Capítulo 1: El fin del principio

Parte 1

«… Esto en verdad será un problema.»

Sin dinero ni idea de que hacer, él repitió el pensamiento muchas veces en su mente.

Bueno, no era completamente correcto decir que ‘no’ tenía dinero. La billetera en su bolsillo estaba llena de dinero, suficiente para ir de compras si tenía que hacerlo… bajo circunstancias normales. Pero en este caso, “sin dinero” es realmente la única manera de describir esta situación.

— Sí, pero el sistema monetario es completamente diferente aquí, ¿verdad…?

El joven lanzó su rara moneda mellada de diez yenes al aire y dio un profundo suspiro.

Realmente no tenía ninguna característica que sobresaliera. Tenía cabello negro corto y era de peso promedio, ni alto ni bajo. Era un poco musculoso, aun así, como si se hubiera ejercitado, y el traje gris de correr barato que usaba le quedaba bastante bien. Tenía pequeños irises, así que el blanco de sus ojos sobresalía, pero justo ahora, la manera en que sus ojos estaban alicaídos, no se veía muy agresivo o defensivo.

Se veía lo suficientemente común como para rápidamente perderse en la multitud… pero justo ahora, la mayoría de las personas que pasaban lo miraban con las orillas de sus ojos, como si vieran algo extraño que nunca antes habían visto.

Pero eso era de esperarse. Después de todo, entre todos esos mirones, ninguno de ellos tenía el cabello negro y mucho menos usaban un traje para correr. Tenían el cabello rubio, rojo y café… algunos incluso cabello azul o verde, entre otros y usaban armadura o túnicas negras o el tipo de disfraces que un bailarín usaría… ese tipo de cosa.

Mientras estaba ante las olas de miradas, el joven cruzó sus brazos y no tuvo otra opción más que aceptar la verdad.

— Esto tiene que ser una de esas… —dijo, chasqueando sus dedos y apuntando hacia la multitud de mirones—. Una de las así llamadas historias de ‘He sido invocado a otro mundo’, ¿cierto?

Dijo mientras una carreta tirada por una cosa gigantesca tipo lagarto pasaba frente a él.

 

Parte 2

Subaru Natsuki era un chico extremadamente ordinario, nacido en la Tierra, el tercer planeta del sistema solar, de una familia de clase media en la nación de Japón. Si fueras a resumir sus casi diecisiete años de vida, la frase anterior sería suficiente para describirlo y si sientes la necesidad de añadir algo más, la frase extra: “Es un estudiante de tercer año en una escuela pública, con la tendencia de no ir a clase” sería suficiente.

Ubicado en la bifurcación del camino de la vida, tal como “ya sea perseguir una carrera universitaria o ir directo a la fuerza laboral”, las personas generalmente son forzadas a hacer una decisión de un camino u otro. Ese tipo de toma de decisiones es algo con lo que todos tiene que lidiar y parte de lo que llamamos vida, pero en el caso de Subaru (podrías llamarlo su especialidad), él es un poco mejor que tú, tipo regular, en escapar de las cosas que no le gustan. Evitando tal decisión, el número de ausencias sin excusa  se había amontonado y antes de saberlo era un novillo de buena fe, el tipo que los padres lloraban.

— Y sobre todo, ahora he sido invocado a un mundo totalmente diferente. Supongo que eso cierra el trato. Ahora soy un desertor escolar. Pero en serio, ¿qué demonios está sucediendo?

Sentía que estaba teniendo un no muy buen sueño, pero incluso después de pinchar sus mejillas y golpear su cabeza contra la pared, no despertaba.

Subaru suspiró. Se había alejado de donde estaba, recibiendo todo tipo de miradas curiosas y ahora estaba sentado contra la pared en un callejón por la calle principal.

— Asumiendo que realmente he sido invocado a un mundo de fantasía… el estado de la civilización parece ser la usual, tipo medieval. Hasta ahora, no he visto nada mecánico, pero los caminos están bien pavimentados… y por supuesto no puedo usar nada de mi dinero.

En cuanto a si podía comunicarse con las personas aquí y en cuanto al valor de los bienes, esas eran cosas que Subaru investigó inmediatamente después de entender que había sido invocado a un mundo diferente.

Afortunadamente, no tenía problema comunicándose y fue capaz de confirmar que el comercio era manejado con monedas de oro, plata, y cobre. Su primer contacto, un mercader de un puesto de frutas, aunque, no era tan amable con él.

El por qué Subaru fue capaz de aceptar y entender esta situación, el hecho de que era un joven japonés moderno envenenado por anime y juegos tenía algo que ver y por eso estaba agradecido. No sería una exageración decir que como un adolescente, este tipo de invocaciones a otro mundo era el tipo de cosa que esperabas que te sucediera, pero en cuanto a eso…

— Sin un poco más de una línea de bienestar sucediendo, un tranquilo tipo como yo no va a ser de utilidad, ¿sabes? —Subaru se quejó.

Dada su situación actual y equipo inicial lamentable, no podía evitarlo.

Sus pertenencias consistían de un celular (que parecía que se quedaría sin batería pronto), una billetera (llena de membresías de varias tiendas de renta de videos), una taza de ramen instantáneo que trajo de la tienda de conveniencia (sabor cerdo y salsa de soya), una bolsa de frituras compradas en la misma tiendo (sabor sirope de maíz), su traje gris de correr favorito (sin lavar) y unas tenis usadas (de dos años). Eso era todo.

— ¿Ni siquiera me dan una sola Excalibur? ¿Eso es todo? ¿Qué se supone que tengo que hacer con este equipamiento?

Bueno, hay ciertas cosas que puedes esperar cuando eres invocado a un mundo diferente de regreso de la tienda de conveniencia. Sucedió en un parpadeo.

Subaru ya se había puesto hambriento y comió la mitad de una de las cosas que podrían haber sido de cualquier usa -su paquete de frituras- antes de percatarse de que acababa de terminar su única fuente de alimento. Pero preocuparse por eso no le iba a ayudar ahora.

Incluso si quería poner sus esperanzas en la posibilidad de que esto estaba siendo preparado como parte de un elaborado reality show de TV, las carretas con enormes lagartos y la mirada de todas las personas que pasaban cortaron eso desde el capullo.

— El hecho de que nadie parece ponerles atención significa que probablemente son normales… ambos esos lagartos gigantes y los semi-humanos.

Subaru se quejó y miró, mientras personas con trajes extraños y cabellos coloridos pasaban, pero de todos ellos, los que realmente lo convencían de que había sido invocado a otro mundo eran los semi-humanos.

Sin tener que mirar mucho, Subaru podía per gente con orejas de perro y orejas de gato, y había incluso algunos que parecían hombres lagarto. Pero por supuesto también había humanos ordinarios, al igual que Subaru.

— Así que este es un mundo con semi-humanos… y probablemente guerras y aventureros, también. En cuanto si hay animales a los que estoy acostumbrado… no estoy muy seguro, pero dado esa cosa carreta lagarto… parece que usan los animales de la misma manera que nosotros.

Después de juntar todo eso, Subaru exhaló largamente, pero no suspiró. Si las cosas se desenvolvían de la manera en que había fantaseado antes ser invocado, debería ser capaz de usar su conocimiento de la civilización moderna para influenciar a cualquiera… pero había un montón de cosas que aún no tenían sentido.

— La verdad es, no tengo idea de que hacer ahora y aún no tengo idea de cómo o porque fui invocado. No recuerdo pisar un espejo o caer a un estanque y si este es el tipo de invocación al que estoy acostumbrado, ¿dónde está la hermosa chica que me invocó?

La falta de la heroína en esta invocación era un gran agujero en la trama. Si esto fuera en el mundo 2D, alguien en el departamento creativo seriamente estaba aflojando el ritmo. Si Subaru realmente fue invocado sin razón y entonces abandonado así, lo ponía al mismo nivel que un bien de solo un uso.

Ahora que Subaru había terminado de establecer el estado de sus alrededores, realmente no podía pensar en nada mejor que regresar a su estado por defecto de escapar de la realidad.

— Supongo que si sigo con esto, no es diferente de encerrarme en mi habitación en casa.

El pensamiento de sus padres cruzó su mente, pero ahora no estaba en posición donde solo podía sentarse sintiéndose nostálgico. Pensando que tenía que hacer algo en la situación actual, se levantó y giro de nuevo hacia la calle principal, pero… Justo cuando Subaru estaba por caminar hacia la calle principal, casi tropieza con alguien que se movía frente a él.

— Oh. Lo siento por eso —Subaru dio una corta disculpa y trató de pasar, pero…

— ¡Espera!

… fue agarrado firmemente por el hombro y jalado hacia atrás de vuelta al callejón. Casi cayendo mientras se daba la vuelta, Subaru miró hacia arriba, para ver que la persona que lo había arrojado hacia atrás, era un hombre con una gran estructura.

Detrás del hombre estaban sus dos camaradas y los tres hombres se pararon de tal manera como para bloquear el paso de Subaru para salir del callejón a la calle principal.

La manera en que se movían, no parecía que fuera la primera vez que estos hombres habían hecho esto y Subaru tuvo un mal presentimiento de lo que vendría a continuación.

— Umm… ¿Puedo preguntar lo que ustedes tres, amigos, piensan hacer conmigo?

— ¡Oh, parece que este es uno listo! Bueno, nada de qué preocuparse. Solo danos todo lo que tengas y no habrá necesidad de que nadie salga lastimado.

— ¿Así que ese es el trato, huh? Sí supongo que lo sería. Haha… Esto en verdad apesta.

Las miradas de los hombres estaban llenas de desdén y ridiculización. Se veían como si estuvieran en sus veintes, con la maldad de sus personalidades reflejadas en sus caras y sucias apariencias. No parecía que fueran semi-humanos, pero ciertamente no eran santos tampoco.

Podrías llamarlo un desarrollo usual de la trama. Encontrar matones era una manera de mostrar los peligros de la vida diaria. En otras palabras…

— Maldición, provoqué un evento obligatorio.

 

Parte 3

Mientras miraba a los hombres sonriendo satisfechos, Subaru trató de mantener el estatus quo con una sonrisa falsa y consideró sus opciones. Estaba en un apuro, pero desde el inicio del tiempo, en historias donde humanos eran invocados a otros mundos, esos humanos tendían a tener algún tipo de súper poder. Si Subaru había sido invocado a este mundo bajo las mismas condiciones con las historias con las que estaba familiarizado, era muy probable que tuviera algún tipo de poder. Con ese pensamiento, Subaru sintió que su cuerpo era un poco más ligero de lo usual.

— Empiezo a sentir que la gravedad de este mundo es, como, solo un décimo de la de mi mundo. Puedo hacerlo. ¡Puedo hacer esto! ¡Voy a segarlos y hacer este el primer capítulo de mi glorioso futuro! ¡Solo están aquí para que pueda obtener puntos de experiencia, basuras!

— ¿De qué demonios está hablando? —dijo uno de los hombres.

— No lo sé, pero estoy seguro que se está burlando de nosotros. Matémoslo —replicó otro.

— Tomaste las palabras de mi boca… ¡Lamentarás esto! —dijo Subaru, antes de avanzar con un golpe directo de su mano derecha, apuntando al gran hombre ante él. El puño de Subaru colisionó con la nariz del hombre, pero también se cortó su puño con uno de los dientes del hombre y sangró.

«¡Golpeé a alguien por primera vez en mi vida! ¡Wow! Duele más de lo que esperaba.»

Subaru estaba confiado en su forma de luchar, pero nunca antes había luchado. El hombre que fue golpeado cayó al suelo. Sin detenerse, Subaru saltó sobre otro de los hombres, con la guardia baja, como su próximo objetivo. Con un arco limpio le dio una patada al lado de la cabeza del hombre, golpeándolo en la pared del callejón.

Esto iba mejor de lo que había esperado y empezó a estar seguro de la noción de que era invencible en este mundo.

— ¡Supongo que en este mundo mis estadísticas son bastante buenas! ¡Qué prisa! ¡Ahora a terminar esto!

Dándose la vuelta, Subaru se inclinó hacia adelante para golpear al último hombre, cuando sus ojos se centraron en lo que el hombre sostenía en su mano: un cuchillo brillante.

Inmediatamente Subaru cayó a sus rodillas, se inclinó hacia adelante y con un solo movimiento espectacular se postró a sí mismo, presionando su frente contra el suelo.

— ¡Lo siento, fue terrible de mi parte, pido que me perdonen y por favor encuentren en sus generosos corazones perdonar mi vida!

Postración… era la más extrema forma de mostrar absoluta sumisión a otro y la más baja forma de humildad japonesa. ¿A dónde se fue ese sentimiento emocionado? Subaru sintió como si pudiera escuchar la sangre drenando desde su cuerpo. Desesperadamente colgando a cada esperanza de piedad, trató de hacerse pequeño y continuó disculpándose.

Con un cuchillo involucrado, luchar estaba fuera de cuestión. No importa cómo te entrenaras, si eras apuñalado, todo terminaría. Todas las cosas en la vida eran transitorias.

Antes de saberlo, los dos que Subaru pensó haber derrotado estaban de pie de nuevo. Uno sostenía su nariz sangrante y el otro estaba sacudiendo su cabeza hacia delante y atrás, pero aparte de eso ambos se veían como si estuvieran en una condición sorprendentemente buena.

— ¡¿Qué?! ¡¿Dices que mi golpe knock-out solo causó eso de daño?! ¡¿Qué sucedió con mis súper poderes?!

— ¡No sé de qué estás hablando, pero cierra la boca! ¡De verdad la hiciste!

Parecía que Subaru se había equivocado completamente sobre ser invocado a otro mundo con la premisa de algún tipo de poderes. En realidad no era más fuerte de lo que había sido.

Uno de los hombres piso la cabeza de Subaru, raspando su frente contra el suelo haciendo que sangrara. Otro de ellos lo pateó en la cara y Subaru se enroscó en una bola tan apretada como podía como si fuera sujeto de futuros actos de violencia.

Después de todo, el que golpeó primero fue Subaru. Los hombres no se contendrían.

«Mierda. Esto realmente, realmente duele. Como, si pudiera morir. No, de verdad.»

A diferencia de su mundo, no había garantía de que estos matones no tomarían su vida. A este paso, sería mejor tratar desesperadamente de desquitarse antes de ser golpeado hasta morir…

— ¡Deja de moverte, cachorro!

— ¡Ow! No, no lo… ¡Ow! ¡Ow! ¡Ow!

El hombre con el cuchillo piso la mano de Subaru mientras trataba de levantarse, entonces reajustó el agarre del cuchillo para que la punta apuntara hacia su brazo, listo para golpear.

— Después de asegurarnos de que no te puedes mover, te quitaremos todo lo que tengas. Eso es lo que ganas por actuar rudo, mocoso…

— S-si buscan dinero o bienes, lo siento pero no tiene suerte. ¡Después de todo, no tengo ni un centavo conmigo…!

— Esas ropas raras y zapatos servirán. ¡Puedes simplemente quedarte acostado y ser comida para ratas!

«Oh, así que hay ratas en este mundo también» Pensó Subaru. «Espero que no sean grandes, como ratas monstruo o nada.»

Subaru miró al cuchillo a punto de bajar como si no le incumbiera, distanciándose de la realidad lo mejor que podía.

Subaru no vio su vida pasar ante sus ojos y no sintió como si el tiempo pasara lento, tampoco. El final probablemente vendría como cortar un hilo, pensó.

