Capítulo 2: Una prueba demasiado tarde

Parte 1

—… ¿Qué pasa, hombre? Tu mirada está perdida.

— ¿Huh?

Cuando un hombre con una cicatriz blanca en su rostro rígido le habló a Subaru, eso fue todo lo que pudo responder. El hombre con cicatriz torció su rostro.

— Mira, ¡te estoy preguntando qué vas a hacer! ¿¡Vas a comprar esa abble o no!?

— ¿Huh…?

—  ¡Una abble! Quieres comer una, ¿verdad? ¡Comenzaste a hablar conmigo y entonces repentinamente te detuviste y tu mirada se quedó en blanco! ¡Casi enloquezco…! ¿Así que piensas hacer?

El hombre musculoso con su rostro con una cicatriz, puso una fruta roja y redonda en la palma de Subaru. Sea lo que sea, se veía exactamente como una manzana.

Después de que Subaru mirara a la fruta y volteara a ver hacia el rostro del hombre, dijo:

— No… lo que quiero decir, ¿ya no te lo dije? Estoy en la quiebra para siempre y eternamente.

— ¿¡Estás bromeando!? Me cansé de ti, estás desperdiciando mi tiempo. ¡Lárgate de aquí! Tengo trabajo que hacer. No tengo tiempo para lidiar con tus tonterías.

El hombre enojado empujó a un lado a Subaru y fue a otra parte de la tienda. Subaru siguió mirando alrededor, confundido.

— ¿Huh? ¿Qué? ¿Qué está sucediendo?

Estaba tan aturdido, fue un milagro que fuese siquiera capaz de decir algo mientras él hacia sus preguntas.

 

Parte 2

La calle principal estaba llena de personas como siempre y aparte de los carruajes tirados por lagartos, todo el ancho de la calle estaba llena de peatones. Aún era la hora donde el día todavía estaba claro.

No era como si realmente estuviera haciendo mucho calor afuera, pero si sería lo suficiente para hacerte pensar que los lobos semihumanos caminando y usando sus abrigos  deberían estar sudando.

— ¡Pero en serio no es la hora de estar reflexionando en el estado del escenario!

Subaru puso su rostro en sus manos y giró; sus extrañas poses de angustia eran lo suficiente para llamar la atención de las miradas curiosas de alrededor.

Sin embargo, ahora, Subaru no tenía la capacidad para preocuparse por eso.

— Después de todo… hace un minuto era de noche, ¿o me equivoco?

El sol estaba en lo alto del cielo. Al menos, de acuerdo con lo que había sentido Subaru, ya debería ser de noche.

La noche cambió inmediatamente hacia el día.

En primer lugar, el cambio fue tan repentino que hizo que Subaru recordara cuando fue invocado a este mundo. Sin embargo, eso y esto era en condiciones completamente diferentes.

— Mi estómago… no está abierto, ¿no?

Subaru alzó la parte superior de su buzo y miró a su estómago. Anteriormente, había sido cortado con lo que debía haber sido una espada larga y había sangrado tanto que estaba seguro que iba a morir.

Sin embargo, no solo la herida no estaba ahí, sino que ni siquiera había rastros de sangre. En realidad, el amado buzo de Subaru ni siquiera estaba sucio.

La bolsa de la tienda que sostenía en su mano estaba tan llena como nunca antes lo había estado, y su celular y billetera estaban en donde deberían estar. En cada sentido de la frase, volvió al principio.

… Era lo suficientemente raro para hacer que sintiera que estaba enloqueciendo. Dándose cuenta que había vacíos en su memoria, Subaru trató de recordar qué había sucedido justo antes de que perdiera la conciencia.

Su estómago fue cortado y estaba a pocos minutos de ser asesinado. Pensó haber escuchado la voz de una mujer.

Había encontrado un cadáver en el sótano y la persona que probablemente había asesinado a ese hombre, atacó a Subaru. En ese estado al borde de la muerte…

— ¡… Es verdad! ¡Satella!

Satella, quien había estado preocupada por Subaru y entró al edificio, también había sido cortada por la misma arma que lo había aniquilado. Tan pronto como Subaru se dio cuenta de eso, sintió sus entrañas retorciéndose de dolor.

El sentimiento de culpa era incluso más fuerte que la sensación de dolor que había sentido cuando fue atacado.

— ¿No era él quién cuidaría de Satella?

Subaru recordó las palabras de Puck justo antes que desapareciera. La promesa que Subaru hizo con ese gato ciertamente no era una broma.

A pesar del hecho de que al menos hubo 3 veces en los que había volteado hacia atrás, perdió cada oportunidad para hacerlo. Satella también le había dicho. Si algo sucedía, debía llamarla. Ni siquiera hizo eso.

— ¿Soy un idiota? Bueno, por supuesto que lo soy. Ni siquiera tengo tiempo para estar deprimido de esta forma. Tengo que encontrar a Satella y a Puck…

Ambos pueden estar muertos. Cuando ese pensamiento pasó por su mente, Subaru sacudió su cabeza para deshacerse de él. Subaru no tenía ninguna cualidad positiva y tampoco podía ser útil para sí mismo en lo absoluto.

Era algo como una persona corriente, o a lo mejor, el personaje cómico, y aun así, seguía vivo. Si ese era el caso, no había forma que la bondadosa Satella, quien podía usar magia y no era honesta consigo misma, pero era fiel a sus ideales, o que ese espíritu de gato extraño y frio pudiera estar muerto.

Al menos, no quería que lo estuviesen.

— De todas formas, tengo que volver al sótano…

Ya que ese era el último lugar en el que estuvo antes de que perdiera la conciencia, debe haber algún tipo de pista en ese lugar.

Tan pronto como pensó en eso, Subaru se puso en marcha. Esto era donde la toma de decisiones podía brillar.

En su mundo antiguo, la mayoría de eso era usado en decisiones como “Hoy no iré a la escuela.” Pero en este momento era importante que actuara rápido y se deshaga de todas sus dudas.

Sin embargo, tan pronto como Subaru había tomado su decisión y estaba listo para irse…

— Oye, chiquillo. Que te parece si nos divertimos un rato.

Desafortunadamente para Subaru, su camino fue bloqueado por tres hombres. Cuando Subaru miró quien le había hablado, no pudo evitar quedarse boquiabierto.

— Oye, ¿Qué pasa con ese gesto estúpido en tu rostro?

— Apuesto que no se da cuenta en el lio que se metió. ¿Qué te parece si le decimos? —dijo otro hombre en el grupo burlándose de Subaru, mientras sonreían con sus sonrisas siniestras.

Después de mirar al hombre por un poco más de tiempo, Subaru sintió como si fuera forzado a mirar una farsa. Había tres hombres. Incluso si tratabas de ser amable, no podías decir que ellos encajaran.

Su mala personalidad y su mala educación salían a flote. Eran los clásicos rufianes. Con todo esto, Subaru estaba sintiendo una increíble sensación de deja vu.

— ¿Acaso ustedes chicos se golpearon la cabeza contra algo mientras no estaba mirando?

Estos eran los mismos muchachos que habían servido como causa para el encuentro de Subaru y Satella hace unas horas. De seguro, no eran más que personajes corrientes, pero era difícil imaginar que otros tres chicos con los mismos rostros estuvieran haciendo la misma cosa.

— En otras palabras, ahora que me encuentran solo, quieren tomar venganza, ¿no es así? Entiendo que quieran patearme cuando este desanimado, pero en serio no es el momento en que lidie con ustedes. Chicos…

— ¿Qué diablos estas balbuceando? ¿Has perdido la razón o algo?

Subaru solo quería hablar para salir de esto, pacíficamente, pero dada la forma en que estos chicos estaban actuando, incluso Subaru estaba empezando a enojarse. En primer lugar, la única razón por la que quería resolver este asunto pacíficamente era porque estaba apurado.

Normalmente, Subaru tenía un muy mal genio.

— Escucha muy bien, chiquillo. Si dejas caer todo lo que tienes y te alejas, te dejaremos ir.

— ¿Ah, en serio? Todo lo que tengo. Entendido. Estoy de apuro, así que está bien, en serio.

— ¡Pero primero tienes que agacharte en cuatro y actuar como un perro! Y también decir: ‘¡Sálvame, sálvame, por favor!’

— ¡Esta bien, he tenido suficiente con ustedes idiotas!

Tenían que provocarlo, ¿no? Subaru ya había perdido la paciencia. Los hombres no estaban preparados para el cambio repentino de actitud de Subaru y estaban temblando. Mientras estaban confundidos, de los 3, Subaru escogió al más delgado del grupo para golpearlo primero.

Era el que tenía el cuchillo, la razón de la antigua derrota de Subaru.

— ¡Tú eres el primero! ¡Chicos como ustedes que no conocen el valor inapreciable de la vida pueden irse al infierno!

Subaru propició un gancho hacia la mandíbula del hombre con toda su fuerza, y entonces, lanzó un golpe directo hacia su abdomen desprotegido.

El hombre se estrelló contra la pared y fue noqueado instantáneamente. Subaru inmediatamente se movió para hacer tropezar al hombre detrás de él. Incapaz de reaccionar, la patada acertó y el hombre cayó. Tan pronto como fue derrotado, Subaru derribó al hombre que quedaba.

Su tacleada iba dirigida hacia la parte inferior, y con la fuerza de esta, fue capaz de cargar al hombre y golpearlo contra la pared. Después de que el hombre perdió la respiración por el impacto contra la pared, Subaru lanzó otra patada para acabar con él.

Entonces Subaru volteó a mirar al hombre que había hecho tropezar y lo provocó con su mano.

— ¡Ahora, es uno contra uno! ¡Acércate con todo lo que tengas!

— ¡Quién eres para actuar todo justo con ese ataque sorpresa! ¡Pequeño vándalo!

El hombre se lanzó contra Subaru y lo agarró del cuello, tratando de golpearlo contra el muro.

— ¡No eres lo suficientemente bueno!

Subaru gritó, agarró las muñecas del hombre y las alejó. Mirando el rostro sorprendido del hombre, la expresión de Subaru se convirtió en una sonrisa malvada.

— ¡No subestimes el tiempo libre de un holgazán! ¡Pasé mucho tiempo balanceando una espada ya que no tenía nada mejor que hacer y con eso mi fuerza de agarre sobrepasa los 70 kg de fuerza! ¡También, puedo alzar 80 kg!

El hombre gritó mientras Subaru aplastaba sus muñecas, y tan pronto como había roto su postura, Subaru lo golpeó con su codo y el rufián gritó.

Mientras Subaru giraba detrás de él y puso sus manos alrededor de su cintura dijo,

— ¡Si te mato accidentalmente, no me odies tanto por eso, pero siempre quise intentar hacer un suplex a alguien sin esteras!

