

– Lanzamiento de lluvia.

Las espinas de agua fueron disparadas en todas las direcciones sin ningún objetivo. En un segundo, miles de balas de agua de alta presión perforaron todo el campo de batalla, cortante a través del concreto.

Era una cantidad de agua incomparablemente más grande que la que había usado en la batalla contra Raikiri hace algún tiempo. Pero era de esperarse, Raikiri usaba el rayo. Para que Shizuku, quien usaba el agua, para luchar contra eso, tenía que convertir toda su agua en pura para protegerse de la electricidad. Debido a eso, la cantidad de agua que podía usar al mismo tiempo era limitada.

Sin embargo, en este momento no había un límite similar. La cantidad de agua que Shizuku podía usar era cientos de veces más grande que en la batalla contra Raikiri. ¡El piso de la arena de entrenamiento de la Academia Akatsuki, los muros, el techo… cada rincón, había sido llenado con hoyos!

De seguro era una explosión magistral de proyectiles que bajo como lluvia de granizo. En el espacio cerrado de esta arena subterránea, no había ningún lugar para escapar. Wallenstein también tuvo que tener su cuerpo húmedo por esta lluvia…

Como Shizuku lo había planeado, las balas de Keppu San’u habían golpeado a Wallenstein directamente.

Pero… a pesar que… eso era verdad.

Wallenstein no se detuvo. Ni hablar que fue hecho carne triturada por la lluvia, ni siquiera había perturbado su tranquilo caminar. De hecho, estaba caminando tranquilamente sobre el piso congelado.

«¿Qué es esto? ¿Toudo Heigen y Keppu San’u no le están haciendo nada en absoluto?»

En la mitad de los alrededores que se transformaron sin excepción en restos, soplando polvo y niebla. Wallenstein no había recibido ningún daño. Al contrario, ni una sola gota de agua podía ser vista en su ropa.

¿En serio que fue eso? Shizuku definitivamente estaba perpleja. Y para la perpleja Shizuku, Wallenstein rio suavemente.

– Que lamentable. Si no tuviera ningún rencor hacia ti, encontraría a esto bastante favorable. Bueno, también esto es un capricho del destino.

Casualmente, con diez metros de distancia entre ellos, asumió una postura con su enorme espada en su mano izquierda descansando sobre su hombro. En el instante que ella vio esa manifestación, todo el cuerpo de Shizuku tembló. No había ningún error. Instintivamente podía sentir que esa postura era para la ‘Verdadera técnica asesina del Espadachín de un solo brazo, Wallenstein.

«¡Algo se aproxima!»

Shizuku inmediatamente terminó la lluvia de proyectiles de Keppu San’u y se protegió a si misma con la masa congelada de agua. Con el permahielo que tenía una excelente resistencia protectora, formo una muralla de castillo. Con lo que debería ser llamada una fortaleza, había preparado una defensa con una preparación perfecta…

– ¡Shizuku… no te protejas contra eso!

En ese momento

– Bergschneiden.

Todo lo que protegía su cuerpo, fácilmente fue cortado.

 

Parte 8

La espadachín más fuerte del mundo, Edelweiss. El que la estaba enfrentando, el ‘Peor’ Ikki Kurogane, inmediatamente…

– ¡Oooooohhhh!

… emitió un aura azul osciladora que cubría todo su cuerpo, activando el Arte Noble Ittou Shura.

Más rápido que el intercambio de un solo golpe de espada. ¿Por qué uso desde el principio esta técnica que tiene una duración límite de un solo minuto? Era obvio… si no lo hacía, no sería capaz de luchar en lo absoluto.

No era nada menos que la propia percepción de Ikki, reconociendo la gran diferencia entre sus poderes.

Y esa decisión fue correcta. Edelweiss atacó con el viento que giraba alrededor de ella. Desde el comienzo, Ikki estaba consciente que no se había equivocado acerca de su oponente. En el momento en que Edelweiss balanceó ambas espadas, sus ojos perdieron de vista el ataque. Confundido, saltó hacia atrás.

En ese instante, el aire donde la nariz de Ikki estaba, fue partido. Algo invisible y absurdamente filoso pasó rápidamente por sus ojos, apenas rasguñando su nariz. Ante el olor de algo quemándose a un lado, Ikki lo entendido. La cosa invisible que había pasado rápidamente era un ataque… las dos espadas de Edelweiss.

«¡No puedo… ver sus ataques!»

Debido a que era demasiado rápido, demasiado filoso, ni siquiera podía ver las post-imágenes de las dos espadas gemelas de un color blanco puro a simple vista. Lo que apenas había alcanzado a percibir era un rayo de incandescencia en el aire debido a que las espadas cortaron a través de este con una velocidad extraordinaria.

«¡Que temperamento…! ¡Si pierdo la concentración por un instante, mi cabeza será cortada…!»

En ese momento, Ikki abandono cualquier pensamiento de tomar a la ligera a esta batalla. Literalmente, se había quedado sin aliento.

Para hacer frente al corte de las dos espadas de Edelweiss que fueron blandidas en un destello, reunió todos sus nervios. Entre las técnicas que conocía, la técnica invisible que contaba con una velocidad al punto de ser invisible. Con la séptima espada secreta Raikou, la cual usaba el poder de Ittou Shura, la cual estaba cubriendo su cuerpo, se encontró con el ataque que se acercaba.

Una vez, dos, tres, cuatro veces… del acero invisible entrelazándose salían chispas blancas en la noche oscura. Diez choques en total. En contra de la cadena invisible de ataques que Edelweiss hacía con un poco de pausa, Ikki había rastreado sus movimientos desde su mirada, apenas defendiéndose a sí mismo.

Pero desde el principio, la expresión de Ikki mientras soportaba esta mostraba un asombro obvio.

«¡S-Sorprendente!»

Recibiendo los cortes que le entumecían desde ambas manos a sus hombros. No solo eran rápidos… sino que también poseían una fuerza extremadamente absurda. ¡A pesar de ser hechos con una sola mano, cada uno estaba por encima del Raikou de Ikki!

¿Por qué? Ikki instantáneamente entendió la razón.

– ¡Kuh!

Ikki respondió con Raikou una vez más contra el ataque de Edelweiss que se acercaba. En medio del cruce de acero que emitía chispas, Ikki estaba seguro que su punto de vista estaba en lo correcto.

«¡Esa es la razón…! ¡Los movimientos de esta persona no están haciendo ningún sonido!»

Sus pasos, sus cortes, todo lo que hacía era silencioso.

Los sonidos eran ondas que se producían del impacto contra la atmósfera causando oscilaciones. Para decirlo de otra forma, uno podía llamarlo la dispersión de la fuerza física. Así que si uno era capaz de controlar la energía de sus movimientos completamente, y sin permitir que ninguno sea consumido inútilmente, ¿Qué pasaría? Como resultado de hacer todos los movimientos silenciosos, uno podía mostrar una velocidad y ofensiva cerca del cien por ciento del potencial.

Una cosa así no era la técnica de un ser humano normal, pero… sin ninguna duda, esto era posible para el humano en frente de los ojos de Ikki. Ikki entendía eso y tembló mientras tragaba la saliva acumulada en su boca.

«¡Esta es… el espadachín más fuerte del mundo…!»

