Capítulo 2: La estrella de Naniwa

Parte 1

Era el día después de la fiesta; en otras palabras, un día antes de la apertura del Festival.

Ikki, Shizuku y Alice se estaban yendo al vestíbulo del hotel, porque habían planeado ir a cenar afuera en el último día antes del torneo. Esto se dio debido a que anoche sucedió algo en la fiesta.

La fiesta había durado alrededor de una hora después de que Ikki regresara luego de cambiarse de ropa, la cual fue rasgada por Sara.

[Dime, Kurogane, ¿has decidido a donde irás a cenar mañana?]

Mientras las festividades finalizaban, Moroboshi le preguntó a Ikki y a Shizuku esto.

[Bueno, no lo he decidido aún, pero creo que sería en el restaurante del hotel.]

[¡Oh, qué va, eso no servirá! Finalmente estas aquí en Osaka, por eso deberías probar la comida local]

Ikki no había pensado mucho en su respuesta y viendo la honesta respuesta de Moroboshi parecía que también había pensado lo mismo.

[Mmm, es verdad. ¿Pero qué sería bueno comer en Osaka?]

[Está el teppanyaki. El takoyaki no es tan malo, pero eso es solo un bocadillo. Para una comida, supongo que el okonomiyaki estaría bien]

[Pero Onii-sama, ya comimos okonomiyaki en Tokio en ‘Rangetsu’]

[¡Idiota! ¡Eso es como si dijeran comimos Nagasaki Champon después de comer en ‘Ringer Hut[1]’! No tiene el sabor local… bueno, eso lo decide, vamos a comer okonomiyaki en la cena el día de mañana. ¡Los voy a llevar al mejor lugar aquí en Osaka donde sirven el mejor okonomiyaki!]

[Uh, um…]

[Entonces, nos encontraremos en el vestíbulo a las cinco de la tarde.]

… y así fue como de alguna manera llegaron a esta planificación.

– En serio, que persona más dominante. ¿Todos los de Osaka son así?

– Bueno, no, no creo que sea el caso…

– Sin embargo, estoy feliz que me hayas invitado. Nunca he comido okonomiyaki antes, así que pensé en probarlo ya que estamos aquí.

– ¿En serio? Entonces solo debiste decírnoslo.

– Me siento mal de haberlos traído conmigo. Tienen que prepararse para sus encuentros de mañana, ¿saben?

De hecho, normalmente ese sería el caso. El Festival de Artes de la Espada de las Siete Estrellas no era un torneo tipo liga. Una derrota significa el fin del camino y como tal cada encuentro tenía que ser realizado con la máxima atención. Un día antes que tengan su primera batalla, la mayoría de personas querrían estar concentradas y por eso normalmente rechazarían una invitación así para salir.

– Pero no pensé que alguien que compite el día de mañana los invitaría a salir.

Y no era cualquiera que competiría mañana, quien los invitó, era el dos veces ganador del Festival de Artes de la Espada de las Siete Estrellas. Alguien que cargaba una presión a un nivel diferente a lo que Ikki o cualquier otro contendiente lo hacía y ese era nada más que el oponente de Ikki.

– Sí que tiene bastante valentía. ¿Nunca se ha sentido avergonzado?

– Si lo tuviera, no nos habría invitado.

– Bueno, no me importa ya que no soy del tipo de persona que se pone nerviosa, pero ¿Onii-sama, tu estarás bien? Eres demasiado amable, si se te hace difícil rechazarlo puedo hacerlo por ti.

Su tono mostraba un poco de preocupación, ya que esto le había sucedido a Ikki durante su batalla de selección contra el ‘Cazador’. En esa batalla, su nerviosismo le causó un mal comienzo.

Shizuku esperó aunque sea por hoy, nadie lo molestara o se entrometiera en el camino de su hermano hasta que la batalla comience. De tal manera que no podía evitar sonar un poco enojada cuando hablaba de Moroboshi.

– Está bien. Se siente un poco forzado pero si hubiera estado en contra de esto, lo hubiera dicho.

Ikki dijo eso, asegurando que estaba aquí por su propia cuenta, en vez de simplemente seguir la corriente. Esta era la verdad.

– Honestamente, tiene la razón; es raro que estemos aquí en Osaka, lejos de Tokio. En verdad quiero probar alguna comida típica. Y de todas formas…

– ¿De todas formas?

– Al contrario de sentarme en mi habitación meditando solo, pienso que compartir la mesa con el Rey de Espadas de las Siete Estrellas es más divertido.

Así de simple, Ikki estaba interesado en Moroboshi Yuudai como persona. Si quería saber sobre la fuerza o las habilidades de Moroboshi, tenía muchos métodos a su disposición. Al contrario, había muy pocas oportunidades de llegar a conocerlo como persona, escuchar sus puntos de vista, su forma de vida.

El ‘Peor’ sentía que esto era mucho más importante que simplemente mantener su concentración.

– No creo que pierdas contra él, en términos de tener valor.

Alice comentó estupefacto.

Debería ser razonable, incluso normal sentirse extraño salir a cenar con alguien con quien lucharas al día siguiente, pero parecía que ideas así de simples no iban con Ikki.

– ¡Oiga, por aquí, por aquí!

Mientras salían del vestíbulo en la entrada del hotel, encontraron a Moroboshi esperándoles en frente de una fuente.

– Lo siento, ¿esperaste mucho?

– No, llegaron a tiempo.

Moroboshi les contestó mientras ellos corrían hacia donde estaba él.

– Solo que no podía esperar, así que no se preocupen.

Entonces el miró a Alice.

– Oh, ¿Quién es este chico genial?

A pesar de que Alice una vez fue un representante, por lo tanto su foto debió ser puesta en circulación, parecía que Moroboshi no lo reconocía a pesar que lo seguía mirando.

Después de todo, tampoco había ido a la fiesta.

– Él es Arisuin Nagi.

Shizuku dijo eso, dio un paso hacia adelante mientras le hacía un gesto a dicha persona.

– Él es mi amigo y compañero en la Academia Hagun.

– De todas maneras, no mencionaste a cuantas personas estabas invitando. ¿Hay algún problema?

– ¡No se preocupen, está bien! Mientras más mejor.

Moroboshi contestó.

– De todas formas, pueda que ya me conozcas, pero aquí va. Soy Moroboshi de la Academia Bunkyoku.

Presentándose de este modo, sacó su mano derecha para darle a Alice un apretón de manos.

– Eres demasiado amable. Soy Alice.

Al no ver ninguna razón para negar una presentación así de educada, Alice tomó su mano.

– Ufufu.

Dijo eso, cerrando sus ojos gentilmente.

– Suenas rudo, pero eres un caballero, me gusta eso en un hombre.

– ¿¡… Haaa!?

Moroboshi, como cualquier hombre que le diga eso un hombre se puso a temblar ante la mirada ardiente en los ojos de Alice.

– Uhh… lo siento.

Preguntó, con su expresión bastante desconcertada.

– ¿Esto es una broma?

– Oh no. Estoy hablando en serio, ¿sabes? Porque soy una doncella en el cuerpo de un hombre.

– Oh… oh. Así que, se trata de eso, huh. Debe ser difícil…

– Vaya, que manos tan firmes.

Alice murmuró eso mientras sus dedos largos y lisos acariciaban la mano derecha de Moroboshi.

– Como era de esperarse de un hombre fiel como el rey de espadas de las siete estrellas.

– ¡¡¡Uwaaaaa!!!

Moroboshi asustado saltó hacia atrás con temor.

– A-lice. Deja de molestarlo.

– Fufu. Lo siento. No te preocupes, Moroboshi-san, solo estaba bromeando~

– Eh… ah, ajaja. Ya veo, ya veo así que solo era una broma. Nunca he conocido a un okama[2], así que como… que me sorprendí.

– No te preocupes, no voy a poner una mano encima en un hombre recto.

– … Así que no estabas bromeando en la parte de okama…

«Esto en serio me recuerda la primera vez que conocí a Alice.»

Ikki pensó eso con un toque de nostalgia.

La reacción de Moroboshi fue como una repetición de él mismo hace unos meses.

Bueno, ya me he acostumbrado bastante a esto, pero al comienzo fue una verdadera sorpresa.

Aunque, parecía estar más adaptado a esto.

Moroboshi aclaró su garganta.

– B-Bueno, creo que todo está bien. Hombres gay, hombres heterosexuales, todos comemos lo mismo, ¿no?

Al haber vuelto a su yo de siempre, Moroboshi volteó a ver a Ikki.

– Por cierto, la ‘Princesa carmesí’ aún no está aquí, ¿aún no llega?

– Mmm, va a llegar con toda seguridad, lo más probable es que llegue mañana.

– Ya veo. Entonces qué mala suerte.

Moroboshi suspiró, pareciendo muy decepcionado.

Ikki entendía sus sentimientos. Después de todo, también con esa intención fue a la fiesta de ayer con el objetivo de conocer con los que pelearía pronto.

El caballero de Rango A, la ‘Princesa carmesí’… por supuesto que ella era alguien que el rey de Espadas de las Siete Estrellas querría conocer…

[Caramba, ansiaba verla dejándome sin dinero. Se ve que puede comer.][3]

– ¿Eh? Moroboshi-san, acabas de decir algo…

– ¡Ah—noh, no, no, no! ¡No, no es nada, solo hablaba conmigo mismo!

– ¿…?

Eso no era nada, Ikki pensó eso. Sus ojos se veían sospechosos al igual que su comportamiento. Ciertamente había dicho algo con voz baja.

Pero Moroboshi no le dio tiempo para pensarlo mucho.

– ¡Bueno, miren la hora! ¿Nos vamos?

Dando un paso, les propuso venir también.

– ¡No hay muchas personas como en Tokio, pero la calle comercial es muy concurrida a esta hora, les pediría que no se pierdan!

 

Parte 2

La zona comercial estaba a diez minutos de distancia desde la estación de tren más cercana al domo de la bahía y con Moroboshi guiándolos por el camino directamente hacia las puertas del tren, los cuatro se metieron de lleno al fondo del tren.

[¡Ah! ¡Es Moroboshi!]

[¡Oh, en serio se trata de ese idiota de Moroboshi! ¿Qué diablos haces por aquí? ¿No tienes un encuentro muy pronto?]

[¡Tú eres el idiota, pedazo de mierda! El encuentro es el día de mañana, ¿no?]

[¡Hoshi-chan, ansiamos ver tu victoria también este año!]

[¡Este año no pudimos conseguir un asiento en el domo, pero te estaremos viendo por televisión!]

– ¡Ajaja, déjenlo en mis manos!

[Yuu-chan, hoy vamos a jugar mahjong con Taku-san, ¿quieres venir?]

– Lo siento, estoy mostrándoles los alrededores a algunos visitantes de Tokio. ¡Será para la próxima!

[¡Hoshi, si ganas este año, te invitaré a comer otoro[4] la próxima vez!]

– ¿En serio? ¡Ossan, más vale que recuerdes eso!

[¡Pero si pierdes, será mejor que te prepares; voy a meterte un tubo entero de wasabi por tu nariz!]

Todo tipo de personas lo llamaban mientras pasaba por las calles. Dándole apoyo, palabras de ánimo e incluso lo molestaban – conversaban con el de diferentes formas, pero sus expresiones eran gentiles y familiares.

– Moroboshi-san realmente es muy popular.

Shizuku murmuró, un poco sorprendida por la escena delante de sus ojos.

– Incluso Stella-san no causaba este tipo de conmoción cuando salía a la calle.

– Bueno, Stella era popular, pero también era una estudiante de intercambio. Era imposible que tenga la misma popularidad que el Rey de Espadas de las Siete Estrellas.

El Festival de Artes de la Espada de las Siete Estrellas era transmitido por TV a nivel nacional y así se mostraba que los participantes tendrían o ganarían sus propios fans, ya sea dentro de la escuela o fuera. Como dominaba el escenario, era normal que el Rey de Espadas de las Siete Estrellas tendría muchos seguidores.

– Las victorias consecutivas en el festival es una hazaña que nadie lo ha logrado y lo que es más, es un héroe local, así que por supuesto las esperanzas de las personas deben ser puestas en él.

– Fufu, en serio es especial, ser capaz de soportar el peso de las expectativas de su pueblo por sí mismo sin mostrarlo.

Ikki estaba de acuerdo con ellos.

– De hecho, en verdad es un chico grandioso. Ser capaz de recibir y aceptar las expectativas de todas esas personas, incluso después de haber pasado por algo así.

– ¿….? Onii-sama, ¿Qué quieres decir con ‘algo así’?

– ¿Eh…? Oh, es verdad, ¿Así que no lo saben?