Subaru alzó al hombre parte del camino y entonces lo arrojó hacia atrás. Incapaz de reaccionar, la cabeza del rufián colisionó contra el muro detrás de ellos y cayó fuertemente al piso, inmóvil. Después de asegurarse que los otros dos hombres estuvieran inconscientes, Subaru caminó por encima del primer hombre que golpeó, el que tenía el cuchillo.

A pesar de que el hombre había recibido poco daño, podías ver que estaba sudando. Mientras Subaru se aproximaba, trató de sacar su cuchillo. Pero mientras lo hacía, Subaru lo golpeó implacablemente en el rostro. Quedó inconsciente.

— ¡Hmph! ¡Bueno eso fue fácil! ¡En este mundo, el mal nunca triunfa! —Subaru Natsuki dijo eso mientras hacia una pose para celebrar su victoria. Después de asegurarse que ninguno de los hombres había muerto en realidad, Subaru inmediatamente salió del callejón.

— Incluso con esto, no es como si la situación hubiera mejorado. Tengo que apresurarme para llegar a la bodega de botines.

Subaru notó que mientras salía de ahí, había espectadores que estaban sorprendidos y se quedaron sin aliento al ver que había salido del callejón sin ningún rasguño.

«¡Si se habían dado cuenta que estaba ahí atrás, entonces deberían haber llamar a los guardias!»

Subaru pensó eso mientras se contenía la urgencia de reclamarlos. En este momento no podía desperdiciar ni un minuto.

 

Parte 3

Después de vengarse en el callejón, Subaru se dirigió hacia la parte más profunda de los suburbios y cuando llegó a la entrada de la bodega subterránea, el sol ya se había colocado en la parte más lejana del cielo.

— F-Finalmente… al fin lo encontré… de verdad me tomó tiempo, maldición —dijo Subaru, limpiándose el sudor de su frente y dejándose caer para descansar.

Había pasado dos horas corriendo por todos lados antes que finalmente llegara a su destino.

— Acabo de estar aquí, así que pensé que sería capaz de encontrarlo de nuevo sin perderme, pero…

Probablemente, el problema más grande era que Subaru no podía leer ninguna de las señales. Además, no era como si pudiera mencionar el nombre de “Bodega de Botines” fuera de los suburbios, así que tenía que confiar por completo en su memoria.

— La última vez que vine aquí estaba hablando con Satella y mis ojos estaban concentrados en ella la mayoría del tiempo, así que supongo que no es de sorprenderse si no recuerdo muy bien el camino, maldición —dijo Subaru mientras seguía sudando.

Sin embargo, el más grande pecado que Subaru tenía que enfrentar ahora estaba en frente de él. Mientras estaba dando lo mejor de sí para ignorarlo al hablar consigo mismo, su corazón no sería engañado. Empezó a latir más y más rápido mientras su pulso aumentaba, Subaru sintió que sus manos se hacían más pesadas. Su boca se secó y sus oídos empezaron a sonar una y otra vez dentro de su cabeza como si alguien lo estuviera golpeando.

La respuesta que Subaru buscaba estaba dentro de ese sótano.

Por un instante, Subaru revivió una escena mientras cerraba sus ojos: el cadáver del anciano, su abdomen cortado y la figura de Satella, a quien había arrastrado a todo esto.

— No te asustes, no te asustes, no te asustes. ¿Eres un idiota…? Bueno, por supuesto que lo soy, pero enserio, ¿recorrí todo ese camino solo para volver con las manos vacías?

Claro, no era como si Subaru tuviera algún lugar al cual regresar. En este momento, este era el único lugar al que podía aferrarse.

Armándose de valor y mirando hacia adelante, Subaru se dio cuenta que sus rodillas estaban temblando mientras trataba de caminar. Golpeó sus piernas para calmarse a sí mismo y después de respirar profundamente, finalmente se movió hacia adelante.

En la luz tomate del atardecer, la robusta puerta de la bodega se veía como si lo rechazara sin decir una palabra.

— ¿Hay alguien aquí?

Después de suprimir estos sentimientos negativos, Subaru golpeó la puerta y alzó su voz. El sonido sordo sonó, pero no había respuesta. Con un silencio inconfortable como su única respuesta, Subaru se asustó ante el mismo silencio y golpeó más fuerte la puerta.

— Alguien… ¡Sé que hay alguien aquí! ¡Vamos, respóndanme…! Por favor.

Aferrándose a un sentimiento fugaz de esperanza, esperando y rogando que lo que estaba sucediendo en frente de él de alguna forma era un error, golpeó más fuerte. Incapaz de recibir la fuerza de la repentina desesperación de Subaru, la puerta comenzó a rechinar y sus bisagras empezaron a doblarse y entonces…

— ¡Ya detente! ¿¡Qué estás haciendo, tratando de derribar la puerta solo por no conocer la contraseña!?

La puerta fue abierta repentinamente con una gran fuerza, y Subaru, quien había estado inclinando contra esta, fue empujado.

Subaru fue empujado cerca de cinco metros desde la entrada al sótano, donde rodó unas pocas veces y entonces miró hacia arriba, completamente sobresaltado. Al final de la mirada de Subaru estaba un anciano calvo gigante con el rostro rojo. El hombre usaba ropa andrajosa que cubría su cuerpo musculoso y la luz roja de la puesta del sol brillaba en su cabeza calva. En otras palabras, era un gigante, un anciano con un  aspecto muy enérgico.

— ¿¡Quién eres tú, muchacho!? ¡No te he visto por aquí antes! ¿Cómo sabias en donde encontrar este lugar? ¿Cómo llegaste aquí? ¿¡Quién te lo dijo!?

Con una velocidad sorprendente, el anciano cerró la distancia entre él y Subaru y alzó a Subaru por el cuello.

Sintiendo que su cuerpo se alejaba del piso, Subaru rápidamente conoció su lugar. Subaru había pensado que en la mayoría de circunstancias podría ganar una pelea, pero estas no eran circunstancias ordinarias. Mientras estaba siendo sostenido por un anciano de seis o siete pies de altura. Subaru perdió todo su deseo de resistirse.

— Mi nombre es Subaru Natsuki, el vagabundo errante y siempre ocupado y nunca libre… Por ahora, al menos, ¿Serías tan amable de bajarme? Hablemos con nuestros pies sobre el piso —Subaru añadió, dando todo de sí solo para sacar algo de esa petición indirecta.

 

Parte 4

Mientras que su primer encuentro violento en ese lugar le había dejado una terrible primera impresión, al final, Subaru se le permitió entrar al sótano.

Subaru había descrito al hombre de quien en un principio, había conseguido información sobre el sótano y le dijo al anciano gigante que él fue quien le indicó el lugar.

Delante del cajero que estaba al frente de la puerta principal, Subaru se sentó en una silla fija hecha para los visitantes y se movió de manera incomoda. Había astillas que sobresalían del asiento y lo seguían picando en la parte trasera. Si hubiera tenido que ir al baño, esas astillas podrían haber sido el detonante para que lo haga explotar.

— ¿Por qué sigues moviéndote de esa manera? ¿Estás preocupado por saber en dónde están tus bolas?

— Por supuesto que no. Mis chicos están bien. ¿Pero en serio? ¿Eso es lo primero que sale de tu boca en esta situación?

“Gigante” era la mejor manera de describir al anciano, ya que no era sólo alto y se veía ocupado cuando se inclinaba detrás del mostrador. Cuando regresó, tenía una botella de licor en su mano y después de ponerlo en un vaso, lo llevó a sus labios.

— Bueno, interrumpiste mi tiempo para beber. Espero que tengas una buena razón para venir aquí. Si no, eso es simplemente terrible.

— ¿El sol acaba de empezar a ocultarse y ya estás bebiendo? Vas a tener una muerte temprana si sigues así.

Con esa contestación, Subaru, sosteniendo su barbilla con su mano y el codo en el mostrador, tomó un vistazo rápido al interior de la bodega.

No había ni un solo rastro de la tragedia que Subaru había sido testigo la noche anterior que había estado aquí. Mientras miraba a todos los objetos robados esparcidos por la habitación, no podía decir si estaban organizados de alguna manera o no.

El anciano se dio cuenta de que Subaru estaba mirando a su alrededor y entrecerró sus ojos en forma de complicidad.

— Entonces, muchacho, ¿estás interesado en algunos de estos objetos?

Dijo eso yendo directamente al punto. El anciano gigante, que le había dicho su nombre; “Rom“, sonrió mientras se servía otro trago de licor en su vaso sucio.

— En realidad, sólo hay dos razones por la que la gente viene a este lugar: Primero, ya sea que traen algo que robaron, o tienen algún asunto con los objetos robados en sí.

—… Bueno, una de ellos es la razón por la que estoy aquí.

— Una de las razones… eh. ¿Así que tienes algún otro asunto que tratar aquí?

Rom levantó una de sus cejas mientras Subaru asentía, estando de acuerdo.

Subaru asintió y entonces, de forma dudosa, sabiendo muy bien que probablemente no iba a ser tomado en serio, dijo:

— Esto puede sonar un poco extraño, pero… ¿Anciano, te has… muerto recientemente?

Subaru decidió no entrar en detalles sobre el brazo cortado o la garganta atravesada.

El anciano Rom abrió muy bien sus ojos grises por unos momentos antes; como si indicara la hora de empezar otra vez, él se echó a reír.

— ¡Ga-ja-ja-ja! ¡Me preguntaba qué es lo que ibas a decir! ¡En este momento puedo ser un anciano al que no le queda mucho tiempo de vida, pero es una lástima, no he muerto todavía! Aunque supongo que cuando se llega a esta edad, no creo que eso esté muy lejos.

Al parecer, Rom tomó la pregunta de Subaru como una especie de broma nerviosa y sacó otro vaso para Subaru.

— ¿Quieres un trago?

Subaru rechazó el alcohol con una señal con la mano, seguido por un:

— Lo siento, no en este momento.

Subaru había conseguido hacer su primera pregunta, pero las demás preguntas dentro de él fueron multiplicándose.

El cadáver que Subaru había visto en el sótano… no había ninguna duda al respecto. Definitivamente era el cadáver del anciano que estaba sentado frente a él en este momento.

Claro, era oscuro y fue la primera vez que Subaru había visto un cadáver, por lo que no era como si habría estado en un perfecto estado mental. Sin embargo, este anciano tenía muchos rasgos característicos acerca de él, Subaru no podía imaginar que lo confundiría con otra persona.

Pero Subaru podría cambiar la pregunta que acaba de preguntar sobre sí mismo. Él también había recibido heridas mortales.

Subaru comenzó a pensar que de alguna manera había sido un sueño. No estaba seguro si podía confiar en lo que había dentro de su propia cabeza.

¿Todo lo que sucedió en serio fue un sueño? Si lo era, entonces, ¿Que parte de ella era un sueño? Y ¿Por qué estoy aquí en primer lugar?