… Pero entonces…

— ¡Hey! ¡Quítense del camino! ¡Quítense del camino! ¡Les hablo a ustedes! ¡Muévanse! —gritó alguien con una voz que sonaba nerviosa mientras corría por el callejón.

Como los hombres, que de repente miraron hacia arriba, Subaru logró mirar en la dirección de la voz, aunque no podía mover su cuerpo.

Lo que vio fue una pequeña chica con un largo pelo rubio corriendo. De sus ojos rojos, podía sentir una fuerte voluntad y un diente canino que se mostraba le daba un look de bromista. Ella parecía más descarada que nadie más, pero Subaru sintió que si sonriera se vería bastante linda.

Como si hubiera sido preparado para regresar, la tenue luz de esperanza que Subaru había estado manteniendo se iluminó de nuevo.

Estaba esperando este tipo de desarrollo.

¡La chica, en sus ropas usadas y apariencia sucia, había tropezado con este intento de asesinato y robo en el acto! Lo que seguramente pasaría luego, era que con un abrumador sentido de justicia la chica salvaría la vida de Subaru, de las mismas garras de la muerte…

— ¡Whoa! ¡Parece que estas en un aprieto, pero lo siento! ¡Ahora mismo tengo mis manos llenas! ¡Buena suerte! ¡Vive al máximo!

— ¡Espera, ¿Qué?! ¡¿Es en serio?!

Desafortunadamente, esa esperanza fue rota en un instante.

La chica levantó la mano en un gesto de disculpa y no se detuvo mientras continuaba corriendo por el callejón. Pasó por los hombres y siguió corriendo hasta que llegó a un camino sin salida, pateó una tabla de madera contra la pared, agarró la cima de la pared y ligeramente se colgó al techo de uno de los edificios, donde desapareció.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Después de que la chica desapareció, un silencio cayó en el callejón. Era como si un huracán hubiera pasado. Ambos, Subaru y los hombres, estaban estupefactos.

Sin embargo, esto no significaba que la situación de Subaru hubiera mejorado para nada.

— ¿Lo que acaba de pasar hizo que su ira se apagara y los hizo cambiar de parecer sobre todo esto?

— Más como que mató el ambiente y ahora estoy más enojado. ¡No creas que sufrirás una muerte placentera!

Los hombres mantuvieron sus pies plantados en Subaru, así que no se podía mover. Mientras Subaru miraba el destello del cuchillo en la mano del hombre, la muerte que lo amenazaba parecía incluso más real.

«No, quiero decir, tienes que estar bromeando. No puedo morir así de fácil, ¿cierto?»

Una sonrisa retorcida se formó en la cara de Subaru mientras buscaba desesperadamente alguien que negara la muerte que se le acercaba. Sin embargo, tal conveniente desarrollo no llegó. La punta del cuchillo se acercó.

Un sentimiento de resignación llegó a Subaru y sintió lágrimas brotando de sus ojos. No era miedo lo que lo abrumaba; era más el sentimiento de vacío que este sería el fin sin que fuera capaz de lograr nada.

En medio de esta abrumadora desesperación, sintiendo que había sido abandonado por todo y todos.

— ¡Deténganse ahí, malhechores!

La voz sobrepasó el ruido de la multitud, el vulgar insulto de los hombres, la propia respiración pesada de Subaru, al igual que todo lo demás y sacudió las bases del mundo.

 

Parte 4

Cuando las personas decían “El tiempo se detuvo”, seguramente hablaban de momentos así.

Había una chica de pie en la entrada del callejón.

Era hermosa. Tenía largo cabello plateado, con trenzas que llegaban a su cadera. Estaba mirando directamente a Subaru con ojos violetas que brillaban con inteligencia. En sus suaves facciones estaban ambos elementos de juventud pero también de belleza madura. También había un aire noble a su alrededor que le daba un encanto peligroso y encantador.

La chica era una cabeza más pequeña que Subaru, lo que la hacía de cerca de cinco pies y tres pulgadas de alto. La ropa que usaba tenía el blanco como color base y no había nada terriblemente vistos en ello, pero por otro lado, la simplicidad enfatizaba su presencia.

La única cosa que sobresalía era el abrigo blanco que la chica estaba usando. Estaba engalanado con un bordado que representaba una ave de presa, añadida a si impresión majestuosa.

Sin embargo, no era las ropas que usaba lo que la hacía brillar.

— No toleraré y observaré más de sus fechorías. Es suficiente.

Su voz, como campanas plateadas, resonó hermosamente en los oídos de Subaru y por un momento olvidó en la situación que estaba. Estaba deshecho por la presencia de la chica de pelo plateado.

Los otros hombres parecían estar igual de sacudidos que Subaru.

— ¿Qu… Quién te crees que eres…?

— Si se detienen ahora mismo, los dejaré ir. En cierta manera, es mi culpa por no ser cuidadosa. Así que hagan lo correcto y regresen lo que robaron.

— Hey, lo que está usando parece costoso. ¿Crees que sea una noble? Espera, ¿huh…? ¿Qué robamos?

— Por favor. Es muy importante para mí. Estaría deseosa de entregarlo si fuera algo más, pero absolutamente no puedo en este caso. Por favor. No les haré nada, así que regrésenlo.

La chica parecía que rogaba con todo su corazón.

Sin embargo, había un inexplicable sentimiento de presión que se levantó dentro del grupo. Algo estaba pasando que era difícil de explicar.

— ¡E-espera un minuto! ¡No sabemos de qué estás hablando!

—… ¿A qué te refieres?

Los hombres apuntaron a Subaru, aún bajo sus pies.

— No viniste a rescatar a este sujeto… ¿cierto?

—… Esas son una ropas raras las que está usando ese chico. ¿Tuvieron una pelea entre ustedes? No creo que tres contra uno sea realmente justo, pero… si me preguntan si conozco a esta persona, nunca lo he visto en mi vida.

Tal vez era porque pensó que los hombres estaban tratando de cambiar el tema, pero se podía oír cierta irritación en su voz. Por eso, cada uno de los hombres se apresuró a explicarse.

— ¡Espera un segundo! ¡Si no estás tras este tipo, entonces no estamos involucrados! ¡Apuesto a que fue esa chica de antes!

— ¡Dijiste que algo te fue robado, ¿cierto?! ¡Esa pared! ¿Ves esa pared? ¡Saltó por esa pared y huyó por los tejados!

— ¡Está más atrás! ¡Más allá de la pared! ¡Al ritmo que iba, probablemente esté tres calles abajo!

Mientras los hombres siguieron abogando su inocencia, la chica giró sus ojos a Subaru, como si preguntara si estos hombres decían la verdad. Sin pensar, Subaru asintió.

— Hmm… no parece que estén mintiendo. ¿Así que el que me robó está más lejos? Tengo que apresurarme…

La chica se giró hacia la calle principal. Los hombres claramente parecían aliviados. Subaru, encarando la realidad de su abandono, empezó a entrar a un estado de conmoción, cuando…

— Aun así, esta situación es algo que simplemente no puedo ignorar.

Mientras se giraba, la chica levantó la mano, con la palma hacia arriba y series de brillantes luces empezaron a bailar ante ella.

Un ruido sordo resonó, como un objeto duro golpeando carne, seguido de la serie de llantos de los hombres  mientras eran tirados. Entonces, hubo un sonido agudo como si un bloque de hielo del tamaño de un puño callera al lado de Subaru.

El bloque de hielo, que parecía haberse formado haciendo caso omiso de ambas: la razón y las leyes físicas, rápidamente se evaporó como si fuera devorado por el aire circundante.

—… Magia.

La mejor palabra para describir lo que acababa de pasar inmediatamente salió de la boca de Subaru.

No hubo indicación o nada, pero el bloque de hielo definitivamente salió de la palma de la chica.

Magia… habiéndola visto con sus ojos por primera vez, Subaru se dio cuenta de algo.

— No es tan fantasioso como había imaginado… Para ser honesto, es algo decepcionante.

Subaru había imaginado que habría más luz y energía. En realidad, todo lo que pasó fue que un bloque de hielo había sido materializado de repente, fue usado como un objeto para daño físico y entonces repentinamente desapareció. No había sentimiento o nada puesto en ello para nada.

— Ahora… la hiciste.

Los sentimientos de Subaru por la magia de un lado, los otros hombres, que habían sido golpeados por esos pedazos de hielo, se volvieron a levantar. Para ser justo, eran solo dos de ellos se habían logrado levantar. El tercero debía haber sido golpeado en un mal sitio, porque seguía noqueado. Pero a parte de ese hecho, parecía que solo hizo enojar más a los otros dos. A lado del hombre con el cuchillo, el otro sacó un objeto como un palo, y ambos estaban listos para luchar.

— ¡No me importa si eres una usaría de magia o nobleza o lo que sea! Tuve suficiente. ¡Vamos a matarte! ¡¿Realmente crees poder ganar una pelea dos contra uno?! —gritó el hombre con el cuchillo, sosteniendo su cara, sangre salía de su nariz.

En respuesta a sus amenazas, la chica cerró uno de sus ojos.

— Tienes razón, uno contra dos suena como que podría ser un poco duro.

—… En ese caso, ¿dos contra dos sería más justo? —como si terminara la oración de la chica, una nueva, aguda, voz sin género entró a la lucha.

Sorprendido, Subaru miró alrededor. Los otros hombres hicieron lo mismo, pero no había nadie dentro o en la entrada del callejón que pareciera el dueño de esa voz.

Entonces, como para mostrarles a ambos, Subaru y los otros hombres, la respuesta a su pregunta, la chica extendió su mano izquierda.

Sentado sobre su palma y blancos dedos, estaba allí.

— Cuando todos me miran así, llenos de expectación, es uh… algo vergonzoso.

Usando su pata para limpiar su cara que era pequeña, un gato del tamaño de la palma se paró en sus dos patas traseras.

Tenía pelo gris y orejas caídas. Al conocimiento de Subaru era más cercano a un americano de pelo corto. Eso era, si ignorabas el hecho de que su nariz era rosada y tenía una cola del largo de su cuerpo.

Viendo al pequeño, tamaño de palma gato, el hombre con el cuchillo parecía vencido por el miedo y gritó:

— ¿E-eres una maga espiritual?

— Es correcto. Si quieren irse ahora mismo, no los perseguiré, pero decídanse rápido. Estoy hambriento.

Con eso, los hombres se apresuraron a recoger a su compañero caído y dejar el callejón, pero mientras pasaban por la chica en su salida, uno de los hombres chasqueó la lengua y dijo:

— Voy a recordar tu cara, perra. La próxima vez que nos veamos no te irá tan bien.

— Si le haces algo te maldeciré y a toda tu descendencia, ¿sabes? Aunque, en ese caso no tendrás ninguna.

Para el matón, ese debe haber sido su mejor intento de intimidación, pero en contraste, la respuesta del gato era ligera con un tono mucho más severo.

El gato no parecía ser completamente serio, pero el hombre empalideció más de lo que lo había hecho nunca y escapó a la calle principal sin decir ninguna palabra más.

Una vez que los matones se fueron, Subaru fue dejado solo en el callejón con la chica y su gato. Pensando que al menos debía decir gracias, Subaru olvidó su dolor y empezó a pararse, pero…

— No te muevas —dijo la chica con una voz sin emociones. Podía verse en sus ojos que estaba siendo cautelosa. A pesar de que notó que Subaru no estaba con los matones, no iba a bajar la guardia, eso estaba claro.

Era en realidad la reacción de Subaru la que estaba fuera de lugar. A pesar de que la chica lo miraba así, estaba fijo en su belleza y fascinantes ojos violeta. No acostumbrado a ver tal belleza, Subaru sin pensar se ruborizó y alejó la mirada.

— ¿Ves? Sabía que pasaba algo. Si no tuviera nada que ocultar, no hubiera desviado la mirada así —dijo la chica.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

— No estoy muy seguro de eso. Parece que es una reacción natural para un chico como él. Estoy sintiendo cero intenciones malignas —respondió el gato.

— Cállate, Puck… conoces a la chica que robó mi medalla, ¿verdad? —Callando a su gato, la chica se giró hacia Subaru. Su expresión, llena de confianza, era encantadora. Sin embargo…

— Lamento decepcionarte así, pero no la conozco, en absoluto.

— Espe… ¿Qué? ¿De verdad?

Mientras su confianza dejaba su cara, Subaru fue capaz de dar un vistazo a como se expresaba naturalmente, lo opuesto a su acto. Con ese digno aire de ella fuera del cuadro, la chica, nerviosa, se giró rápidamente hacia el gato que aun descansaba en su palma.

— ¿Qu-qu-qué vamos a hacer? ¿Realmente esto fue una pérdida de mi tiempo…?

— Una perdida que sigue en proceso… realmente creo que deberías apurarte. Fue realmente rápida cuando huyó, así que hay oportunidad de que la culpable tenga algún tipo de protección de su lado.

— Ugh… ¿Cómo puedes estar dan desinteresado sobre todo esto, Puck?

— Tú eres la que me dijo que no me involucrara, ¿sabes? De todas formas, ¿Qué vamos a hacer con él? —dijo el gato, como si acabara de recordar a Subaru.

Mientras el tema de la conversación se centró en Subaru, Subaru puso una sonrisa débil.

— Oh —dijo la chica cuando finalmente se percató que el gato hablaba de Subaru.

En respuesta, Subaru hizo una demostración de confianza vacía y respondió:

— No te preocupes por mí. Gracias por tu ayuda. Estaré bien. Estás apresurada, ¿cierto? Deberías irte…

Subaru había esperado terminar con, “Si quieres, no me importa ayudarte. ¿Qué te parece, mi señora?”, Mientras inclinaba su cabello para atrás y mostraba una sonrisa, pero…

—… ¿Huh?

Repentinamente mareado, Subaru alcanzó la pared, pero falló y cayó con la cara al suelo.

— Espera. No deberías tratar de levantarte todav… bueno… okay —llegó la advertencia del gato, solo que un poco tarde.

Después de caer con cero capacidades de agarrarse, Subaru sintió un afilado dolor como si su conciencia volaba.

—… Así que, ¿qué deberíamos hacer?

— Él no… tiene nada que ver con nosotros. Eso no es suficiente para matarlo. Vamos a dejarlo.

En los confines de su conciencia como si lo dejaran, Subaru podía escuchar solo un poco de la conversación de la pareja.

Esa es una fantasía de otro mudo para ti. Todos tienen un bastante severo, concepto de empatía.

«¿Solo voy a ser abandonado en este callejón?»

Era la toma negativa.

«Bueno, supongo que iba a morir y ahora no, así que debería estar súper agradecido.»

Era un pensamiento más positivo.

Con esos dos puntos de vista en mente, la conciencia de Subaru derivaba más lejos y más lejos… más lejos y más lejos…

— ¿Estás segura?

— ¡Estoy segura! —justo antes de que la conciencia de Subaru se perdiera, fue capaz de ver a la chica de pelo plateado, roja en la cara, volverse y gritar.

— ¡No hay manera! ¡No hay manera en que lo voy a salvar, ¿okay?! ¡¿Okay?!

«Vaya, incluso cuando está enojada es realmente linda.»

Vamos fantasías de otros mundos.

Con ese último pensamiento, esta vez en realidad, de una vez por todas, la conciencia de Subaru cayó a la oscuridad.