En acercamiento ofensivo. En el manejo de la espada. En todas estas cosas… estaba por encima del límite. No había forma de conseguir ventaja.

… Sin embargo.

«¡Aun si eso es verdad, no puedo solo defenderme!»

Mientras apenas se defendía en contra de los ataques impredecibles que venían sin detenerse, Ikki entendió esto.

«¡Raikou es apenas suficiente! ¡No puedo compararme con ella en velocidad o en ofensiva! ¡Si lo recibo directamente, seré cortado en cinco segundos!»

Por esa razón, tenía que cambiar a otra forma de ataque. La ofensiva era la mejor defensa. No creía en esas palabras tal cual, pero la verdad aquí era demasiada unilateral. Incluso si un ataque no golpeara o alcanzara al oponente, si destruía su postura, tendría sentido.

Por eso, Ikki tomó una decisión. Enfrentando a la espadachín más fuerte del mundo—para atacar. No iba a ser tacaño. En contra de este oponente, no podía tomarse el lujo de serlo.

«¡Colisionar con todo lo que tengo…!»

Instantáneamente, Ikki puso en acción su decisión. El ataque de alta velocidad enviado por las dos espadas de Edelweiss. Ikki dio un paso hacia atrás como si huyera de ellos.

Edelweiss inmediatamente se lanzó hacia adelante, persiguiéndolo con sus espadas siendo sostenidas en forma de cruz. Utilizándolas como defensa y como un ataque cortante con una postura que no mostraba ninguna abertura. El oponente que estaba confrontando estaba persiguiéndolo, pero al mismo tiempo también era la mejor situación para el… exactamente como Ikki lo predijo.

«¡Aquí voy!»

En contra de Edelweiss de un color blanco puro, Ikki se puso en camino. Y usando un único paso, creó una post-imagen al cambiar repentinamente la velocidad de su cuerpo mientras se movía hacia adelante…

La cuarta espada secreta, Shinkirou.

Edelweiss atacó la post-imagen creada por el juego de pies ilusorio. Sus dos espadas lo cortaron simultáneamente desde ambos lados en forma de cruz. Pero ya que no era nada más que una postimagen, las espadas solo cortaron el aire. Como resultado…

«¡Su pecho esta descubierto!»

Apuntando a eso, Ikki preparó a Intetsu y corrió hacia ella…

Pero repentinamente, Ikki hizo retroceder su cuerpo en pánico desde su ataque. En ese momento, un corte invisible atravesó el espacio donde el cuello de Ikki había estado.

«¡Esto no está bien! ¡Su espada viaja más rápido que lo que puedo intervenir! ¡No puedo acabarla de esta forma!»

Si hubiera estado descuidadamente dentro del rango, habría sido decapitado justo ahora.

«¿Pero esto es algo en lo que me rendiré después de intentarlo una o dos veces?»

Si no fuera lo suficientemente bueno en velocidad, entonces Ikki atacó por segunda vez, cambiando a poder. Girando la parte superior de su cuerpo contra la parte inferior como un salto, poniendo todo su peso y fuerza física y concentrándolos en un solo ataque cargado, era la técnica más fuerte del Peor…

La primera espada secreta… Saigeki.

La habilidad ofensiva más fuerte de Ikki que incluso hizo un hoyo en un gigante de piedra. La carga y su poder penetrador eran inigualable. Incluso alguien como Edelweiss no tenía más elección que huir… que pensamiento tan ingenuo.

– ¿Qué…?

Al siguiente instante, la carga de Saigeki perdió poder y ya no estaba avanzando.

¿Por qué…? La razón era Edelweiss. Intetsu se llenó con la fuerza de Saigeki que estaba atacando hacia adelante, había detenido a Saigeki al bloquearlo con sus propias espadas. En la punta de su espada que no era más grande que una aguja, sus espadas se habían encontrado perfectamente, contraatacando la habilidad ofensiva más fuerte de Ikki en verdad fue sorprendente.

– ¡Ugh…!

Solo así, ante la acción que demostraba la verdadera diferencia entre ellos dos, una gran agitación creció en el pecho de Ikki.

Y Edelweiss no ignoró esa agitación. Aprovechó la abertura causada por la reacción de Ikki que se había vuelto un poco torpe…

– ¡Whoa!

El ataque de Edelweiss por fin rasgo la piel de Ikki. Lo que rasgó era… su frente. Para hacer las cosas más peores, la sangre que salió fluyo hacia los ojos de Ikki.

«¡Mi vista!»

Por supuesto, Ikki no dejo pasar esa fatal vulnerabilidad. Lo que liberó en ese instante fue un ataque en forma de cruz que había mostrado al principio. La espada perseguidora, con su golpe rápido, quemo el aire…

– ¡Haaaa!

Pero todo eso fue una interacción que Ikki Kurogane había previsto. La alejo, y a todos sus ataques en forma de cruz. Para Ikki quien había perdido la visión en sus dos ojos, no mostraba un poco de agitación.

«¿Cómo? ¡Todo eso eran cosas que ya no necesitaba ver!»

«¡No puedo ver los balanceos, pero puedo ver a través de los músculos moviendo su cuerpo!»

La respiración de Edelweiss. Manejo de espada. Ritmo. Juego de piernas…

Era la habilidad sin igual de percepción, descubriendo la esencia de los hábitos de su oponente a través de la información que ganaba de su oponente mientras luchaba.

Visión Perfecta… usando la ventaja que tenía además de la técnica de espada, el Peor vio a través de la propia técnica de Edelweiss. Así que ya no necesitaba su visión. ¡Ya que aun sin su visión, podía predecir dos o tres movimientos de su enemigo con anticipación!

– Lo estás haciendo bastante bien.

Incluso la más fuerte del mundo dijo unas palabras de admiración ante la sensibilidad de Ikki que se acercaba al ojo de la mente mística.

Sin embargo, sus ataques cortantes no disminuyeron. Desde el frente, atacó con absoluta ventaja proporcionada por su estilo de dos espadas. Era un ataque continuo violento. Entendió que sus propios músculos que blandían su espada habían sido descubiertos, pero la diferencia que había entre ellos no sería superada con solo algo como la previsión.

En ese caso, no había necesidad de engaño. Solo era suficiente con avanzar hacia adelante con velocidad y poder.

… Fue una decisión completamente correcta. Como si lo fuera, inmediatamente comenzó el ataque. Nuevamente, Ikki estaba confiado. Por esa razón…

¡La batalla se decidirá aquí…!

Solo era una cosa, pero había una forma de cambiar el flujo de esta situación. Mientras hacia el ataque silencioso sin sombra solamente previniéndolo, lo considero. Edelweiss no se había echado para atrás ni una vez durante esta batalla. Se defendía mientras avanzaba, pero nunca se movía para evadir, ¿Por qué? Era simple. No necesitaba hacer eso. No había necesidad de esquivarlo. El tiempo libre para defenderse mientras atacaba era más que suficiente. La espada de Ikki no era más que una sola espada, ser dejada de lado por la propia espada de Edelweiss. Si consideraba la diferencia entre ellos, eso era inevitable. Por eso Edelweiss no había escogido evadir.

«Entonces en ese caso…»

En ese punto, había una forma que sobreviviera. ¡Ya que era incuestionable, era la cosa que era fácil de leer!