El dolor ardiente que Subaru había sentido, la calidez que sentía por el tacto de esa chica, las abrumadoras punzadas de culpabilidad… si todo fuera tan sólo algunos restos de un sueño, entonces ¿por qué estaba aquí en este momento?

Tendría más sentido decir que todo, desde que había sido convocado a este mundo era un sueño.

— Rom, ¿has visto a una chica de cabello plateado por aquí últimamente?

— ¿Cabello plateado…? No, no puedo decir que la he visto. El cabello plateado es una de esas cosas que se destaca en un mal aspecto, así que incluso si mi memoria me falla, no creo que olvidaría a alguien así —dijo Rom, seguido de una risa.

Pero eso no hizo que Subaru se sintiera mejor.

Rom debe haberse dado cuenta de la gravedad de la expresión de Subaru, porque se deshizo de su propia sonrisa y dijo: “Toma”, nuevamente poniendo un vaso delante de Subaru.

Viendo que Subaru no hizo nada más que mirar en silencio el vaso, una vez más dijo: “Toma.”

— Lo siento, pero no me siento de humor en este momento. Además, no soy demasiado niño para tomar y actuar como si fuera genial.

— ¿De qué estás hablando? ¡Tomar y actuar es exactamente lo que los niños como tu deben hacer! Así que adelante y toma gran trago y calienta tu interior. Cuando hagas eso, serás capaz de decir un montón de cosas que tienes atoradas en el interior ya que no serán capaces de soportar el calor. ¡Así que bebe!

Rom dijo eso por tercera vez, empujando el vaso hacia Subaru.

Abrumado por su actitud, Subaru tomó el vaso en su mano y trajo el líquido color ámbar hacia su nariz. Un fuerte olor de alcohol golpeo el interior de su nariz y el rostro de Subaru se frunció mientras que casi empezaba a toser.

Sin embargo, a pesar de toda la resistencia de Subaru, había una parte de él que quería hacer como lo dijo Rom. Subaru pensaba que ahogar los problemas de uno mismo en el alcohol era típico de un adulto débil, pero…

— ¡Está bien… aquí vamos!

Subaru inclinó el vaso y bebió todo de un solo trago. Inmediatamente, su esófago comenzó a gritar como si se quemara. Subaru golpeó el vaso sobre el mostrador.

— ¡Argh! ¡Gah! ¡Eso es terrible! ¡Es caliente! ¡Es muy malo! Uf! ¡Asqueroso!

— ¡No tienes que decir eso muchas veces! ¡Vamos! ¡Vas a perder la mitad de la diversión en la vida si no puedes entender que tan bien sabe el licor!

Mientras Subaru decía esos comentarios, junto con el calor del licor, Rom le gritó y bebió de nuevo. Esta vez se llevó toda la botella y bebió de ella.

Después de beber aproximadamente tres veces más que Subaru, Rom hizo un poderoso eructo y sonrió.

— ¡Pero aun así, debes estar orgulloso de ti mismo! ¡Esa fue una buena actitud! Entonces ¿qué te parece? ¿Te sientes como si pudieras dejar salir todas esas cosas que tienes acumuladas dentro?

—… ¡Sí! ¡Solo un poco, anciano, es hora que me encargue de la otra razón por la que estoy aquí!

Respondiendo la sonrisa del anciano con una sonrisa traviesa, Subaru se limpió la boca con su manga y señaló hacia la parte posterior de la bodega, donde parecía que la mayor parte de los artículos robados de valor estaban ahí.

La cara de Rom emitía un aire de seriedad y Subaru le dijo directamente.

— Estoy buscando una insignia que tiene una joya incrustada en ella y quiero que me la des.

Este era el objetivo principal de Subaru. Aparte de confirmar la seguridad de Satella, esa era la razón principal por la que estaba aquí: para recuperar la cosa más importante para Satella, por la cual correría cualquier peligro sólo para recuperarla.

Incluso mientras Subaru todavía se sentía inseguro por el bienestar de Satella, pensó que si al menos podría saber el estado de la insignia, tendría una pista para encontrarla.

Después de que Subaru había declarado su objetivo con todas sus emociones detrás de sus palabras, Rom hizo una difícil expresión en su cara antes de responder.

— Una insignia con una joya… lo siento, pero nadie ha traído algo así.

—… ¿De Verdad? Piénsalo muy bien… ¿estás seguro que no te estás volviendo viejo?

— Si no puedo recordar cuando estoy en mi mejor forma con el licor corriendo a través de mí, entonces en verdad tengo que decir; No lo sé. Sin embargo…

Justo cuando el último hilo de esperanza de Subaru estaba a punto de ser cortado, Rom hizo una sonrisa maliciosa.

— Alguien hizo planes conmigo para entregarme algo el día de hoy. También me dijeron que es algo valioso, así que podría tratarse de la cosa que estás buscando.

— La persona que lo trae, por casualidad… ¿no es una chica llamada Felt?

— Es exactamente lo que dices, pero… ¿qué? ¿En realidad sabes el nombre del ladrón que lo robó?

Subaru no pudo evitar hacer una pose de victoria.

Justo cuando había pensado que había perdido todas sus pistas, las cosas se habían conectado una vez más. El nombre de Felt había surgido. Felt, el nombre de la chica que supuestamente había robado la insignia de Satella. Si ese fuera el caso, la existencia de Felt podría probar la existencia de Satella. Por lo menos, Subaru sería capaz de asegurarse que Satella no era un producto de su imaginación.

— Estaba a punto de pensar que mi amor por las heroínas de cabello plateado me había hecho delirar…

— Disculpa por interrumpir tu extraña sensación de alivio, pero no tienes ninguna garantía de que podrás volver a comprar el artículo, incluso si ella lo trae aquí. Si tiene una joya incrustada en ella, va a tener un alto precio.

— ¡Ah! Puedes mirarme todo lo que quieras, pero lo siento. ¡No tengo nada! ¡Estoy en la quiebra para siempre y eternamente!

— ¡Entonces tienes mala suerte! —Gritó Rom, tomado por sorpresa.

Pero mientras hizo eso, Subaru levantó un dedo en frente de su rostro y la agitó de izquierda a derecha.

— Tsk-Tsk-Tsk. Es cierto, puede que no tenga nada de dinero. ¡Sin embargo! En este mundo, no necesariamente necesitas dinero para obtener cosas. Hay este maravilloso sistema llamado ‘intercambio’; ¿no has oído de él?

Rom no contestó, él se limitó a asentir en silencio, incitando a Subaru a continuar. Subaru buscó en el bolsillo de su pantalón, y lo que saco con su mano fue…

—… ¿Qué es eso? Es la primera vez que veo algo así.

— Este objeto que ahora tengo es un fantástico objeto mágico que puede ser utilizado para congelar cualquier objeto a tiempo, ¡esto es un “teléfono celular”!

Era de un tamaño compacto, un teléfono celular delgado y de color blanco. Mientras Rom miraba sorprendido a este misterioso elemento que nunca había visto antes, Subaru movió rápidamente sus dedos y después de un momento, una luz blanca brilló en la oscuridad en el interior del edificio.

Mientras el sonido del obturador sonó junto con el flash, Rom cayó detrás del mostrador. Era una reacción muy exagerada que Subaru no podía dejar de reírse, pero Rom obviamente estaba enojado.

— ¡¿Qué estás haciendo?! ¡¿Estás tratando de matarme?! ¡No creas que puedes engañarme con tus movimientos divertidos!

— Espera, espera, cálmate. Respira profundamente, tranquilízate, ven aquí y echa un vistazo.

Rom seguía con su rostro rojo y no era porque había estado bebiendo, pero sin embargo, Subaru extendió el teléfono celular delante de él. Después de una mirada dudosa ante Subaru, sus ojos se abrieron mientras miraba a lo que estaba frente a él.

— Esto es… esto es mi cara. ¿Cómo hiciste eso?

— Te lo dije, ¿no? Este es un equipo fantástico que corta un pedazo de tiempo y lo congela. Usando este equipo, corté un poco de tu tiempo, justo antes de esto y lo sellé dentro de este dispositivo.

Entonces, Subaru cambió la dirección de la cámara y apuntó a sí mismo, y tomó otra imagen. Cuando nuevamente mostró la pantalla a Rom, esta mostró a Subaru haciendo un signo de paz.

— Corta pequeños pedazos de tiempo, de esta forma. Entonces ¿qué te parece? Bastante raro, ¿eh?

— No puedo emocionarme demasiado por esa pose tuya, pero esto realmente es… mmmm…

Después de insultar a la pose de Subaru, Rom miraba muy intensamente el teléfono celular. Subaru hizo un puño y apretó, animado por el hecho de que Rom parecía más interesado de lo que esperaba.

— Esta es mi primera vez viendo uno de estos, pero… básicamente, este es un Mitia, ¿verdad?

— ¿Un Mitia?

Subaru estaba a punto de decir: “Es sólo un teléfono de tapa”, pero se contuvo. Rom asintió de nuevo.

— Son las cosas que puedes utilizar para hacer magia sin necesidad de abrir una puerta, al igual que los usuarios de magia. Con eso dicho, se usan principalmente como regalos en lugar de herramientas…

Así que los objetos mágicos eran llamados “Mitia.” Subaru asintió, pensando que la palabra lo describía muy bien. Rom, que había dejado de mirar de cerca al teléfono celular, finalmente, lo puso de nuevo en el mostrador.

— No estoy seguro de que pueda darle un precio definido a esto. He trabajado aquí en la bodega durante mucho tiempo, pero esta es la primera vez que uso un Mitia… Aunque puedo decir que sin duda sería vendido a un precio alto.

Parecía que los artículos raros llamaban la atención en cualquier negocio, incluso para aquellos que trabajan en el mercado negro. La voz de Rom se había acelerado por la emoción y se frotó la punta de la barbilla mientras miraba a Subaru.

— Para ser honesto, incluso si tiene una joya incrustada, el intercambio de algo como esto por un simple artículo decorativo realmente te pone en una situación de pérdida. Sería mejor cambiarlo por algo más caro… Bueno, en realidad, no se puede comparar con nada de esta chatarra robada que tengo aquí.

Para alguien involucrado en actividades ilegales, era extraño que Rom diera una especie de advertencia y Subaru respondió con una leve sonrisa. Para cualquier otra persona, lo que Subaru estaba tratando de hacer debe parecer estúpido.

— No, todo está bien. Voy a intercambiar esta Mitia por la insignia que trae Felt.

— ¿Por qué irías tan lejos para hacer eso? En serio esa insignia vale más que esta Mitia? o ¿Estás diciendo que vale más lo que puedes comprar con el dinero? —preguntó Rom, incapaz de llegar a un acuerdo ante la decisión de Subaru.

Honestamente, si Subaru estaba en la misma posición que Rom, pensó que podría haber dicho lo mismo.

— Bueno… En realidad, aún no he visto aun la insignia por mí mismo, pero no creo que podría valer más que este teléfono celular y estoy seguro de que perderé.