Ikki frunció el ceño ante la reacción de Shizuku. ‘Eso’ lo que se le había escapado fue un episodio bastante famoso del pasado de Moroboshi – Era tan famoso que por la expresión de Alice se podía decir que también lo había escuchado. Si Shizuku no sabía de eso debe ser porque no le interesaban las demás personas. O quizás si lo escuchó una vez pero lo olvidó poco después, debido a ese desinterés en las personas.

Y así, que no había ninguna necesidad en ocultarlo, ¿pero era una buena idea decir esto con el hombre en cuestión cerca? Podían ser recuerdos dolorosos incluso hasta ahora.

«¿Qué debería hacer?»

Afortunadamente para Ikki, Moroboshi estaba ahora respondiendo a los ánimos de sus fans. Así que empezó a contarle a Shizuku acerca de ese incidente, con una voz que era más baja de lo normal.

– En realidad, Moroboshi una vez tuvo que ‘retirarse’ durante sus días de escuela primaria.

Esto sucedió en su sexto año. En ese entonces, había recibido la aclamación nacional como la ‘Estrella de Naniwa’, pero desafortunadamente había sido gravemente herido en un accidente de tránsito antes de la gran final del torneo U-12.

– Sus heridas fueron tan graves que incluso hubo complicaciones después del uso de la capsula IPS. Los doctores dijeron que era probable que no vuelva a caminar.

Mientras puedan protegerse a sí mismos con mana, los blazers estarían bien en la mayoría de los accidentes. Pero había límites lo que la magia de un Blazer podría contrarrestar y un accidente de la escala de un tren descarrilado era uno de ellos.

– Por supuesto, que no podía luchar en ese estado, así que fue forzado a renunciar a la liga U-12, incluso retirándose del escenario completamente.

– ¿Paso algo así…? Pero, ahora puede caminar y pelear normalmente, ¿huh?

– Si. Así parece.

De hecho, incluso mientras caminaba en frente de ellos, parecía – no, no había un ‘eso’ en los pasos del héroe que había ganado el Festival de Artes de la Espada de las Siete Estrellas del año pasado.

– En otras palabras, es alguien que se las arregló para volver después de pasar un proceso de rehabilitación el cual las personas decían que era imposible que lo lograra.

Moroboshi Yuudai no había tomado un sendero directo a la gloria. Había caído dentro de las profundidades una vez, pero después de cuatro años de una lucha continua, volvió al escenario de las batallas y ahora estaba en la cima. No, su camino no ha sido nada fácil en lo absoluto.

– Extraordinario. Eso no es algo que cualquiera pudo haber hecho.

– … De hecho, así es. Ser capaz de volver después de esas heridas…

– Hmm, se trata de eso, Shizuku, pero estaba hablando de algo mucho más que eso.

– ¿Eh?

Que había hecho su reaparición era impresionante, pero Ikki no estaba hablando sobre eso.

– Esta escena en frente de mí es mucho más impresionante.

Ikki dijo eso mirando a las sonrisas de las personas con las que hablaba Moroboshi.

– Nadie tiene temor que él pueda ser derrotado. Ni una sola persona le ha preguntado, ¿está bien tu cuerpo? Solo hay una cosa que tienen y esa es una confianza absoluta.

No tenían ni las más mínima duda en sus mentes que su ‘Estrella de Naniwa’ se había recuperado exitosamente.

No solo había hecho un giro radical imposible desde ese estado, sino que se las arregló para crear en su lugar una fe inquebrantable.

– Creo que es algo incluso más difícil que llegar simplemente a estar entre los mejores.

Si la oportunidad se presentaba, Ikki pensó entusiasmadamente, que le preguntaría. ¿Qué lo hizo llegar tan lejos? La esencia que lo trajo hasta aquí, ¿Qué fue lo que lo motivó? ¿De qué se trataba?

Lo que sea que haya sido, debió ser algo que tuvo que ver con su fuerza.

– Haa…

Shizuku suspiró profundamente detrás de él.

– … y entonces, esta increíble persona va a ser tu primer oponente. En serio tienes mala suerte, Onii-sama… Me pregunto, ¿Qué tipo de crímenes cometiste en tu vida pasada?

Alice respondió.

– Quizás, pudo haber gastado toda su suerte en conseguir una hermana buena y una hermosa novia.

– Bueno, si es así. Estoy perfectamente de acuerdo en usar mi suerte de esa manera… ¿mm?

Distanciándose a sí mismo, Ikki se alejó del grupo deteniendo sus pasos.

En medio de la multitud, sintió un hormigueo en su espalda. Como si alguien lo mirara.

Observándolo.

Volteo. La sensación pasó, la mirada desapareció y se disipó con apenas un susurro en el ajetreo del anochecer.

– ¿Onii-sama? ¿Sucede algo?

– No – Respondió –. No es nada.

Diciéndolo así, apresuró sus pasos, alcanzándolos.

Ciertamente sintió algo, pero sería inútil buscarlo e incluso más inútil preocuparse por eso.

Mientras pensaba en eso, el grupo salió de la zona comercial.

– ¡Oigan, por aquí, todos!

Habían llegado a su destino.

– Este lugar es donde sirven el mejor okonomiyaki, ‘¡Ichiban Boshi!’

 

Parte 3

Pasando por la zona comercial en línea recta, la primera cosa que vería uno seria la tienda que Moroboshi recomendó.

Un separador noren[5] rojo que decía “Ichiban Boshi” colgaba en la entrada del edificio residencial de dos pisos, sus paredes de madera oscura emitían una sensación digna. Lo más probablemente era que fue construida antes que ellos nacieran, incluso antes del tiempo de sus padres.

– La arquitectura de este lugar tiene un estilo increíble.

– Najaja. Quieres decir que se ‘está desmoronando’, ¿no? Está bien decir lo que quieres. Pero no se puede hacer nada, ya que este edificio ha estado aquí desde la era Taisho[6]… aunque aparentemente en ese entonces era un lugar donde servían sukiyaki[7].

– Aunque me gusta el aspecto antiguo del edificio, es tan nostálgico, ¿no es grandioso?

– Espera, Alice, ¿no eres del extranjero?

– Tengo raíces japonesas… creo ¡Probablemente…! Ara, ¿Qué es eso?

Alice puso sus ojos en una cierta parte del edificio.

Preguntándose que había visto, Ikki siguió la mirada de su amigo.

Un letrero y un buzón oxidado al lado de la entrada saltó a la vista y en ese letrero estaba escrito – Moroboshi.

– Eh, ‘Moroboshi’… – Ikki se preguntó –. Entonces, ¿por casualidad este es tu hogar, Moroboshi-san?

La expresión en el rostro de Moroboshi les dijo que fue descubierto.

– Aaaah. Parece que fui descubierto. Iba a mantenerlo en secreto y entonces les sorprendería a todos después de entrar, pero oh bueno. Ay… este es mi hogar.

– ¿Entonces significa que estabas trayendo clientes a tu propio restaurante? Eres muy listo – Alice dijo eso con sus ojos abiertos por la sorpresa.

Moroboshi ignoró la acusación ocultándolo con una risa.

– Najaja. Bueno, por supuesto. Después de todo soy un vendedor de Naniwa.

De hecho, era un ejemplo claro de un ‘espíritu mercantil’ en voz baja.

– Aunque no te preocupes. ¡Estaba hablando en serio cuando dije que mi hogar sirve el mejor okonomiyaki de aquí! No hay forma que permita que invitados de tan lejos prueben algo que no es delicioso. Comen un buen okonomiyaki, nuestro restaurante gana algo de dinero~ ustedes son felices, nosotros somos felices. ¿No es grandioso? ¿No es lo mejor?

– Ese final fue muy sospechoso… y también todo encaja muy bien – Shizuku dijo eso con una mirada muy curiosa–. ¿Está bien en que confiemos en esta persona? No sería mejor que vayamos a buscar otro lugar en este momento.

Ikki podía entender sus sentimientos.

– Pero no conocemos muy bien este lugar, ¿así que por qué no?

– Bueno, si estás bien con eso, Onii-sama, entonces no tengo ninguna objeción.

– Bueno entonces, entremos. ¡Puedo oler algo delicioso desde aquí afuera y está haciendo que tenga hambre!

– Así que está decidido, ¿eh?

Llegando a un acuerdo unánime, los cuatro pasaron el límite del noren y con algo de dificultad abrieron la vieja puerta corrediza.

– Oh…

– Wow…

Inmediatamente, sus narices fueron atacadas por los aromas flotantes de las salsas, sus apetitos se estimularon por la fragancia que era mucho más fuerte a lo que habían experimentado afuera.

– Esto huele grandioso…

Incluso Shizuku, quien no tenía un interés particular en la comida, solo pudo decir esto.

– Es verdad. También, este lugar parece muy famoso.

Aunque era muy temprano para cenar, justo como Alice lo había dicho, el número de clientes era impresionante. Casi todas las mesas estaban ocupadas y alredor se escuchaban las órdenes con gritos. Dejando de lado si esto era de hecho el ‘Número uno de Osaka’, era casi verdad que por el número de clientes no era posible que la comida fuera mala.

– ¡Oiiii, Mooooom!

Moroboshi gritó por el ruido, justo como llamó la atención de las miradas y olores del restaurante.

Una mujer de mediana edad volteando a un buen número de okonomiyaki alzó su cabeza y volteó, mirándole intensamente con los ojos muy abiertos.

– ¿Eh, porque estás aquí? ¿No dijiste que ibas a estar en el hotel hasta que el torneo terminara?

– Pase por aquí para ver el amado rostro de mi madre.

– ¡Mentira! ¡No bromees, me pones la piel de gallina!

– ¿Tenías que decirlo de esa forma? ¿Cómo puedo estar relacionado con una madre así?

– ¡De todas formas nunca me voy a retirar, así que no necesito a ningún mocoso me limpie el trasero!

– Oi, este es un restaurante. ¡No digas cosas así!

– Eh, los mocosos de mierda serán mocosos de mierda, ¿no lo creen así?

Los clientes rieron ruidosamente por delante y detrás de ellos. La atmósfera del centro de Osaka era sencilla y humilde.

– Okey, ¿en serio para que viniste?

– Traje algunas personas de Tokio que conocí por el hotel.

Moroboshi dijo eso, moviendo su pulgar detrás de él, señalando a Ikki y a los demás.

– ¡Ya que están aquí afuera, les iba a dejar que prueben el mejor okonomiyaki de Osaka!

– Oh, entonces se trata de eso.

Parecía que había entendido el punto esencial de eso, a pesar de la brevedad de su conversación.

Dejando lo que estaba haciendo, su rostro brillando aun por el sudor, les sonrió de una manera gentil.

– Bienvenidos. Soy la madre de Yuudai. Gracias por venir hasta aquí.

– Ah, gracias, es muy amable.

– Ahora, no sé si somos los mejores en Osaka, pero daré lo mejor de mí, así que por favor esperen con ganas.

– Claro, tenemos muchas ganas de probarlo.

– Pero hoy sí que está lleno. ¿Hay algunos asientos disponibles?

– Solo hay uno. Puedes sentarte ahí, Koume –La madre de Moroboshi habló detrás de la cocina–. Muéstrales a los invitados su mesa.

En respuesta a eso, una joven chica vestida con ropa estilo japonesa y un delantal se acercó a Ikki y compañía. Parecía un poco joven para trabajar en un restaurante y su corte de cabello corto le hacía ver como una estudiante de secundaria.

– Ara, que linda. ¿Por casualidad es tu hermana?

– Sí –Moroboshi contestó, confirmando la suposición de Alice–. Ella es mi hermana Koume. A diferencia de mí, ella no es un Blazer.

No se parecía a su madre ni tampoco a Moroboshi… quizás se parecía a su padre.

– Koume, indicales a los invitados la mesa de la esquina.

Koume asintió y se movió delante de ellos.

Entonces su mirada se encontró con la de Ikki, sus ojos se abrieron completamente, su expresión cambio a una de sorpresa y desconcierto.

«¿Mmm?»

– Parece que está sorprendida por ver aquí a mi oponente de mañana –Moroboshi era rápido en darse cuenta, ya que incluso Ikki apenas comenzó a pensarlo.

– Ah, ya veo.

Su sorpresa pasó en un solo instante, mientras regresaba a la expresión de la hija de un vendedor, la cual era impresionante y daba la bienvenida con una sonrisa.

Se inclinó elegantemente y entonces desde las mangas de su kimono saco un libro de dibujo. Entonces cambió de página a una que decía, con una linda letra. [¡Bienvenidos!], mostrándole a Ikki y a los demás.