¡Este es el único punto donde puedo afectar su ritmo!

Y la única ofensiva de Ikki surgió. Golpeando a una espada de color blanco puro con solo un poco de fuerza, retrasaría la espada que regresaba Un ataque impulsado dentro de esa abertura podía terminar todo esto.

La hoja de Intetsu que solo apenas raspaba el piso… no, mientras raspaba el piso, se dirigió hacia Edelweiss.

El balanceo era grande, como un fuerte vendaval. Sin embargo, probablemente no le llegaría a Edelweiss. Si la espada de Ikki era como un vendaval, la espada de Edelweiss era como un destello. Sin duda alguna, ella lo bloquearía.

Sin embargo… no había nada de qué preocuparse. Ya que esta técnica fue hecha para que deliberadamente sea bloqueada. En el instante en que el oponente se defendió contra Intetsu, desde sus pies hasta sus dedos, todos sus músculos funcionaron conjuntamente, flexionándose para lanzar una onda de choque.

El cuerpo humano estaba constituido mayormente por carne y lleno de agua. Por eso, era frágil contra vibraciones. Si una ligera onda era producida en un cuerpo humano el cual es vulnerable a vibraciones, el interior de ese cuerpo seria afectado. Por ejemplo, había un tipo de golpe penetrante en las artes marciales chinas que usaban este principio.

En otras palabras, el ataque de Ikki era un golpe penetrante usando el filo de una espada, bordearía la armadura y golpearía los órganos internos. Si era bloqueado con espadas, golpearía a ambos brazos. Llegando al cuerpo humano a través de la vibración de la hoja de la espada, Era un ataque peligroso que causaría perturbación.

La sexta espada secreta — Dokuga no Tachi.

Prestando atención a la diferencia entre sus fuerzas y asegurándose que no lo evada. Uno podría decir que Ikki realmente se había asegurado correctamente de la diferencia entre sus movimientos y los de Edelweiss.

Sin embargo, la espada secreta solo sería efectiva en la situación en donde el oponente lo bloqueara fuertemente. Y exactamente como Ikki lo planeo, ¡Edelweiss no tenía ninguna duda… y bloqueo la espada peligrosa con su espada de color blanco puro!

Por mucho que fuera la más fuerte del mundo, Edelweiss aún era humana. En la estructura de un cuerpo humano, no diferente a Ikki. ¡En ese caso, no tenía forma de escapar de este veneno!

Ikki apuntó hacia la espada descubierta de Edelweiss, chocándola contra la onda de impacto que surgió de sus músculos trabajando conjuntamente.

En ese instante, de todo el cuerpo de Ikki salió sangre.

– ¿Eh?

Sus músculos se irrumpieron a través de su piel por todo su cuerpo y la sangre voló por todas partes.

¿Por qué? Ikki instantáneamente se dio cuenta de la razón. Era simple, Edelweiss había hecho exactamente lo mismo que iba a hacer Ikki — con una velocidad y un poder destructivo de una mayor magnitud.

Como resultado, la onda de impacto que Ikki iba a lanzar a Edelweiss se había extinguido completamente, y las ondas que quedaron en cambio habían destruido el cuerpo de Ikki.

Ikki había intentado ver a través de la espada de Edelweiss. Pero todo eso fue una ilusión. Todo lo que vio era lo que Edelweiss quería mostrar. Todo el tiempo estuvo en la palma de su mano.

Esta realidad hizo que el cuerpo de Ikki temblara de miedo.

«¿A este… punto…?»

Agotando todas sus fuerzas, apostando todas sus técnicas, usando las mejores tácticas que podía idear… ni siquiera pudo tocarla.

¡La cima del mundo… Es así de alta… así de lejana….!

Ante esa fuerza que su propia escala no podía medir, Ikki sintió terror.

Y en el siguiente instante, llego el fin. Contra Ikki quien había usado todos los métodos de ataque. Edelweiss balanceó su espada en su mano derecha… la espada blanca voló de forma invisible, destrozando la hoja de Intetsu y cortando a Ikki.

– Ah.

De ese golpe, La herida que recibió Ikki no era profunda. Sin embargo, debido a que el dispositivo cristalizado de su propia alma había sido destrozado, la conciencia y el cuerpo de Ikki se desmoronaron.

Edelweiss no dio el golpe final. Entendió que no era necesario. Habiendo terminado la batalla, apartó su mirada de Ikki…

– ¡¡¡UuuuaaaAAAA!!!

Pero en el momento en que el cuerpo de Ikki habría golpeado el piso, increíblemente, reunió toda la fuerza que pudo, y negándose al último acto. Tomando un pedazo de Intetsu que estaba volando por el aire…

– ¡Aaahhh!

Cortó a Edelweiss nuevamente.

Ese pedazo roto fue fácilmente bloqueado por la espada de color blanco puro.

– ¿… Aun quieres continuar?

La acción de Ikki había causado que el corazón de Edelweiss dudara un poco. Preguntó al caballero que estaba ahora respirando sobre su hombro, aun sosteniendo el fragmento roto de su alma cristalizada.

– Se puede ver fácilmente la diferencia en nuestra fuerza, ni siquiera puedes esperar ganar por casualidad. La espada formada de tu alma está rota, tu conciencia se desvanece. Tampoco tu cuerpo ya no puede luchar. A pesar de eso, ¿Por qué me estorbas? No tengo ningún deseo de lastimar niños sin razón. Ya que desde el comienzo no tenía ninguna intención de matarte a ti ni a tu hermana. Comparada a que me mantengas aquí, estas poniendo en peligro a tu hermana. Lord Wallenstein no es el que muestra piedad hacia los niños, me temo… ¿Tampoco no sabes de esto?”

Ante esa pregunta, Ikki asintió mientras respiraba con dificultad.

– Si… lo sé… Eres una persona amable.”

– Si es así, ¿Por qué?”

– … Porque Shizuku no quiere eso.

Ikki, manteniéndose despierto por pura voluntad, miro a Edelweiss a través de sus ojos nublados y respondió con la razón por la que aún no había renunciado.

– Si te dejo ir… quizás Shizuku este a salvo. ¡Pero Alice no lo estará!

– … Ese chico es un criminal, un miembro de la sociedad del bajo mundo. Su destino es inevitable.

– Quizás. Pero Shizuku no quiere eso. ¡Vino aquí porque no quiere eso! ¡Y prometí que respetaría lo que Shizuku quiere!

Por eso…

– ¡Incluso si muero, no me rendiré aquí!

Ante esa respuesta, el rostro elegante de Edelweiss volteó en confusión.

– ¿Incluso si mueres? Tú no tomas tu vida tan a la ligera, ¿no? Al haber cruzado espadas contigo, sé que tan fuerte es tu ambición y tu deseo dentro de ti. También tienes un sueño. También tienes a alguien importante. A pesar de eso, ¿no te importa perder tu vida aquí?”

Ante la confusa pregunta, Ikki hizo una sonrisa débil.

– Esta es… la primera vez.

– ¿Primera?

– Si… la primera. Que Shizuku depende de mí.

Ikki habló mientras pensaba en su relación con Shizuku.

– Siempre he estado preocupado. Como hermano mayor, nunca he hecho nada por ella. Y aun esa chica siempre me idolatra y me ama como su hermana mayor. Y hoy, mi pequeña hermana tiene algo que desea, y está dependiendo de mí.