 

 

 

Parte 5

Le ocurrió a Subaru que el sentimiento de despertar era similar a elevar la cara de un cuerpo de agua. Cuando abrió los ojos, la luz del sol estaba en un ángulo y brilló sobre ellos, causando que huyera de la luz y frotara sus ojos. Despertó de una manera algo placentera y Subaru era el tipo de persona que estaría completamente despierto una vez abriera los ojos.

— Oh, ¿despertaste? —dijo una voz desde arriba de la cabeza de Subaru, con él aun acostado.

Mientras Subaru se giró hacia la dirección de la voz, se percató de que aún estaba en el suelo, pero su cabeza estaba en algo suave que estaba siendo usado como almohada.

— No deberías moverte. Te golpeaste la cabeza, así que no puedo decir que estés seguro todavía.

La voz preocupada también sonaba amable, mientras Subaru recordaba lo que paso antes de perder la conciencia, pensó. Dadas las circunstancias, podría estar en una de esas benditas situaciones que uno esperaría estar como chico.

Tener la cabeza de uno en el regazo de una chica… Respondiendo a esta divina revelación, Subaru pretendió girarse para reajustarse para disfrutar al máximo. Con un movimiento circular frotó su mejilla y llegó al estado de dicha absoluta y lejos de lo que esperaba sintió una esponjosidad de la suavidad del cabello.

— Wow… Las chicas hermosas tiene más pelo de lo que imagin… ¡Hey, espera un momento! —farfulló Subaru mientras miraba hacia arriba esta vez con su visión recuperada y miró lo que estaba pasando.

Justo en frente de Subaru, en su visión al revés, estaba la cara de un gato gigante.

— Pensé que al menos hasta que despertaras, te haría sentir cómodo. Puedes agradecerme luego.

— Primero que nada, te pediré que dejes esa terrible voz de falsete. No hay manera de que confundiría a un gato con la heroína.

Subaru ciertamente nunca antes había estado en una situación donde usara el regazo de una gato tamaño humano como almohada, bueno, no es como que se tenga esa experiencia todos los días, así que decidió sacar lo mejor de ella.

— Wow, esto en realidad es bastante cómodo. Como, esto es asombroso. Ahora entiendo por qué la gente quiere amar a sus gatos hasta quedarse calvos.

— Bueno, si vas a estar tan feliz por eso, supongo que realmente valió la pena súper crecer… ¿No piensas así también?

El gato rascó su cara como si estuviera avergonzado y parpadeó como si buscara confirmación. Al final de esa mirada estaba la chica de pelo plateado, de pie en la entrada del callejón viéndose imperturbable.

Era la misma chica que antes, si Subaru iba a creer en su memoria, ojos, y corazón, los que estaban profundamente marcados por su imagen entes de perder la conciencia.

— Umm… lamento todo esto. Parece que terminaste quedándote aquí hasta que despertara, y…

— No te hagas ideas de esto. La única razón por la que me quedé es porque aún tengo preguntas que hacerte. Si no fuera por eso, te hubiera dejado. Lo digo en serio. Así que no te hagas ideas.

Presionando el punto, la chica puso fuerte énfasis en sus palabras. Este era un nivel de poder femenino que Subaru, que no tenía mucha resistencia contra tales hermosas chicas, simplemente no podía resistir. Era tan fuerte que Subaru no podía hacer nada más que asentir, ignorando el contenido de lo que sea que estaba diciendo.

— La razón por la que curé tus heridas y la razón por la que hice que Puck sirviera de almohada hasta que despertaras… todo fue por mí. Así que voy a hacer que lo pagues, ¿okay?

— Sé que estas tratando de arreglarlo y todo, pero si solo tienes algo que preguntar, adelante —dijo Subaru.

Parecía que era una de esas personas que solo dicen “ayudar a otros no es solo por su bien”.

La chica miró severamente a Subaru y sacudió la cabeza.

— No estoy preguntando, estoy ordenando. Sabes algo de mi insignia robada, ¿no es así? —preguntó la chica, bajando su tono de voz. Sin embargo, como esto no era diferente de lo que preguntó antes, Subaru inclinó la cabeza, estando confundido.

Ya había pasado por esto, justo antes de que Subaru se desmayara.

«Parece que llama a la cosa “insignia”» Pensó Subaru. «¿Así que es algo como lo que la policía y detectives tienen para probar quiénes son? No he visto nada como eso.»

— No te golpeaste la cabeza muy fuerte cuando estaba desmayado, ¿cierto? —preguntó Subaru.

— Solo te desmayaste por diez minutos y no, nada como eso paso. Responde la pregunta.

— Bueno… si ese es el caso, tengo que decir que realmente no lo sé. Ha-ha…

No puedes hacer nada sobre lo que no sabes. La respuesta de Subaru no era diferente que antes. Sin embargo, la chica no parecía particularmente decaída, sino que en su lugar asintió.

— Bueno, si no lo sabes, no lo sabes. Pero, el hecho de que no sabes absolutamente por sí mismo es información que me has dado y suficiente para justificar que te sanara —respondió la chica, usando lógica lo suficientemente retorcida para impedir cualquier estafa al describir su completa perdida.

Mientras Subaru miraba, estupefacto, la chica aplaudió como para terminar las cosas.

— Bueno, estoy hambrienta así que ya me voy. Tus heridas deberían haber sanado y amenacé lo suficiente a esos otros tipos, que dudo que se acerquen a ti de nuevo, pero aun así es peligroso entrar a un callejón como este solo. Oh y no digo esto porque este preocupada por ti; esto es una advertencia; si te veo en una situación similar de nuevo, no habrá razón para salvarte, así que no esperes que lo haga de nuevo —dijo la chica con la velocidad de una ametralladora. Tomó el silencio de Subaru como afirmación, asintió para sí misma y se giró para irse.

El cabello plateado de la chica se balanceaba cuando se movía, y brillaba fantásticamente en la tenue luz del callejón.

— Lo siento por eso. En realidad no es honesta consigo misma. No pienses mal de ella, ¿okay? —dijo el gato con riendo mientras, habiendo regresado a su tamaño original, saltó al hombro de la chica.

La chica acarició su espalda para afirmar su toque y el gato desapareció, deslizándose detrás de la cortina de su cabello.

Sin mirar atrás, la chica continuó caminando. Mientras la veía irse, Subaru pensó sobre lo que el gato dijo, sobre ella no siendo honesta consigo misma y sus intenciones.

Algo había sido robado de ella, y a pesar de que estaba en un apuro para recuperarlo, salvó a Subaru. Entonces, después de que Subaru se desmayó, lo curó y entonces él despertó, usó un terrible razonamiento para tratar de mostrarle que no era peor por hacerlo. “En realidad no es honesta consigo misma” no era ir muy lejos. Sus esfuerzos estaban saliendo negativos en todo, y era difícil de ver.

La chica tenía toda la razón de culpar a Subaru por ponerse en su camino, pero no se había quejado ni una vez y ni siquiera buscó una disculpa.

Eso porque para ella, la única razón para salvar a Subaru era para sus propios propósitos.

— Si vives así, solo vas a seguir perdiendo hasta que no quede nada —dijo Subaru mientras se levantaba, limpió su traje de correr cubierto de polvo y empezó a correr.

Seguro, su amado traje de correr estaba en mal estado, pero por dentro, casi todo su dolor se había ido. Eso después de ser pateado y golpeado tanto. De nuevo Subaru recordó la mundanidad de la magia, al igual que la generosidad de la chica que, a pesar de seguir diciendo que haría Subaru se lo pagara, no tomo nada de él a cambio.

— ¡Hey, espera! —Subaru llamó a la chica que había llegado a la entrada del callejón y estaba frente a la calle principal, viéndose insegura de a dónde dirigirse ahora.

La chica tocó su cabello plateado y parecía un poco preocupada cuando se giraba.

— ¿Qué es? Voy a decírtelo ahora, solo tengo un poco más de tiempo para tratar contigo.

— ¡Entonces, ¿un poco está bien?! De todas formas, perdiste algo importante, ¿cierto? Déjame ayudarte a buscarlo.

La chica parpadeó varias veces, sorprendida.

— Pero dijiste que no sabías nada…

— ¡Es verdad que no es el nombre de la chica que robó tu insignia, o de donde es, pero al menos se cómo se ve! Tiene pelo rubio, parece un gato, a tiene un diente canino que sobresale que es difícil no verlo. ¡Es más pequeña que tú y su pecho es  bastante plano así que puede ser dos o tres años menos que tú! ¡¿Qué te parece?!

Cuando se ponía nervioso, Subaru tenía el mal hábito de hablar rápido y realmente no saber lo que decía.

Justo ahora ese era el mal hábito que corría a toda potencia, e incluso Subaru quería distanciarse de sus propias palabras.

El silencio consiguiente era doloroso. Un sudor frio empapó la espalda de Subaru, sin mencionar sus manos y axilas, lo que siguió con palpitaciones cardiacas, falta de aliento, al igual que mareos y añadido a sentirse débil, su nariz se llenó de una reacción alérgica acompañada por migraña, esos eran los problemas en la línea frontal. Sin embargo…

—… Eres raro —la chica dijo con una mano en su boca, inclinando la cabeza como si viera un raro animal.

Con un dedo aun en sus labios miró a Subaru, evaluándolo.

— Debería decir que no puedo ofrecerte nada a cambio por tu ayuda. Tal vez no lo parezca, pero no tengo ni una pieza de cobre conmigo.

— No te preocupes, eso nos pasa a los dos —respondió Subaru.

— Tres, si me cuentan… Bastante terrible para nosotros como grupo —añadió una pequeña voz bromeando desde el cabello plateado de la chica, pero Subaru lo ignoró y golpeó su pecho.

— No necesito nada como agradecimiento. Soy el que debería agradecerte a ti. Es por eso que quiero ayudar.

— No he hecho nada que merezca tu gratitud. Ya obtuve algo por haberte curado.

«Ella no se rendirá, ¿verdad?»

Subaru miró a la chica en su actitud obstinada con una sonrisa débil.

— Si ese es el caso, entonces te ayudaré por mi bien. La razón es… sí, eso es. ¡Te usaré para mi proyecto ‘una buena obra al día’! —dijo Subaru.

— ¿Una buena obra al día?

— Es correcto. Una vez al día haces algo bueno. ¡Si lo haces, después de que mueres tienes un tiquete directo al cielo! Es por eso que te ayudaré por mi propio bien.

Subaru se sintió como girarse y preguntarse qué demonios estaba sucediendo, pero al menos logró aclarar su punto.

La chica se detuvo pensando, considerando las palabras de Subaru, cuando su gato tocó su mejilla con sus patas.

— No siento ninguna mala intención de él y realmente no creo que sea mala idea, ¿sabes? Con lo grande que es la capital, es mejor que ir sin ninguna pista.

— Pero si lo involucro…

Eres linda cuando eres obstinada, pero es tonto dejar que tu obstinación saque lo mejor de ti y te haga perder tus objetivos. Realmente no creo en mi propia maestra como una tonta.

El gato añadió su ayuda a favor de Subaru, pero la chica seguía vacilante. En respuesta, el gato tiró su expresión y habló con una voz seria.

— Además, el sol está empezando a ponerse. Si cae la noche, no seré capaz de ayudarte. No estoy preocupado que te encargue de uno o dos matones, pero… es mejor evitar que lamentar.

— ¡Bueno, suena como si tu fueras a quien llamar si hay peligro! Pero, espera… de acuerdo a lo que dijiste, ¿no puedes salir de noche? ¿Es ese uno de los acuerdos de tu contrato o algo?

Subaru preguntó, dando un paso más cerca.

El gato golpeó sus bigotes con su pata delantera y dijo:

— Es más como… puedo parecer lindo, pero soy un espíritu, ¿sabes? Uso un montón de mana solo con materializarme. Cuando cae la noche, regreso al cristal que es mi contenedor y me preparo para cuando salga el sol de nuevo. Supongo que podrías decir que es el trabajo perfecto de nueve a cinco.

— ¿Nueve a cinco? Eso suena como un trabajo del gobierno… ¡Las condiciones de contratar un espíritu suenan más severas de lo que esperaba…!

Subaru era capaz de hablar naturalmente sobre espíritus, pero eso era solo porque el poder analítico que tenía como otaku moderno, envenenado por anime y juegos. Incluso rasgos mirados hacia abajo por el público eran útiles algunas veces.

Mientras Subaru y el gato continuaban su conversación, la chica continuó angustiándose sobre su decisión. Sin embargo, el último punto parecía haber inclinado la balanza, así que después de gemir con un número de peros y aun así y si finalmente cedió.

— Te lo digo, realmente no puedo darte nada a cambio, ¿okay?

 

Parte 6

Después de la primera interacción amigable de Subaru en este mundo diferente -un agradable, reconfortante episodio- una hora había pasado.

— ¿Cuál es el significado de esto?

Su investigación se había estancado.

Mientras Subaru enfrentaba la fría mirada de la chica, se rascó la cara, tratando de buscar una salida.

— Incluso con toda mi experiencia, nunca pensé que sería así de difícil…

— Pareces tener una gran opinión de ti mismo, pero no he visto nada de ti que lo pruebe. ¡No importa como lo pongas, las cosas no van bien!

— Ya nadie dice ‘no importa como lo pongas’…

Decir eso solo empeoró las cosas y la mirada de la chica se hizo más afilada, ante la cual Subaru se encogió.

A pesar de que habían buscado por poco menos de una hora, por alguna razón, Subaru y la chica estaban de vuelta en el callejón. Por supuesto, había una buena razón para esto. Había varios factores que Subaru había descubierto, que hizo la búsqueda difícil.

Primero, Subaru no conocía el pueblo. Dado que acababa de ser invocado desde otro mundo, era difícil culparlo por querer evitar esta. Adicionalmente, parecía que la chica tampoco conocía el área y al menos diez minutos fueron desperdiciados con ambos teniendo total confianza de que el otro sabía el camino. Era bastante gracioso en realidad o eso pensaba Subaru. Pero por la manera en que la chica miraba a Subaru, no lo encontraba gracioso para nada.

Segundo, los caracteres y símbolos escritos por aquí y allá… eran completamente ilegibles para Subaru. Dado que Subaru no tenía problema comunicándose hablando, no había pensado mucho en ello, pero después de un segundo vistazo lo vio al revés, aquí y allá había símbolos escritos a mano. A menos que fueran algún tipo de “encantamientos místicos para protegerse contra magia maligna” que tendían a ser populares, esos símbolos probablemente eran letras del lenguaje común. Y porque no podía entenderlas, no podía leer los letreros del camino.

En otras palabras, mientras un milagro común en la mayoría de invocaciones a otros mundos de ficción es “¡por alguna razón nuestras palabras y escritura son mutuamente entendibles!”, en el caso de Subaru, solo la mitad se hizo realidad. Pero dado que si Subaru no hubiera sido capaz de comunicarse con palabras hubiera estado igual de bien que muerto, era difícil llamar esta situación desafortunada.

— Aun así, ¿por qué tienes que aumentarme la dificultad así…? El mundo no es amable para nada.

Antes de gastar todas la opciones, era peor encontrar problemas críticos incluso antes de empezar.

Mientras desesperándose y absolutamente sin hace progreso durante la pasada hora, Subaru notó que su compañera, la chica, estaba parada por la pared del callejón con los ojos cerrados, sin prestarle atención. Viendo sus labios moverse mientras murmuraba algo varias veces, inclinó la cabeza en confusión.