Rakudai_Volume_5_Pg_101– Eh…

Los tres no pudieron evitar expresar su sorpresa ante este desarrollo inesperado. Después de todo, no había muchos en el personal de servicio que se comunicara a través de la escritura en vez del habla.

De nuevo, aparentemente anticipando esta respuesta, Moroboshi intervino justo a tiempo.

– No se preocupen, es solo que no puede hablar.

– Ah, así que escribe en vez de hablar… –Ikki dijo eso, entendiendo.

– Así es. Pero no es un problema físico… aparentemente es un problema psicológico –Moroboshi dijo esto brillantemente, como si le asegurara que no es un gran problema.

[De esta forma soy más femenina]

Koume escribió, con daño aparente en su escritura.

– Oh, eso es divertido, muchachita rebelde.

Diciendo eso, Moroboshi la alcanzó apara acariciar su cabello, ante lo cual parecía estar contenta. Ikki estaba preocupado al principio al escuchar que no podía hablar, pero viéndolos disfrutando de su conversación naturalmente comenzó a sonreír.

– Se llevan muy bien.

– Bueno, ella es mi pequeña, única y linda hermana.

Ante eso, repentinamente sintió un golpe en su espalda, vio a Shizuku, quien dijo estas únicas e inexplicables palabras.

– También soy una ‘pequeña, única y linda hermana’.

«Umm, ¿Ahora qué debo hacer?»

Sin comprender su intención ni sabiendo que más hacer, Ikki comenzó a imitar a Moroboshi.

– Uuu…

La respuesta de su hermana era una contradicción; parecía darle comezón, y también se veía feliz por la caricia.

…¿estaba tratando de superar a los hermanos Moroboshi? La línea de pensamiento de su hermana era difícil de entender.

– Aunque, me pregunto qué pasa –Moroboshi meditó mientras miraba el estado del restaurante–. Está bastante lleno y eso que también llegamos temprano.

Koume escribió rápidamente en su libro de dibujo.

[Todas estas personas vinieron aquí a ver el Festival de Artes de las Espada de las Siete Estrellas. La mayoría de ellos son rostros nuevos]

Escribió eso, explicando la situación en resumen.

Viendo esto, Moroboshi tomó una decisión.

– Huh, así que eso es… Mmm. Entonces pudiera ser mejor si me uno. Disculpen por haberlos traído aquí, pero parece que está muy lleno, así que mejor iré a ayudare a mi mamá.

– ¿No vas a comer con nosotros?

– Esa era mi intención, pero hay muchas personas aquí así que…

Era como lo dijo… aunque el restaurante no era pequeño, casi no había ningún asiento disponible. Humo blanco salía por toda la cocina, sus parrillas de hierro estaban trabajando a toda máquina. Incluso desde la perspectiva de un espectador uno podía decir que era una hora muy ocupada.

– Entendido. Estaremos bien, ve a ayudar a tu familia.

Ikki estaba decepcionado que no iba a ser capaz de hablar con Moroboshi, pero obligándole a que les haga compañía haría que se sintiera mal.

Moroboshi se inclinó.

– Lo siento… y también por traerlos aquí a todos. Esto corre por cuenta mía. Si quieren algo, solo pidan su orden a Koume y todo irá a mi cuenta.

– Eh, ¿estabas tratando de llamar nuestra atención?

Viendo a Shizuku tan sorprendida, Moroboshi sonrió como un gato que obtiene la crema.

– Todo fue una broma… nosotros las personas de Kasai no lo decimos enserio cuando lo decimos sonriendo.

Por lo tanto siempre tuvo la intención de invitarlos a una cena… habían sido engañados hasta ahora.

Sin embargo…

– Eso no está bien, podemos pagar por nuestra propia cuenta.

Apenas lo conocían por un día, habría sido grosero pedir a alguien a quien acababan de conocer que pague por la comida. De este modo, Ikki quiso rechazarlo.

– Está bien, de todas maneras no es tan caro.

– Pero, aun…

– Dije que está bien. Soy de tercer año, un sempai. Todos ustedes deberían escuchar a su sempai, ¿oyeron?

… Al final, hizo que aceptaran.

Moroboshi Yuudai era una persona convincente.

– Bueno Koume, lo demás depende de ti.

Satisfecho ante el asentir de su hermana y con lo que Ikki y compañía serian atendidos, ajustó su bandana[8] y se dirigió a la cocina.

Después de ver a su hermano irse, Koume una vez más cambio la página de su libro de dibujo.

[Permítanme que le muestre sus asientos]

Leyeron el mensaje.

Parecía como si las líneas comúnmente usadas por una camarera estuvieran ya escritas, pensaron eso mientras la seguían hacia sus asientos.

[Por favor tomen asiento aquí]

– Gracias.

Decían comentarios amables, se sentaban y comenzaban a ordenar lo que ellos deseaban. Todo esto era escrito en el libro de dibujo de Koume, y después de asegurarse que todo esté bien, se dirigía a la cocina.

Todo lo que quedaba hacer después que se fue era relajarse y esperar que su orden llegue.

Pero justo en ese momento, escucharon esta conversación detrás de ellos.

– ¿Q-Qué? ¿Entonces Kiriko-san no está saliendo con Moroboshi?

– Eso es lo que te he estado diciendo, ¿no? En primer lugar, ni siquiera es mi tipo en lo absoluto.

Eran las voces de dos mujeres.

Y una de ellas era la voz que Ikki escuchó el día anterior.

Intercambiando un silencioso ‘¿podrá ser?’ con Shizuku y Alice, voltearon…

– ¿Eh?

– ¡Ah!

– Ara ara.

… solo para encontrar que los ocupantes de la otra mesa habían notado su presencia.

Las cinco personas intercambiaron miradas.

– ¡Yakushi-san!

Como lo había anticipado, era el ‘caballero vestida de blanco’ Yakushi Kiriko y Yagokoro del Club de periodismo de la academia Bunkyoku.

 

Parte 4

Era una reunión inesperada en un lugar inesperado.

Si ellos se hubieran encontrado en el restaurante del hotel, una reunión así podía pasarse por alto, pero encontrarse con un compañero representante del Festival de Artes de la Espada de las Siete Estrellas en el mismo restaurante cuando el centro de Osaka era bastante concurrido esto era una extraordinaria coincidencia.

… o Ikki lo pensaba así, hasta que la futura conversación mostró lo contario.

– Eh, ¿así que fuiste tú la que trató a Moroboshi-san cuando fue gravemente herido, Yakushi-san?

– Si, es mucha coincidencia, ¿no?

Parecía que vino aquí más para encontrarse con Moroboshi que para comer okonomiyaki.

– Bueno, esto es inesperado, pero en primer lugar, tienes la misma edad que él, ¿verdad? ¿Estuvo bien tratarlo sin una licencia médica?

– Él está bien, así que estuvo bien tratarlo, ¿verdad?

«¿En serio es ese el problema…?»

Ikki definitivamente pensaba que ese no era el problema, sino que fisgonear parecía que pudiera causar muchos problemas.

– ¿Así que solo viniste a chequear a tu viejo paciente, Yakushi-san?

De este modo, no siguió profundizando el tema, sino más bien pregunto la razón por la que estaba aquí.

– Es menos que una revisión y más que una visita médica a domicilio.

– Eh…

Escuchando la palabra ‘visita a domicilio’ Ikki sintió una inquietud.

– ¿Aun no está completamente recuperado, Moroboshi-san? –preguntó, preocupado.

– Ah, está bien –Kiriko le aseguró–. Lo vendé apropiadamente. Sin embargo, fue un poco imprudente, así que esta es mi manera de llevar a cabo un cuidado individual post operatorio. Después de todo, no debería tomar ningún riesgo con mis pacientes, ¿no es así?

– Ah. Entonces en otras palabras, estas aquí por tu buena voluntad.

– Sí, así es.

– Es bueno oírlo.

Ikki se quitó un peso encima de su pecho ante la negación de sus temores.

Sería una gran pena si fuera a combatir con el Rey de Espadas de las Siete Estrellas, solo para que al último momento caiga por algunas heridas pasadas.

– Entonces quería pasar por la habitación del hotel para realizar el tratamiento post-operatorio, pero no estaba ahí. Jougasaki me dijo que había vuelto a su casa, así que tomé un taxi y vine aquí. Parece que llegué temprano, de hecho demasiado temprano, lo cual fue mi error… Y como resultado la Srta. Paparazzi se puso toda sospechosa.

Diciendo eso, Kiriko miró hacia el lado donde estaba Yagokoro.

– Jaja, de alguna manera, se siente que en tus manos tienes un gran desastre.

– En serio.

– ¡Oh, vamos! Estabas dando vueltas por su casa de esa forma aunque ya debía estar completamente recuperado. ¡Absolutamente parecía el romance entre un paciente y el doctor! ¡Sabes, se escuchaba el chisme por todo lado… como un cardumen de arenques! ¡No pudiste hacerme sentir más sospechosa!

– Eso es gracioso. Solo mira a ese chico, tiene ojos como una bestia. Absolutamente no es mi tipo. Prefiero a los chicos con dulces rostros como Kurogane-kun.

– ¡¿Queee…?! –Ikki gritó, tomado por sorpresa por la horrible comparación.

– Fufu~…nee –Kiriko ronroneó, como si sintiera la inexperiencia de Ikki en este campo–. Si prefieres, después de esto tu hermana mayor puede darte un chequeo antes del encuentro, con muchos… servicios extras. ¿Qué te parece?

Diciéndolo así, lo miró con intensidad, mientras se posicionaba a sí misma para que él tenga una vista despejada de su escote a través de la parte superior abierta de su bata blanca.

Tuvo algo de impacto… mientras no podía compararse a Stella en términos de proporciones, contaba con el encanto de una mujer madura y eso le ayudaba bastante en su ataque hacia los ojos de Ikki.

«De todas formas, ¿Qué rayos en un chequeo médico con un ‘servicio extra’?»

En cualquier caso, probablemente saldría positivo por ‘alta presión sanguínea’.

– Lo siento –Shizuku se movió desde el lado de Alice para proteger a su hermano acosado–. Pero que tan lejos van las mujeres, con Stella es suficiente.

– ¿No podías haberlo dicho de una mejor manera?

Interiormente, Ikki suspiró de alivio sabiendo que Stella no estaba aquí.

Yagokoro habló, dirigiéndose a Alice.

– Entonces, ¿Moroboshi los trajo aquí chicos?

– Bueno, eso fue astuto de tu parte.

– Lo sabía.

Alice, no tenía ninguna razón para ocultarlo, ni tampoco hizo ningún movimiento para evitarlo. Pero por la seguridad en su tono…

– ¿Por casualidad a veces trae gente por aquí?

– Mmmm, bueno. No diría ‘a veces’, pero a veces trae a personas fuertes de otras escuelas cuando vienen por un encuentro amistoso y así. Es como su forma de dar la bienvenida a las personas que no son de Osaka. Quiero decir, eso es la mitad de la razón por la que estoy aquí hoy día… Pensé que podría escuchar algo interesante. Pero pensar que traería a su primer oponente. Es bastante idiota.

– De hecho, realmente no es normal.

– Mira quien habla, tú aceptaste la invitación.

– … Jaja, sé que soy un poco estúpido.

No era un poco estúpido, un Rango F como el nunca habría pensado en ir contra el Rey de Espadas de las Siete Estrellas.

«Entonces, da la ‘bienvenida a sus oponentes’, huh.»

Ikki pensó.

– Fufu… pero aun… –Kiriko medio murmuró desde detrás de Shizuku–. No es tan estúpido como lo piensas.

– ¿Qué quieres decir con eso?

– Justo exactamente como lo dije. Mientras él invitó a Kurogane-kun y a sus amigos para darles la bienvenida, tiene motivos ocultos.

– ¿Motivos ocultos? –Yagokoro frunció el ceño ante la conclusión inquietante de ese término–. ¿Quieres decir cómo usar el hecho de que los invitó a esta cena como ventaja en la batalla de mañana? No es del tipo de persona para considerar esos insignificantes trucos.

– Fufu. Así es, ciertamente es eso. De hecho, es bastante lo opuesto.

«¿Lo opuesto?»

¿Qué puede significar ‘lo opuesto’?

Pero incluso mientras pensaba en el significado de esas palabras…

– ¡Uwaa! Ustedes chicos me sorprendieron, ¿Qué sucedió aquí?

… Moroboshi interrumpió ese tren de pensamientos sin querer ya que vino con sus órdenes listas.

 

Parte 5

Esto causó algo de sorpresa, ya que Moroboshi entró por medio de la multitud en frente de él, mientras caminaba con un plato de comida en ambas manos.