A este inútil hermano mayor, había confiado sus esperanzas.

– ¡Esa es la razón por la que necesito arriesgar mi vida…!

Es por eso que no se rendiría. No aquí. No se rendiría aquí. El deseo de su buena hermana menor, quien hizo cosas impías pero siempre lo apoyaba. Si no ponía su vida en riesgo aquí, ¿qué tipo de hermano seria?

– ¡Con mi debilidad, contendré tu fuerza aquí!

Siempre cuando esté vivo, no dejaría que se vaya. Teniendo esta fuerte voluntad y resolución, Ikki se interpuso en el camino de Edelweiss. Y Edelweiss podía ver esa resolución brillando en sus ojos.

«Que voluntad tan fuerte. ¿Estos son los ojos de un chico que apenas tiene la mayoría de edad?»

Su respiración fue interrumpida. Esa fuerza, esa ambición. Y no solo eso, pero el noble espíritu de poner en riesgo su vida por el bien de los demás.

«Ha pasado un largo tiempo, ¿no? Que he conocido a una persona así de hermosa.ç

– Joven. ¿Puedo saber tu nombre?

– … Ikki Kurogane.

– Kurogane… me disculparé por mi descortesía hasta ahora. Joven guerrero.

Declarando esto, Edelweiss saltó hacia atrás ligeramente.

Abriendo una gran distancia entre ella e Ikki…

– No eres un niño que necesitan que lo protejan. Eres un hombre capaz de presenciar toda mi fuerza como un caballero. Así que… con la espada más fuerte del mundo. Cortare a un caballero como tú.

Por la primera vez en esta noche, el espadachín más fuerte del mundo estaba hablando en serio. En ese momento, un espíritu espadachín que no podía ser comparado a nada hasta ahora, salió del cuerpo de Edelweiss. Y de igual forma, una tormenta de luz. El polvo se agitaba, y los arboles crujieron y cada ventana se rompería en pedacitos.

Un solo humano. Mientras una presencia inimaginablemente enorme para las dimensiones del cuerpo de un humano se extendieron, Edelweiss de las alas gemelas extendió sus espadas en ambas manos como alas…

– Prepárate.

… y se elevó.

No como un niño que debía ser protegido, sino como un caballero a quien debería mostrar gratitud, estaba apuntando a la persona que reconocía como un enemigo. ¡Para cortar la vida de ese enemigo absolutamente…!

Justo antes que las cosas se volvieran complicadas, Ikki definitivamente lo sintió. Los pasos de la segadora. La presencia de una espada afilada que le arrancaría su futuro. Si se defendía, moriría…

Pero sea como sea, no era como la situación de aquel entonces. Era diferente a la batalla anterior, donde podía subestimar a su oponente o retirarse. La velocidad de Edelweiss con toda seriedad, no se podía compara a eso. Por no hablar de la habilidad con la espada, ya estaba al punto donde la figura de Edelweiss se había convertido en una luz…

Y sin ningún sonido, si todos parpadeaban por un momento antes que pase. Con retraso, un chorro de sangre voló en la oscuridad, Ikki Kurogane no tenía tiempo de emitir un sonido… esta vez, cayó.

 

Parte 9

Si su decisión se tardaba un poco más, habría perdido su vida. Ante esta verdad, Shizuku respiró con dificultad.

Un brazo había sido cortado.

– Kuh…

Desde la mitad del antebrazo, todo su brazo izquierdo había sido cortado. Desde esa perspectiva, el dolor adormecedor llegó a su cerebro.

Sin embargo, no había oportunidad de gritar de dolor. El enemigo en frente de sus ojos estaba preparando uno más de sus ataques que totalmente había cortado la protección de hielo e incluso cortándole su brazo izquierdo.

– ¡Hyakuya Kekkai!

– ¿Hmm?

La decisión de Shizuku en respuesta era apropiada; elevando rápidamente una pantalla de niebla sobre los alrededores y desapareciendo del campo de vista de Wallenstein. Y en el intervalo de tiempo cuando Wallenstein le perdió de vista, congeló cerrando la hemorragia de su brazo izquierdo… y corrió.

Corriendo a toda velocidad alrededor de Wallenstein, yendo al lugar que fue oculto por Hyakuya Kekkai, el único lugar que no fue perforado por las balas de Keppu San’u. Donde Arisuin estaba.

Un corte que penetraba cualquier tipo de protección. Una defensa que le permite caminar calmadamente incluso en medio de un bombardeo. Y una forma de caminar que no fue afectada por Toudo Heigen.

«Si la habilidad de ese hombre es la que pienso, sería la mejor de las habilidades.»

No podía luchar con el directamente. Por eso Shizuku escogió tomar a Arisuin y escapar.

Pero…

– Correteando… que insolente.

Junto con esas palabras, Wallenstein penetró su espada en el piso mientras se levantaba en la niebla.

– ¿¡Ugh…!?

Shizuku perdió su balance y cayó, como si estuviera mareada. Quería levantarse inmediatamente, pero no importaba cuantas veces lo intentara, su pie se resbalaba.

«¿No puedo levantarme…?»

¿Era incapaz de levantarse sobre el hielo que había creado con Toudo Heigen? No. Toudo Heigen era la propia habilidad de Shizuku. Ese poder no podía dificultar los movimientos de Shizuku. Más aun dando la orden del poder mágico de Shizuku.

¿Entonces por qué…? Había una respuesta. Había otro poder en acción.

– ¡Esto es…!

No había duda alguna, Shizuku estaba segura que su corazonada estaba en lo cierto, y pregunto a Wallenstein quien lentamente apareció en medio de la niebla.

– Hiciste que el suelo pierda fricción, ¿no?

– Que rápido de diste cuenta. Estas en lo correcto.”

Wallenstein respondió mientras lentamente caminaba hacia Shizuku.

– Bloqueando, cortando, disparando. En este mundo, el efecto de cada clase de poder está sumamente relacionado a la fricción. No importaba que tan rápida sea la bala, si su velocidad era robada por la fricción en el punto de impacto, no tendría ninguna penetración y caería inútilmente en el pie de su objetivo. Y si un ataque es afectado por el mismo poder, una espada puede ser hecha con un filo inigualable que puede cortar cualquier material sin resistencia alguna.

Una espada con una ofensiva excelente. Un escudo con una defensa divina. Era un poder que manipulaba la fricción, lo cual constituye la base de cada tipo de fuerza.

– … Esa es la habilidad que yo, el Espadachín de un solo brazo, Wallenstein posee.

Y Wallenstein finalmente se puso en frente de Shizuku.

– ¡Shi-Shizuku! ¡Huyeeeee!

En frente de los ojos de Arisuin quien gritó

Cortó a la chica de cabello plateado en la cintura, cortándola en dos.

– Ah…

Con un golpe, la parte superior del cuerpo cortado en la cintura cayó al suelo congelado. Derramando una inmensa cantidad de sangre y entrañas. Ante esa escena sin esperanza.

– ¡¡¡NOOOOOOOOOO!!!

El grito de Arisuin sacudió el aire.

 

Parte 10

Edelweiss derrotó a Ikki Kurogane con un solo golpe.