— Me pregunto qué está haciendo…

— Oh, ¿eso? Se está comunicando son espíritus menores.

Subaru elevó sus cejas mientras el gato gris de la chica repentinamente apareció ante sus ojos.

— Pensé que no te había visto por un rato, pero no te habías ido ni nada; ¿estabas aquí todo el tiempo?

— Aún hay algo de tiempo antes de que me vaya. A diferencia de esos espíritus menores con los que ella está hablando, tengo que tomarme mi trabajo seriamente.

— Bueno, eso es bastante honorable de tu parte… Pero, ¿qué son estos uh… espíritus menores?

«Juzgando por el nombre, ¿supongo que son un rango menor que los espíritus normales?»

Pensó Subaru.

Como si estuviera de acuerdo con la meditación de Subaru, el gato, flotando en el aire, balanceó su larga cola.

— Los espíritus menores son seres que, en un estado anterior a convertirse en verdaderos espíritus, empiezan a desarrollar cierto conocimiento. Si con el tiempo, ganan poder y conciencia de sí mismo, se convertirán en espíritus como yo.

Mientras asentía, escuchando la explicación del gato, Subaru notó que el área alrededor de la chica empezó a brillar. La chica de cabello plateado estaba rodeada de tenues luces que se veían como si fueran luciérnagas.

Era el tipo de escena ante la cual la mayoría de personas vacilarían subconscientemente interferir. Era como tierra sagrada, donde solo a los bendecidos, por la influencia de lo sobrenatural, les era permitido entrar.

En respuesta a esa escena, Subaru…

— ¡Wow! ¡Eso es genial! ¿Todas esas cosas brillantes son espíritus?

— ¡Ah!

… interfirió sin pensarlo dos veces, rompiendo la fantasía de todo cuando empezó a hablar con la chica.

Mientras la chica gritó sorprendida, se podían ver gotas de lágrimas que se formaron por la reacción, brillando en sus ojos. Entonces el estado nervioso de la chica se esparció a las luces alrededor y…

— Oh, mira eso. Están en pánico.

Las muchas luces empezaron a huir antes de finalmente dispersarse y desaparecer en el aire.

—… Umm…

Ambos, Subaru y la chica, abrieron las bocas, estupefactos, buscando por donde los espíritus menores se habían ido. Rápidamente la chica trató de continuar lo que había estado haciendo, pero no parecía que los espíritus menores fueran a responder su llamado.

— ¡Mira lo que hiciste! ¡Se fueron! ¿Qué vas a hacer sobre esto?

— Ah… Um… ¡Lo siento! Era mi primera vez viendo espíritus así y me emocioné un poco. No quería, no parecía que fueran peligrosos o algo.

— Solo era seguro porque los tenía bajo control. Si le hubieran hecho eso a un mago espiritual inexperto, hubiera sido horrible. En el peor caso, los espíritus hubieran enloquecido y… BAM.

— ¿BAM?

La chica estaba tratando de amonestar a Subaru por no tomar sus acciones seriamente, pero usando la palabra “bam” realmente no ayudaba.

— Oh, vamos. No hay manera de que esas cosas brillantes fueran peligrosas. ¿Realmente esperas que crea eso?

— Bueno, para ponerlo simple —dijo Puck—. Puede que me vea lindo… pero solo me tomaría dos segundos convertirte en un montón de polvo.

— ¡Maldición, los espíritus dan miedo! —Un escalofrío recorrió la espina de Subaru en respuesta a la pacifica amenaza de muerte del gato y miró de nuevo a la chica—. Definitivamente espero que no estés tan molesta para que uses al gato contra mí o algo…

—  Nunca usaría a Puck para algo así. Si fuera a hacerte algo violento, lo haría yo misma… Ugh, realmente parece que ya no van a responder —fallando al establecer un segundo contacto con los espíritus menores, la chica, deprimida, sacudió su cabeza indefensa.

— Supongo que no sirve preguntar ahora que los espíritus se han ido, ¿pero exactamente qué era lo que tratabas de hacer?

— Estaba tratando de ver si podía obtener información de ellos sobre lo que estoy buscando. Aunque, desaparecieron antes de que pudiera preguntar.

— ¡¿Qué, en serio?! —Subaru se quedó sin habla por la gravedad de su error. Viendo eso, la chica interrumpió.

— Um, p-pero… Toma algo de tiempo y los espíritus menores no tienen el tipo de auto-conciencia que los espíritus regulares tiene, así que no esperaba mucho, pero… Okay, lo siento, es mentira.

La chica trato vacilante de mentir en conflicto con su deseo de un panorama positivo, así que mientras trataba, fue incapaz de suavizar el golpe. De hecho, su lucha consigo misma solo le iluminó a Subaru su propia estupidez. A este paso, no sería capaz de hacer nada excepto atrasarla.

«Esto es malo, considerando la deuda que le debo y el hecho de que ella es mi única preciosa conexión en este mundo… ¡Voy a hacer lo mejor para pegarme a esta relación y no dejarla ir…!»

— Por la mirada en tu cara, parece que no tramas algo bueno, pero… ¿pensaste en algo? Um… —en frente de Subaru que había encontrado un cuestionable nuevo sentido de determinación, la chica vaciló. Subaru inclinó la cabeza y la miró por un rato mientras ella frunció el ceño, pero fue el gato el que llegó a su rescate.

— Ah, ahora que lo pienso, aun no nos hemos dicho nuestros nombre, ¿verdad? ¿Deberíamos presentarnos?

— Oh, tienes razón. ¡Bueno entonces, supongo que me adelantaré y me presentaré primero!

En una manera sobre energética, en parte para cubrir su anterior error, Subaru hizo una pose y apuntó al cielo.

— ¡Mi nombre es Subaru Natsuki! ¡El ignorante y sin inteligencia, por siempre y eternamente sin dinero! ¡Gusto en conocerte!

— Bueno, eso no inspira mucha confianza, ¿cierto? De todas formas, soy Puck. También es un gusto conocerte.

Como Subaru puso su mano, Puck brinco a ella con todo su cuerpo para un apretón de manos. Un externo probablemente pensaría que Subaru estaba tratando de apretar al gato hasta la muerte.

La chica parpadeó sorprendida por la audaz interacción de Subaru.

— Es raro ver a alguien que deseosamente se aproxime a un espíritu tan fácilmente… y tu nombre es igual de inusual. Con el cabello negro y ojos oscuros… simplemente, ¿de dónde viniste?

— Ha, estaba esperando que hicieras esa pregunta. ¡Dada esta situación, debo decir que vengo de un pequeño país al este!

Este era un patrón que a veces salía en las ficciones de otros mundos desde el pasado. Un personaje diría que provenía de un país escondido al este, llamándolo algo como “Zipang”. Solía no haber mucha interacción entre países, así que si decías que habías viajado hasta donde estas desde ese país, tendría sentido para la mayoría de personas, es un cliché mágicamente conveniente.

— Si miras el mapa del continente, Lugunika es el país más al este, así que… no hay ningún país al este de aquí.

— ¿Qué, lo dices en serio? ¿Estamos al final del este? Así que… ¿esto hace este país mi anhelado Zipang?

— Así que no sabes dónde estás, no tienes dinero, no puedes leer y no tienes nadie en quien contar. Empiezo a creer que estás mucho peor que yo…

Mientras Subaru fue sacudido por ese nuevo desarrollo, la chica también parecía ansiosa. Con cada acción que hacia podía verse el elemento de su personalidad que la hacía querer ayudar a otros. Probablemente no podía evitar preocuparse por Subaru, que para ella se veía más y más no solo indefenso, sino también absolutamente impotente.

La chica miró de nuevo a Subaru cuidadosamente, de arriba hacia abajo.

— Mirándote de nuevo, realmente pareces estar en buena forma. Um… Uh… Subaru.

— ¿Huh? Oh. Sí, Subaru. Ese es mi nombre.

Siendo llamado por su nombre de tal manera vacilante por alguna razón se sentía como una nueva experiencia fresca para Subaru, y no pudo evitar tropezar en su respuesta. Después de aclarar su garganta para ocultar el hecho que fue sacudido, mostró sus bíceps.

— Hago entrenamiento de fuerza todos los días. Ya que casi siempre estoy encerrado en mi cuarto, tengo que hacerlo como mínimo para seguir en forma.

— Realmente no entiendo a qué te refieres con ‘encerrado en tu cuarto’, pero eres de una familia de alta clase, ¿cierto? ¿Se te enseñó algún tipo de arte marcial?

— En realidad soy de una típica familia de clase media, pero… ¿qué te hace pensar que soy de una familia de alta clase? ¿Doy algún tipo de refinado aire de nobleza?

— Bueno, si tienes un tipo de aire curioso, al menos.

Subaru bromeando elevó sus manos como si reconociera el halago.

Pero entonces la chica agarro esas manos, y Subaru, sorprendido por lo súbito de su toque, tuvo que contener un chirrido de salir de su garganta.

— Son también estos dedos tuyos, pero tu piel y cabello también son parte. Estas no son las manos de un plebeyo y tus músculos no parecen producto de trabajos difíciles.

Subaru se ruborizó mientras la chica continuaba tocando sus manos, pero entendió. También estaba impresionado por su habilidad de ver que él no solo era un extranjero de una tierra extranjera. Mientras Subaru asombrado, la chica continuó.

— Cabello negro y ojos oscuros. Escuché que eso es un rasgo común de los refugiados del sur, pero el hecho de que estés aquí en Lugunika con esos rasgos significa que eres capaz de vivir una vida de lujos. También, la artesanía de estas ropas raras tuyas en magnifica… así que, ¿estoy en lo correcto?

Mientras Subaru seguía callado, la chica puso una sonrisa orgullosa. Sintiendo ciertamente atraído por la fascinante atmósfera que tenía, hizo adecuada su hermosa sonrisa, Subaru procesó los contenidos de lo que había dicho e hizo una cara reacia.

— Si me preguntas si está equivocada o estas en lo cierto… estás absolutamente equivocada, pero, ¿hay alguna manera en que lo pueda decir sin que termines lastimada?

— Si estoy equivocada, solo dímelo. Si no lo haces, solo será más vergonzoso para mí —la chica enrojeció cuando su anterior confianza se transformó en vergüenza. En cuanto Subaru la vio callarse, pensó cómo le iba a explicar de dónde vino.

Podría decir “¡Soy un perdedor que fue invocado desde otro mundo!” pero dado el precedente de las fantasías de ficción sobre otros mundos, eso abriría las puertas de ser tachado como alguien que estaba loco. Viendo los resultados de lo que dijo hasta ahora, sintió que había un riesgo significativo en decir la verdad.

— No tienes que pensar tanto sobre eso, ¿sabes? Si es algo de lo que no puedes hablar, ya no preguntaré.

Viendo a Subaru pensando qué decir, la chica llegó a sus propias conclusiones y no lo presionó. Dado que ella había venido a su rescate una vez más de cierta manera, Subaru hizo una mueca, sintiéndose más inútil.

— Pero… realmente no se ve bien —murmuró la chica, en un tono más débil, con una expresión nublada en su cara.

—…

Viendo que la chica ya no podía ocultar lo impotente que se sentía, Subaru sintió una débil llama encenderse dentro de él.

— ¿Qué soy, un idiota? Bueno, sí, soy un idiota. Que hemos estado haciendo todo este tiempo…

Justo en frente de Subaru estaba la chica que salvo su vida. ¿Él no había ofrecido ayudarla para pagarle? En ese caso, ¿entonces cómo se suponía que explicaría su total falta de ayuda?

— ¿Subaru?

Viendo a Subaru quedarse callado y viéndose preocupado de repente, la chica inclinó la cabeza y lo miró desconcertada. Viéndolo como con ese movimiento su cabello plateado cayó por su hombro, Subaru pensó tan fuerte como pudo.

Subaru trató de recordar lo que sucedió antes que el ladrón corriera por el callejón mientras esos matones lo pateaban. Concentrándose en ese instante, necesitaba encontrar algo, algo que pudiera usar…

— Tengo una cosas que quiero corroborar contigo, ¿está bien?

— Um… okay, sí. Adelante.

— Gracias. Estoy bastante seguro que te oí decirlo varias veces, pero esta es la capital de cualquier país en el que estamos… ¿verdad? Así que, básicamente es el pueblo donde está el castillo del rey y es un lugar realmente grande, ¿es correcto?

Preguntó Subaru, recordando pedazos de la conversación que había tenido con la chica antes.

Mientras Subaru se percataba que sus preguntas debían sonar extrañas, la chica no lo interrumpió y simplemente asintió como un sí.

— Así que en esta gran ciudad, hay una chica que parece vivir robando cosas. Por su apariencia, definitivamente no parecía que fuera así… Ahora, esto puede ser obvio, pero tiene que haber un lugar donde gente como ella viva.

—…

— ¿Hay un lugar donde el crimen sea desenfrenado o algo como un barrio bajo en esta área…? Estoy seguro que es difícil intercambiar bienes robados por dinero con algunas conexiones, así que creo que hay una oportunidad de que haya regresado a un lugar así.

Con la imagen del ladrón quemada en su memoria, Subaru la analizó de pies a cabeza y usó todo su conocimiento sobre escenarios de fantasía para ayudarlo en su hipótesis.

— Así que, creo que en lugar de buscar sin rumbo, tendremos mejores oportunidades si apuntamos a eso… ¿Qué sucede?

— Solo estaba sorprendida. Realmente tiene una buena cabeza sobre tus hombros.

— Bueno, en lugar de una conclusión lógica, es más como un tema común en fantasías medievales, pero… si esto es todo lo que te toma empezar a pensar mejor de mí, tengo el presentimiento de que tengo un largo camino por delante…

A pesar de la respuesta de Subaru, parecía estar tomando el halago de la chica bastante bien.

Mientras Subaru rascó el lado de su cabeza como para evitar mostrar lo avergonzado que estaba, la chica asintió varias veces.

— Iremos con tu plan. Regresemos a la calle principal y preguntemos si alguien sabe de un lugar como el que describiste.

— Realmente estamos detrás como estamos, después de todo. Apresurémonos y vamos.

Después de que Subaru y la chica se miraron y asintieron, salieron del callejón hacia la calle principal. Sin embargo, antes de empezar su búsqueda por un lugar donde un montón de personas a las que les pudieran preguntar estuvieran pasando, Subaru recordó algo.

— Estaba pensando… ya sé el nombre de tu gato, pero no creo que me hayas dicho el tuyo, ha-ha.

Mientras Subaru pensó que ahora no era el mejor momento para decirlo, los ojos de la chica se abrieron completamente por la sorpresa. Entonces los cerró, después de unos segundos dijo…

—… Satella.

— ¿Oh?

Subaru, quien a causa de su silencio empezó a pensar que se equivocó, reacciono un poco tarde a su respuesta susurrada.

En respuesta, la chica se giró lejos de Subaru y continuó.

— No tengo apellidos, así que solo llámame Satella.

Su voz no tenía emoción. A causa de su actitud, era como si, a pesar de haber dado su nombre, rechazara ser llamada por él. A través de sus acciones, esta chica, que dio su nombre como “Satella”, estaba poniendo distancia entre ella y Subaru más de lo que había hecho antes.

Subaru, quien ya había pensado que se sentiría más cómodo usando un sobrenombre para llamarla en lugar de usar su nombre personal, sintió que no podía usar ese nombre para nada. Por ahora, buscando una salida, Subaru decidió evitar usar su nombre enteramente y en su lugar solo usar pronombres.