– Koume dijo que la doctora estaba aquí. Así que también estas aquí, huh, Yagokoro.

– Es algo rudo de tu parte decir a una señorita ‘¡uwaa!’ en frente de su rostro.

– Debe ser que ya estas pagando las consecuencias por todos los pecados que cometiste normalmente, Srta. Paparazzi. Espero que no hayas sido una molestia para Kurogane, la doctora y para los demás.

– Por supuesto que no.

El puro fariseísmo de la declaración de Yagokoro dejó a Kiriko asombrada.

– Eh…

«Vaya, esta es la personas por la que no quiero ser llamado ‘estúpido’.»

Después de todo, ella misma ya no podía ser descrita como siendo simplemente ‘estúpida’.

– Mira quien habla en ser una molestia. Esto va en contra del sentido común traer a tu siguiente oponente a tu hogar antes del encuentro de mañana.

– No les obligué, ¿así que por qué no?

– Bueno, no lo sabría… das miedo, entonces por todo lo que sabes, ellos serían incapaces de rechazar aunque quisieran.

Moroboshi rio ante su alegación.

– No seas estúpida. Alguien que me tenga miedo no estaría aquí en el Festival de Artes de la Espada de las Siete Estrellas, ¿Eh, Kurogane?

– Bueno, no diría que fuimos obligados.

Escuchando la respuesta de Ikki, Moroboshi hizo una expresión de satisfacción, como si dijera, ‘¿lo ves?’ Pero su rostro se nubló rápidamente.

– Aun así, desearía poder sentarme y conversar… después de todo, muchas personas interesantes están presentes –Murmuró con pesar mientras ponía los platos sobre las dos mesas con una mano hábil–. Debe ser que me estoy quedando sin suerte ya que tengo que trabajar justo en un momento como este.

Inmediatamente lo que Ikki ordenó, un okonomiyaki butatama, fue colocado en frente de él. Una porción impresionante de comida, cerca del tamaño de una pizza pequeña.

– ¡Claro! 3 butatamas y dos mariscos de lujo. ¡Disculpen la demora!

– Wow. Como me lo esperaba, huele delicioso… y también el Katsuoboshi está prácticamente danzando encima.

Al haber nacido en el extranjero, Alice estaba emocionado al ver por primera vez el verdadero okonomiyaki. En cuanto a los demás, también fueron estimulados por la fragancia de la comida y el Katsuoboshi danzante para coger sus palillos.

Ikki por su parte aún estaba preocupado por los ‘motivos ocultos’ que Kiriko había mencionado anteriormente, pero la atmosfera parecía algo inapropiada para este tipo de conversación.

«Y tampoco es posible que le pregunte a Moroboshi-san en sí, si tiene tales intenciones.»

Bueno, decidiría que hacer después de comer.

De ese modo cambiando sus pensamientos, cogió sus propios palillos. Entonces, mientras miraba a su orden, notó que algo era diferente a la vez que comieron okonomiyaki en Tokio.

– Las mesas en este restaurante no tienen teppan, huh.

– Bueno, si lo hiciéramos eso la cuenta del gas seria extremadamente alta, y de todas formas el okonomiyaki estaría quemado a un lado. Quiero decir, crea una mejor atmósfera pero nosotros no lo hacemos aquí. Servimos la comida en su mejor punto y nos gustaría que nuestros clientes lo coman de esa forma.

Como era de esperarse de los que se enorgullecen a si mismo por ser ‘Lo más finos de Osaka’… en verdad habían pensado en todo. En ese caso, decidió comenzar a cortar su comida apropiadamente, en pequeñas piezas, no desperdiciaría el estado ideal en el que estaba su comida.

– Es verdad entonces, comamos.

Agradeciendo a Moroboshi, quien los estaba invitando, llevó la comida a su boca.

Apenas había pasado por su lengua cuando…

«¡¡¡¡Ooohh!!!!»

… sus ojos se abrieron, brillando con felicidad.

De hecho, era un banquete completamente diferente al que comieron en Tokio. Su sabor estaba en otro nivel. Y sorpresivamente, este aroma no venía principalmente de la salsa o del puerco, sino más bien de la base de pasta. También, la col en ese platillo también era esplendida, teniendo una dulzura fresca y un rico saborcillo.

– ¡Uwaa, es delicioso! ¿No lo crees, Shizuku?

– … Sí. Es completamente diferente a la comida de Tokio. Ahí solo puedes degustar el salado de la sal, pero esto es dulce. Se siente como si el salado de la salsa resaltara la dulzura de la base. Sin embargo, es demasiada comida para mí.

Parecía que Shizuku y Alice también, calificaron a la comida favorablemente. Especialmente Shizuku, era muy raro de ella ser tan elocuente. Tampoco era común que alabara una comida, al estar muy bien relacionada con las sutilezas de la comida gourmet.

Los otros dos también se deleitaron con sus okonomiyakis con placer.

Viendo esto, Moroboshi se veía verdaderamente satisfecho.

– Najaja. Esta bueno, ¿no? Es porque contiene un ingrediente secreto. ¿Lo descubriste Kurogane?

– Un ingrediente secreto, huh…

Al haberle hecho esa pregunta, Ikki se enfocó en las sensaciones de su lengua, pensando mientras masticaba.

El sabor principal del okonomiyaki venia del dulzor fuerte y fresco de la col y un dulzor suave en la base de la pasta. El único aspecto de este platillo era como la dulzura era sacada a relucir y enfatizada por la salsa salada.

Pero eso no era todo, aún estaba ese rico sabor, el cual dejaba un saborcillo dulce incluso después de masticar y tragar. Esto no podía ser por la dulzura de la col, no del tipo que bajaba por la garganta de uno de una manera refrescante.

Entonces, este ingrediente secreto probablemente está detrás de este rico sabor…

– … Mmm, ¿sería el queso?

Después de mucho saborear, encontró que la dulzura se parecía de alguna forma a la tarta de queso y respondió de esa forma.

– Wow, tienes un buen paladar –Moroboshi dijo eso impresionado–. Acertaste completamente. Nuestro okonomiyaki tiene el queso como ingrediente secreto.

Solo un poco por supuesto, ya que el sabor del queso no era lo principal en el platillo.

Pero, como Moroboshi lo había dicho, solo fue utilizado una pequeña cantidad de queso para multiplicar la exquisitez y el sabor de la comida.

– Tenía que ser eso, o así lo sentí.

– De alguna manera estaba preocupado cuando escuché que estabas llamando nuestra atención, pero con esto estoy completamente satisfecho. Venir contigo fue una gran idea.

Fue como Alice lo había dicho. Moroboshi no había estado engañándolos… la diferencia entre esto y la comida de Tokio era como la distancia que hay entre el cielo y la tierra.

Fue una grandiosa idea que viniera aquí, Ikki pensó. Y ya que pensó en esto, no pudo evitar preguntarle nuevamente a Moroboshi.

– Umm, Moroboshi-san, ¿realmente está bien que nos invites a una comida así de deliciosa?

– Está bien, está bien. Si les cobro después de haberlo traído aquí, mi mamá me mataría. Así que no se preocupen, solo tómenlo como la bienvenida a un rival de muy lejos.

– Pero aún me siento mal por ser invitado…

No tenía bases de comparación para decir que Los okonomiyaki de ‘Ichiban Boshi’ son los mejores de Osaka, pero sin duda estuvieron deliciosos.

Ikki estaba agradecido hacia el por haberse tomado el tiempo de salir, en el día antes del encuentro del Festival de Artes de la Espada de las Siete Estrellas y traerlos aquí. Entonces también por haber pagado por el banquete lo hacía sentir incluso más arrepentidos.

Una sonrisa apareció en el rostro de Moroboshi ante la consideración de Ikki.

– Bueno entonces, puedes pagarme durante el encuentro.

– ¿Durante el encuentro?

Escuchando la pregunta confusa de Ikki, Moroboshi asintió.

– Exactamente. Sabías que la buena comida es una buena motivación. Así que tómate el día para descansar y entonces veámonos en el encuentro de mañana en tu mejor condición, mejor… como nunca lo has estado. ¡Probar mi fuerza al derrotar un oponente en su mejor punto… eso es lo que vale la comida que te invité!

– ¡…!

En ese momento, Ikki se dio cuenta de lago. Si miraba detenidamente, podía ver algo oculto en los ojos de Moroboshi y debajo de esa sonrisa amistosa. Un espíritu luchador, casi llegando a un instinto asesino, lo suficiente para que los vellos de su brazo se levantaran.

«Es todo lo contrario.»

Justo cuando descubrió lo que Moroboshi estaba ocultando, entendió el verdadero significado detrás de las palabras de Kiriko.

De hecho, Moroboshi no estaba buscando una ganancia pequeña en la batalla al invitar a su oponente amablemente a cenar, más bien era lo opuesto. Dándole la bienvenida a su oponente en su mejor estado les permitiría revitalizarse a sí mismos, de esa forma lo podían enfrentar en su máxima condición. La victoria obtenida al vencer a su oponente en su peor forma o descuido no significaba nada ante sus ojos. Lo que deseaba era una vida y una batalla a muerte con un oponente en su mejor condición.

Rakudai_Volume_5_Pg_121Una victoria en la cual una batalla tenía significado, valor… esta era la caballerosidad del rey de Espadas de las Siete Estrellas.

– En una batalla en el escenario más alto, Ni yo ni mi oponente debería irse con algún remordimiento. Por eso, mañana, batallemos con la felicidad de nuestros corazones con todas nuestras fuerzas. ¿Qué te parece, ‘Peor’?

‘Con todas nuestras fuerzas’. Con esas palabras, el Rey de Espadas de las Siete Estrellas, quien estaba en la cima de los aprendices de caballero en Japón, estaba al tanto del caballero de rango F Ikki como oponente digno para ir con todo.

Ikki aceptó esto.

Al igual que Moroboshi, él también creía que no había nada mejor que tener un encuentro con su oponente y dar todo de sí.

Nada más que un Rango F que había surgido de la nada, había esperado ser reconocido.

Pero el que estaba en la cima estaba dispuesto en ir con todo contra él.

«Fue una idea grandiosa en venir aquí el día de hoy.»

Entendiendo las verdaderas intenciones de Moroboshi, Ikki se sintió muy emocionado.

El fuerte enemigo frente a él, lo reconocía como rival, como alguien que le exigía toda su fuerza para tener una batalla contra él.

Como caballero, como luchador, no había ningún honor más grande.

Por eso, no había razón para rechazar sus ‘motivos ocultos’.

– Si es así, entonces estaría complacido en ser invitado a una comida. Te devolveré ese favor completamente el día de mañana.

– ¡Lo esperaré con ansias!

 

Parte 6

Ikki y los demás pasaron una hora más en ‘Ichiban Boshi’ antes de irse.

Moroboshi les había dicho que esperen hasta que esté libre, pero nunca pareció desocuparse ya que los clientes nunca cesaban sino que seguían incrementando en número. Su presencia continua retrasaría el número de clientes… de ese modo, lamentablemente tenían que irse.

– Fuu. No he comido tanto por un largo tiempo, mi estómago está muy lleno.

– Si, es un poco incómodo.

– Onii-sama y Alice incluso comieron dos piezas. Eso es demasiado, ustedes dos no son Stella-san.

– Bueno, estoy seguro que Stella no hubiera solo comido dos piezas…

Si Stella hubiera escuchado eso, una pelea habría empezado.

A pesar de que Stella solo había estado entrenando con la ‘Princesa Yaksha’ por solo una semana, Ikki recordó unas pocas discusiones sobre ese tema lo cual le entristecía.

Si estuviera aquí, de seguro hubiera estado más animado.

Al haber pasado todo el tiempo, juntos en la escuela y al estar separado de ella, hacía que la extrañara aún más.

«Una vez que el Festival termine, vendremos al hogar de Moroboshi-san nuevamente»

Decidió eso.

Esta vez, traerían a Stella. Ciertamente lo disfrutaría.

Entonces se prometió a si mismo eso, aun cuando la soledad pasó él, como un viento frio.

Entonces volteó a ver a Kiriko, quien estaba caminando junto a él.

– De todas maneras, Yakushi-san –Preguntó, preocupado.

– ¿Qué sucede?

– ¿Realmente estuvo bien venir con nosotros sin hacerle la revisión a Moroboshi?

Esto le estaba molestado ya por un rato. Aunque su principal objetivo era hacerle una revisión a Moroboshi, ella solo terminó de comer y entonces se marchó junto con Ikki y los demás. ¿Quizás lo había olvidado?

Kiriko por su parte no se sentía perturbada.

– Ara, pero ya hice la revisión –Contestó directamente.