La expresión del ganador… estaba teñida de asombro. Lo que pensó era el instante de la conclusión. El increíble incidente que se desarrolló en medio del entrelazamiento que brillo como si fuera una luz.

En ese instante, Ikki Kurogane estuvo, en frente de la espada más fuerte del mundo… entre todas las cosas, había atacado por voluntad propia.

Hasta ahora, no se podía decir que ella, la más fuerte del mundo, se compadeció o actuó con un poco de duda mientras usaba la espada. Poniéndose seria, había atacado con el fin de quitarle la vida a Ikki, pero él había sacado la espada impregnada con su alma dentro del espacio tan delgado como una aguja.

Al final, había estado tratando de ganarle. En contra del filo, Edelweiss fue forzada a protegerse a sí misma completamente y como resultado… su ataque había fallado. Un solo paso había dejado a su golpe fatal inútil.

Y así, Edelweiss no corto el espíritu de Ikki Kurogane.

«Además, hasta el último momento el manejo de la espada que mostró fue inconfundiblemente…»

– … Increíble. Nunca pensé que sería de esta magnitud.

Edelweiss se puso al lado de Ikki quien había colapsado y sostuvo su espada de color blanco puro contra su garganta.

Y sonrió ligeramente.

– Si te pongo una mano encima mientras estas ahí, seria yo quien perdiera credibilidad, ¿no?

En ese momento.

– ¡K-Kurogane!

Volteó su mirada hacia la voz…

– ¿… Eres tú, Reloj Mundial?

– ¡Edelweiss, tú… perra!

Kurono Shinguuji, el Reloj Mundial, había saltado sobre el muro y vio el cuerpo desangrado y caído de Ikki. Sacando su dispositivo, un par de pistolas una blanca y una negra con ira, apunto las bocas de las armas hacia Edelweiss.

– Tranquilízate.

En ese instante Edelweiss iba a ser disparada entre los ojos, los dedos en el gatillo se congelaron. Era como si el corazón de Kurono había explotado por el horror. Había aterrizado en el suelo y apenas apuntando el cañón de las pistolas, pero aun así sus dedos no se movían.

Lo que estaba deteniéndole no era nada más que los propios instintos de Kurono. Ya que si movía sus dedos solo un poco, la batalla comenzaría instantáneamente, y sabía que no podía ganar esta batalla.

– Monstruo…

– A pesar de que ha pasado mucho tiempo desde que no nos vemos, ¿este es tu saludo?

Contra Kurono en cuyo rostro se esparcía una mirada inquietante, Edelweiss habló con rostro tranquilo.

– Tranquilízate. Aún está vivo

– ¿Es verdad?”

– A pesar que no intente perdonarlo.

Mientras sonreía con un poco de amargura, Edelweiss dijo esto, y saltó ligeramente. Nuevamente, se movió hacia la azotea del edificio escolar de la Academia Akatsuki donde había estado al principio.

– ¿A-A dónde vas?

– Me voy. Después de todo, nunca tuve nada que ver con todo esto en primer lugar.

Respondiendo de esa forma, Edelweiss miro nuevamente al joven guerrero quien le había enfrentado. Y pensó en el alcance de las tribulaciones que probablemente enfrentaría en el Festival de Artes de la Espada de las Siete Estrellas que estaba a punto de empezar. Directamente no estaba envuelta en este plan, pero sabía el esquema general de esto.

«Lo más probable es que lo aprenderás personalmente.»

La batalla predestinada se acercaba. Los que estaban en frente de Ikki Kurogane no solo eran el Emperador de la Espada del Viento y la Princesa Carmesi.

«Dentro de poco, Amane Shinomiya se interpondrá en tu camino.»

Y esa batalla probablemente será difícil más allá de la imaginación. Incluso más que la batalla contra ella misma.

Pensando esto…

– Reloj Mundial. Si Kurogane se despierta, por favor dile esto.

Edelweiss dejó estas palabras para el Peor.

– La próxima vez que nos veamos, espero que seas un oponente digno.

Y silenciosamente, el espadachín más fuerte del mundo desapareció dentro de la noche.

– Definitivamente se lo diré.

Respondiendo así al aire vacío donde estaba Edelweiss, Kurono se acercó hacia el Ikki caído. Aunque ciertamente había sufrido severamente… no había ninguna herida fatal. Podía salvarse. Sabiendo esto, Kurono sintió un profundo alivio.

– Magnifico. Enfrentar a Edelweiss y regresar vivo…

Y cuando uso sus poderes sobre el tiempo para tapar sus heridas…

– ¿… Eh?

Kurono vio algo que no podía creer al borde de su visión periférica.

Era donde estaba Edelweiss hace un momento. Sobre el blanco concreto. Lo que quedo eran… manchas rojas.

Había solo unas pocas gotas, pero sin duda, eran manchas de sangre. No eran de Ikki, sino de la que había estado ahí hace unos segundos. Lo que significaba que…

¿La hirió? ¿Un niño quien apenas cumplió la mayoría de edad, contra la más fuerte del mundo…?

En verdad, la había alcanzado.

Solo unas pocas gotas. Eran poco profundas que uno no podía llamarlo una herida… aun así, la espada del peor definitivamente había dejado prueba en la más fuerte del mundo.

– Jajaja… Que es esto, sigues sorprendiéndome.

Llena de alegría y sorpresa, todo el cuerpo de Kurono tembló de emoción.

– … Cielos. Que chico tan siniestro.

Después de eso, Kurono inmediatamente comenzó a tratar las heridas de Ikki. Al hacerlo, reexamino la situación.

Kurono y Nene. Cuando las dos habían llegado a Hagun, nadie había estado ahí excepto por los estudiantes que habían perdido la consciencia. Por eso con la habilidad de Kurono, habían revisado lo que ocurrió en ese lugar y Nene había ido tras Stella y de los demás, pero Kurono tomó la tarea de rescatar a Ikki y a Shizuku.

Y solo Ikki fue encontrado aquí. ¿Dónde estaban Shizuku y Arisuin? Kurono agudizó sus sentidos, y trato de buscar poder mágico en los alrededores.

Y… los encontró.

– ¡Esto es…!

Directamente desde abajo, debajo de sus pies, algo increíble había sucedido.

 

Parte 11

«… Oh, Estoy…»

La conciencia de Shizuku, quien fue liquidada por un tremendo impacto como si todo su cuerpo habría sido golpeado por un rayo, lentamente volvió. Sus parpados pesados se abrieron y vio lo que estaba en frente de ella.

«Ali… ce…»

Shizuku miró hacia arriba, el rostro de Arisuin estaba ahí, boca abajo en su campo de visión. A pesar que estaba diciendo algo con lágrimas fluyendo de su rostro con una mirada desesperante, Shizuku no podía escuchar nada.

Repentinamente, sintió una sensación de malestar y Shizuku volteó su mirada hacia abajo.

Y se dio cuenta. La parte inferior de su cuerpo no estaba. Al final hizo que recordara.

«Ahh, Fui… cortada…»

¿Se despertó? La sensación en su cuerpo estaba volviendo. Debido a eso, había una gran sensación de pérdida.

«La parte inferior de mi cuerpo. Eso y la mayoría de mis entrañas no están…»

Probablemente toda la sección de su cuerpo se desprendió. Sin duda era una herida fatal. Shizuku fue capaz de darse cuenta que probablemente moriría en unos pocos segundos.