Mientras observaba el intercambio de Subaru y la chica desde el lado, Puck tenía una cosa que decir antes de deslizarse de vuelta bajo el cabello plateado de la chica.

—… Eso es de mal gusto, ¿sabes? —murmuró, aunque su voz no llego a los oídos de la chica, sin hablar de los de Subaru.

 

 

 

Parte 7

Usando los sonidos de la ocupada multitud como guía, Subaru y Satella caminaron de vuelta a través del callejón en el que estaban y llegaron a la calle principal diez minutos después.

Cambiando su mirada para aquí y allá, Subaru buscó por alguien a quien pudieran preguntar primero, cuando Satella, que estaba a su lado, jaló su manga.

— Hey, Subaru…

Cuando Subaru miró de vuelta a Satella vio que tenía su mirada fija en algo al otro lado de la calle. Subaru miró en la misma dirección y se percató de lo que estaba mirando Satella.

«Tengo un mal presentimiento de esto», pensó.

Añadiendo más peso a sus miedos, Satella continuó, con una mirada seria en su cara.

—… ¿Crees que esa niña este perdida?

De todas las posibles cosas que podrían salir mal en este plan, la final había levantado la cabeza.

—… Bueno, uh…

Una de las varias cosas que Subaru descubrió a través del día era que la chica de cabello plateado a su lado era una persona incorregiblemente amable. Pero, ya fuera a causa de una maldición o alguna otra razón, nunca lo admitiría ella misma.

Subaru hizo un suspiro profundo.

— Calmémonos un minuto.

— ¡¿Qué harás si se levanta y se va a algún sitio mientras nos estamos perdiendo el tiempo?! Tenemos que ir a hablar con ella de inmediato…

— Sabes, esa amabilidad tuya es una gran virtud y dado el hecho que fui salvado por esa amabilidad realmente no quiero decir esto, ¿pero tienes idea en la situación en la que estás ahora mismo?

Donde Satella estaba viendo, cerca del edificio al otro lado de la calle, estaba una joven chica. Parecía de diez años de edad, con cabello marrón hasta los hombros que era bastante lindo. Si ella sonreía, las personas de alrededor probablemente no se resistirían a sonreírle de vuelta, pero desafortunadamente, por el momento sus ojos estaban llenos de ansiedad y parecía que estaba a poco de llorar.

Había probablemente un 80 o 90 porciento de que la observación de Satella fuera correcta. Subaru estaba seguro que lo era, pero…

— También está que mis metidas de pata tengan parcialmente la culpa, pero el ladrón que robó tu insignia cada vez se aleja más de nosotros. Si perdemos más tiempo aquí, para el momento en que la atrapemos, ya podría haberla vendido y no tendremos manera de recuperarla.

— Probablemente tengas razón… pero…

— Entonces…

Ciertamente se sentiría mal solo dejar a la chica así, pero con toda la gente alrededor, la oportunidad de que alguien más la ayudara era alta. Por otro lado, Subaru y Satella estaban presionados por el tiempo y necesitaban reunir información para continuar su búsqueda.

No importa como lo pensara, el plan actual debería tener más prioridad que ayudar a la niña, pero…

— ¿Pero no lo ves, Subaru? Mírala, está llorando.

—…

— Si no quieres quedarte conmigo, está bien. Gracias por todo lo que has hecho, Subaru. Arreglaré esto por mí misma… después de ayudar a esa niña.

Mientras Subaru quedó sin palabras, Satella parecía que ya había tomado una decisión. La manera en que lo dijo, no era como si dijera que Subaru no entendía y estaba cansada de él, sino que sentía culpa al obligar a Subaru a seguirle el juego a sus irracionalidades.

Su cabello plateado danzando detrás de ella, Satella trotó al otro lado de la calle donde estaba la niña. La chica, que había estado mirando hacia abajo con ojos llorosos, notó que alguien se había acercado. Había luz tenue de esperanza en sus ojos mientras miraba hacia arriba, probablemente porque pensó que la persona que estaba buscando la había encontrado.

— Lo siento, no soy la persona que buscas —dijo Satella mientras se arrodillaba para hablar con la niña, cuyos ojos se abrieron por la sorpresa.

Pero en esos ojos no había un sentimiento de alivio, sino de miedo. Podías decir, incluso desde lejos, que el que le hablara un extraño causó que su corazón se encogiera, aterrado.

— Lo lamento si te molesto, ¿pero dónde están tu padre y madre? ¿No están contigo?

Parecía que Satella no notó que la niña estaba asustada, y su voz era un tono más amable del que Subaru había escuchado antes. Sin embargo, no era suficiente para transmitirle su preocupación a la niña, que había perdido de vista a sus padres y ahora temblaba porque no sabía qué hacer.

— Umm… Uh… Por favor no llores. No te lastimaré, ¿okay?

Satella trató de abrir el corazón de la niña antes de que se cerrara completamente, pero no parecía funcionar y la niña solo sacudió su aceza adelante y atrás. Las lágrimas que se amontonaban en sus ojos parecían a punto de desbordarse, cuando…

— ¡Ahora, deleita tus ojos con esta magnífica moneda mellada de diez yenes!

— ¿Huh? —dijo Satella, sorprendida por la repentina voz, y cuando miró hacia arriba, allí estaba Subaru en su traje de correr gris.

Subaru primero sonrió débilmente por la reacción de Satella y entonces dirigió su sonrisa de ella a la niña. El repentino intruso también la sorprendió. Subaru entonces puso su mano ante ella.

— Ahora, ¿puedes ver esta moneda en mi mano derecha? ¡Apuesto que puedes! Muy bien, ahora voy a apretarla. Así… aprieta aprieta aprieta…

— Espera, Subaru… ¿qué estás…?

— ¡Y mira eso!

Ignorando la interrupción de Satella, Subaru tomó su puño donde había estado sosteniendo la moneda mellada de diez yenes y lo abrió para que ambas lo vieran. Cuando lo hizo, la moneda que debería estar en su mano había desparecido.

— ¡Wow! ¡La moneda que estaba apretando desapareció! ¿A dónde habrá ido…?

La niña parpadeo varias veces y entonces miró la mano derecha de Subaru, pero ya sea que mirara el dorso de su mano o la palma, no podía encontrarla. Subaru, animado por la reacción de la niña, asintió y entonces levantó su mano izquierda y gentilmente frotó sus dedos a través de su cabello.

— ¡Mira eso! Así que es aquí donde la moneda se estaba escondiendo.

Cuando la niña vio la moneda descansando entre los dedos de la mano izquierda de Subaru, estaba sorprendida.

Satella, que no pudo adivinar el truco, estaba igual de confundida.

Subaru se inclinó magníficamente ante las dos y puso la moneda mellada de diez yenes en la mano de la niña.

— Te dejaré tenerla como regalo. Es especial, así que cuídala bien, ¿okay?

Subaru miró con una sonrisa a la niña que sostenía la moneda y asentía vigorosamente.

Mientras lo hacía, Satella lo pinchó en el lado.

— Hey, Subaru…

— No me mires así. Quiero decir, admito que lo que dije antes fue un poco duro pero…

— ¿Cómo hiciste eso?

— Oh, ¿te refieres a eso? ¿No cuestionas mis motivos, sino cómo hice el truco?

Subaru prometió explicarle el truco luego a Satella, quien parecía interesada, antes de girarse hacia la niña, que estaba mirando curiosamente la moneda de diez yenes. Parecía que la sorprendente magia de Subaru había ayudado a calmar su ansiedad. Cuando Subaru se arrodilló y le hizo unas preguntas, respondió rápida y claramente.

— Ya veo. Así que te separaste de tu madre, huh. No te preocupes, no te preocupes. Solo déjanoslo a nosotros. ¡La encontraremos de inmediato!

Después darle a la niña otra caricia en la cabeza, Subaru le tendió su mano y con un poco de vacilación, la agarró. Satella, que estaba mirando, abrió los ojos por completo.

— Realmente parece que estás acostumbrado a esto, Subaru, ¿es tu profesión domar niños?

— ¡Cuando lo sacas de contexto así, eso suena realmente, realmente mal! Y no. Soy desempleado.

Técnicamente, Subaru tenía el increíblemente conveniente estado de ser estudiante. Sin embargo, dado que no había ido a la escuela últimamente y particularmente ahora que había sido invocado a un mundo diferente, realmente ya no se sentía calificado para llamarse así.

Pero, a pesar de eso…

— Así que, onee-chan, ¿Qué tal si sostienes la mano de esta solitaria niña? Parece que podría usar otro amigo —dijo Subaru con un guiño. La niña le tendió la otra mano, la que no estaba agarrando la de Subaru, a Satella.

Satella se veía sorprendida por un momento y contuvo el aliento, pero entonces lo dejó salir y agarró la mano de la niña con la suya.

— Cierto. No te preocupes. Deja que tu onee-chan se ocupe de esto. Definitivamente encontraremos a tu mama, ¿okay?

Satella dijo, sonriéndole  a la niña como si asintiera en silencio.

Subaru y Satella guiaron a la niña, con ella entre ellos y los tres continuaron por la calle principal a través de las oleadas de personas.

— La manera en la que estamos ahora, ¿no crees que algunas personas que nos vieran pensarían que somos una joven pareja con nuestra hija? ¡Qué vergonzoso!

—… ¿Huh? Incluso con el beneficio de la duda, no veo como alguien podría pensar que tú la niña son algo más que onii-chan y onee-chan…

— ¡No puedo decir si eso fue una broma, o eso es realmente lo que pensaste que quería decir!

Mientras Subaru y Satella seguían caminando, la niña entre ellos dejó que una pequeña sonrisa se esparciera por su cara.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Parte 8

Afortunadamente, tal vez porque realmente sobresalían como grupo, no paso mucho antes de que encontraran a la madre de la niña. En este caso, no era solo Subaru el que resaltaba, sino también Satella con su cabello plateado y extraordinaria belleza.

— ¡Muchas gracias!

Una vez que la madre se reunió con su hija, agradeció a Subaru y Satella varias veces, aunque sonrieron y lo pasaron como si no fuera nada.

Mientras la niña y su madre se iban, la niña miro hacia atrás y se despidió varias veces, y Subaru y Satella hicieron lo mismo. Subaru se giró hacia Satella, mientras estaba a su lado despidiéndose de la niña y vio que había una brillante y animada expresión en su cara.

— Ahora, tengo el sentimiento de que perdimos mucho tiempo con esto, ¿pero qué tiene que decir nuestra onee-chan? ¡Estoy seguro de que encontrará una manera de describir esto como para un fin hasta el final!

Subaru dijo de manera orquestada, chasqueando sus dedos y burlándose de la naturaleza amable de Satella.

Por supuesto, no la estaba criticando; era más como tomándole el pelo. Después de todo, Satella había dado tantas excusas indirectas del porque su encuentro con Subaru era útil, así que estaba curioso de que era lo que iba a decir.

—… Es simple —en respuesta a Subaru, Satella sonrió—. Ahora estaremos de buenos ánimos mientras seguimos buscando.

—…

— Incluso si recupero mi insignia, estoy segura que me hubiera lamentado de no ayudar a la niña. ¿No crees que es mejor hacer ambos, ayudar a la niña y recuperar mi insignia?

No parecía que Satella solo decía eso para mantener sus esperanzas. Parecía tan refrescada que probablemente lo creía.

Con ese tipo de respuesta, Subaru realmente no sabía que decir. Tendría que repensar su opinión de esta chica.

No solo era el tipo de persona que era tan amable que siempre terminaba perdiendo todo, también era el tipo de persona que quería tenerlo todo.

— Ya veo. Tienes razón. Gracias por tu rápida decisión, no tendremos que decir ‘Seguro, abandonamos a una niña llorando perdida, pero fuimos capaces de recuperar la insignia, sana y salva, ¡hurra!’

— Bueno esa es realmente una negativa manera de ponerlo

Dijo Satella, ceñuda, entonces mirándolo como si tuviera algo que decir.

— Pero además de eso… ¿Por qué me ayudaste? Pensé que estabas en contra de ayudar a la niña, Subaru.

— ¡Solo quería presumir de mi habilidad de hacer trucos de magia…!  Lo que es, por supuesto, una mentira. ¿No lo dije antes? Voy a ayudarte a encontrar tu insignia para que pueda hacer mi buena acción del día e ir al cielo.

— Pero ya que ayudaste a la niña, ¿eso ya no cuenta como tu buena acción del día?

— ¡Ese es un muy buen argumento! Pero quiero decir, no es como que estoy limitado a una al día o nada. Puedo hacer más. ¡Así que de todas formas, voy a hacer suficientes para mañana hoy! ¡En realidad estoy planeando hacer toda una semana de una vez!

Subaru tenía el presentimiento de que se estaba descarriando del verdadero significado de todo este concepto de ‘una buena acción al día’, pero aun así trató de argumentar. Satella se detuvo, sorprendida.

— Subaru… con una personalidad así, vas a terminar perdiéndolo todo algún día.

— ¡Tú eres la última persona de la que quiero escuchar eso!

Gritó Subaru, enviándole de regreso sus palabras a ella, pero Satella solo inclinó la cabeza en confusión.

Aparentemente realmente no lo entendía.

— Realmente eres un buen chico, ¿cierto?

— Sabes, me molesta que me trates como si fuera menor que tú. Sé que un montón de gente cree que los Asiáticos del Este son más jóvenes de lo que parecen, pero realmente no podemos estar muy diferente de edades, ¿cierto?

Pero en respuesta, Satella entrecerró sus ojos violetas y ligeramente dijo

— Por más edad que creas que tengo, no creo que estés muy cerca… Después de todo, soy una semi-elfo.

—…

Subaru estaba sin habla. Viendo su respuesta, un número de complicadas expresiones pasaron por los ojos de Satella. Finalmente la emoción que quedo fue inefable mezcla de resignación e impotencia.

— Ya veo. Por eso eres tan linda. Después de todo, es regla de los mundo de fantasía que los elfos siempre sean hermosos.

—… ¿Huh?

Subaru finalmente asintió, habiendo llegado a sus propias conclusiones sobre Satella siendo una semi-elfo. Satella parpadeó varias veces. Sus expectativas habían fallado completamente.

— ¿Hmm? ¿Qué sucede?

— No es que suceda algo, es solo… Quiero decir… Soy una semi-elfo y…

— Sí… te escuché la primera vez.

Inseguro de con qué tenía un problema Satella, esa era la única manera en la que Subaru pensaba que podía responder, pero la reacción de Satella era dramática.

—… Ah.

Satella hizo un extraño sonido en su garganta, antes de alejarse de Subaru, encontrar la pared más cercana, arrodillarse junto a ella y agarrar su cabeza de cabello plateado en sus manos.

En cara de tal inexplicable reacción, Subaru no sabía que decir.

— ¡Toma eso!

— ¡Ow! ¡¿Por qué demonios fue eso?!

El gato gris, que siempre parecía ir y venir como quisiera, lo había golpeado en la cara con su pata como si recreara un movimiento de lucha.

Puck ronroneó, golpeando sus bigotes con la misma pata con la que había golpeado a Subaru.

— No lo sé, solo sentía esta abrumadora frustración y no podía mantenerla dentro de mí.

— Si esa es la única razón, va a ser difícil librarme del sentimiento que una gran injusticia me fue hecha, pero fue un puño suave y blando, así que te perdono.