– ¿Eh? ¿En qué momento?

– Fufu. Para un usuario elemental de agua de mi nivel. Es posible entender el flujo sanguíneo y linfático de una persona incluso a través de su ropa. Si quisiera, pudiera leer el ánimo de la persona a través de esos flujos e incluso influenciarlos para tomar el control del cuerpo de alguien más.

– ¡Es increíble…!

Ikki pensó eso en voz alta.

– ¿Entonces así fue cómo pudiste sellar los movimientos de Tatara-san el día de ayer?

– Sí. Originalmente esto debió ser una ayuda para la rehabilitación, pero esta técnica también es para castigar a idiotas… y de todas formas.

– ¿De todas formas?

– Controlar a las personas a su antojo se siente realmente increíble.

Tenía una sonrisa radiante, pero sus palabras estaban llenas de horror.

En ese momento Ikki prometió en su corazón nunca ser amenazado por ella.

– Entonces, ¿Cuáles fueron los resultados de la revisión?

Después de todo, era el oponente de Moroboshi. Por eso su preocupación era normal.

– No te preocupes, esta estúpidamente bien –Kiriko contestó con orgullo–. Bueno, como se esperaría de alguien que fue atendido por mí.

– ¿En otras palabras, ‘nunca ha estado mejor’?

– Si… vas a tener problemas en el primer round.

Sonó como si le tuviera lastima, pero Ikki no consideraba que su situación sea para tener lástima. Si por algo estaba ansioso, era que si Moroboshi no estaba en su mejor estado, no tendría sentido en ‘devolver el favor’.

Mientras hablaban, una vez más salieron de la zona comercial, llegando a la estación del tren.

– Bueno, parece que es aquí en donde me quedo, después de todo no me hospedo en el hotel.

– ¿Necesitas que te acompañemos?

Alice sonó preocupado ya que Yagokoro estaba yéndose a casa sola, pero ella lo negó.

– Está bien. No es tan tarde. También soy un aprendiz a caballero, ¿sabes?

Con eso, salieron de su círculo, antes de detenerse y voltear.

– Oh, es verdad. Tengo algo que preguntarte, ‘Peor’.

– Te ves extrañamente seria –Ikki contestó–. ¿Qué pasa?

Yagokoro hizo un rostro entre reconocimiento irónico y vergüenza.

– Bueno, sabes –Comenzó–. Escribo cualquier primicia siempre y cuando sea interesante, pero este rumor es muy loco, así que pensé ‘Tengo que obtenerlo de primera mano’.

Incluso para que Yagokoro diga que este rumor es ‘demasiado loco’, seguramente deber ser aterrador.

Sintiendo un sudor frio, Ikki le preguntó casi tímidamente.

– ¿Qué tipo de rumores?

– Aaah, Mmm… dicen que tu derrotaste a ‘Alas Gemelas’ en un combate, ¿es eso verdad?

– ¡¡¡…!!!

Los ojos de Ikki dieron su mejor impresión de huevo frito.

Se refería a su batalla con la espadachín más fuerte del mundo, ‘Alas Gemelas’ Edelweiss, con la que habían luchado no hace mucho en las instalaciones de la escuela vacías.

No había ningún espectador y así ninguna noticia fue transmitida.

Como tal, no había imaginado que otras personas supieran de esto.

Viendo su expresión, Yagokoro lo presionó.

– ¡Eh! ¿Qué pasa con esa reacción? ¿Entonces es verdad? ¿En serio ganaste?

– ¡No, espera, espera-espera-espera! ¡Por favor, tranquilízate! Sí, es verdad que crucé espadas con Edelweiss, pero…

– ¡E-Entonces lo hiciste!

– ¡Es por eso que te dije que te tranquilizaras!

Agarrando a Yagokoro por sus hombros, de alguna manera se las arregló para tranquilizarla de su estado casi depredador, antes de proceder a desmentir ese rumor.

– No voy a negar que de hecho pelee con ella… el rumor es correcto, pero solo hasta ese punto. No gané. Perdí la conciencia durante la batalla y lo siguiente que recuerdo fue que estaba recostado en la cama de un hospital. En otras palabras, solo estoy vivo porque se contuvo.

No podía soportar pensar que pasaría si este malentendido se sale de control.

– Y-Ya veo, como se esperaba, era falso, huh… Yagokoro también parecía aceptar rápidamente que el rumor simplemente era eso–. Sí, probablemente sucedió eso. Pero, que hayas peleado contra ella y sobrevivido son grandes noticias, ¿no? Sé que ya tienes que irte, y lo siento, pero ¿podrías darme más detalles sobre la batalla?

Su rostro sonreía de alegría positivamente al descubrir esta inesperada ‘gran primicia’.

– Discúlpame –Ikki contestó con una voz arrepentida–. Pero no puedo hacer eso.

– ¿Po-Por qué? No voy a burlarme de ti por perder, ¿sabes?

– No, no me estoy negando por esa razón. Es simplemente, porque no lo recuerdo.

– ¿No lo… recuerdas?

– Sí… recuerdo ser golpeado muy gravemente y en algún punto perdí la conciencia… los últimos momentos fueron especialmente confusos.

Esta era la verdad; todo lo que recordaba era su último intento ‘Dokuga no Tachi’ ser repelido con facilidad, e Intetsu rompiéndose en pedazos. Después de eso, no tenía ningún recuerdo en cómo se protegió de ‘Alas Gemelas’.

De ese modo no podía recordar… el momento en que su espada había golpeado al espadachín más fuerte del mundo.

Aunque lo había escuchado de Kurono después que ella los rescató, todo se sentía muy surrealista, como si le hubiera pasado a alguien más.

– Entonces, bueno, ya ves, todo lo que puedo decirte es que ‘perdí’.

– Así que eso paso…

Kurogane Ikki no era alguien que mentía, Yagokoro sabía esto por el poco tiempo que se conocían. De ese modo, se encogió de hombros, era decepcionante, pero no insistiría más el tema.

– Como lo temía, aunque, sola esta información no servirá para escribir una primicia jugosa… ¿te importaría si lo completo con algunos… detalles?

– No.

– ¡Apura, vas a perder magníficamente!

– No.

– Uuu. Eres un tacaño.

Con esto vino su mejor mirada, pero Ikki se rehusó a dar algún fundamento.

Si dejaba que dramatice la historia como ella quisiera, quien sabría que se seria de esta.

De pronto, Yagokoro se echó para atrás primero ante la firme postura de su rostro.

– Bueno, no hay nada que hacer, entonces. Tendré que darme por vencida en escribir este artículo.

– Te agradecería si hicieras eso.

–… Pero para ser honesta, mi respeto hacia ti aumentó después de escuchar esto, ‘Peor’. Ahora espero con ansias ver el encuentro entre tú y Moroboshi. Entonces, eso es todo, ¿eh? ¡Adiós!

Enviando a Ikki su apoyo incondicional, Yagokoro se dirigió sola hacia la parada del bus.

Shizuku habló primero después de verla irse.

–Regresemos juntos, ¿de acuerdo? Después de todo nos quedamos en el mismo hotel.

–Yo paso –Ikki contestó, negando esa sugerencia–. Caminaré en vez de tomar el tren.

–¿Por qué vas a hacer eso? Es una larga distancia, sabes.

–Es que, bueno. Supongo que dos piezas fueron mucho para mí. Me gustaría hacer un poco de ejercicio para ayudar a mi digestión.

Y encima de eso…

–Supongo que el espíritu luchador de Moroboshi también me afectó. Parece que no puedo quedarme sentado, así que supongo que caminaré.

También estaba esa razón. En cualquier caso, Shizuku entendió que mientras el hotel estaba a diez minutos de distancia tomando el tren, esa distancia no era nada que su hermano no pudiera manejar y así aceptó con solo un pequeño aviso.

–Entonces es así. Lo entiendo… pero el encuentro de mañana es importante, así que ten cuidado en no exigirte demasiado.

–Por supuesto, me mantendré bajo control.

–¿Quieres que vaya contigo, Ikki?

–… Nah, está bien, Alice, puedes acompañar a Shizuku.

–Ah, entonces está bien, lo entiendo.

–Entonces, te veré en el encuentro de mañana –Ikki dijo, antes de irse por los callejones en una dirección diferente a la que tomó Yagokoro.

–Onii-sama está muy feliz –Shizuku no pudo evitar notarlo, mientras dijo eso con una voz satisfecha.

–Si, parece que fue muy influenciado por el espíritu luchador del Rey de Espadas de las Siete Estrellas. Era de esperarse, supongo, viéndole como ‘luchar contra él en óptimas condiciones’ era de hecho su ‘motivo oculto’.

–Onii-sama fue también inusualmente provocativo en su respuesta.

–Probablemente no pudo obtener su emoción. Como Rango F, ha sido ridiculizado, ignorado y aún sigue creyendo en su propio potencial. Al tener la oportunidad en medirse contra del Rey de Espadas de las Siete Estrellas era suficiente motivación para un maniaco por las batallas como él. Y ahora también sabe que su oponente desea esa batalla. Debe estar tan feliz y orgulloso que apenas puede quedarse sentado… en realidad eso es muy lindo.

No había duda que Ikki ansiaba encontrarse con Moroboshi en la batalla de mañana cuando ambos estén en perfecto estado en cuerpo y mente.

Para Shizuku y Alice, esto era lo que podían ver en la brillante expresión de Ikki.

–Pero, esto no será suficiente para ganar –Kiriko dijo eso repentinamente, causando que se queden un poco boquiabiertos.

–¿Eh?

–No será suficiente para que gane… ¿te refieres a Onii-sama?

–Sí, eso es lo que quiero decir.

–¿Por-Por qué dices eso?

Shizuku parecía estar mortificada que el ‘Caballero de blanco’ dijera que su hermano perdería.

–Diría que es un problema de mentalidad –Kiriko contestó, entrecerrando sus ojos–. Creo que Kurogane es un caballero esplendido. Al ser un caballero de Rango F, tenía como objetivo y logró entrar al Festival de Artes de la Espada de las Siete Estrellas, no mostró ninguna señal de miedo, sino que lo enfrentó directamente… que tiene una ambición la cual es muy fácil ver… pero creo que lo está tomando a la ligera.

–A la ligera… ¿Dices?

Shizuku miró a Kiriko como si le lanzara puñales, tomándolo como un insulto hacia su hermano.

Alice se movió para calmarla, incluso mientras hablaba lo que pensaban.

–Dices que Ikki lo está tomando a la ligera. Entonces que tan diferente es Moroboshi, ¿si comparten los mismos sentimientos en este asunto?

Si tenían diferentes sentimientos en el asunto, por qué Moroboshi diría algo como “¿Quiero lechar contra ti cuando estés en tus mejores condiciones?”

Pero Kiriko negó con su cabeza ligeramente ante sus palabras.

–… Eso no es verdad. Creo que no comprendiste al hombre llamado Moroboshi Yuudai muy bien. Detrás de lo que dije sus ‘motivos ocultos’, es algo muy diferente a la ‘ambición’ de Kurogane. Sentimientos poco entusiastas son aquellos que nunca le habrían permitido superar esas heridas. Lo que lo apoya es algo completamente distinto. Es algo incluso más único que el simple deseo de luchar contra aquellos que están encima de ti, o anhelar una hermosa victoria. Es un gravísimo ‘sentido del deber’. Si Kurogane solo se aferra a esas ideas autocomplacientes como ‘querer luchar una pelea de la cual pudiera estar orgulloso, o ‘aspirar a mayores alturas’… no podrá derrotar a Moroboshi, de eso estoy segura.

 

Parte 7

Ikki no tomó el camino para regresar al hotel después de separarse de Shizuku y los demás.

En cambio, se dirigió a un parqueadero lejos de las calles congestionadas, lejos del bullicio de la calle. Nada de eso se podía escuchar aquí, solo se podía escuchar a los insectos.

–¿Ahora ya vas a salir? Nadie nos escuchara aquí incluso si causamos un alboroto.

Al que se dirigía era de donde surgía el instinto asesino que había estado en frente de ‘Ichiban Boshi’. Esa misma mirada la había estado siguiendo desde temprano.

Esta era la verdadera razón por la cual escogió regresar al hotel solo… para hablar con el propietario de esa mirada. Incluso con el Rey de Espadas de las Siete Estrellas entre ellos, esta persona había inquebrantablemente fijado su sed de sangre solo hacia Ikki, sin que nadie lo notara. Con esto por si solo decía mucho sobre la habilidad del acechador.

Después de un momento, sus estimaciones fueron confirmadas, mientras una figura emergía de las sombras y se puso delante de él.

Ikki respiró agitadamente.