— Si entiendes todo eso, ¿por qué quieres seguir con esto?

— ¿No es obvio? Quiero perder dinero.

Rom parpadeó un par de veces ante Subaru, pero al mismo tiempo, Subaru sintió una sensación de euforia, ya que esta… esta fue su respuesta.

— Quiero devolver el favor a alguien. Soy de esas personas que siempre sienten que necesitan devolver un favor. Soy uno de esos niños modernos que no pueden soportar la sensación de estar en deuda con alguien. No sería capaz de dormir por la noche. Así que, incluso si tengo que perder dinero, voy a recuperar esa insignia.

— Hmm… Entonces, parece que esta insignia no es tuya realmente… ¿verdad?

— Pertenece a una hermosa chica de cabello plateado que me salvó la vida. No entiendo por qué, pero es muy preciado para ella.

— Pero, ¿qué pasó con esa persona que te salvo? ¿Por qué no está aquí?

— En realidad, estoy buscándola. En este momento, ¡ni siquiera estoy seguro de que no es un producto de mi imaginación que creé porque me sentía deprimido!

Subaru apretó el puño y se rio de su antigua ansiedad al ponerlo en palabras.

Subaru iba a recuperar esa insignia y luego, una vez se haya encontrado de nuevo con esa chica. Quería verla sonreír.

— Eres bastante idiota, ¿verdad? —Rom se rio mientras miraba a Subaru y a su gran determinación.

 

Parte 5

Después de haber pasado la primera ronda de negociaciones, Subaru pasó la siguiente hora conversando con el anciano Rom. Teniendo en cuenta que Rom parecía estar interesado en el Mitia, Subaru pensó que los dispositivos eran algo que a los hombres les gustaba, no importa en qué mundo se encontraba.

— Ya sea que se trate de tu ropa o esto, realmente tienes un montón de cosas extrañas sobre ti, ¿verdad? ¡Quiero decir, estas cosas son deliciosas!

— Lo sé, ¿verdad? ¡Oye, espera! ¡Pensé que habías dicho un bocado! ¡Esas son mis frituras de maíz! ¡Esa es la última comida que tengo!

— Oh, no seas tan tacaño. Si guardas algo tan sabroso como esto para ti solo, vas a irte directamente al infierno, te lo digo.

— ¡¿Ah, y tu no lo harás, por comerte tu solo todos esos?! ¡Culpar a otros mientras haces lo mismo es una muy mala costumbre de ustedes los veteranos… te dije, que dejes de comerlos!

Subaru pensó que sólo estaba siendo amable al compartir algunos de sus aperitivos, pero después de ver que estaban siendo comidos, seguro que lo lamentaba. Mientras puso las bolsas vacías de sus aperitivos de nuevo en la bolsa de la tienda, estaba a punto de llorar.

En el momento en que ambos escucharon un golpe en la puerta, ya era bastante tarde y se aproximaba el ocaso.

Era justo cuando Subaru estaba empezando a quedarse dormido y cuando levantó la vista, vio a Rom mover ligeramente su cuerpo gigante hacia la puerta.

Después de poner silenciosamente un oído contra ella, susurró Rom.

— ¿A las ratas gigantes…?

— Damos veneno.

— ¿Para la gran ballena blanca…?

— Prestamos un anzuelo de pesca.

— ¿Para nuestro gran dragón más honorable…?

— Decimos, ‘¡Quémate en el infierno!’

Para cada una de las preguntas cortas que hizo Rom, llegó una respuesta cortante. Junto con el golpe especial, los que tuvieron que ser contraseñas. Satisfecho con las respuestas, Rom abrió la puerta.

— Discúlpame por haberme demorado, anciano Rom. Tenía a alguien realmente persistente detrás de mí y me tomó mucho tiempo perderlos.

Con un tono amistoso en su voz, una joven pasó junto a Rom, presumiendo de sus hazañas.

El cabello rubio de la chica era semi-largo, y tenía los ojos enrojecidos como un conejo. Desde un lado de su boca se asomó un diente canino travieso. La ropa que llevaba puesta parecía fácil para moverse, pero estaba desgastada.

Subaru se puso de pie sin pensar, provocando un ruido. La chica de inmediato miró en su dirección y borró la sonrisa de su rostro.

— ¿Quién es éste? Oye, Rom. Te dije que iba a traer algo grande, así que no quiero que nadie esté aquí, ¿verdad?

— Entiendo cómo te sientes, pero ese uh… chiquillo tiene algunos negocios que tratar contigo, Felt, y tiene que ver con esa “gran cosa” que dijiste que traerías.

La respuesta de Rom solo hizo que Felt se sintiera más desconfiada. Por la forma en que estaba inconsciente poniendo su mano cerca de su pecho, parecía que ahí es donde ella sostenía la insignia. Felt seguía en guardia mientras miraba a Subaru.

— ¿Qué pasa con ese tipo? No me vendiste, ¿verdad, Rom?

— ¿Por cuánto tiempo crees que hemos trabajado juntos? Nunca haría algo así. La única razón por la que está aquí es porque creo que tiene una oferta para ti la cual no es nada mala.

Rom le hizo guiñó a Subaru.

— ¿Verdad?

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Mientras se sentía disgustado porque un anciano le había hecho guiño, Subaru aclaró su garganta para ayudar a disipar su nerviosismo e ignorando la mirada constante de Rom, volteó su rostro hacia Felt.

— No tienes por que estar tan nerviosa. ¿Por qué no simplemente te sientas y tomas un vaso de leche en primer lugar?

— Deja de poner esa cara de estúpido. No puedo decir que estás haciendo… Mira, no sé lo que tramas, pero no estoy interesada en nada de lo que tengas que decir, a menos que esté segura de que significa más dinero para mí. Así que adelante y ve directamente al punto.

La reacción de Felt era fría. Los hombros de Subaru cayeron ante su primera mala impresión, pero…

— Le rogué a este anciano que me diera un poco de tiempo para hablar contigo, pero… mi asunto es en realidad con esa insignia de joyas que tienes escondido en tu bolsillo.

La niña levantó sus cejas junto con su nivel de precaución. Subaru no sólo sabía de qué robó, sino que robó exactamente. Pero Subaru levantó ambas manos delante de ella, tratando de calmarla.

— No estoy pensando en hacer nada. Sólo he venido aquí a hablar. Es decir, para negociar.

Subaru entonces, con sus dos manos todavía en el aire, apuntando hacia abajo en una pequeña mesa cerca del mostrador.

— Busquemos un resultado donde los dos estemos a la cabeza. En otras palabras, una situación de doble ganancia.

Después de una breve pausa, Felt asintió, y ambos se sentaron a ambos lados de la mesa pequeña.

Rom luego sirvió dos vasos de leche y los puso en frente de ellos.

— Te daré este asiento y esta leche, pero estás por tu cuenta cuando se trata de negociaciones.

— No te preocupes, he venido preparado para perder todo lo que tengo. Solo mírame mientras lo pierdo todo —Subaru dijo eso, golpeando el puño sobre su otra mano como si estuviera presumiendo, a punto de entrar en una pelea, aunque sin decir nada para estar orgulloso.

Rom resopló, pero Felt, que ya había comenzado a beber su leche, torció la cara.

— Oye, Rom. No le pusiste agua a esta leche, ¿verdad? ¡Su sabor es terrible!

— ¡¿Por qué todo el mundo tiene que insultar a las bebidas?! ¡Te estoy mostrando algo de amabilidad…! —Rom dijo eso antes de tomar su mano gigante y acariciar el cabello de Felt.

Subaru pensó que parecía como si Rom iba a romper la cabeza de Felt, pero era claro que Rom no pretendía hacerle ningún daño y estaba dándole golpecitos en la cabeza como un hombre de edad a su nieto. Además, parecía que Felt estaba acostumbrada a eso.

— Se ve que ustedes dos son muy cercanos más de lo que pensé. Me siento solo.

— No digas algo así de cursi cuando pones una cara que se ve tan pésima como la de este anciano.

— He sido insultado por mi rostro anteriormente, ¿pero en serio? ¿¡Tan mala como la de este hombre!? ¡Vamos! —gritó Subaru sorprendido mientras miraba de nuevo a la cabeza calva de Rom y estaba afectado por el horror.

Mientras Subaru no tenía los rasgos más atractivos y a menudo lo confundían por algún tipo de delincuente, no pensó que eran tan malos para ser comparado con las de este anciano gigante de seis pies de altura.

—… Es verdad. Discúlpame por eso, fui demasiado lejos.

Contestó Felt.

— Aquí es donde quisiera decir esto; para hacer las paces conmigo, me gustaría que me digas ‘onii-chan’ con una voz linda por el resto de la conversación, pero continuaré y te perdonaré por ahora. Tienes que ser cuidadosa para que no digas algo demasiado doloroso, o… Rom ¿Qué te pasa?

— En serio comienzo a pensar que ustedes dos se han unido para venir aquí y hacerme enojar… —Rom estaba sonriendo con una vena saliendo de su frente. Subaru y Felt se miraron entre si y se encogieron de hombros.

Rom dejó salir un profundo suspiro.

— Justo cuando pensé que Felt conoció a alguien de su edad, acabas siendo tan torcido como los demás.

—… Rom, por favor, sé qué crees que estas ayudando pero te pediré que dejes de decir cosas tan embarazosas —dijo Felt.

— Además, ¿‘de su edad’…? Aunque supongo que desde tu punto de vista todos parecen que tienen la misma edad.

Subaru miró nuevamente a Felt, pero incluso tomando en cuenta el hecho de que probablemente era más delgada de lo que debería ser, se veía como de 12 o 13 años de edad. Si quisieras darle el beneficio de la duda e impulsar tu imaginación, sería capaz de pasar los 14 años de edad.

Era una diferencia de edad lo suficiente para que Subaru se sintiera avergonzado si Felt era referida como su conocida o amiga.

Pero dejando de lado el análisis de Subaru, la discusión de Felt y Rom continuaba sin él.

— ¿Qué crees que va a pasar si sigues con esta actitud tuya de ‘lobo solitario’? Tarde o temprano, estaré demasiado viejo para ser capaz de cuidar de ti. ¿En serio crees que puedes lograrlo por tu cuenta?

— ¿Ya cuantas veces me has dicho eso? ¿No es una señal de vejez decir la misma cosa una y otra vez? Pero además, pasará un largo tiempo antes que seas demasiado viejo para algo y antes que eso suceda voy a…

— ¿… Qué vas a hacer? —dijo Subaru, exaltándose, mientras que la frase de Felt se disipaba. Felt repentinamente miró hacia arriba irritada.

Teniendo en cuenta que parecía haber hecho una pregunta que no debería y estaba en peligro de destruir el estado de ánimo, Subaru aclaró su garganta. Se habían desviado demasiado, y era el momento de volver al punto principal.