— Quiero decir, no estoy enojado ni nada. Si tengo que decirlo de alguna manera, diría que es lo opuesto.

— ¿Lo opuesto? —dijo Subaru, confundido.

— Sí, lo opuesto —Puck dijo asintiendo.

Antes de que Subaru le pudiera preguntar a Puck que quería decir con eso, Satella había regresado.

Retorciendo las puntas plateadas de su cabello, Satella miró ferozmente a Subaru.

— Subaru, tú… papirote.

— Ya nadie usa la palabra ‘papirote’, ¿y qué hice para ser insultado por ti?

— Hmph. Si no lo entiendes, no es mi problema. Más importante, tenemos que seguir nuestra búsqueda.

Con el sujeto de la irracionalidad de Satella cortado sin otra palabra, Subaru miró irritado, pero esa irritación se evaporó cuando Satella empezó a actuar más amigable y familiar. Subaru aún no sabía por qué tuvo tal repentino cambio de actitud, pero habían cosas más importantes en las que pensar.

— De todas maneras, el episodio con la niña lo hizo dolorosamente claro… ¿no es este pueblo demasiado grande para buscar algo?

— Bueno, es la capital de Lugunika. Es la ciudad más grande de la nación. Si recuerdo correctamente, hay cerca de… trescientas mil personas viviendo aquí y muchos otros que vienen y van.

Satella respondió la pregunta de Subaru en detalle y con un poco de orgullo en su voz.

— Ya veo, ya veo. Trescientas mil personas, huh. Eso es bastante… Gracias por la información regurgitada.

— Urr… —Satella murmuró. Parecía que la suposición de Subaru había dado en el punto.

Subaru trató de usar la nueva información para hacer una imagen de la ciudad capital de Lugunika en su mente. Tenía una población de 300,00 personas, entonces para una ciudad en un escenario fantástico medieval, era bastante grande. Por supuesto, el número solo reflejaba la gente que vivía en la ciudad, así que después de añadir a los mercaderes y aventureros, ese número de personas probablemente sería mucho mayor.

Mientras Subaru miraba la gente que pasaba por el lado de la calle, estaba de nuevo asombrado por la concentración de tal variedad de grupos de gente. Había semi-humanos, semi-bestias y humanos regulares juntos, y realmente era como un caldero que unían diferentes razas.

El hecho de que se habían perdido en los callejones por al menos una hora no era algo para reírse tampoco.

El área era tan grande que los caminos eran tan complicados que se habían perdido.

— En otras palabras, no tenemos espacio para equivocarnos. Ya le hemos dado mucha ventaja al ladrón y si nos atoramos de nuevo será demasiado tarde. Así que escojamos nuestros movimientos cuidadosamente.

— ¿A qué te refieres?

— Si andamos corriendo sin ningún tipo de plan, no tendremos resultados. En su lugar, si vamos de nuevo al lugar donde tu insignia fue robada, tal vez seamos capaces de obtener información de la gente. ¿Había alguien que viera lo que sucedió?

De acuerdo a Satella, su insignia había sido robada en pleno día, justo en medio de la multitud. Se era así, el ladrón era audaz, pero viendo la conmoción en la calle ante él, Subaru pensó que no era necesariamente una mala decisión de parte del ladrón. Entre más gente, más fácil perderse entre la multitud.

— ¿Recuerdas donde te fue robada?

— Sí, creo… que fue por aquí.

Subaru siguió a Satella. Mientras atravesaban la confusión de la multitud con muchos diferentes tipos de gente, Subaru sintió que le fue quitado su sentido de dirección y distancia tan rápido como atravesaron el laberinto de callejones antes. Sentía que no tenía idea de donde estaba caminando. Mientras el lugar donde estaban debería ser uno que nunca había visto, Subaru sintió un extraño sentimiento de que lo había visto antes, y ese sentimiento no se disipó.

— Espera. No, definitivamente he visto este lugar antes.

Viendo que el lugar al que Satella lo condujo, rasco el lado de su cara e hizo una media sonrisa.

El lugar donde a Satella le habían robado su insignia era la misma esquina a la cual había sido invocado Subaru.

— Aquí es donde me confundí tanto que decidí enfriar mi cabeza en un callejón vacío y entonces tuve mi encuentro con los matones A, B y C…

Recordando lo que pasó dos horas antes, Subaru meditó para sí mismo, que asombrosas coincidencias como esta en realidad ocurrían algunas veces.

Si era así, estaba de suerte. Tenía a alguien en mente con quien podía hablar.

— Así que esa es la situación. Le dije ‘¡Déjamelo a mí!’ y vine a verlo, Sr. Vendedor de Frutas.

Subaru giró y apuntó al dueño de una tienda de frutas al lado de la calle principal. La fruta alineada en al mostrador era fresca y solo mirarla le hizo la boca agua.

—… ¿Qué, tú de nuevo? Estaba esperando un cliente, Sr. Quebrado —dijo el dueño con una mirada fría que no parecía adecuada para tratar con clientes a diario.

El hombre usaba un pañuelo en la cabeza y era muy musculoso. Tenía una cara severa y una profunda, amenazadora voz.

Sobre todo, también tenía una cicatriz blanca que corría desde el lado izquierdo de su cara, probablemente dejada por algún tipo de cuchilla. No importa cómo se viera, no había manera de que fuera un respetable, respetuoso de la ley ciudadano.

Es por eso que era tan sorprendente verlo detrás de un mostrador de una tienda de frutas.

— Oh, no seas tan frio, viejo. Estabas actuando bastante amable conmigo hace un rato.

— Eso fue porque pensé que eras un cliente. De haber sabido que no tenías dinero, te hubiera echado antes, como lo voy a hacer ahora.

Subaru estaba tratando de actuar como si fueran mejores amigos, pero el dueño de la tienda no tenía nada de ganas. Movió su mano como si estuviera espantando un insecto.

— Oh, vamos —suspiró Subaru, relajando sus hombros—. ¿Estás seguro que quieres tratarme así? ¿No has notado que soy diferente de la última vez que vine?

— ¿Qué fue eso? —dijo el dueño de la tienda, inseguro de cómo reaccionar mientras Subaru hizo una expresión triunfal, inflando las fosas nasales.

Subaru dio un paso al lado y extendió sus manos como para mostrar a Satella que estaba detrás de él.

— ¡Mira eso! ¡Traje a alguien conmigo! ¡Me hubieras echado si supieras que no tenía dinero, pero que crees, ahora he traído a alguien que bien podría ser un nuevo cliente frecuente!

— Um, ¿Subaru…? Odio decirlo cuando tienes tantas esperanzas, pero no tengo nada de dinero.

— ¿Huh, qué, de verdad? ¡¿Me estás diciendo que estamos andando por la capital sin ni una sola moneda entre los dos?!

El dueño suspiró mientras veía a los dos pobres en su tienda.

— ¿Y bien? ¿Qué era lo que querías decir, ahora que un mendigo se volvieron dos?

— Bueno, en realidad, estamos buscando algoy quería preguntarle si al menos podría escucharnos.

— ¡Eso solo fue mi manera de decir que no tengo tiempo para tratar con ustedes! ¡Toma nota! —el dueño de la tienda gritó.

Subaru sintió que sufrió un intenso daño en su tímpano.

— Es-esto no fue una buena idea después de todo, ¿verdad?

Dijo Satella, encogiéndose mientras tiraba de la manga de Subaru.

Puede ser verdad que pedir ayuda sin comprar nada era bastante egoísta, pero eso no cambiaba el hecho de que no tenían dinero para comprar nada.

Justo cuando Subaru estaba por rendirse de tratar de obtener información del hombre, escuchó una voz.

— ¿Hmm? ¿Son ustedes… los dos de antes?

Subaru y Satella se giraron. De pie frente a ellos estaba la mujer con largo cabello marrón. Era alguien que habían visto antes; después de todo, la mujer no estaba sola. Agarrada de su mano estaba una niña que parecía muy feliz de verlos.

— Lo somos, pero… ¿por qué estás en un lugar así? la única persona aquí es este descorazonado, hombre con cara de miedo.

— Ha-ha… Esta es la tienda de mi esposo, así que pensé en pasar y saludar.

— ¿La tienda de tu esposo?

Subaru y Satella se miraron y entonces se giraron a mirar dentro de la tienda, sus miradas finalmente llegaron a la cara del hombre con la cicatriz, que había cruzado sus brazos.

— Viejo… no mataste al esposo de esta mujer y tomaste su tienda, ¿verdad?

— ¿De qué estás hablando? ¡Esta es mi tienda y esa es mi esposa!

Subaru miró asombrado de nuevo a la mujer, quien sonreía, viéndose insegura de cómo reaccionar. Era una mujer hermosa, con facciones finas y conducta gentil. ¿Esta mujer y ese hombre de aspecto severo? Tiene que haber algún error.

«Posiblemente no la está amenazando, ¿verdad?»

Subaru pensó con una mirada preocupada. Pero a pesar de la conjetura de Subaru, la niña que sostenía la mano de su madre paso al lado de Subaru hacia el dueño de la tienda, quien la abrazó y la alzó.

— ¡Oh, mira eso! No estás toda emocionada. Ahora dime,  ¿conoces a estos dos pobres mendigos?

— ¿Mendigos? ¡Cariño, no les digas así!

Después de escuchar las palabras afiladas de su esposo, la madre de la niña alzó sus cejas y comenzó a regañar a su esposo. Entonces explico como ella, su hija, Subaru, y Satella se habían conocido.

Después de escuchar lo que ocurrió, el dueño de la tienda bajo a su hija.

— Lamento eso. Esa no es manera de hablarles a las personas que salvaron a mi hija. Por favor, discúlpenme.

— Oh, no te preocupes. Quiero decir, es verdad que no tenemos dinero, y…

— ¡Es cierto, viejo! Espero que pienses mucho sobre tus accione… s… Um… tu linda cara se ve realmente atemorizante ahora mismo.

Una mirada de Satella calló a Subaru.

Justo después de eso, la niña acercó su mano a Satella. En su mano estaba un pequeño adorno de forma de una pequeña flor roja. Satella contuvo el aliento, y miró del adorno a la niña varias veces, con una expresión ligeramente inquieta.

— Por favor, tómalo —dijo la madre, colocando su mano en la espalda de Satella, instándola—. Mi hija quiere agradecerte en su propia manera.

Satella asintió ligeramente y entonces tomó el adorno de la mano de la niña y lo colocó en la base del pecho izquierdo de su abrigo, antes de arrodillarse para que la niña pudiera verlo.

— Gracias. Me gusta mucho.

Mientras Subaru veía la radiante sonrisa de Satella desde el lado, fue incapaz de desviar la mirada. Viendo esa sonrisa, la niña se sonrojó y apartó la mirada, y el dueño de la tienda, viendo todo esto, aclaró su garganta.

— Salvaron a mi hija. Quiero agradecerles. Pregúntenme lo que quieran.

Con una fuerte cabezada, el dueño de la tienda de aspecto severo puso su mejor sonrisa.

Satella estaba sorprendida, pero entonces miró a Subaru y sonrió, pero no era la misma sonrisa de antes. Esta era una sonrisa triunfante.

— Ves, te lo dije. ¡Realmente regresó y nos ayudó al final! —dijo, como si este extraño giro del destino fuera algo que ella hizo.

 

Parte 9

… A pesar de que la calle solo estaba una calle lejos de la calle principal, la atmósfera estaba llena de pesimismo.

Era quieta y silenciosa, y no había signos de ningún tipo de vida, sin hablar de rastros de personas.

La calle en la que Subaru y Satella estaban no estaba muy lejos de la calle principal, pero el ajetreo y bullicio de antes ahora parecía un sueño lejano.

— Escuchamos de ese tipo que si buscamos por bienes robados, serian manejados y vendidos en los barrios bajos, pero… —murmuró Subaru mientras miraba la calle que supuestamente los guiaría a los barrios bajos— …el aire aquí y la atmósfera, sin mencionar el carácter general de las personas aquí, probablemente van a ser terribles. ¿Estás segura de que quieres ir?

— Tú eres el que sugirió que mi insignia podría estar aquí en primer lugar y el dueño de esa tienda dijo que probablemente estuviera ahí, también…

— No deberías olvidar lo que dijo justo después de eso, añadió que probablemente deberíamos rendirnos —dijo Subaru, reflexionando con una cara agria lo que se dijo en esa tienda de fruta.

Treinta minutos después de inesperadamente reunirse con la niña y su madre en la tienda de fruta y usando la coincidencia para darle vuelta a la situación y obtener información valiosa, Subaru y Satella ahora estaban en la entrada de los rumorados barrios bajos, donde la mayoría de los bienes robados se decía que eran vendidos.

Después de saber que Subaru y Satella ayudaron a su hija, el dueño de la tienda se hizo más amigable con ellos y escuchó su situación. Por eso, fueron capaces de obtener información sobre los barrios bajos, pero ahora estaban vacilando.

— Probablemente debí mencionar esto antes, ¿pero no sería mejor buscar ayuda? Como, si le preguntamos a la policía, o… supongo que serían guardias en este caso… Estoy seguro que si le pedimos a ese tipo de personas ayuda para buscar y envían un equipo para encontrarla, esto se resolvería mucho más rápido.

— No podemos.

Satella inmediatamente rechazó la sugerencia de Subaru. En realidad, la rechazó tan planamente que tomó por sorpresa a Subaru.

— Lo siento, pero… no podemos. También, no creo que los guardias actuarían por un robo pequeño y… tengo otras razones por las que no les puedo pedir ayuda —dijo Satella, pausando por un momento con sus labios cerrados fuertemente, antes de mirar a Subaru con una mirada suplicante en sus ojos—. Lo siento, pero no puedo decir por qué.

Notando que claramente no quería que le preguntara, Subaru alzó sus manos ligeramente, cediendo.

— Así que, ¿qué deberíamos hacer, entonces? Supongo que aún podemos emplear tácticas de equipo con solo nosotros dos.

Dijo Subaru en un tono bromista, tratando de mantener el humor elevado.

— ¡No me olvides! —Replicó Puck, quien había aparecido en el hombro de Satella, viendo a Subaru y Satella mientras limpiaba su cara con su pata—. Pero realmente ya no tenemos tiempo para solo sentarse y hablar. Incluso si quieres tratar esas tácticas de equipo con dos humanos y un gato, solo tengo cerca de una hora antes de que se me acabe el tiempo.

Mientras Puck miraba el cielo, Subaru siguió su mirada y vio que la mayoría del cielo que estaba asomándose a través de los edificios de cada lado de la calle ya había cambiado de azul a naranja. La razón por la que los barrios bajos se veían tan oscuros no era solo por la humedad y olor agrio que tenía. Se estaba acercando más y más al ocaso… lo que por supuesto significaba que Puck pronto llegaría a su límite.

— Así que si deciden ir o regresar, es mejor hacer esa decisión pronto —terminó Puck.

— No sé a qué te refieres con ‘tácticas de equipo’, pero tenemos que seguir. No hay manera de que dejemos pasar esta oportunidad y arriesgarnos a que mi insignia se pierda por siempre —Satella dijo, respondiéndole a Puck. Entonces se giró a Subaru—. Muy bien, decidí que iré, pero… la gente que vive aquí probablemente está acostumbrados a meterse en peleas, así que quiero que seas cuidadoso, incluso más que antes. Si tienes miedo, puedes esperar aquí hasta que regrese.