–Pensar que se trataría de ti…

El novato usando ropa de estilo Japonesa se agitó en el viento de la noche. Sus ojos con parpados brillantes brillaron como espadas descubiertas. Aun, Él e Ikki tenían una perfecta similitud entre ellos, Si no fuera por la cicatriz… en forma de cruz que marcaba su rostro.

Rakudai_Volume_5_Pg_135–… Ouma-niisan.

De hecho, se trataba de nada menos que el hermano de Ikki y el único caballero Rango A entre los aprendices a caballero de Japón.

Kurogane Ouma, el ‘Emperador del Viento’.

–…

AL haberse mostrado a sí mismo, Ouma no dijo una sola palabra lanzo una mirada penetrante hacia la dirección de Ikki.

Era difícilmente una mirada amigable, sino más bien una mirada llena de instinto asesino o quizás rivalidad. Sea lo que fuese, si simple mirada era suficiente para ejercer una presión enorme. Los dos tenía casi la misma estatura. Aun cara a cara, Ouma parecía aparentar dos o incluso tres veces más que su estatura… tal era la esencia de su simple presencia.

Armándose de valor, Ikki se las arregló para no ser consumido por la presión que la mirada de su hermano expulsaba.

–Entonces, ¿Qué necesitas? A juzgar por aquella vez en la Academia Hagun, supongo que no estás aquí por algún lazo de hermandad, ¿no?

Al tratar con Ouma, era mejor empezar preguntando por sus planes, porque él no era alguien para hacer algo así, mucho menos aparecer en frente de él… sin nadie.

–Por supuesto –Ouma habló, rompiendo su silencio–. Vine aquí para encontrarme contigo, solo para decir con un solo propósito que tengo algo que debo decir.

–Algo que ‘debes decir’.

Ouma asintió ligeramente, entonces con una voz que hizo eco no solo en sus oídos, sino en sus agallas…

–Retírate de una vez por todas del Festival de Artes de la Espada de las Siete Estrellas, Ikki.

Su tono de voz y sus palabras no admitirían ningún desacuerdo.

–¡¿…?!

Ikki respiró difícilmente ante la repentina orden.

¿Por qué tendría que retirarse del Festival de Artes de las Espada de las Siete Estrellas?

–¿Puedo escuchar tus razones?

–¿No entendiste lo que te dije? Que despreocupado.

Las cejas de Ouma se fruncieron, su enfado ante las palabras sencillas de su hermano.

–Tu existencia –Razonó, la aspereza en su expresión nunca se desvaneció–. Es un obstáculo para la ‘Princesa Carmesí’.

–¿… Qué?

Al haber escuchado el pensamiento de su hermano, era el turno de Ikki para fruncir el ceño.

–¿Desde cuándo he sido un obstáculo para Stella? Me gustaría que no me reprocharas sin ningún fundamento.

–Es la verdad. Gracias a tus engaños, gusano. La ‘Princesa carmesí’ ha estado desperdiciando su tiempo estúpidamente en estos meses compitiendo a tu nivel después de ser superada por ti.

–¿Decepción?

–Las técnicas, tácticas, todos los medios que utilizaste para capturar a tu oponente indefenso, esos pequeños trucos con los que has estado engañando y formando tu camino hacia la victoria… esa es tu decepción. ‘Fuerza’ no es algo que encuentras de esa vulgaridad y ella nunca podrá volverse fuerte o algo así al seguir la espalda de ese hombre vulgar. Para decirte la verdad, ella me decepcionó durante nuestra batalla cuando atacamos a la Academia Hagun. Alguien del mismo calibre que yo no debería haber llegado a eso.

Todo esto, fingiendo la apariencia de poseer ‘fuerza’ y por lo tanto engañando a Stella… Le hacía responsable de esto a Ikki.

Al decidirlo, Ouma se puso en contra de él.

–Por eso desaparece, tonto. La ‘Princesa Carmesí’ es demasiado buena para alguien como tú.

–Ya veo, así que es por eso.

Ikki suspiró ligeramente ante las palabras de Ouma.

Al haber escuchado hasta ahí, podía entender porque su hermano decía que estaba bloqueando el progreso de Stella.

Para decirlo de manera simple, Ouma lo estaba juzgando basándose en su propio sistema de evaluación.

Para el, ‘fuerza’ no era la ‘técnica que uno usa para ganar’, sino el ‘poder que uno posee’. Que la persona con más poder ganaría era dado por hecho… las técnicas capaces de quebrantar esta ley no eran más que fraude.

«En serio, que palabras tan duras.»

Realmente eran muy duras. Después de todo, los ideales de Ouma no eran nada más que un rechazo completo de su existencia como un caballero de Rango F teniendo como objetivo la cima.

Era muy parecido a él como un purista de ‘fuerza’ para decirlo de esta forma, pero Ikki no iba aceptar de ningún modo este ideal.

–Finalmente entiendo porque piensas que me convertí en un obstáculo para el progreso de Stella, Nii-san. Sin embargo, no tengo ninguna razón para estar de acuerdo con tus valores. Incluso si es como lo dices, que tus valores son la verdad, que soy un farsante… Stella me ama y ella desea tener una batalla más contra mí. Para mí, eso es todo. Todo. Tus palabras no afectan nuestra promesa, Ouma-niisan. No me conmueven.

Rechazó la petición de Ouma bruscamente.

Su hermano en respuesta no se veía muy decepcionado y de hecho parecía que había anticipado esta negativa para someterse.

–Eres un tonto. No me malentiendas. No estoy preguntando… Te estoy ordenando. Si no vas a escuchar, entonces simplemente usaré la fuerza para oprimirte. Eso es todo lo que hay que hacer.

Con un simple movimiento lento… como si encontrar a la tarea muy cansada, materializó su propio dispositivo, la nodachi Ryuuzume, más grande que la nihontou promedio por una pizca.

El aire alrededor de ellos parecía congelarse por la tensión, mientras los pájaros aterrados salían de los arboles por encima.

Lo sabían, sabían que en el momento en que esta espada fuera desenvainada, todo dentro del parque estaría en las manos de Ouma.

Ikki, también sabía esto.

Pero a pesar de eso no dudo en lo más mínimo.

Una sonrisa sin temor se formó en sus labios.

–Bueno, esto está bien… no odio que esto sea la forma más fácil para entendernos.

Mientras decía esto, materializó a su propio dispositivo, Intetsu.

Ya estaba decidido. Desde el momento en que Ouma apareció, sabía que era imposible que esta conversación terminara pacíficamente.

Esas palabras entonces habían estado fuera de lugar.

Había dicho que el tiempo que él y Stella habían pasado juntos hasta ahora ha sido inútil.

Para Ikki, conocerla, los días que pasaron juntos… estas cosas eran preciadas.

No podía simplemente sonreír e ignorar esas palabras.

Por el bien de Stella, quien lo amaba, no descansaría hasta que haga pagar a Ouma por lo que había dicho.

–¡Ya sea, que simplemente sea un obstáculo para Stella o no, ven y confírmalo con tu espada!

–¡No te atrevas a gritarme con mis propias palabras, callejero andrajoso!

Así fue como la batalla extra del torneo entre los hermanos Kurogane comenzó.

 

Parte 8

Dentro de la ciudad, la batalla entre los dos… el ‘Emperador del Viento’ y el ‘Peor’, repentinamente dio comienzo.

Fue Ouma quien hizo el primer movimiento.

Elevó su mano, Ryuuzume brillando con un fuego pálido y siniestro en la oscuridad…

–¡Sha!

… y se extendió horizontalmente ante un Ikki concluyente y rápido.

Diez metros los separaba. Era una distancia que el alcance de ninguna espada podía cruzar, o cruzaría. Aun así…

–¡Tch!

El cuerpo de Ikki, ya estando cerca del piso en su posición, ahora se estaba inclinando más abajo mientras se lanzaba al suelo en pánico. No muy pronto… un vendaval frio paso por encima de él, cortando las ramas de los arboles detrás de él.

Una espada de acero no podía cruzar esa distancia.

Pero una espada de viento era otra cosa.

Esta era el Arte Noble ‘Shinkuuha’, una técnica ofensiva popular entre los usuarios del viento que rasgaba a través del aire, creando un pequeño espacio de vacío.

Naturalmente, Ouma era capaz de usar esto.

–¡Haa!

Ouma una vez más atacó con Ryuuzume, enviando otra espada vacía a toda velocidad contra Ikki.

Un corte capaz de cortar el aire. Mientras le faltaba la simple fuerza ofensiva de las habilidades a distancia de un usuario de fuego… refiriéndose a la técnica de largo alcance de Stella Vermillion ‘Colmillo de dragón’, su velocidad supersónica y la dificultad de evadir un ataque realizado con una habilidad mortal en su propio derecho.

Pero una técnica así de vulgar no sería capaz de reprimir al ‘Peor’.

Ikki siguió avanzando sin perder una pizca de velocidad, pasando por los espacios entre las espadas vacías, evadiéndolas a todas por un pelo.

Por sus movimientos era obvio que había visto a través del supuestamente invencible ‘Shinkuuha’. ¿Pero cómo?

El truco estaba en lo que Ikki había puesto su atención.

Sus ojos no estaban en las espadas invisibles, sino en Ryuuzume la cual Ouma estaba blandiendo.

Aunque presumía de velocidad supersónica. ‘Shinkuuha’ solo podía ir en línea recta por la trayectoria hecha por el dispositivo del usuario. Por eso, seguir y evadir era simple si uno observaba los ángulos de ataque de Ryuuzume.

Era como evadir balas, donde uno podía fácilmente esquivarlas al leer el tiempo de los movimientos del cerrojo y la posición de la boca del arma.

Para alguien con los reflejos de Ikki y su visión dinámica, simplemente no podían golpearlo.

–Hmph…

Abriéndose paso por el camino de cortes vacíos, Ikki se estaba acercando.

Como si determinara que para tirar a Ikki se necesitaba algo más que un simple ‘Shinkuuha’, Ouma también se arrebató y se balanceó contra el cuello de Ikki… no con una espada de viento, sino con una espada de hierro.

–¡¡Kaaa!!

–¡Tch…!

«¡Es rápido!»

A pesar de blandir un arma afilada cuyo peso era igual a la de una lanza, el filo y la velocidad del corte de Ouma con su nodachi por mucho sobrepasaba a la de Ikki.

No era la diferencia en habilidad… de hecho, ambas partes estaban iguales en ese asunto.

La diferencia estaba en la capacidad de Ouma.

Manipulando el viento, había dejado la resistencia del aire nula e inválida, dando a su espada blanca la ventaja en velocidad sobre la espada negra de Ikki.

Sin ‘Ittou Shura’, no había ningún contraataque contra esa velocidad.

Al haber determinado en ese momento, Ikki tomó una posición defensiva…

Jyari…

–¿¡…!?

… y entonces sintió una frio que congelo la sangre de sus venas mientras ese sonido llegaba a sus oídos.

–¡Oooooooh!

Abandonando la defensa, se lanzó hacia atrás para evitar el ataque de Ouma.

La espada golpeo el suelo arenoso del parque…

… y no se detuvo ahí, formando un abismo sin fondo abajo en la tierra, dejando una herida similar a una fisura, profundamente en el suelo de color ocre.

–¡…!

Ikki comenzó a sudar frío ante la escena.

También Stella podía hacer temblar el piso con sus golpes, pero los de Ouma eran más impactantes que los de ella. Después de todo, el ‘temblor’ era un fenómeno causado por la dispersión de la energía, una señal de un excesivo desperdicio e imperfección en el control mágico del usuario.

Un verdadero ataque de energía concentrada no crearía ninguna perturbación. Donde golpeaba, silenciosamente también arrasaba con todo completamente. Un ataque como el de Ouma, había cortado la tierra como un cuchillo que corta la mantequilla caliente.

¿Cuánta energía había reunido, cuanta fuerza y masa simuló para hacer algo así?

¿Cuántos cientos de kilogramos? ¿Cuántos miles?

Lo sabía, pero una cosa que hizo. El ataque de su hermano… se parecía mucho al de Stella, era un golpe brutal y no era uno que pudiera recibir de frente.

Pero…

«Esta fuerza ofensiva extraordinaria, solo puede ser creada por ‘ese cuerpo’»

–Has cambiado mucho desde la última vez que nos vimos hace unos años, Ouma-niisan. No, debería decir que cambiaste mucho. ¿Cuál es el secreto detrás de ese cuerpo?”