— De todos modos, continuemos y comencemos con las negociaciones. Así que, eh… Felt. Tienes esa insignia, ¿verdad?

—… Sí, la tengo.

Subaru fue directamente al grano, y en respuesta, Felt respondió con honestidad.

Metiendo la mano en el bolsillo de su pecho, Felt sacó algo y lo puso en silencio sobre la mesa.

Era la insignia que Subaru había estado buscando. Lo que primero llamó la atención de Subaru era un diseño en la forma de un dragón. El emblema en sí era aproximadamente del tamaño que podría caber fácilmente en la palma de su mano. Mientras que Subaru no podía decir exactamente de qué material estaba hecho, el diseño del dragón alado era complejo, y en la boca abierta del dragón estaba una joya roja que lo hacía parecer muy única.

Subconscientemente, Subaru se sintió atraído por el brillo de la joya en el centro de la insignia.

— Así que…

La voz de Felt llamó la atención de Subaru y lo trajo de vuelta a donde estaba. A continuación, deslizó la insignia hacia el borde de la mesa, como para recordarle que todavía no era suya.

— Ahora es tu turno para mostrarme lo que tienes. Como puedes ver, esto no es una insignia ordinaria y pasé por un montón de problemas para conseguirla. Si puedes mostrarme algo que valga tanto como el emblema y mis esfuerzos, ambos podemos ser felices, ¿verdad?

— Mientras veo que estas tratando de ponerme a prueba con esa sonrisa tuya de aspecto maligno, lo siento. Sólo tengo una tarjeta para jugar. ¡Después de todo, tienes que mirar muy lejos para encontrar a alguien tan pobre como yo!

Subaru con orgullo sacó pecho, pero Felt no parecía tan feliz.

«En el momento en que digo “pobre”, todos ponen ese rostro, ¿no?»

Subaru pensó eso.

Pero dejando de lado los sentimientos de Subaru, él siguió adelante y jugó su única carta.

Subaru golpeó su teléfono celular sobre la mesa, y justo como lo pensó, Felt parecía confundida. Sin embargo, esa la reacción era justo lo que estaba buscando. Subaru se puso en marcha la cámara del teléfono celular y…

— ¡Toma esto! ¡Nueve cuadros por segundo de disparo continuo!

— ¡Wah! ¡¿Qué?! ¡¿Qué estás…?! Oye, ¡¿qué es ese ruido, y por qué es tan brillante?!

Una luz blanca brilló y un sonido de un obturador mecánico similar fue disparado varias veces a un ritmo rápido.

Felt parecía que tenía algo que decirle a Subaru por sus terribles modales, pero antes de que pudiera abrir su boca, Subaru puso la pantalla del teléfono celular en frente de su cara.

Al ver su propio yo en la pantalla, ella abrió los ojos y dijo:

— Eso es…

— ¡Está bien! ¡Hice una copia de ti! Este Mitia corta un pedazo de tiempo de una persona y lo almacena. Quiero cambiar esta Mitia por esa insignia que tienes.

Después de haber jugado su mejor carta, Subaru fue capaz de poner las negociaciones a su favor.

Fue una táctica de negociación establecida, y dependiendo de la situación, podría ser utilizado para forzar que se haga una conclusión de forma inmediata.

Por supuesto, esto también significa decirle a la persona con la que estás negociando que no cuentas con cartas fuertes para jugar, y Subaru ya había dicho eso en primer lugar, pero parecía funcionar.

— Ya veo. Eso es bastante sorprendente. Rom, ¿cuánto crees que valga esta Mitia?

Felt miró la pantalla y asintió con la cabeza un par de veces, pero Subaru pensó que su reacción era increíblemente indiferente.

Sus ojos no se iluminaban y ni siquiera tomó el teléfono celular en sus manos para mirarlo de más cerca.

Ella no estaba interesada en los usos del teléfono celular o su rareza, pero sólo la cantidad de dinero que podía convertirlo.

— Así que esta fascinación por las cosas de alta tecnología también, ¡¿se limita únicamente a los hombres en este mundo?! ¡De alguna manera, me hace sentir muy triste y solitario!

— Oh, cállate. ¿Cuál es la razón para hacer un gran lío de esto? Si esta cosa llamada Mitia se puede vender por mucho más que esta insignia, entonces no podría estar más feliz. Por eso, confío en que Rom me dé una valoración adecuada.

— Bueno, no puedo decir exactamente la cantidad que creo que valdría. Para ser honesto, no creo que los dos objetos puedan ser comparados. Creo que esa insignia podría valer mucho dinero… pero no tanto como esta Mitia. En otras palabras, creo que tienes mucho que ganar al hacer este intercambio, Felt. Eso es lo que pienso.

— Ya veo ya veo. Si ese es el caso, entonces ¿por qué no?

Felt parecía estar contenta cuando el intercambio tiene la aprobación de Rom.

Si bien la reacción de Felt era un poco diferente de lo que había esperado Subaru, parecía que el intercambio iba a suceder como estaba previsto, y Subaru no podría estar más feliz por eso.

Sin embargo, tan pronto como extendió su mano sobre la mesa hacia el emblema, Felt lo interrumpió.

— Espera. Nuestras cartas han sido jugadas, pero eso no quiere decir que no voy a tratar de endulzar el trato.

—… No estoy seguro de lo que pienso de ti al decir eso tan sencillo y claro, pero no importa lo que digas o hagas. No tengo nada más. Como he dicho antes, estoy en la quiebra para siempre y eternamente.

— No soy tan cruel, y después de todo, el mismo Rom lo dijo. Tu Mitia vale más que esta placa. Sin embargo, dudo que no tengas más cartas para jugar.

Felt se levantó y miró a Subaru. Sus ojos rojos se encendieron, y pudo ver que estaba evaluándolo. Un sudor frío corrió por la espalda de Subaru.

Hasta ahora Subaru ya había jugado la carta más fuerte que tenía en sus negociaciones. Sin embargo, Subaru todavía tenía algunas otras cosas en él que pensó que podría ser valiosas en este mundo. Por lo menos, pensó que podría ser capaz de jugar un poco más cartas, pero…

— Te dije que no te preocupes, ¿verdad? No planeo en tratar de quitarte algo más. Seré feliz si sé que puedo convertir esta cosa de aquí en dinero.

Felt juntó sus manos y sonrió, sintiéndose complacida al ver la expresión de ansiedad en la cara de Subaru.

Subaru tragó saliva al ver la reacción de Felt y respirando profundamente, apartó la mirada con la esperanza que podía ocultar que tan tembloroso se sentía.

— Entonces, si ese es el caso, ¿qué quieres decir cuando dijiste que todavía quieres ‘endulzar el trato’?

— Mmm? ¿Oh eso? Es sencillo. Sólo significa que no eres la única persona con la que estoy negociando.

Subaru parecía confundido, pero me Felt sacó el dedo índice y explicó.

— En primer lugar, la razón por la que robe la insignia fue porque alguien me pidió que lo hiciera a cambio de… diez monedas de oro bendecido.

— ¡¿Así que ya llegaste a un precio con la persona por la que lo robaste?! Por diez monedas de oro, huh… realmente no entiendo lo mucho que vale, pero…

Subaru echó un vistazo a Rom, que captó la indirecta y asintió.

— Si se tratara de mí, yo podría ser capaz de vender esta insignia por cuatro monedas, a lo mejor en cinco monedas de oro. También existe la posibilidad de que terminaría dejándolo en tres.

— ¿Entonces eso significa que ya están pagando el doble de su valor?

— ¿No has oído de ella? Dijo que son monedas de oro bendecidas. Están hechas de oro bendito, que es mucho más raro, por lo que diez monedas de oro bendito equivalen a veinte monedas de oro.

— ¡¿Así que están pagando cuatro veces más?!

— ¿Por qué te sorprendes tanto? Con tu Mitia, incluso en el peor de los casos se puede conseguir fácilmente veinte monedas de oro benditos por ella. Además, es probable que los coleccionistas por ahí pagaran aún más. Ni siquiera se puede comparar a los dos objetos.

Subaru realmente no entendía el costo general de los bienes de este mundo, pero había pensado que las monedas de oro eran la moneda más valiosa. Pensar que el valor de su teléfono celular se midió en una moneda aún más mayor que esa, y no sólo una o dos, sino veinte monedas, que eran lo suficiente para tomarlo por sorpresa.

— Si esta Mitia realmente alcanza un precio más alto, entonces no tengo ninguna intención de cumplir un acuerdo con otra persona y no tengo ningún problema en decirles eso.

— ¿¡Entonces por qué estás diciendo que vas a ‘endulzar el trato’!?

La sonrisa traviesa de Felt se transformó en una sonrisa aún más malvada.

— Si les digo que has hecho una oferta mucho más buena, si es que todavía quieren la insignia, ¿no te parece que van a tratar de ofrecerme algo más?

— En otras palabras… ¿Es eso lo que estás diciendo? Si el otro lado ofrece más de veinte monedas de oro bendecidas… entonces, si no me muestras todo el resto de tus cartas, no tendrás ninguna oportunidad.

La sonrisa malvada de Felt se había vuelto tan malvada que había llegado a un punto de ruptura y se había convertido en algo triunfante y sorprendente al decir estas últimas palabras.

Por el otro lado, con este ominoso giro de eventos, la expresión de Subaru comenzó a nublarse.

— ¿Así cuando planeas reunirte con esta persona que te encargó robar la insignia? Asumo que me dejarás sentarme para negociar, ¿verdad?

— Por supuesto, si te pongo en demasiada desventaja, podría terminar perdiendo algo del dinero que ya hice. Pero no te preocupes por la ubicación, nos reuniremos aquí —dijo Felt, tocando el borde de la mesa con su dedo, antes de inclinarse contra el respaldo de la silla y mirar a Rom.

— Siempre y cuando este el anciano Rom por aquí, la mayoría de la gente se olvidará del uso de la violencia como opción. Sólo la idea de tener que luchar contra este anciano hace que por tu espalda pasen escalofríos, ¿no te parece?

Felt miró Subaru buscando su aprobación, y después de un rápido vistazo a Rom, Subaru asintió varias veces.

Por otro lado, Rom no parecía demasiado preocupado por ese tipo de opinión acerca de él.

— Realmente no puedes hacer nada sin mí, ¿verdad, Felt? Me preocupo por ti. ¿Te gustaría otro vaso de leche? También tengo algunas otras cosas que son un poco más dulces.

Rom había empezado a parecerse a un abuelo, que consiente a su nieta como si fuera una linda gatita. Rom parecía encantado mientras le servía otro vaso de leche a Felt. Subaru los miró y dejó escapar un suspiro de exasperación.

— En serio, si ya habías llamado a esa persona aquí, ¿estabas planeando en negociar el precio con ellos, incluso si no aparecía?