— ¡¿Esperar aquí?! ¡¿Qué tan gallina crees que soy?! ¡Voy a ir! ¡Me pegaré a ti como si fuera un espíritu que regresó a embrujarte!

— Así que en otras palabras no quieres estar al frente. Aunque eso en verdad me haría lo haría más fácil —Satella suspiró de nuevo en cara a la enérgica preparación de Subaru para huir.

Subaru pensó cómo, desde que él y Satella se conocieron, solo la había hecho parecer preocupada. Las pocas veces que sonreía, la razón no tenía nada que ver con Subaru. Era desafortunado. Dado lo linda que se veía incluso cuando mostraba emociones negativas, Subaru pensó que sería maravilloso si alguna vez le sonriera a él.

— ¡Muy bien! ¡Hagamos esto! ¡Es tiempo de que haga algo para mostrarte de que estoy hecho!

— ¿Por qué estás tan emocionado de repente? Puedo ver por tus fosas nasales.

— ¡Bueno, esa es una gran manera de arruinar mi escena de muestra de determinación! ¡Gracias!

A pesar de que tenía su energía disparada a un nivel superior desde el principio, Subaru apresuró su paso para no quedar detrás de Satella, sus brazos balanceándose hacia adelante y atrás mientras se apresuraba para no ser dejado atrás por la chica que continuaba hacia su objetivo.

 

Parte 10

Ahora, Subaru y Satella entraron al siguiente escenario en su camino de completar su tarea… los barrios bajos. Y parecía que iban a tener muchos problemas… Eso es, hasta que se volvió claro que un personaje improbable probaría ser útil; muy útil en realidad.

— ¿Quién, preguntas? ¡Yo! ¡Si, yo! ¡Por alguna razón desconocida, la gente aquí en los barrios bajos es amable conmigo! ¡¿Qué tipo de variable desconocida es responsable de esto?! ¡¿Mi estadística de carisma finalmente fue ajustada?! ¡No he sido tan amado desde el preescolar!

En preescolar, Subaru era bastante lindo. Su cabello era largo y era frecuentemente confundido con una niña. Dado el cambio a su estado actual solo tomó diez y pocos años. El paso del tiempo realmente es cruel e implacable.

— ¿Cambió algo en mi desde antes? ¿Tengo, como, algo en mi cara?

— Bueno, si tienes tus ojos que parecen malignos, orejas cortas, y nariz plana en tu cara…

— ¡Pude haber seguido sin esa descripción de ojos malignos y nariz plana! —replicó Subaru antes de colgar su cabeza.

Satella puso un dedo en sus labios y pensó.

— Hmm… probablemente tenga algo que ver con cómo te ves y la manera en que estas vestido. Estás cubierto de polvo y suciedad e incluso hay rastros de sangre. La gente que vive aquí también, la tienen difícil, así que debieron verte con pena y no pudieron evitar ser amables contigo…

— ¡Ahora mismo estás haciendo un buen trabajo al hacerme sentir mal por cómo me veo! ¡Pero tienes razón! ¡Tiene perfecto sentido! ¡Maldición!

Como dicen, personas con la misma enfermedad se tienen lástima. Mientras era genial que Subaru  pareciera ser más agradable en los barrios bajos de una manera inesperada, la simpatía de Satella siempre estaba baja. La razón de nuevo, probablemente tenía que ver con la manera en que estaba vestida.

— Los matones de antes hicieron comentarios similares, pero realmente estás bien vestida, ¿cierto?

— Supongo que destaco, ¿verdad…?

Replicó Satella, viendo a Subaru nerviosamente, mientras bajaba las mangas de su abrigo blanco.

Sin embargo, mientras reconoció el problema con su ropa fina, parecía ser inconsciente del hecho de que no solo la ropa, sino la persona usándola también.

— Um, tengo algo que me gustaría preguntarte, pero…

— ¿Qué es eso? ¡Este no es lugar para que caminen tú y tu ropa lujosa, jovencita, así que sigue avanzando, lárgate!

De nuevo, Satella fue bruscamente rechazada mientras trataba de pedirle ayuda a alguien. Dado su bajo grado de éxito tenía que ver con ambos, su buena apariencia y su ropa fina, más que dos veces peor, era mejor decir que era ‘peor al cuadrado’. Sin embargo, no era como si Subaru pudiera sugerir que se ensuciara como él estaba.

— Al menos estarías un poco mejor si te quitas tu abrigo…

Sugirió Subaru.

—… Lo sé, pero… —Satella agarró ambos hombros de su abrigo con sus manos, pero no se lo quitó. Subaru pensó que su respuesta era un poco extraña, pero no lo mencionó.

Mientras Satella parecía deprimida, ligeramente paso su mano contra la decoración de flor roja puesta en su pecho izquierdo. Subaru, viendo como Satella encontró consuelo en esa decoración, no podía evitar sonreír y lo hizo querer tratar más duro por su bien.

Si Satella no podía hacer esto sola, haría uso de su sucia apariencia para hacer progreso.

«Supongo que esto significa que cosas buenas vienen de incluso ser golpeado por un grupo de matones en un callejón.» Pensó Subaru.

— Bueno, no te preocupes mucho. Puedes dejarme esto. De todas maneras, con los frutos de mi labor, pronto la tendremos arrinconada, así que sigamos persiguiendo al criminal. ¡Así que sí, con los frutos de mi labor, pronto la tendremos arrinconada! ¡Sigamos… buscando!

— Entiendo que estés feliz por ser útil por una vez, pero es realmente lamentable cuando pones tanto énfasis en ti mismo así.

Subaru hizo una pose con cada pausa en su oración, lo que pensó que era genial, pero cuando Satella lo puso así, solo hizo ver a Subaru como si saltara diciendo ¡Mira lo que puedo hacer!

Satella miró a Subaru con una cara que parecía que lamentaba elevar su opinión de él antes y Subaru solo respondió con una débil sonrisa.

Había sido poco más de dos horas desde que se conocieron, pero con cosas así, Subaru ya sentía como si hubiera conocido a Satella por mucho tiempo. Sin embargo, este pequeño episodio tuvo un final diferente que los últimos.

— Lo siento, pero ya estoy en mi limite —dijo Puck débilmente mientras se inclinaba contra el cuello de Satella. Su abrigo gris brillaba con una débil luz y su figura se hizo borrosa como si fuera a desaparecer en cualquier momento.

— La manera en que desapareces parece como si estuvieras muriendo.

— Traté de quedarme más de lo usual porque quería proteger a mi preciosa hija de este tipo de ojos malignos andando a su alrededor. Pero cuando trabajo de más, termino desvaneciéndome cuando es tiempo de que desaparezca.

— ¡Eso es terrible!  ¡Pero déjamelo a mí! ¡No dejaré que ningún tipo peligroso se le acerque después de que desaparezcas!

— Espera, ¿eso significa que está bien que elimine la faz de la Tierra antes de que desaparezca?

— ¡No! ¡No está bien! —gritó Subaru, alejándose y abrazándose a sí mismo.

— Estoy bromeando —dijo Puck con una pequeña explosión de risas.

Después de eso, Puck miro a Satella, que sacó del bolsillo de su pecho un cristal que brillaba con luz verde.

— Lamento presionarte tanto, Puck. Haré lo mejor de aquí en adelante, así que solo descansa.

El cristal verde siguió brillando con una débil luz en las manos de Satella mientras lo sostenía. Parecía diferente de lo que podrías llamar una joya. Por lo que Subaru podía decir, “cristal” era la palabra que mejor quedaba.

Puck se arrastró desde el brazo de Satella y se acercó al cristal, entonces lo abrazó a su pequeño cuerpo. Finalmente se giró hacia Satella.

— Estoy seguro que ya sabes esto, pero se cuidadosa y no te sobre esfuerces. Si algo sucede no dudes en usar tu solicitud y llamarme.

— Lo sé, lo sé. No soy una niña. Puedo cuidarme sola.

— Me pregunto sobre eso… Mi preciosa hija siempre me hace preocupar cuando son cosas así. Cuento contigo, Subaru.

Puck miró a Satella con afecto, en la manera en que un padre mira a su hijo. Satella se sonrojó, pero también parecía irritada.

Con la conversación arrojada así, Subaru golpeó su pecho.

— ¡Muy bien! Déjamelo a mí. Puedes confiar en mi sexto sentido. ¡Cuánto suene la alarma de peligro, la sacaré enseguida!

— Realmente no entiendo la mitad de lo que dices, pero está bien. Ahora con eso fuera del camino, buenas noches… Tengan cuidado.

Con una última mirada dirigida a Satella, Puck finalmente se desvaneció. Su pequeño cuerpo se convirtió en una pequeña bola de luz, que gradualmente se derritió alrededor como si desapareciera.

Aparte del hecho de que era un gato que hablaba, esta era la primera vez que Subaru veía a Puck hacer algo de espíritu. Ahora, viendo esa muestra fantástica, sintió sentimientos mixtos de emoción y admiración brotar dentro de él.

Mientras Subaru se emocionaba por sí mismo, Satella corrió ligeramente sus manos sobre el cristal y cuidadosamente lo puso de vuelta en su bolsillo del pecho.

Por las conversaciones que habían tenido antes, Subaru pensó que ese cristal debía estar conteniendo el núcleo de Puck ahora mismo.

— Ahora solo seremos los dos… pero no te hagas ideas. Aun puedo usar magia, sabes.

Aparentemente Satella había tomado las últimas palabras de Puck seriamente y estaba alerta.

— Hey, la última vez que estuve solo con una chica fue en primaria. Realmente no soy capaz de hacer nada. ¿No has puesto atención a mi falta de habilidades humanas hasta ahora?

— Eres totalmente irremediable, pero de nuevo, estoy convencida… Muy bien. Sigamos. Pero recuerda, sin Puck necesitamos ser más cuidadosos que antes.

Tal vez asombrada por la orgullosa proclamación de Subaru de su cobardía, Satella no parecía mantener su recelo de él y así ató el frente de su manto y fue adelante.

— Estaré en la vanguardia, así que solo mantén tus ojos en lo que está detrás de nosotros. Si algo pasa, dime de inmediato. No debes pensar que puedes encargarte de todo por ti mismo. No quiero ser vil… pero realmente eres débil.

— Bueno, cuando lo pones así, es difícil enojarse por eso…

Si Satella quería alejar a Subaru, “Realmente eres débil” hubiera sido suficiente.

Dado que no podía ocultar lo que en verdad sentía, Satella era suave en el fondo… muy suave, incluso.

Subaru le dio un codazo suave a Satella, a pesar de que parecía que ella quería decir algo y los dos continuaron su búsqueda.

A pesar de toda la charla, su búsqueda siguió igual que antes. Sus métodos eran básicos. Cuando encontraban a alguien, describirían a quien buscaban y preguntaban si la persona tenía alguna idea de quien podría ser.

Subaru, quien hacia todas las preguntas, se había vuelto mejor después de haber hablado con muchas personas. Estaba empezando a encontrar su paso.

— ¿Sabes? Podría ser esa chica Felt. Era rubia y muy rápida, ¿cierto?

Un poco bajo una hora después de que entraran a los barrios bajos y empezaran a preguntar, finalmente había encontrado algo de información valiosa.

El tipo que dio la información era alguien contra quien Subaru había ido directo y dijo, “Hey, hermano, ¿cómo va la vida?” como si ya fueran amigos.

— Es Felt a quien buscan, lo que haya robado probablemente está en la bodega de botines. Usualmente lleva las cosas allí, las etiqueta y entonces el viejo que es el maestro allí las venderá a un mercado en algún otro sitio.

— Eso suena como un sistema extraño… ¿Nadie se preocupa por el maestro de la bodega se vaya con todos los bienes?

— La razón por la que es el maestro es porque la gente confía que no lo haga. Pero, bueno, incluso si vas y le dices que es robado, probablemente solo te diría ‘¿Y qué?’, así que mejor ve preparado para negociar un precio para comprarlo de vuelta. ¡Después de todo, es la culpa del dueño original por ser estúpido y que se lo robaran en primer lugar! —el hombre terminó con una risa.

Subaru fue capaz de hacer que el hombre le dijera la ubicación de la bodega de botines, así que probablemente serían capaces de encontrarla pronto, pero había un nuevo problema, Subaru y Satella no tenían dinero.

— Ese tipo dijo que debíamos comprarla de vuelta, pero sin siquiera una palanca, tengo el presentimiento de que este tipo maestro limpiaría el piso con nosotros.

— ¿Por qué tengo que pagar para recuperar algo que ya es mío…?

Con el problema girado de nuevo a su combinada falta de fondos, Satella parecía preocupada. Tenía un punto, por supuesto, pero no era como si pudieran esperar que el maestro de la bodega de botines estuviera de acuerdo.

Para resolver el asunto pacíficamente y con certeza, sería mejor seguir el aviso de ese hombre y tratar de negociar. Sin embargo…

— Parece un poco tarde para preguntar, pero esa insignia que te fue robada… ¿parece cara? Incluso se entramos esperando ser sobrecargados, sería imposible negociar sin tener idea de lo que vale.

—… Es pequeña, pero hay una joya incrustada en el centro. No se por cuánto dinero alguien podría comprarla, pero tengo bastante certeza de que no sería una cantidad pequeña.

— Una joya, huh… Ese parece que va a ser un problema.

Incluso para las personas que no están familiarizadas que tan valiosas son las cosas, una joya es uno de esos artículos convenientes que puedes decir que son caros a simple vista. Subaru dudo que había la tecnología para producir imitaciones en este mundo, así que las cosas que se parecen a las joyas son probablemente joyas. En otras palabras, valdrían mucho dinero.

Mientras que ninguna de estas noticias no sonaban buenas noticias, Subaru pensó que había algo raro en lo que Satella estaba diciendo. A pesar que la insignia era supuestamente suya, dijo que no sabía su valor. Mientras que era posible que fuera algo que recibió de alguien más, se quedó en su mente.

— De todas maneras, primero encontremos esta bodega de botines. Es posible que podamos negociar para recuperarlo…

En el peor de los casos, Subaru tenía una forma de asegurar los fondos, aunque estaba dudoso en usarlo. Y no quería decirle a Satella antes de que tuviera que hacerlo.

Mientras caminaban, Subaru y Satella pasaron los siguientes 10 minutos hablando acerca de cómo podrían recuperar la insignia, pero nada parecía ser factible.

Ahora que estaban al frente del lugar llamado “Bodega de Botines”, Subaru y Satella se miraron el uno al otro.

— Este lugar es más grande de lo que imagine. ¿Qué tan bueno es el negocio de robar en estos últimos días? —Dijo Subaru.

— Entiendo que lo llamen bodega en vez de refugio… si este lugar está lleno solo con cosas robadas… De cualquier manera no creo que ninguna de estas personas de aquí tenga algo de esperanza —añadió Satella.

Por supuesto, ya que la bodega existía como un lugar para guardar artículos que fueron vendidos, seria improbable que estuviera lleno por completo. Era un edificio de altos pisos, pero era lo suficiente para que parezca que podía funcionar como vivienda para un gran número de personas. El edificio estaba justo al lado de un muro defensivo y estaba en la parte más profunda de los barrios pobres.

— Ese muro alto detrás del edificio… ¿Es ese…?

— Creo que es una de las paredes de la ciudad. Lo cual significa que vinimos desde el centro de la ciudad hasta sus límites.

Contestó Satella.