–Ooh –Ouma dijo eso, forzando una sonrisa depredadora–. Pensar que notarías mi ‘anomalía’ en nuestro primer cruce de espadas. Aunque es una farsa, tu herida por las ‘Alas Gemelas’ evidentemente no es solo para impresionar…

–… Sin embargo, no hay nada que puedas hacer con ese conocimiento. Esta ‘anomalía’ es solo fuerza pura a diferencia de tus fracasos.

–…

De hecho, ese corte era muy difícil de contrarrestar.

De ninguna manera era un extraño para que no pueda defenderse de esos ataques. Una vez se las había arreglado contra un golpe de Stella similarmente de estremecedor al negar su fuerza física como de demonio con una defensa frágil.

Pero eso solo fue posible por la falta de experiencia de Stella.

‘Una espada violentamente se balanceó sin cortar la hoja que cae’

Ese era el principio detrás de esto; desviar una fuerza salvaje no era más que un simple asunto.

El trabajo de espada de Ouma era diferente.

Su camino traicionaba a la más mínima vacilación o desviación, seguramente incluso cortaría a una hoja que cae en dos claramente.

«De esta forma, incluso usando ‘Ten’i Muhou’ sería bastante peligroso.»

¿Cómo lidiaría con la espada de este demonio? Usando ‘Ittou Shura’ le permitiría cerrar la diferencia de velocidad, pero con el límite de solo un minuto aún era muy pronto para usarlo. Primero necesitaba forzar a Ouma para que muestre más su destreza.

En ese caso, ¿de hecho, que tenía que hacer?

Mientras recurría a sus experiencias pasadas para llegar a una solución…

–Veo que estás pensando en cosas inútiles.

–¡…!

La burla de Ouma interrumpió su tren de pensamientos.

–Lo he dicho antes –gritó en la noche desde una distancia algo lejana–. No hay nada que puedas hacer

Entonces, hizo su movimiento.

¿Era ‘Shinkuuha’? No.

No logró cortar, sino que en cambio alzó su espada en lo alto, como si quisiera atravesar la luna.

–También, no intento desperdiciar mucho tiempo con alguien de tu nivel. Pongamos un tiempo límite a esto… toda esta huida es deprimente.

Entonces comenzó su encantamiento.

–Ata y encierra… ‘Muhou Kekkai’.

El fuego pálido esmeralda cubrió a Ryuuzume, estallando en una llama vibrante y en un instante un violento vendaval se extendió por todo el campo de batalla.

–¡…..!

Las arenas se levantaron y se agitaron, cegando a los ojos mientras los vientos fuertes los metió en una corriente de aire ascendente.

Ikki se agarró del piso con sus ambas manos, apenas arreglándose para no ser arrojado al aire también.

«¡Kuh! ¡Está obstruyendo mi visión…!»

La tormenta de arena y el tornado como uno solo lo privó de visibilidad y movimiento.

No pudo evitar reconocer que este movimiento era efectivo, pero rápidamente se dio cuenta dolorosamente que incluso esa línea de pensamiento era ingenua.

Un hombre que busca ‘fuerza’ tan simplemente como Ouma lo hizo, nunca usaría una técnica que simplemente servía para reducir la capacidad de lucha de su oponente.

Mukou Kekkai’ tenía una habilidad más aterradora y directa, y eso era…

–¡¡¡Esto…!!!

«¡No, puedo… respirar!»

… la expulsión forzosa del oxigeno

La corriente de aire ascendente que Ouma había creado estaba cubriendo el campo de batalla de esto, llevándolo hasta lo alto en el cielo.

Negando a Ikki el lujo del tiempo.

–Tienes diez minutos. Cerca de uno; si luchas eso es todo lo que tienes de tiempo. No tengo paciencia contigo para estar conservando esa fuerza miserable tuya. Ven a mí con todo lo que tienes.

–…

Ikki, escuchando el tono dominante de Ouma, se armó de valor.

De hecho, no tenía tiempo para conservar su fuerza, exactamente como su hermano lo había dicho.

Además…

«Este no es un oponente con el que me pueda contener.»

No sabía lo que le paso a su hermano durante el tiempo que su paradero era desconocido, pero estaba claro que era muchas veces más fuerte como Ikki lo recordaba. Esto lo agrava en su deficiente poder preexistente lo que significa que Ouma no era un oponente con el cual podía esperar ocultar un haz.

Reconociendo esto, Ikki renunció en su intento der ver a través de la fuerza de Ouma y despertó todo el flujo mágico en todo su cuerpo.

Ittou Shura

Una ráfaga de fuego azul envolvió todo su cuerpo mientras el ki de su espada broto, como un vendaval que era lo suficiente afilado para cortar carne. Los árboles en el parque nuevamente temblaron, sus hojas cayendo como gotas de lluvia. Al haber experimentado varias batallas, el ki de su espada llegó a poseer una fuerte presión física.

Además Ouma no estaba en lo más mínimo tembloroso por ese nivel de presión.

Más que estar por lo menos intimidado por el Ittou Shura del ki de la espada, parecía estar molesto… como si mostrara algo aburrido.

–Una liberación altamente concentrada del poder de uno durante un corto periodo de tiempo el cual es usado para derrotar a tu oponente cuyas reservas totales no puedes igualar si no es con una fuerza explosiva… esta es la máxima decepción. Solo mirarlo hace que se me erice la piel…

–… Vamos. Permíteme mandar a volar a este ‘obstáculo’.

Con movimientos casi relajados, se puso en posición de batalla.

Estoico y sin hacer ningún movimiento, evocaba la imagen de una imponente montaña. Arraigada en la tierra, una presencia absoluta.

Ikki casi estaba abrumado por esta sensación.

Pero ya había jugado su carta triunfo.

Solo le quedaba un minuto, nada más.

Incluso desperdiciar un minuto era fatal contra su enemigo. Por eso…

–¡¡Haaaaa!!

El caballero de negro inició el ataque decisivo, su postura bajo al piso como una sombra.

–¡¡¡Shaaaaa!!!

En respuesta, el “Emperador del Viento’ también hizo su movimiento, arrasando como un huracán hacia la cabeza de esa sombra.

¡Pero cuando estaba cubierto en Ittou Shura, Ikki era más rápido que cualquier viento!

«¡Puedo hacer esto!»

Intentaba acabar con esto con el primer ataque usando la diferencia decisiva en velocidad. Desviando el golpe de Ouma, evadirlo y golpear su cuerpo en un destello.

No tengas miedo, se dijo a sí mismo, sus ojos fijos en la espada blanca viniéndose encima sobre su cabeza.

Ouma podía partir la tierra con este golpe.

Si permitía que el temor paralizara su deflexión, seria decapitado con un solo ataque.

«¡Concéntrate!»

Busco concentrarse a lo máximo para evitar la guillotina de este verdugo. La precisión para desviar esta espada que desciende.

Podía hacerlo, Tenía que ser capaz de hacerlo.

Con todo lo que se ha perfeccionado a si mismo hasta ahora, seguramente podía hacerlo. Entonces, sin temor…

«¡¡¡¡¡Vamos!!!!!»

Animándose a sí mismo de este modo, Ikki se concentró todo lo que pudo y se lanzó contra la espada que se aproximaba.

En ese instante…

… Repentinamente, todo demasiado repentino.

«¿… Eh?»

… se detuvo.

 

Parte 9

¿¡Que…..es esto!?

Los ojos de Ikki se abrieron por la sorpresa ante la repentina anomalía en su cuerpo que ocurrió mientras él y Ouma estaban a punto de cruzar espadas.

Este sucedió en el preciso momento cuando había concentrado toda su energía en sí. En el momento cuando debía desviar el ataque de Ouma y entonces lograr entrar en su guardia.

Pero en el momento decisivo… era como si la conexión entre su mente y su cuerpo fuese repentina dañada. Estaba consciente.

Pero su cuerpo no se movía.

«¿Qué… está pasando?»

No tenía tiempo para estar sorprendido, sin embargo.

Era el único que se había detenido.

La espada de Ouma en un instante estaba sobre él.

«¡Rayos!»

Apenas se la arregló para ponerse en guardia antes de que este golpe haga contacto con su cuello.

Pero había recibido directamente la fuerza física de Ouma la cual podía dividir a la tierra.

– ¡¡¡Gaaah!!!!

Ikki fue lanzado varias decenas de metros como si hubiera sido golpeado por un camión pesado, chocando contra un muro de piedra.

– ¡Gah-hak!

Una gota de niebla sangrienta salió de su boca… el impacto había llegado a sus órganos internos, dañándolos. Los huesos de sus brazos estaban rotos hasta los codos por recibir ese corte directamente.

Pero, en ese momento, ambas cosas eran irrelevantes para Ikki.

«¿Qué fue lo que ocurrió, hace un momento…?»

En el momento del choque decisivo, se había congelado misteriosamente.

¿Por qué se había detenido?

Desde que había sostenido una espada, esto nunca había pasado.

Pero aun cuando Ikki estaba distraído por este incidente misterioso dentro de su cuerpo…

– Hmph –Ouma dijo, su voz llena de impaciencia–. ¿De qué te sorprendes? ¿En serio pensaste que podías continuar después de pelear con la espadachín más fuerte del mundo? Incluso si tu cuerpo está bien, ella dejó una marca en tu espíritu.

– ¿¡… Eh!?

– Pensar que incluso tú no podrías aceptar su ‘regalo’, y aun te atreves a gritarme… No conoces tu lugar.

A pesar de que Ouma lo injuriaba de esa manera, lentamente tomó una posición defensiva.

Alzó su mano y puso su espada paralela al piso.

En un instante, ‘Ryuuzume’ estalló en un halo de luz incomparable mientras su filo estaba cubierto en viento. El resultado fue uno de una escala extraordinaria mientras los vientos giratorios devoraban la atmosfera alrededor de ellos, amenazando en succionar todos los objetos a su alcance.

Una capa tras otra de un vendaval cortante se unió, formando esta espada de aire.

Una espada de torbellino, capaz de cortar todo a su paso.

Si, esta era el Noble Arte que habían sentido la ‘Princesa Carmesí’ y ‘Raikiri’.

– Para un estafador como tú, ‘Kusanagi’ es mucho para ti. Sin embargo, seria desagradable fallar al no matarte por no cumplir la tarea. Por eso, recibe este favor especial con agradecimiento… y muere.

Al haber dicho su despedida, Ouma balanceó, lanzando su técnica más poderosa contra el “Peor” quien estaba severamente herido.

«¡No puedo recibir esta técnica directamente…!»

Tenía que evadirla, cueste lo que cueste.

Por supuesto estaba preocupado, por el significado detrás del ‘regalo’ de Edelweiss que Ouma había mencionado.

Aun, seguía ordenándole a su mente, que ordene a su cuerpo… aun lleno de heridas por el impacto, que huya con toda su fuerza de la amenaza que se aproxima.

Pero se congeló nuevamente… al igual que antes.

Su cerebro desesperadamente pidió a su cuerpo que huyera, pero sus músculos estaban congelados, sin dar respuesta.

¿Fueron sus funciones corporales dañadas por el daño? Esa posibilidad surgió primero en su mente. Pero al ver su heridas, lo descartó, si eran graves, pero no al punto de quedarse inmóvil.

¿Entonces, por qué?

No podía entenderlo. No podía entenderlo.

Pero a este ritmo recibiría el golpe directamente.

¡Kuh!

Tenía que pensar en algo.

Pero nada venía a su mente, la única parte de su cuerpo que aun respondía, incluso mientras sus engranajes giraban a toda velocidad.

Estaba a punto de ser tragado por la fuerza titánica de esa espada de viento.

– ¡¡¡¡Hazlos pedazos, ‘Tora-ooooooooouuuuuuu!!!!

 

Parte 10

Un hombre blandiendo una lanza amarilla se interpuso entre el ‘Peor’ y la espada envuelta en viento comprimido que amenazaba en cortar a Ikki en pedazos tal como lo haría con cualquier cosa.

Con una buena constitución y con ojos como de un depredador, era el Rey de Espadas de las Siete Estrellas, Moroboshi Yuudai.

– ¡¡¡¡Hazlos pedazos, ‘Tora-ooooooooouuuuuuu!!!!

Con un grito que perforaba los cielos, penetró la lanza dorada en el tornado descendiente.

Una luz dorada disparada desde la punta de la lanza, el resplandor rápidamente tomando la forma de la cabeza de un tigre… con la mandíbula abierta y con los colmillos al descubierto.

El tigre dorado que era creado de mana, detuvo a la espada de viento que se acercaba con sus fauces ampliamente abiertas, consumiéndolo…

… y la carta de triunfo de Ouma, la ‘Kusanagi’ la que fácilmente derroto a la ‘Princesa Carmesí’ y a ‘Raikiri’, las aprendices a caballero de primera categoría, fue literalmente destrozada.