— ¡Claro que sí! ¿Por cuánto crees que pasé para robar esta cosa? ¿Y si mi yo indefenso tenía que encontrarse con todos ellos por mi propia cuenta y hablar del precio? ¿Eso no sería algo triste?

— ‘Pobre de mí’, eh…

Felt era pequeña y delgada y, aunque a partir de ese aspecto exterior se podría estar tentado a describirla así, tomando en cuenta la personalidad fuerte y obstinada que tenía, Subaru tenía un problema en verla como una inútil. Pensando cuando Felt se había escapado después de haber robado la insignia, había dejado a Subaru muerto mientras estaba siendo atacado por los delincuentes.

Al recordar esa escena, Subaru se enojó un poco, por lo que no pudo evitar tocar el tema.

— ¿Hablando de eso, no te acuerdas de mí en lo absoluto?

— ¿Eh? ¿Nos encontramos en alguna parte? Quiero decir, a menos que se tratara de algún tipo de encuentro muy impactante, no creo que lo recordaría. Estoy muy ocupada, y para ser sincera, te ves muy simple. Solamente tu cabello y tu ropa destacan —Felt rio a carcajadas.

Lo que podía decir por la forma en que lo dijo, Subaru no pensó que Felt estaba mintiendo. También estaba el hecho de que había sido insultado por la sencillez de su aspecto general, por lo que fue suficiente para ponerlo en un estado de sorpresa menor.

Estaba empezando a parecer que en realidad no había tal cosa como la decencia humana común en este mundo. No si alguien podía olvidar fácilmente la escena de un intento de asesinato y robo.

Pero, de nuevo, había gente como Satella, quien había salvado a Subaru, aunque no había ningún beneficio para ella, y este anciano que, a pesar de ser un poco villano, no podías odiarlo. Incluso si en este mundo diferente no era como si todos fueran iguales.

No sería correcto juzgar a todos en base a las acciones de unas ovejas negras.

— De todos modos, eso es suficiente con tu terrible mala memoria, Felt. ¿A qué hora vendrá la otra persona?

— No estoy segura de que me gusta su actitud… Pero dije que iba a terminar el trabajo al atardecer, por lo que nos pusimos de acuerdo en encontrarnos aquí después de la puesta del sol… Ya que el sol ya está oculto, debería llegar en cualquier momento, ¿creo?

Esa conversación podría haber desencadenado un evento, ya que en ese momento se produjo un golpe seco en la puerta. Las tres personas en la mesa se miraron entre sí.

— ¿Les dijiste a ellos sobre el golpe especial?

— Ah… No, no lo hice. Es probable que sea para mí, así que voy a ir a ver —Felt le sacó la lengua a Rom y saltó de la silla y se acercó a la puerta. La forma en que actuó, se podría pensar que era dueña del lugar.

— ¿Realmente estás bien con dejarla que haga eso? —dijo Subaru cuando volteó a mirar a Rom.

— Bueno, no es como si acabara de conocerla. Nos conocemos desde hace mucho tiempo… supongo que puedo dejarla que dependa de mí de vez en cuando.

Subaru pensó que Rom, en verdad se veía muy feliz al ser indispensable para alguien, mientras que el anciano fue hacia la parte posterior de la bodega y volvió con un gran garrote.

El garrote era de la longitud de una espada de kendo de bambú, y parecía estar hecha de madera. En la punta y sobresaliendo en varios lugares habían puntas afiladas y se veía que con solo un golpe limpio dejaría fácilmente una herida fatal.

Lo más parecido con lo que se le podía comparar sería con un bate con clavos, pero incluso en este mundo parece que los garrotes son herramientas bastante estándares…

Empuñando un garrote que parecía adaptarse al anciano musculoso de seis pies de altura. Subaru pensó que si su ropa era un poco más rasgada y llevaba un taparrabos, sería más perfecto.

— Al ver tu figura no civilizada en todo su esplendor, incluso yo no puedo evitar hacer una mueca de dolor y una sonrisa al mismo tiempo.

— Hablas mucho, ¿verdad? ¿A quién crees que tienes que dar las gracias por llegar tan lejos? ¡Pobre de mí!

Rom añadió, moviendo la cabeza.

Subaru miró nuevamente a Rom por unos momentos.

— Bueno, para ser honesto, estoy muy agradecido por tu ayuda. No es como si todo se hubiera terminado, pero ya casi lo consigo y la única razón por la cual las cosas hayan salido tan bien para mí es gracias a tu ayuda, así que… Gracias.

—… Si de repente empiezas a ser honesto conmigo de esa manera, no sé qué hacer —dijo Rom en respuesta a la gratitud de Subaru, rascándose la cabeza calva antes de dejar escapar un profundo suspiro.

— Tienes que agradecerte más a ti por encontrar este lugar y hacer uso de lo que tienes. No he hecho nada digno para merecer tu agradecimiento.

— Sabes que no es verdad. Después de todo, Rom, sabías que Felt pensaba en discutir el precio de lo que robó con alguien más, ¿verdad? Entonces, tan pronto como escuchaste lo que tenía que decir, tenías toda la razón para alentarme.

—…

— Eres el que me dio la oportunidad de hablar de hablar con Felt. ¡Por supuesto, era mi esfuerzo, mi esfuerzo…! Que tomé de allí.

Era importante para Subaru decirlo dos veces.

Mientras Subaru señaló con orgullo su pulgar a sí mismo, la expresión de Rom se complicó y se quedó en silencio.

Pensando que Rom finalmente se había cansado de sus travesuras, Subaru comenzó a lamentar su afán de alabarse a sí mismo.

— No diría que la forma en que me siento acerca de esto es ‘gracias’, pero… si cualquiera de nosotros tiene que dar las gracias al otro, entonces debería ser yo, en lugar de ti.

Murmuró Rom, en voz baja, justo mientras el sentimiento de pesar de Subaru estaba comenzando a mostrarse en su cara.

Las arrugas del anciano se profundizaron mientras hacia una sonrisa.

— Está el hecho de que tienes un Mitia. Y luego está tu ropa y tu aspecto… vienes de una familia bastante adinerada, ¿verdad?

— Bueno, no diría exactamente eso…

— No tienes que ocultarlo. Apuesto que no puedes hacer público el hecho de que Felt robó esa insignia. Si por algo debo estar muy agradecido es por el hecho de que estás tratando de resolver esto de una manera pacífica.

Parecía que Rom había formado sus propias conclusiones acerca del misterioso pasado de Subaru, y que dentro de su cabeza, Subaru era algo así como un caballero muy amable.

— Felt y yo… hemos estado juntos por mucho tiempo, desde que ella era una pequeña niña —dijo Rom.

— Recuerdo que dijiste algo así hace un momento… ¿Han estado juntos todo ese tiempo? —Subaru movió la cabeza en dirección a la zona de los barrios pobres de los alrededores.

Rom asintió.

— En un lugar como este, todo el mundo acaba luchando por sobrevivir. En ese tipo de ambiente, los jóvenes tienden a formar pandillas con otros al igual que ellos, pero… Felt no es adecuada para eso.

— Si la forma en que ha estado actuando es la forma en que actúa con todo el mundo, no estoy tan sorprendido.

La actitud de Felt hasta ahora parecía decidida y audaz, pero al mismo tiempo que sonaba bien, no era cuestión de preguntarse, que toda esa resolución se orientaba hacia sus propios fines.

«Si actúas de esa forma, Subaru pensó, cualquier persona que quiera una relación mutuamente beneficiosa contigo no va a estar muy emocionado.»

— Pero también no es un problema en la forma en que se acerca a ti, Rom? No quiero ser grosero o algo, pero creo que la razón por la cual su egoísmo ha empeorado es porque siempre estás ahí para ella.

—… No tengo nada que decir contra eso. Después de todo, es cierto que tiendo a consentirla —dijo Rom suavemente mientras se pasaba la mano por su cabeza calva.

La forma en cómo se veía el anciano hizo que Subaru entendiera que Rom sentía como si Felt fuera su familia. Es probable que no sean parientes, pero al menos por el lado de Rom, había un claro vínculo entre ellos.

— Bueno, espero que no sea solo por tu parte —murmuró Subaru, sin tener en claro de quién se trataba.

Pero Rom debe haber oído, porque él susurró:

— No me importa, incluso si esa es la manera que es… En realidad, sería mejor si se tratara de esa manera.

Pero justo en ese momento, parecía que su tiempo había terminado.

— ¿Qué hacen ustedes dos, murmurando entre ustedes? Es raro, así que dejen de hacer eso —dijo Felt, molesta, mientras regresaba. Detrás de Felt, quien estaba haciendo un trabajo terrible en hacer una sonrisa falsa, había otra persona.

— Tenía razón, era para mí. Estamos por aquí, ¿te importaría tomar asiento? —Felt se negó totalmente, empujando hacia un lado a Subaru y volteó a mirar a la persona detrás de ella mientras intentaba ser cortés.

Cuando Subaru alzó la vista, preparándose para hacer frente a la persona con la que iba a tener que negociar, estaba un poco sorprendido.

Felt había invitado a una mujer increíblemente hermosa.

Era muy alta para una mujer, teniendo la misma altura de Subaru y parecía como si estuviera en sus veintitantos. La bella mujer tenía sus ojos mirando hacia un ángulo hacia abajo, hacia los bordes y tenía una cierta atmosfera de tranquilidad a su alrededor. Una cosa que sobresalía de ella en la oscuridad de la bodega era la blancura casi enfermiza de su piel. Llevaba un abrigo negro, pero el frente estaba descubierto y se podía ver que su ropa debajo también era negra y estaba fuertemente apretada a su piel. Aunque era bastante delgada, definitivamente tenía las curvas en donde debían estar, y un cuerpo muy bonito en general.

Al igual que Subaru, la mujer también tenía el pelo negro, que parecía ser muy raro en este mundo. Su pelo estaba atado con una trenza que le llegaba hasta el final a sus caderas, la punta de lo que hacía girar con sus dedos.

En resumen, era una hermosa mujer cautivadora. Para Subaru, que no tenía experiencia real con las mujeres, incluso en su propio mundo, ver a una mujer así era tan nuevo para él que no pudo evitar sentirse muy nervioso.

Al haber perdido la calma, Subaru siguió las instrucciones de Felt y se levantó de su silla sin ninguna queja. Felt tomó asiento, y Rom se sentó a la izquierda de ella. Subaru se quedó a la derecha de Felt, incapaz de ocultar su nerviosismo.

Con tantas personas en espera de su llegada, la mujer no parecía molesta, pero se veía confundida.

— Me da la sensación de que hay una gran cantidad de personas no relacionadas con nada de esto.

— No puedo ponerme en la posición para reducir el precio, ¿sabes? Es la sabiduría del débil. De cualquier forma, Subaru, ve a traernos algunas bebidas.

Felt le hizo un gesto a Subaru con la mano, como si estuviera ordenándole a un criado, pero Subaru no pudo responder, y así que fue detrás del mostrador y tomó algunos vasos limpios, los llenó de leche y volvió a la mesa para servirlos.