«Es frustrante, ¿huh?»

Nuevamente. No fue capaz de ganar. Justo como en la batalla contra Raikiri. Al no ser capaz de controlar la distancia en una batalla de magia y fue derrotada solo por un corte de espada.

«Soy… tan débil…»

En contra de otro oponente muy fuerte, no tuvo el poder para mantener a su oponente lejos de ella. Dándose cuenta de esto completamente, Shizuku recordó su amargura.

«Si muero… Onii-sama se pondrá triste…»

Probablemente se pondrá triste. No solo su hermano, sino también Stella y Arisuin, y todos los demás… en este momento, habían muchos tipos de personas a su alrededor. Probablemente se entristecerían, incluso por alguien con mal carácter y poca feminidad. Esa escena claramente vino a su mente. Así que creyó… que esto no era lo que quería.

«… En ese caso, debería intentarlo una vez más, ¿verdad?»

Después de perder contra Raikiri, siempre había estado pensando. Con su poder, siempre estaba perdiendo en contra de la espada. Y no podía hacer nada acerca de eso. Con su cuerpo pequeño y débil, era imposible controlar una batalla a corta distancia. No podía evitar eso. Y solo pudo pensar en una forma de compensar por esa debilidad.

Era algo muy riesgoso, así que no era capaz de intentarlo hasta ahora, pero… de cualquier modo iba a morir en unos cuantos segundos incluso si no lo usaba. No quería dejar algo sin intentarlo.

«Puedo hacerlo, si doy todo de mí…»

De la misma forma que lo hacia su preciado hermano mayor. Creería en su propia fuerza. Con determinación, Shizuku cerró sus ojos. Y…

 

Parte 12

– Shizuku… Shizuku…

Arisuin acercó el cuerpo caído de Shizuku. Un sonido de gorgoteo provenía de su herida, mientras que la sangre y las entrañas estaban derramándose rápidamente. Su peso. Su vida. Sintiendo que estaban desvaneciéndose, la vista de Arisuin se puso oscura. Una vez más, sintiendo la pérdida de una pequeña hermana que apreciaba y quería proteger, todas sus emociones estaban desapareciendo y ya no sentía nada. Sintiendo ira ante su propia impotencia de no poder hacer nada. Sintiendo rabia hacia el hombre que le quitó la vida a Shizuku. Todo eso, ya no podía sentir nada más. Ni siquiera tenía la voluntad de llorar o de gritar.

– Esta es la realidad que trataba de evitar que vieras.

Detrás de él, se escuchó la voz de Wallenstein.

– Solo el poder es la verdad. A pesar que te enseñé esto y te puse al lado de los fuertes. Si ni siquiera puedes entender esto, no tienes salvación.

Una voz de asombro. Decepcionado de su discípulo personal quien estaba abrazando el cuerpo de Shizuku, a pesar que ya no era nada más que un cadáver.

– No necesito a un asesino que desarrollo sentimientos por su objetivo. Muere.

El sonido del viento siendo cortado detrás de él, golpeo el oído de Arisuin. Probablemente era el sonido de Wallenstein alzando su espada. Arisuin no tenía intención de protegerse a sí mismo. En cambio, pensó que la paz llegaría pronto. En ese momento, el peso de Shizuku en sus brazos estaba desapareciendo constantemente. Ya que sabía que no se recuperaría de nuevo, no sentía nada acerca de la derrota.

Continuamente, continuamente, el pequeño cuerpo se volvía más liviano.

Continuamente, continuamente, el peso que podía sentir en sus brazos estaba desapareciendo…

«¡Eh…!»

Ahí, Arisuin finalmente notó algo incomprensible.

¿El peso estaba desapareciendo al punto que no pudiera sentirlo? Eso era imposible. Incluso si toda la sangre y vísceras se derramaban, los músculos y los huesos en el cuerpo humano aun estarían ahí. En esa sensación de desplazamiento brillo una luz en la oscuridad en la vista de Arisuin. Miró lo que estaba en sus manos. Ahí, lo que quedaba del cuerpo de Shizuku se había…

… ido. Dejando solo su ropa.

Y al siguiente instante…

– Está bien, Alice.

La voz de Shizuku hizo eco con dignidad por todo la arena de entrenamiento subterránea.

– ¿¡….Eh!?

– ¿Qué…?

En asombro, Arisuin y Wallenstein buscaban a Shizuku en los alrededores. Sin embargo, no podían encontrar a Shizuku en ningún lado. No, al contrario, incluso la sangre y las entrañas, se habían disipado hace un momento.

– ¿Qu-Qué es esto? ¿Qué hiciste?

Ante la situación que estaba yendo más allá de la comprensión. Wallenstein gritó en confusión. Y en medio de la confusión de Wallenstein y Arisuin, Shizuku Kurogane apareció.

Rakudai_Vol_4_Pg_301Apareció como un estado formado de niebla reunida, completamente desnuda con un cuerpo inmaculado. Y abrió su boca para hablar.

– Está bien… ya que voy a ganar.

– Shizuku, ¿estás… viva?

Arisuin miró a Shizuku como si fuera un fantasma. Aun no comprendía la situación. Pero detrás de él, Wallenstein…

– ¡Como puede ser posible…!

Por sus instintos ganados de muchas batallas, se dio cuenta que solo había una forma para que esto sea posible. Y para asegurarse, balanceó su espada hacia Shizuku quien estaba en frente de sus ojos.

Shizuku, sin hacer ningún movimiento para defenderse, recibió el ataque sobre su cuerpo. El corte del dispositivo de Wallenstein una vez más había partido a Shizuku.

Pero esta vez nada de sangre fue derramada, No había ninguna respuesta excepto por el roció de la niebla y a pesar que la figura de Shizuku fue dividida, regresaba inmediatamente a la normalidad, viendo esto, Wallenstein estaba convencido.

– ¡Tú, pequeña rata…! ¿Cambiaste tu propio cuerpo a vapor?

En respuesta, la boca en la forma poco solida de Shizuku se curvó ligeramente.

– Jajaja. Como lo pensé, no solo eres así de viejo por demostración, ¿verdad míster?

Shizuku lo confirmó con una cara de desprecio. De hecho. Esa era la verdadera naturaleza de como Shizuku había sobrevivido.

– Fui derrotada en las batallas de selección por Raikiri, así que siempre he estado pensando.

… Ese pensamiento que tenía habilidad, le faltaba determinación. Cuando se enfrentaba a los demás, no había nada que pudiera hacer que recibir una herida fatal… ¿entonces como lidiaría con ello?

– Pensé y pensé… repentinamente, llegué a una respuesta. Ahh, es verdad. Recibo daño porque tengo un cuerpo de carne.

En ese caso, removería esa premisa. Al hacerlo, esta técnica fue creada. Un aspecto de la magia del agua, una aplicación de las técnicas de sanación para el cuerpo humano, una Noble Arte que desintegra su propio cuerpo y lo convierte en niebla y polvo al punto que cortes y golpes ya no le afectan y entonces voluntariamente lo reconstruye.

Aoiro Rinne… se me ocurrió una técnica increíble, ¿verdad?

Shizuku habló con un rostro un poco presumido. Ante la explicación de Shizuku, Wallenstein se puso más y más pálido.