Partida en dos por la mitad por el tigre, la espada de viento se dispersó y finalmente se disipó.

– ¿Estás bien, Kurogane?

Moroboshi le preguntó mientras se paraba en medio de los hermanos como escudo de Ikki.

– ¿Mo-Moroboshi-san, porque estas aqu…?

– Olvidaste algo, así que vine a devolvértelo.

Diciéndolo así, arrojó un objeto hacia el pecho de Ikki… su datapad estudiantil.

– La doctora dijo que regresaste solo, estaba caminando con tranquilidad, siguiendo el camino hacia el hotel… y entonces de alguna manera me topé con una escandalosa discusión entre hermanos.

Entonces Moroboshi volteó a ver a Ouma.

– Hey, hace mucho tiempo que no nos vemos, Ouma. No te he visto desde que estábamos en la escuela primaria.

– Moroboshi. ¿La estrella de Naniwa… o debería decir, el ‘Rey de Espadas de las Siete Estrellas’?

– Ah. No quiero que tú me digas ‘Rey de Espadas de las Siete Estrellas’. Ni siquiera estuviste en el Festival de Artes de la Espada de las Siete Estrellas de ese año –Moroboshi dijo, refiriéndose a su vieja rivalidad en la escuela primaria–. Para mí, ganar ese título no significa nada… bueno, dejemos de lado a eso por ahora.

Mientras conversaban, Moroboshi miró a los alrededores y frunció el ceño ante el estado lamentable en el que estaba.

Las grietas profundas grabadas en el suelo. Los árboles derribados por el torbellino. El muro de piedra destrozado.

– ¿Esto no es un poco exagerado para una discusión entre hermanos? ¡Alguien podía morir si no hubiera intervenido!

– Esa debe ser la Noble Arte que puede negar todas las otras nobles artes… “La mordida de Tigre”. Te las arreglaste para eliminar a “Kusanagi” e incluso a “Mukou Kekkai”.

– Sí, así es. En otras palabras, tu poder sobre el viento no me afecta en nada. Ahora que lo sabes, déjame preguntarte… ¿vas a continuar con esta tonta pelea? Si sigues causando líos en mi tierra natal, tendrás que pelear conmigo.

Amenazando a Ouma con una voz fría como una daga. Moroboshi apuntó su lanza, impregnada con el poder negador de Artes Nobles “Mordida de Tigre”, contra él.

– NO –Ouma respondió a la amenaza–. Ya no tengo deseos de continuar.

Cerrando sus ojos, guardó a ‘Ryuuzume’.

La ‘Mordida de Tigre’ de Moroboshi había sido capaz de destruir su carta triunfo ‘Kusanagi’ con facilidad. ¿Descubrió que las posibilidades contra la asistencia de Moroboshi muy desfavorables?

No. Saber cuándo retroceder no era su punto fuerte.

Su razón para continuar la batalla ya se esfumó.

Ese pequeño interés que poseía en sus ojos fríos se había ido mientras miraba a Ikki, quien aún estaba caído detrás de Moroboshi.

– Si no puede aceptar el regalo de las Alas gemelas, entonces no hay razón para que lo elimine en este momento… él será derrotado por ti el día de mañana. La “Princesa Carmesí” seguramente despertará cuando vea su forma patética.”

Diciendo su último comentario cruel, giró sobre su talón y se mezcló con la oscuridad de la cual había salido.

– Aun así, haber olvidado algo, huh –dijo eso al último mientras se marchaba–. ¡… que hombre tan suertudo!

– Bueno, su apariencia ha cambiado mucho desde la escuela primaria –Moroboshi dijo eso con un suspiro exasperado mientras veía a Ouma irse–. ¿Pero su fría actitud sigue siendo la misma?

Una vez que Ouma desapareció por completo, volteó a mirar a Ikki, quien estaba arrimado contra la muro de piedra.

– ¿Bueno, de que se trataba eso? Escuché que mencionaron a Stella-chan o algo así. ¿Esto es un tipo de pelea de pareja? ¿Ustedes dos están peleando por la misma chica como en una serie de drama?

– Por favor detente –Ikki sonrió amargamente ante la falta de seriedad de Moroboshi mientras se levantaba con una voz entre cortada–. Casi muero en ese momento. Aun así, en serio me salvaste. Muchas gracias por eso… y también por el datapad.

– Todo está bien, tranquilo. No te preocupes… lo más importante.

Sus ojos se entrecerraron y continuó con un tono serio.

Solo estaba preocupado por una cosa.

– ¿Bueno, que pasa contigo, Kurogane? Solo miré desde lejos, pero tus movimientos fueron extraños. Tampoco parecía que fueran por tus heridas…

Había visto a Ikki cuando parecía que no podía huir de ‘Kusanagi’.

Desafortunadamente, la respuesta a su pregunta era algo que Ikki quería saber, más que cualquier otra persona.

– Honestamente, no sé qué sucedió o como…

Había pasado completamente sin previo aviso… debía haberse preparado perfectamente para el torneo.

Así que no pudo hacer nada más que mover su cabeza.

– En serio… pero en verdad, te veías exactamente como un venado en el foco delantero de un camión a gran velocidad –Moroboshi comentó casualmente antes de rápidamente seguir con–. Bueno, no puede ser, ¿no?

Después de todo, ningún caballero que podía aparecer en el Festival de Artes de la Espada de las Siete Estrellas estaría asustado de su ingenio por la técnica de un oponente, mucho menos alguien como Ikki, el ‘Peor’ quien había sido lo suficientemente valiente para sonreír cuando se enfrentó con la ‘Princesa Carmesí’ y su ‘Katharterio Salamandra’.

No podía ser eso. Además…

– ¡…!

Las palabras casuales de Moroboshi causaron que algo pasara por la mente de Ikki.

[¿En serio pensaste que podías continuar después de pelear con la espadachín más fuerte del mundo? Incluso si tu cuerpo está bien, ella dejo una marca en tu espíritu.]

Estas fueron las palabras que Ouma dijo al final de su batalla.

Ahora que lo pensaba, de hecho era exactamente como su hermano lo había descrito.

Había luchado con la espadachín más fuerte del mundo y vivió.

Al ser derrotado por ella, aun por completo.

¿Posiblemente pudo haber sido así de conveniente?

Había vuelto antes de poner un pie en la tumba… pero parecía que nada había cambiado…

… ¿Quizás esta forma de pensar era un poco ingenua?

Una enferma premonición le hizo que sudara frio.

Esto pasaba a menudo en el mundo de las peleas, con un buen ejemplo siendo el boxeo. Después de haber sufrido una grave derrota, algunos luchadores desarrollan un temor irracional extremo a los golpes de su oponente y como resultado se congelan en pánico durante los pocos segundos que intercambian golpes.

Esta condición mental de trauma inducido era conocida como ‘Ojo Perforado’.

Naturalmente, aquellos que son afectados por esta condición no podían seguir peleando.

Algunos lo llaman ‘Roto’.

¿Podrá ser que… sin saberlo, había sido ‘roto’?

De hecho, había revisado sus exámenes médicos después de luchar con Edelweiss. Aun podía realizar sus estándares habituales en su entrenamiento.

Pero ninguna de estas situaciones había puesto su vida en peligro. Por eso, no se había dado cuenta hasta ahora, solo haberlo sacado cuando se enfrentó con el verdadero instinto asesino que Ouma había expulsado.

Era un pensamiento temeroso y desafortunadamente, no era una conversación sin fundamento.

Más bien, era justo como Ouma lo había dicho…

Para que el salga ileso de la batalla contra la espadachín más fuerte no era natural. ¿No debía haber esperado que alguna parte de él, ya sea su cuerpo o su espíritu, sea destrozado durante la batalla?

– ¿Qué pasa? –Viendo del rostro de Ikki saliendo sangre, Moroboshi habló, preocupado–. Tenías una cara tenebrosa… ¿pensaste en algo?

– … No… no particularmente…

No le dijo cuáles eran sus pensamientos.

Posiblemente no podía hacerlo.

No podía mostrar su debilidad a su siguiente oponente.

Y lo más importante.

[Quiero pelear contigo cuando estés en tu mejor condición.]

… Moroboshi había estado esperando mucho su batalla. No le diría incluso si sus labios fueran rasgados.

– …

Ikki forzadamente eliminó el malestar dentro de él.

Mientras tanto, Moroboshi lo seguía mirando, hasta…

– ¿En serio…? Bueno, dejando eso de lado, tenemos que hacerte atender con un doctor lo más rápido, ¿eh? Solo siéntate por un momento.

Dejando de instigar más la conversación, sacó su propio datapad estudiantil y comenzó a llamar una ambulancia.

– Discúlpame por eso…

¿Esto en verdad era un agradecimiento, o era una disculpa?

Murmurando esas palabras cuyo verdadero significado ni siquiera él lo sabía, Ikki puso sus manos destrozadas sobre su pecho. ‘Ittou Shura’ hace tiempo se había desvanecido, y la fatiga ahora comenzó a invadir todo su cuerpo. Gracias a eso, todo su cuerpo fue adormecido y por eso no sentía el dolor de sus heridas.

«¿Qué me… sucedió? ¿Qué le pasó a mi cuerpo…?»

Y también el temor que surgió en su corazón de estar ‘roto’ como caballero no había disminuido en lo más mínimo.

Después, de haber recibido tratamiento y regresar a su habitación en el hotel, Ikki continuó con su auto examinación.

Sumergiéndose profundamente en su conciencia, examinó su cuerpo y su alma, dejando a ninguna roca sin voltear.

Pero no podía encontrar ninguna marca aparente de aflicción. Más bien, concluyó que estaba en óptimas condiciones.

¿En verdad, estaba ‘roto’? Si no, ese congelamiento, ¿Qué era?

No lo sabía y ya que no lo sabía, ni siquiera podía comenzar a superarlo.

Eso es una mala señal.

Desafiar al Rey de Espadas de las Siete Estrella mientras se sentaba en esta bomba de tiempo que ni siquiera entendía, era imprudente.

No era un oponente que podía derrotar si su cuerpo se rehúsa a moverse en momentos críticos.

Tenía que superarlo de alguna forma.

Pero como si se burlara de la ansiedad preocupante en su corazón, llegó.

La luz. La mañana.

El día en que todo comenzaría.

Parte 11

[Se dice:

El conflicto es malo, del cual nace el odio.

La paz es buena, de la cual nace la amabilidad;

La violencia es un pecado, por lo que dañamos a nuestros semejantes;

La conciliación es una virtud, por lo que cuidamos de ellos;

Si la raza humana fuera sensible, seguramente pensaríamos de esta forma.

¡Pero, a pesar de esto, sin embargo la raza humana anhela la fuerza!

¡Ser más fuerte que los demás! ¡Ser más valientes que los demás!

¡Un poder abrumador, ante el cual nadie pueda ponerse de pie! ¡Un poder absoluto, con el cual puedas hacer lo que te plazca!

Déjales hablar, a quienes nunca han anhelado esto. Déjales abrir sus bocas, a quienes nunca lo han deseado.

Todos los que nacieron en este mundo han soñado… y algunos se rindieron cuando perdieron su camino.

¡Ahora, aquellos quienes sueñan en apostar su vida para desafiarse a sí mismo y sus compañeros se han reunido aquí, en este festival!

Por Hokkaido — La Academia Rokuzon.

Por Tohoku — La Academia Kyomon.

Por Kanto del Norte — La Academia Donrou.

Por Kanto del Sur — La Academia Hagun.

Por Kinki — La Academia Bukyoku

Por Chugoku – Shikoku — La Academia Rentei.

Por Kyushu – Okinawa — La Academia Bunkyoku.

Y por último pero no menos importante, nuestro debutante — La Academia Akatsuki.

Treinta y dos fueron escogidos entre las ocho escuelas, cada uno un caballero magnifico.

¡Aun así, solo uno podrá reclamar el título del ‘Rey de Espadas de las Siete Estrellas’ — el nombre del aprendiz a caballero número uno en Japón!

Por eso, debemos decidir al mejor hombre con una espada en la mano, ¿para eso no es la tradición de caballería?

… Nuestros treinta y dos jóvenes, nobles campeones.

¡Ya es hora! ¡Al menos en este momento, nadie deberá reprocharlos!

¡Luchen como deseen, como quieran — luchen con todo lo que tengan!

¡Con esto, declaro que el 62do Festival de Artes de la Espada de las Siete Estrellas…

… da comienzo!]

[1] Supongo que se refiere a algo japonés.

[2] Gay.

[3] Habla en voz baja.

[4] Falta.

[5] Falta.

[6] Falta.

[7] Falta.

[8] Pañuelo.

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