La mujer le dio las, “Gracias” a Subaru delante de él mirándolo de arriba hacia abajo.

— Entiendo que el anciano este aquí, pero ¿quién es este?

La mujer debe haber sido capaz de decir por la actitud de Subaru que no estaba muy acostumbrado al lugar. En lugar de ser cauteloso con él, había hecho una pregunta simple.

En respuesta, Felt sonrió con su sonrisa malévola.

— Este tipo es tu rival. También ha venido a negociar —declaró ella y su proceso de “endulzar el trato” empezó.

 

Parte 6

— Ya veo. Entiendo lo que está pasando —dijo la mujer antes de tomar un sorbo de su vaso y lamiendo la leche que quedó en sus labios.

La mujer, que se llamaba Elsa, emitía un aire de erotismo en cada movimiento que hacía.

Mientras que Felt estaba explicando la situación actual de Elsa, volteo su mirada hacia Subaru varias veces, lo que le puso tan nervioso que apenas podía manejar la situación.

— Así están las cosas, así que ahora vamos a empezar la oferta. Realmente no me importa quién se queda con esta insignia, así que se irá con la persona que pueda hacer la mejor oferta.

— Tienes una buena actitud. No puedo decir que no me gusta… Entonces, ¿Cuánto dice que puede pagar ese chico que está ahí?

Elsa originalmente dijo que pagaría diez monedas de oro bendecidas.

Si Subaru iba a competir con su oferta, ella debe haber pensado que había ofrecido más dinero. Pensando que sería mejor no tomar un acercamiento de “esperar y ver”, sacó su teléfono celular por tercera vez y demostró cómo funciona. Un destello iluminó el interior de la bodega y la imagen de Elsa fue capturada por el dispositivo.

Elsa levantó las cejas en respuesta ante la acción repentina de Subaru, pero Subaru le mostró de inmediato la pantalla.

— Lo que tengo que ofrecer es este Mitia. Es un objeto raro, y es probablemente el único en todo el mundo. De acuerdo con este hombre musculoso, se debería vender por más de veinte monedas de oro bendecidas.

— Un Mitia… —dijo Elsa, mirándose a sí misma en la pantalla y asintiendo lentamente. Con esto, Elsa debería haberse dado cuenta de que Subaru estaba buscando intercambiarlo por la insignia, no pagarlo por completo y que su oferta no era para tomarla a la ligera.

Elsa tomó una pequeña bolsa de cuero de su bolsillo y lo colocó sobre la mesa. En la bolsa probablemente estaba el pago que había preparado por la insignia… Subaru podía escuchar a los objetos produciendo un sonido metálico mientras ella los colocaba sobre la mesa.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Felt observando la bolsa con sus ojos parecidos a los de un gato curioso, mientras Rom en silencio la reprendió. Elsa colocó sus dedos blancos sobre la bolsa que había dejado sobre la mesa.

— La verdad es que la persona que me contrató me dio un poco más, en caso de que comiences a dudar sobre el precio, así que tengo un poco más que ofrecer.

— ¿Su empleador…? ¿Así que sólo estás siguiendo las instrucciones de alguien para recoger la placa? —Preguntó Subaru.

— Eso es correcto. El que quiere esa la placa no soy yo, sino mi empleador… ¿Por casualidad, estas involucrado en el mismo tipo de trabajo que el mío?

— ¡Si ese fuera el caso, entonces eso significaría que tendrías que estar desempleado!

— Entonces, este niño sin empleo está diciendo que va a pagar un precio mucho más alto de lo que tu ofreces.  ¿A cuánto está dispuesto a pagar tu maestro? —Preguntó Felt, desafiando a Elsa.

Elsa silenciosamente abrió la bolsa y le dio la vuelta. Lo que salió eran varias monedas brillantes de oro bendecido. Los ojos de Felt brillaron cuando vio una moneda encima de la otra, e incluso Rom hizo un sonido con su garganta.

Subaru estaba más preocupado por el número de las monedas. Si contó correctamente…

— Veinte monedas, exactamente —dijo Elsa.

— Esto es todo lo que mi empleador me ha dado. Esto es lo que se decidió que sería suficiente para pagar por la insignia, pero…  ¿hago mal en pensar que sus estimaciones pudieron haber estado un poco fuera de lugar? —Preguntó Elsa, dirigiendo su pregunta a Rom, en lugar de Felt.

Después de contar las monedas, Rom miró a Subaru quien tenía un aspecto nervioso, y luego sonrió.

— No hay ninguna razón para que actúes como un bebé. Deberías sentirte avergonzado. ¿No eres un hombre…? Es cierto que veinte monedas de oro bendecido es una cantidad exorbitante. Sin embargo, recuerdo decir que en el peor de los casos, tu Mitia debe venderse por veinte monedas de oro. En otras palabras, es más valioso que eso.

Rom tomó su gigante mano callosa y bruscamente le dio unas palmaditas a la cabeza de Subaru.

— La forma en que lo veo, las negociaciones se inclina a favor del chico. Sin ofender a su empleador, pero parece que vas a tener que devolverles su dinero —dijo Rom, empujando las monedas de vuelta hacia Elsa.

Subaru dejó escapar un grito de emoción. Felt levantó sus manos al aire para indicar que no tenía un problema con la decisión y Elsa se encogió de hombros, pero no se veía que estuviera disgustada. Subaru hizo una pose triunfal, pero esa acción exagerada hizo que se destaque entre la multitud.

— ¿Qu-qué? Estoy feliz, ¿de acuerdo? ¡Déjenme estarlo! ¡Esta es la primera vez que realmente he logrado algo! ¡¿Qué hay de malo en una pequeña celebración?! —dijo Subaru, avergonzado.

— No he dicho nada. Si quieres celebrar, entonces celebra. Siempre y cuando obtenga mi dinero, yo soy feliz —dijo Felt.

— Mi empleador no necesita realmente esa insignia, así que no tengo ninguna razón para pedirte que lo reconsideres —agregó Elsa.

Tanto Felt y Elsa no parecía interesadas en las payasadas de Subaru.

Sin embargo, mientras que Subaru no era tan malo para esperar que Elsa le rogara y suplicara, le pareció extraño que pareciera tan desinteresada, a pesar que las negociaciones no iban a su favor.

— Bueno, lo siento, Elsa. Imagino que tu empleador va a estar enojado contigo.

— No se puede evitar. Sería diferente si fallaba porque era la única que cometió un error, pero en este caso, la culpa es de mi empleador por pensar que serían capaz de salirse con la suya al pagar tan poco por la insignia.

— Pero cuando planeas pagar hasta veinte monedas de oro bendecidas y resulta que eso no es suficiente, eso tiene que ser duro —comentó Rom.

— Bueno, ¡supongo que sólo significa que mi suerte está en plena marcha! ¿Significa que mi época de grandeza finalmente ha llegado? —Felt rió, sin darse cuenta del estado de ánimo, a diferencia de los dos hombres que estaban mostrando simpatía por Elsa.

De cualquier manera, Subaru había logrado completar uno de los objetivos por los que vino aquí.

Sin tener que recurrir a un plan B, parecía que había un rayo de esperanza de que él sería capaz de devolverle el favor a Satella.

Normalmente, lo mejor sería que informe a Satella que Felt y Elsa fueron los responsables del robo, pero Subaru no tenía nada contra ellos para hacer que cualquiera de ellos sea encarcelado.

Había sido simple oportunismo.

— Bueno, ya que las negociaciones no van a mi favor, creo ahora me retiraré.

Elsa se levantó y se tragó el último sorbo de leche. Una vez más, utilizo su lengua de una manera erótica para lamer las últimas gotas de leche, antes de mirar a Subaru. Mientras lo miraba, se sentía como si sus ojos lo estuvieran atando a este lugar en específico.

— Por cierto, ¿qué es lo que planeas hacer con esa insignia?

Elsa le preguntó con una voz algo fría y poco profunda.

El dulce tono de su voz amenazaba los tímpanos de Subaru y lo hacían sentir, como alguna ilusión que no podía mentir.

—… Oh, estaba pensando en devolvérsela a su dueño —tan pronto como lo dijo, supo que había cometido un grave error.

Él acababa de declarar, en frente de la chica que había robado y la mujer que había ordenado el robo, que iba a devolver el objeto robado a su propietario.

— Ya veo. Así que estás con ellos —las palabras de Subaru fueron suficientes para poner en marcha el instinto asesina y frio de Elsa.

— ¡¿Qu?! —Subaru sintió un impacto repentino desde su lado. El impacto fue suficiente para tirarlo con fuerza a un lado, e incapaz de soportarlo, cayó al suelo. Desde la perspectiva de Subaru primero sintió el dolor y el impacto, su visión daba vueltas mientras golpeaba el suelo. Cuando alzó la vista vio que Felt estaba aferrándose a su lado.

— Qué crees…

— ¿Eres un idiota? ¡Presta atención y sal de aquí! ¡¿Quieres morir?! —gritó Felt.

— ¡¿Que estás haciendo?! —la última parte del grito de Subaru fue suprimido por Felt.

Subaru estaba en estado de shock. Desde su punto de vista inferior Elsa lo estaba mirando.

— Oh, parece que te las arreglaste para esquivarlo —dijo, con la cabeza inclinada por la sorpresa.

Elsa tenía en la mano un arma que brillaba con una luz opaca. El arma era, según el conocimiento de Subaru, una cuchilla kukri y no coincidía con el resto de la imagen de Elsa. Fácilmente tenía la longitud de un pie de largo, con el cuerpo de la cuchilla doblado hacia dentro mientras este se extendía desde el mango. Debido al peso de la punta, era un arma que a menudo se utilizaba de manera similar a un hacha para decapitar a los enemigos o presas, y con sólo mirarlo, no era difícil imaginar la brutalidad viciosa del arma.

A pesar de que blandía la cuchilla, la sonrisa tranquila de Elsa estaba intacta. Desde su posición, estaba claro que ya había balanceado el arma una vez. Lo que significaba que la única razón por la cual Subaru estaba a salvo era porque Felt había saltado y lo había derribado sacándolo fuera de la trayectoria del arma.

El miedo, que tardó en llegar, hizo que las manos y pies de Subaru temblaran y sentía náuseas. Sin embargo, la situación no iba a detenerse sólo por él.

— ¡Rrrragh!

El anciano Rom soltó un rugido mientras se lanzaba hacia Elsa, balanceando el garrote que nunca agarró desde que las negociaciones habían comenzado. La parte con clavos del garrote venía a gran velocidad hacia su cabeza. A pesar de que el garrote tenía un peso mínimo de veinte libras, Rom lo hacía girar como si estuviera balanceando una rama y cortó el aire antes de golpear contra el suelo de la bodega.