– ¿Se… te ocurrió? ¿Sabes lo que te has hecho? ¿Lo entiendes?

El desconcierto de Wallenstein era natural. Aunque Aoiro Rinne era temporal, esta era una técnica que daña la vida de uno mismo.

– ¡Con un control de magia de alta clase, puedes reconstruir algo, pero es imposible hacerlo después de morir…! ¡No, incluso si lo haces, si cometes el más mínimo error en la reconstrucción de trillones de células en el cuerpo humano, ni siquiera sé que tan difícil seria eso…! ¡Para usar este tipo de poder en tu propio cuerpo…! ¿Estás en tu sano juicio, pequeña…?

Ciertamente había un gran mérito en anular la física de un ataque. Pero para hacerlo, era necesaria una técnica demasiada poderosa. La carga del riesgo era demasiado grande. Por eso para Wallenstein en su consternación, Shizuku…

– Estoy bastante cuerda. Si soy yo, puedo hacerlo. Creo.

… declarándolo, como si no fuera nada.

Ante esas palabras, Wallenstein estaba convencido. Había obtenido información sobre Hagun por adelantado, pero solo había juzgado a Stella Vermillion como un oponente digno de atención. Pero había ignorado a alguien. La Lorelei, quien estaba debajo de sus narices, era alguien como Stella, muy diferente a los demás. Un prodigio más allá de los límites.

«Que equivocación tan vergonzosa… ¡Pero aún no he perdido…!»

Wallenstein lo dijo y tomó una postura nuevamente. Pero…

– ¿Oh? Podrá ser que estás pensando en luchar contra mí de nuevo, ¿será?

… con una risa, Shizuku le sonrió como si se burlara.

– ¿Qué dijiste…?

En ese instante, Wallenstein quien se había recuperado de su ataque sobre Aoiro Rinne notó algo en sí mismo.

– *Tos, Tos* ¿¡… gah…!?

El aire que estaba inhalando no estaba regresando mientras inhalaba. Sus pulmones no podían llenarse de aire. Como si se estuviera ahogando… sí, estaba a punto de ahogarse.

– Si los pulmones se convierten en balones de agua, los humanos se ponen así, ¿verdad? Como era de esperarse de esta técnica, no es algo que otra persona en la escuela pudiera hacer, así que es la primera vez que lo ves.

Shizuku quien estaba usando Aoiro Rinne, había convertido toda la atmósfera en todo este lugar de la misma forma. Por eso, podía tomar control de todo esto… incluyendo el aire que Wallenstein estaba respirando.

La habilidad de Wallenstein de controlar la fricción ciertamente era un poder sin igual que se relacionaba con los cortes y golpes. Sin embargo…

– Si es dentro del cuerpo, no hay nada de fricción que puedas hacer, ¿O estoy equivocada?

– ¡Gah… ukk…!

Wallenstein, ahogándose en un mar invisible, finalmente ya no podía estar de pie y cayó al suelo con sus ojos bien abiertos y su boca abriéndose y cerrándose como un pez varado en la orilla buscando desesperadamente oxígeno.

– ¿Hmm? ¿Qué es eso? ¿Qué dijiste?

– ¡P… Per… doname…!

– Oh, ¿quieres que te libere?

En realidad era una declaración de renuncia. Wallenstein decidió que ganar esta batalla era imposible en este punto y estaba ondeando la bandera blanca ante Shizuku.

– Pero no lo haré.

Shizuku hizo una sonrisa despiadada y chasqueó sus dedos. En ese momento, sangre salió de todo el cuerpo de Wallenstein.

– ¡… GAAAAHHH!

Sus músculos se rompieron dentro de su cuerpo y una docena de lanzas de hielo surgieron de su interior. Ese ataque completamente daño la conciencia del Espadachín de un solo brazo, Wallenstein, mientras botaba sangre mezclada con agua desde su boca, se desmayó.

Y Shizuku bajo su mirada fría hacia su oponente, como si fuera basura.

– No soy tan amable como Onii-sama, o tan gentil como Stella-san, así que no puedo evitar cortar a un enemigo quien me atacó sin piedad… escogiste mal a tu enemigo.

Le arrancó el abrigo a Wallenstein. Con este se cubrió su cuerpo y volteó su mirada. Ya había perdido interés.

De esta forma, la batalla entre el Espadachín de un solo brazo y Lorelei llegó a su fin.

 

Parte 13

– Siempre y cuando lo intente, puedo hacerlo de una forma u otra, ¿verdad? No soy algo que puedan ignorar tan fácilmente.

Reconstruyendo sus músculos, Shizuku revisó su sentido del tacto al abrir y cerrar su mano. No había ningún malestar en esa sensación. Parecía que la reconstrucción mágica había funcionado apropiadamente.

Sin embargo, no era como si no hubiera problemas en lo absoluto.

– … El esfuerzo excesivo mental fue demasiado, me siento algo enferma.

Después de procesar una magia de un nivel extremadamente alto, su cabeza estaba gritando. La agonía mientras su cráneo estaba dando vueltas hizo que Shizuku se diera cuenta de su falta de habilidad. Parecía que era mejor abstenerse de usar magia peligrosa por un tiempo.

Para Shizuku quien había revisado su propia condición de esa forma… Arisuin preguntó con un rostro lleno de asombro.

– ¿Shizuku… en verdad estas viva?

– Oh detente. Estás mirándome como si fuera un monstruo.

Shizuku hizo un puchero de mal humor.

Pero lo que Arisuin quería preguntar era entendible, ya que lo que hizo Shizuku era un milagro.

– De cualquier modo, pensé que Aoiro Rinne salió bien, pero al ver que me quedo sin ropa, es un problema, ¿verdad? No quiero que nadie me vea así además de Onii-sama.

Sin embargo, al ver a Shizuku quien era en todos los aspectos la misma de siempre, el alivio sobrepasó al asombro.

– … Jajaja. Sí, es verdad. En verdad estás viva. Gracias a dios.

Arisuin cayó sobre su espalda en ese lugar y con lágrimas fluyendo ante la verdad en frente de sus ojos, se alegró.

– En serio, gracias a dios…

Pero para Arisuin…

– Eso es lo que debería decir.

Los labios de Shizuku se estiraron en descontento… y arrodillándose, abrazó su cabeza. Con ternura y cariño.

– Pensé… que habías sido asesinada.

– Shi-Shizuku…

– Cielos. No me preocupes así… hermana mayor.

Shizuku se alegró al verlo a salvo con una voz ligeramente temblorosa. Esa voz temblorosa… sacudió a Arisuin profundamente y las emociones que se extinguieron en su cabeza hace un momento, revivieron una vez más. Repentinamente, lo que le vino a la mente eran las expresiones asustadas de sus pequeñas hermanas al ver su cuerpo ensangrentado. Viendo eso, pensó que ya no podía quedarse con ellos por más tiempo. El, un asesino no debía quedarse con ellos. Y seguramente, pensó que Shizuku lo miraría con los mismos ojos. Se había convencido a si mismo de eso. Incluso Shizuku, probablemente no quería permanecer a su lado.

Pero… pero… Pero si Shizuku aun lo llamaba “hermana mayor”…

– ¿Me pregunto si puedo… quedarme a tu lado… nuevamente?