Subaru trató de imaginar un mapa de la ciudad en su mente, con lo que había dicho Satella. Lo más probable era que la ciudad fue construida como un cuadrado y tenía muros a cada uno de sus lados. Adicionalmente, ni en el centro ni en la parte del norte debería haber un castillo, desde los cuales estos barrios bajos estarían situados a los lejos.

Teniendo en cuenta que había pasado tres a cuatro horas desde que Subaru y Satella habían iniciado su búsqueda, el ámbito de la ciudad parecía ser un poco más grande de lo que Subaru se había imaginado en un principio.

— Bueno, de acuerdo a lo que hemos oído, debería haber un maestro a cargo de esta bodega, que se encarga de todos los bienes robados, pero… ¿cómo exactamente te acercaras a él?

— Vamos a ser directos y honestos. Sólo tendremos que decir: ‘Han robado algo de nosotros, así que si lo encuentra, por favor devuélvalo.’

Subaru trató de explicar que eso no iba a funcionar, pero Satella no le hizo caso.

En su interior, Satella era demasiado directa y honesta consigo misma. Si algo se había torcido o doblado, no podía evitar tratar de enderezarlo. Por supuesto, esa fue una de las razones por la cual Satella salvó Subaru en el primer lugar.

— Está bien, lo tengo. Deja que me encargue de esto.

Debido a la personalidad de Satella, Subaru sabía que las cosas se complicarían si ella era la que hablara, por lo que Subaru se ofreció a sí mismo.

Su plan B… Bueno, era difícil llamarlo un “plan de contingencia” si ya estaba considerando la posibilidad de usarlo, pero si las cosas se complicaban antes de que tuviera la oportunidad de ponerlo en práctica, lo cual también sería un problema. Subaru había tomado su decisión; él no era de los que dudan en momentos así.

Satella se mostró sorprendido de que Subaru era el que quería hablar y mientras Subaru estaba pensando que tan linda era su expresión, se apresuró a tratar de pensar en una respuesta para cualquier argumento que tendría Satella, pero…

— Está bien. Te lo encargo.

— Mira, entiendo que es difícil para ti dejar que me ocupe de algo tan importante, y yo no soy lo suficientemente estúpido como para pensar que he ganado tu confianza, pero tengo un plan, por lo que si pones tu confianza en mí esta vez… Espera. ¿¡Eh!?

— ¿Por-Por qué estás tan sorprendido?

— A juzgar por todo lo que ha ocurrido hasta ahora, se podría pensar que esto podría señalar el comienzo de una discusión, ¿verdad? Me imaginaba que dirías algo así como: “¿De verdad esperas que dejara a una persona buena para nada como tú, cuya única habilidad es la de convertir el oxígeno en dióxido de carbono, manejar algo tan importante? ¡No me hagas reír! ¡Esperaría que un perro haga un mejor trabajo que tú!” ¡Entonces, mientras estoy herido, usaría la oportunidad para renovar mi determinación!

— ¡Nunca diría algo tan malo como eso!

Mientras Subaru expuso su complejo exagerado de persecución, Satella no parecía tan feliz. Sin embargo, aclarándose la garganta, fijó sus ojos de amatista en Subaru y dijo:

— Por supuesto que estaría mintiendo si dijera que no pensé que me estabas reteniendo de alguna forma y justo cuando creo que ya estás hablando en serio, ante mi inquietud dijiste algo completamente estúpido…

— ‘Ante mi inquietud’, ¿huh? No he oído eso en un largo tiempo.

Bromeó Subaru. Suspiró y relajó sus hombros, incapaz de responder.

— Aunque, a pesar de que actúas como un idiota a veces, fue a gracias a ti que fuimos capaces de evitar que esa niña llorara, y no creo que seas de ese tipo de persona que miente o hacer cualquier cosa sin pensar —dijo Satella, mirando hacia atrás lo mucho que recorrieron hasta el momento—. Entonces… Voy a confiar en ti… Si todo esto funciona incluso podría pensar que la reunión ha valido la pena.

— Sabes, si en lugar de la última parte que dijiste simplemente me hubieras mirado y dicho: “Por favor, da lo mejor de ti por mi bien”, habría estado totalmente determinado para hacer esto, ¿sabes?

— No puedo obligarme a decir algo así, pero… Buena suerte.

Esta era una chica que no podía mentir por cualquier motivo.

—… Está bien, voy a dar lo mejor de mí —dijo Subaru, rompiendo en una sonrisa antes de dirigirse hacia la entrada de la bodega.

La carta de triunfo que Subaru tenía, la cual no era capaz de decirle a Satella, era la única cosa que había traído de su mundo y que en realidad podría considerarse que valía algo. Ya que esa cosa probablemente no existía en este mundo, había una posibilidad de que pudiera utilizarlo para el intercambio. A Subaru le hubiera gustado evitar hacer eso, pero al mismo tiempo estaba bastante seguro de que en este mundo, la insignia de Satella no podría alcanzar un precio más alto que su teléfono celular y no pensaba que iba a tener otra oportunidad en este mundo para utilizar su teléfono celular de esta manera.

— Um… ¿Hay alguien en casa…? Es-espera… la puerta está abierta.

Un sabor agrio, más o menos un mal olor agrio provenía de la entrada a la bodega de botines. Subaru fue a golpear la puerta, pero desde de una abertura en ella, vio que no estaba cerrada con llave. A medida que se asomó, sólo podía ver que era muy oscuro.

— Es difícil cuando no hay ningún tipo de luz… Bueno, teniendo en cuenta la finalidad de este lugar, supongo que tiene sentido, y que incluso sirve como una metáfora para el sentimiento oscuro de culpa en hacer negocios sucios.

Subaru asomó la cabeza y trató de mirar a su alrededor, pero ni siquiera la luz de la luna llegó a este lugar en la parte más profunda de los barrios pobres. No podía ver ni una pulgada en frente de su rostro.

Mientras Subaru se preparaba para entrar, se dio la vuelta para mirar a Satella.

— No escucho que alguien conteste, pero voy a entrar, así que por favor, ¿puedes vigilar?

— ¿Estás seguro? ¿No sería mejor que vaya yo…?

— Si en la remota posibilidad de que alguien nos tienda una emboscada y tú eres la que es asesinada, entonces todo se acaba. Si soy al que atacan, serás capaz de ayudarme y de contraatacar. Esta es la manera más razonable de hacer esto, así que por favor vamos a seguir mi plan, ¿de acuerdo?

Satella consideró el plan de Subaru. Después de unos momentos de silencio, sacó de su bolsillo de la camisa de cristales blancos, que de repente se iluminó con una luz blanca.

— Por lo menos toma una luz. Y llámame si alguien está ahí o no.

— Lo sé, lo sé. Puck nos dijo que tengamos cuidado, así que voy a tener cuidado. Por cierto esto es realmente útil.

— Se puede encontrar el mineral lagmite casi en cualquier lugar. Realmente eres ignorante, ¿verdad, Subaru? —dijo Satella, incapaz de contener su sorpresa, mientras le entregaba el mineral lagmite a Subaru. El cristal emitía un calor débil, junto con su luz, que era aproximadamente la misma cantidad de iluminación que se podía esperar de una vela.

— Está bien, bueno, entonces, voy a echar un vistazo. No creo que voy a estar ausente demasiado tiempo, pero puedes seguir adelante y comer sin mí.

— Oh, deja de ser tan estúpido. Ten cuidado, ¿de acuerdo?

— Entendido. ¿También, Satella? No entres hasta que te llame, ¿lo entiendes?

El valor que Subaru que había estado acumulando para prepararse para entrar a la bodega lo había impulsado lo suficiente para decir su nombre. Hasta ahora, se había sentido muy avergonzado para decirlo y había dudado. Después de apretar el puño, emocionado fue capaz de decirlo finalmente, volvió a mirar a Satella.

—… ¿Qué pasa?

Satella estaba mirando a Subaru congelado, con sus ojos bien abiertos. Esta reacción era muy diferente de cualquiera que Subaru hubiera esperado, así que inclinó su cabeza en confusión.

— Lo siento… No es nada. Una vez que tengamos la insignia, me disculparé correctamente.

— No sé lo que estás pensando en disculparte, pero prefiero escuchar un ‘gracias’. Sería aún mejor si ese agradecimiento viene con una sonrisa.

— Tontito.

A medida que esas dos palabras salieron de su boca, Satella sonrió un poco, Subaru se aseguró de grabar eso en su memoria. Incluso con sus estúpidos chistes, Subaru fue finalmente capaz de hacerla sonreír.

Si todo esto resultó así, le gustaría ver esa sonrisa de nuevo, en un lugar más brillante.

— Bueno. ¿Que saldrá esta vez una serpiente o un demonio? Dado el escenario de fantasía, ninguna de estas opciones era para que uno se riera… —Subaru bromeó consigo mismo y con el lagmite en la mano, entró cuidadosamente a la bodega.

En la penumbra, Subaru podía distinguir un contador frente a él, al otro lado de la entrada. El edificio debe haber sido originalmente algo así como una posada. Parecía como si trataran de usar la zona del bar del primer piso sin mayores cambios. En la parte superior, así como de detrás del mostrador, que probablemente servía de algo así como un escritorio… Subaru podría ver una gran cantidad de diferentes elementos desordenados muy juntos. Había pequeñas cajas y ollas, espadas y objetos metálicos baratos, y muchos otros artículos variados. Estaba claro que todos estos artículos fueron robados, basado en las etiquetas de madera que estaban adjuntos a todos ellos.

— La forma en que el sistema funciona, si recoges todas estas etiquetas de madera y se las entrega a los guardias, parece que podrían detenerlos a todos…

Sin embargo, como era habitual con esta línea de negocio, probablemente había algunas conexiones entre este lugar y los ciudadanos no tan sobresalientes quienes ofrecían apoyo. Subaru sospechaba de donde la mayoría de estos objetos robados terminarían.

Subaru se aventuró más lejos en la bodega, en busca de la insignia de Satella. Pero justo en ese momento…

— ¿Hmm?

Subaru se detuvo de repente, sintiendo algo extraño bajo las suelas de los zapatos. No se sentía como si hubiera pisado algo duro; en realidad era todo lo contrario. Al igual que el terreno que había pisado estaba aferrándose a él; como si hubiera algo pegajoso en sus zapatos.

Levantó su pie y tocó la parte inferior de sus zapatillas deportivas. Se sentía algún tipo de líquido, algo extrañamente pegajoso que se adhería a los dedos, que se extendía mientras lo apartaba. Era algo que instintivamente le hizo sentirse incómodo.

— ¿Qué es esto…?

Subaru llevó los dedos cerca de su nariz y trató de olerlo, pero debido a que el aire estancado dentro del edificio, no podía descifrarlo. Como era de esperarse, no tenía el valor de intentar probarlo.

Después de limpiar el resto de la sustancia en la pared más cercana, Subaru, impulsado por un sentimiento de un temor desagradable, puso el lagmite delante de él y empezó a avanzar. Entonces, se encontró con la fuente del cieno.

—… ¿Qué?

Subaru inconscientemente dejó escapar un sonido tonto mientras miraba. En el pequeño rango visible de su luz, lo que vio primero tumbado e inerte en el suelo era un brazo. Los dedos de su mano se extendían como si fuera a agarrar algo, pero el otro extremo del brazo, el codo, le faltaba el cuerpo al que debería haber estar conectado.

Moviendo su luz y siguiendo a lo largo del eje del brazo, Subaru vio una pierna a lo lejos unida a un cuerpo. Con la excepción de un brazo, ese cuerpo tenía todas sus otras partes, aunque el área de la garganta estaba cortada por completo. Era el cadáver de un anciano gigante.

— ¡Eek! —Subaru gritó inútilmente al darse cuenta de lo que estaba viendo.

En ese momento, la mente de Subaru se había quedado en blanco. Su proceso de pensamiento le habían dejado completamente y sus manos y pies se habían congelado en ese lugar.

Hubo una pausa, y luego…

—… Bueno, lo encontraste. Eso es demasiado malo. Ahora no tengo otra opción, sí, ninguna otra opción.

Subaru pensó que era la voz de una mujer. La voz era de tono bajo y frío, la voz de una mujer quien parecía divertirse de alguna forma.

— ¡Gwah!

Subaru no tuvo la oportunidad de dar la vuelta. Tan pronto como se dio la vuelta para hacer frente a la voz, su cuerpo fue arrastrado por una fuerza increíble. Se golpeó la espalda contra la pared y ante el impacto soltó su lagmite, y la oscuridad se acercó mientras caía en la distancia.

Sin embargo, Subaru no estaba pensando en eso. Lo que ahora estaba en su conciencia era…

— Gu… es… ca-caliente

Un calor atacó a Subaru Natsuki y completamente lo abrumó.

… Esto no está nada, nada bien.

Al sentir la textura dura de la tierra sobre su rostro, se dio cuenta de que había caído boca abajo en el suelo. No podía moverse, incluso cuando lo intentó y ya no podía sentir sus dedos. Lo que sentía era el calor y esto abrumó todo su cuerpo.

Tosió y vomitó la sangre que sentía que le subía a la garganta, la fuente de su vida menguante. Salió tanto que echaba espuma por los bordes de su boca. Con su visión borrosa, podía ver el suelo delante de él teñido de rojo.

«… Tiene… Tiene que estar bromeando… ¿Todo esto es mío?»

Sintiendo como si toda la sangre de su cuerpo se había derramado fuera de él, extendió a una mano temblorosa para tratar de encontrar la fuente del calor que quemaba a través de su cuerpo. Mientras la punta de sus dedos llegó al gran corte en el estómago, lo comprendió.

No es de extrañarse que se sintiera tan caliente. Su cerebro tiene que haber confundido el dolor por el calor. El corte limpio que corría a través de su torso era tan profundo que casi lo había reducido a la mitad. Solamente los trozos de piel todavía lo tenían juntos.

En otras palabras, había corrido justo hacia un jaque mate en el juego de ajedrez de su vida. Tan pronto como se dio cuenta de eso, su conciencia inmediatamente comenzó a desvanecerse.

Ahora, incluso el calor que había estado haciendo estragos dentro de él desaparecieron y la desagradable sensación de tocar su propia sangre y los órganos se desvanecieron mientras su conciencia seguía desvaneciéndose. Lo único que quedaba era su cuerpo, que se negaba a seguir a su alma.

Justo frente a sus ojos, vio una bota negro pisando y creando ondas en la alfombra roja de su sangre fresca.

Alguien estaba allí, y ese alguien… probablemente era el que lo asesinó.

Pero él ni siquiera pensaba en mirar a esa persona a la cara. Ya no importaba.

… Su único deseo es que ella esté bien.

— ¿… baru?

Se sentía como si hubiera oído una voz que sonaba como campanas. Que había oído esa voz, que podía escuchar esa voz, se sentía como si la salvación hubiera llegado a él, más que cualquier otra cosa, entonces…

— ¡…!

Con un grito corto, alguien cayó sobre la alfombra de sangre.

Ella cayó justo a su lado. Estaba ahí, débilmente tratando de acercarse a ella.

Su mano blanca cayó, indefensa. Ligeramente la agarró con su mano manchada de sangre.

Sentía los dedos de su mano moviéndose ligeramente para agarrar la suya.

— Solo espera…

Se sujetó de su conciencia que se desvanecía, tirando de ella con desesperación para comprar un poco más de tiempo.

— Voy a…

«… buscar una forma de salvarte.»

Al siguiente instante, Subaru Natsuki… perdió la vida.

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