– ¿Quieres estar conmigo solo porque piensas que eso es lo que quiero?

La cabeza que estaba siendo sostenida se sacudió negándolo. Ese no era el caso. Había una razón más grande.

– Gracias… Shizuku…

– Entonces estamos a mano, ¿verdad?

Mientras reían, Shizuku dijo esas palabras. Arisuin rápidamente se dio cuenta del significado de esas palabras… ahora que lo menciona, hubo la vez en que había abrazado a Shizuku después de que perdió contra Raikiri, ¿o no?

– … Es verdad.

Poniéndose extrañamente feliz al compartir algo tan trivial. Arisuin también devolvió la sonrisa… y juró en su corazón.

Que no la traicionaría de nuevo. Se quedaría con esta chica hasta el final. Y que la protegería a ella y también a las personas importantes para ella. Después de todo, ellos eran preciados para esta chica increíblemente dulce.

Cambiaría su forma de ser y continuaría protegiendo este deseo, ya que quería convertirse en un ser humano orgulloso.

 

Parte 14

Lo que Kurono había sentido era el movimiento de un poder mágico extraño que nunca había experimentado antes. Ese poder mágico que Shizuku Kurogane había usado era misterioso al punto que uno no podía detectarlo, pero la duración de este mismo era extenso y su movimiento en convergiendo de nuevo en forma humana nuevamente era errático.

¿Por qué sucedió ese movimiento? Kurono, quien conocía el poder mágico de Shizuku, lo supuso de inmediato.

– ¿Se descompuso a sí misma y después de reconstruyó?

Esa increíble resucitación fue un milagro sorprendente.

– … Cielos. Primero el hermano, ¿luego la hermana? Que par de hermanos tan escandalosos.

Tosiendo en asombro, Kurono revisó incluso con más precisión la situación en el subterráneo. Viendo el grado de respuesta al poder mágico, parecía que el enemigo habia sido silenciado. Probablemente sería mejor dejarlo pasar como un milagro periférico. Sintiendo un momento de alivio… Kurono miró hacia el cielo del oeste.

«Parece que aquí salió todo bien de alguna manera, ¿pero qué pasó por allá? Nene…»

 

Parte 15

– Espada negra… Yatagarasu.

– ¡Kusanagi…!

Una espada mágica de rayos más oscuros que la noche chocaron con una espada de torbellinos y los dos caballeros que las blandían fueron repelidos hacia atrás. Mientras perdían su punto de apoyo en el camino montañoso, el Emperador de la Espada del Viento chasqueó su lengua.

– Como lo pensé, el poder disminuye al tercer uso.

Al otro lado, la pequeña mujer luchando contra él, quien estaba bailando a través del aire, la Princesa Yaksha, Nene Saikyou giró elegantemente en medio del aire, y descendió en frente de las hermanas Hagure quienes habían sido acorraladas en la montaña desierta.

– ¡Sensei!

– Parece que llegué a tiempo…

– *Resoplido* Estamos a salvo…

– Ahh. Realmente han estado soportándolo, ahora todo está bien.

Después de confirmar que las dos y Stella que estaba desmayada estaban a salvo, Saikyou sintió un momento de alivio y…

– Ahoraaaa, entonces…

… Inmediatamente miró de nuevo hacia el enemigo en frente de ella, la Academia Akatsuki… y al único que reconocía entre ellos, Saikyou hizo una declaración.

– No te he visto desde la escuela primaria, ¿verdad? Ouma-san. En serio te has vuelto enorme.

– Y tú no has crecido en lo absoluto.

– Eso no te incumbe… de todas formas, quiero enseñarte una lección en este momento, ¿Y qué significa toda está perdida de tiempo? Habla y te escucharé, ¿okey?

Saikyou extendió su arma, un abanico de hierro, y preguntó a Ouma ocultando sus labios detrás de este.

Pero el que respondió fue Amane, quien estaba al lado de Ouma en forma de reserva. Él, con una sonrisa peculiar que se podría describir como ingenua, respondió la pregunta de Saikyou.

– En vez de hablar, ¿Por qué no negociamos para que nos estregues a esas tres personas a cambio?

En un instante.

– Jaja. Negociar. ¿Es lo que dijiste, pequeño chico?

El aire se endureció con un *crujido*

– No trates de jugar al fingir con un adulto, mocoso.

Rakudai_Vol_4_Pg_313Todos los miembros de Akatsuki fueron atacados por la presión. No, no solo Akatsuki. Con Saikyou en el centro, todo dentro de los veinte metros estaba siendo aplastado contra el suelo por una fuerza invisible. Era el noble Arte de Saikyou que usaba la gravedad, Jibakujin. Akatsuki, quienes repentinamente fueron golpeados por la gravedad se hicieron 10 veces más pesados de lo normal, todos colapsaron en el piso como si fueran hundidos en él.

Excepto por una persona, Ouma Kurogane, quien permaneció derecho y miró a Saikyou sin mover ni siquiera una ceja. Ouma lentamente giró a Ryuuzume hacia Saikyou y Saikyou cargó una pura y enorme energía gravitacional en los dos abanicos de hierro que había materializado, tomando la forma de la espada llamada Espada Negra Yatagarasu

– ¡Ah, deténganse, deténganse! ¡Esperen un segundo!

En medio de los dos, el Pierrot vestido de forma inapropiada, Reisen Hiraga interrumpió. Después de entregar Arisuin a Wallenstein, inmediatamente había regresado y apenas habia alcanzado a sus compañeros, y…

– Todos, por favor retírense. A esas tres ya no las necesitamos.

… Rogó a Akatsuki que se retire.

– ¿… Eso está bien?

– Si. Bueno, probablemente ya hemos causado mucho impacto, y además, si la Princesa Yaksha es nuestra oponente entonces corremos mucho riesgo. Si la princesa Yaksha en serio se enfurece, Ouma-kun puede estar bien, pero no creo que todos los miembros escapen ilesos. Y nuestro patrocinador no quiere que seamos derrotados antes que el Festival de Artes de la Espada de las Siete Estrellas comience. Así que escapemos de aquí de alguna manera.

– … Hmph.

Ante esas palabras, Ouma guardó su espada en aburrimiento.

– Princesa Yaksha, esto no será un problema, ¿verdad?

Saikyou, a quien le preguntaron… se quedó un momento en silencio, entonces puso a sus dos abanicos de hierro en las mangas de su kimono. Había muchos enemigos. Luchar sola era una cosa, pero sabía que tenía que asegurar la seguridad de las estudiantes detrás de ella. Era el deber de la profesora proteger a sus estudiantes. Ya que se trataba de eso, no había ninguna razón para que rechace la propuesta.

– … Alégrense que sea una profesora, mocosos de mierda.

– Apreciamos su entendimiento.

Y así, la batalla contra la Academia Hagun en la víspera del Festival llego a su final.

Todos los de Akatsuki, empezando con Reisen Hiraga, desaparecieron en la oscuridad sin mirar a las Hermanas Hagure y a Stella. En el camino montañoso, no se escuchaba más que el sonido del viento pasando por los árboles.

– … Patrocinador, ¿huh?

Dentro de eso, Saikyou pensó en las palabras de Hiraga, y miró al cielo con un rostro amargado.

– Parece que estos chicos serán muy problemáticos, Kuu-chan.

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