Ya que el garrote surgió del suelo, se sentía como si todo el edificio había sacudió. Varios artículos robados volaron por el impacto, lo cual continuó mientras que Rom y Elsa intercambiaban golpes en frente de Subaru.

— Esta es mi primera vez en un combate mortal con un gigante.

Dijo Elsa.

— Sigue hablando, niña. ¡Te convertiré en carne picada y alimentare a las ratas gigantes!

Mientras Rom gritaba sus insultos, balanceó su garrote aún más rápido. Ante el poder de ese balanceo, cualquier inexperto que intentara bloquearlo no sería más eficaz que una hoja de papel.

Dentro de la bodega, había muy poco espacio para moverse, y permitir que los balanceos de ese garrote te arrinconaran fácilmente podría ser un error fatal.

Sin embargo, la habilidad de Elsa era de un nivel tan alto que sólo podía ser llamado extravagante.

Aunque todavía empuñando su kukri, colgando de un lado, Elsa, como una sombra negra, era capaz de deslizarse entre cada uno de los balanceos mortales de Rom. Sus movimientos eran precarios, caminando por una línea delgada, apenas alejándose del peligro mortal, y aun así, tenía el control de la batalla, no Rom.

Esto no puede ser bueno, pensó instintivamente Subaru. Algo en su cabeza estaba programando una alarma.

— Esto es malo… —murmuró Subaru, moviendo los labios.

— No te preocupes. ¡No hay manera de que el anciano Rom pueda perder! ¡Desde que puedo recordar, nunca he visto a Rom perder una pelea! —Felt gritó, poniendo su confianza en Rom en sus palabras, como si disipara sus propias dudas.

En palabras de Felt estaban las experiencias acumuladas durante largos años; experiencias que forman su inquebrantable confianza. Pero incluso sin que Felt le dijera a Subaru directamente, pudo ver su confianza en lo cerca que estaban cuando interactuaban entre ellos. A pesar de la confianza de Felt, Subaru se preparó para lo peor. Pero no podía entender por qué.

— ¡Toma eso!

Antes de que Subaru pudiera identificar su ansiedad, hubo un cambio en el flujo de la lucha.

Rom gritó y pateó la mesa, la misma pequeña mesa de madera donde había estado negociando. La mesa partida y dividida en dos por la fuerza de la patada, y por un instante Elsa, quien estaba contra una pared, que estaba oculto detrás de sus fragmentos, su línea de visión fue interrumpida.

Rom balanceó su garrote hacia abajo con toda su fuerza. Si el golpe acertaba, era seguro que sería una muerte instantánea.

Sin embargo…

— ¡Rom! —el grito angustiado de Felt sacudió el aire dentro de la bodega. Entonces Subaru vio el resultado que ese grito había tratado de impedir.

Algo estaba volando, girando en el aire.

Era el brazo derecho de Rom, todavía firmemente agarrando su garrote.

El brazo, que había sido cortado en el hombro, voló por el aire, rociando sangre por todas partes antes de que aterrizara contra la pared. Toda la habitación había sido cubierta con sangre. Subaru y Felt no eran la excepción.

Felt volvió a gritar.

— Si muero, ¡te voy a llevar conmigo!

Después de haber perdido su brazo derecho, Rom estaba botando sangre de su hombro como una manguera. Sin siquiera tratar de detener el flujo de sangre, Rom saltó hacia Elsa, para atacarla con su único brazo que le quedaba.

Mientras que la mesa de madera astillada caía al suelo, Elsa se puso detrás de ella, aun manteniendo la posición de su balanceo que se aproximaba.

Antes de que Elsa pudiera girar el kukri, el cuerpo gigante de Rom la aplastaría. Pero en ese momento de la última batalla de Rom…

— Me olvidé de decirte, pero gracias por la leche.

… Fue cortado. Con la otra mano Elsa lo golpeó con un fragmento de vaso roto del que había bebido. En la punta afilada del fragmento había gotas de sangre que salían de la garganta cortada de Rom.

Su brazo cortado y su garganta atravesada, la sangre salía de la boca del anciano, y mientras la luz de sus ojos se desvanecía, se desplomó en el suelo. Aunque su cuerpo se convulsionó, no había más fuerza en él, mientras la vida de Rom se desvanecía incluso mientras se aferraba a su cuerpo.

Elsa se inclinó con elegancia hacia el cuerpo, como si le mostrara respeto.

Mientras que el cuerpo de Rom seguía temblando, Elsa coloco suavemente los restos de la copa debajo de sus pies.

— Devolveré esto. Ya no lo necesito.

Dijo fríamente, antes de girar su Kukri alrededor de su mano y apuntando su punta manchada de rojo hacia Subaru y Felt. Sin embargo, Subaru, todavía tumbado sobre el piso, era incapaz de decir algo.

Todos los procesos de pensamiento de Subaru han sido detenidos por la masacre que había tenido lugar en frente de sus ojos.

Alguien con quien había estado hablando hace unos minutos estaba muerto. No había muerto por una enfermedad o un accidente, sino asesinado por las acciones de otra persona, así de simple.

— Ah, ya veo que eres la que tiene valor —dijo Elsa, impresionada y Subaru, aun siendo incapaz de moverse, levantó la mirada.

Aunque Subaru estaba todavía en estado de shock, Felt se había levantado y estaba golpeando sus piernas para hacer que sus rodillas dejen de temblar. Luego echó hacia atrás su pelo empapado de sangre.

— ¿Cómo…? ¿Cómo te atreves…?

Subaru estaba detrás de Felt, así que no podía ver su expresión. Sin embargo, era evidente en su voz que no estaba conteniendo sus lágrimas.

— Si sigues luchando, sólo vas a terminar haciéndote más daño.

Dijo Elsa.

— ¡Apuesto que aun planeabas matarnos, incluso si no contraatacamos, psicópata…!

— Si te mueves demasiado, no voy a ser capaz de hacer un corte limpio… No soy tan experta con la cuchilla.

Mientras Elsa dijo eso, hizo girar el kukri alrededor y pretendía practicar los cortes adecuados para asesinar a Felt.

Pero Felt estaba con las manos vacías. No había manera de que pudiera ganar.

En su mente, Subaru había llegado a la conclusión que debía gritar. Necesitaba hacerlo para distraer a Elsa, aunque sea sólo un poco, para darle tiempo a Felt para que escapara.

Si pudiera darle tiempo para que pida ayuda, o simplemente para que escapara por su cuenta… Pero aunque Subaru había tomado su decisión, no podía hacer que su cuerpo deje de temblar.

—… Lo siento por meterte en todo esto —Felt le dijo eso a Subaru como disculpa un poco más fuerte que un susurro.

— Yo-yo…

En respuesta, el rostro de Subaru se sacudió ante Felt, y olvidando las palabras que debería haberle dicho, sólo pudo hacer un murmullo ahogado, como si suplicara su perdón.

Pero Felt dejo atrás los sentimientos de Subaru mientras se lanzaba hacia adelante. Hubo un fuerte sonido mientras se impulsaba desde el suelo y era como si un viento había soplado de repente a través de la bodega. Justo cuando Subaru pensaba que Felt había desaparecido de su vista, vio el giro del cuerpo de Elsa.

Un sonido agudo resonó y Felt chasqueó su lengua desde el lado de Elsa. En la mano de Felt había un cuchillo pequeño y con la reacción extraordinariamente rápida de Elsa fue capaz de esquivar el ataque de Felt.

Felt dio un salto hacia atrás, montando la ráfaga de aire que hizo mientras volaba. Con los movimientos irregulares de Felt, incluso las paredes de la bodega se convirtieron en suelo para ella. Incluso Elsa parecía sorprendida por las acrobacias de Felt.

— Así que tienes la protección del viento. Oh, qué maravilloso. El mundo debe adorarte… tengo envidia de eso.

La sonrisa de éxtasis de Elsa repente se torció, y sus ojos estaban llenos de odio mientras su brazo era doblado hacia atrás.

— Qu…

Felt fue cortada en medio del aire por un sector que se extendía a través de su hombro e incapaz de sostenerse, cayó al suelo y rodo.

La apertura de la herida atravesaba su pecho, desde el hombro izquierdo a su axila derecho y era tan profundo que corto a través del hueso y de sus órganos.

Terminando de rodas, hacia arriba y con cada latido de su corazón, Felt vomitaba sangre como una fuente, y estaba claro que ya había perdido la conciencia por el dolor y el impacto del corte. Ella no se movió ni una pulgada. En pocos segundos, el flujo de su sangre perdió presión, silenciosamente señalando el final de su vida.

Subaru no se podía mover.

Él quería ir al lado de Felt y tratar de detener la hemorragia. Ya era demasiado tarde para eso, entonces al menos quería cerrar sus párpados. Sin embargo, los brazos y las piernas de Subaru rechazaron su petición y no podían hacer nada más que temblar, desvergonzadamente.

— El viejo y la niña, ambos están en el suelo, pero tú no te mueves. ¿Ya te rendiste?

Elsa lo dijo con un tono como si se compadeciera de él, con una mirada que parecía aburrida.

Todo lo que tenía que hacer era caminar un poco más y golpear una sola vez con su cuchillo. Eso era muy obvio para ella, por esa razón, tenía una mirada aburrida. En los movimientos de Elsa no había el más mínimo pizca de duda. Incluso parecía como si estuviera tratando de contener un bostezo.

En respuesta a la actitud de Elsa, Subaru sintió una ira incontrolable que brotaba dentro de él. Las dos personas caídas en frente de él eran personas que había conocido hace poco. Pero no sólo habían hablado, habían mostrado emociones entre sí. Tomar esas dos personas y matarlos, y no sentir ninguna culpa, para Subaru era absolutamente imperdonable.

Además, no podía perdonarse a sí mismo. Él acababa de ver cómo fueron asesinados por esta vil mujer.

— Así que por fin te pusiste de pie. Sin duda, te tomó un tiempo. Dudo que me entretengas mucho, pero podría ser peor.

La ira crecía dentro de Subaru, aunque demasiado tarde, finalmente le dio el poder de mover sus brazos y piernas.

Sus extremidades todavía temblando, Subaru se empujó a si mismo lentamente contra el suelo y de alguna manera, era capaz de estar de pie, aunque sus movimientos eran casi brutales.

¿Su tembladez era producida por el miedo o la ira? ¿O era por ambas? A Subaru no le importaba.

Frente a Elsa y su cuchilla kukri lista, Subaru se lanzó hacia adelante con todas sus fuerzas y espíritu, mostrando los dientes.

Volaría hacia ella y la golpearía, empujando su propia fuerza más allá de sus límites. Pero ese loco ataque de Subaru…

— Patético.

… Terminó en un final rápido mientras Elsa le dio un codazo en la cara directamente. Mientras se dio la vuelta, utilizando la menor cantidad de movimiento necesario, había golpeado a Subaru con el codo, y mientras se tambaleaba, Elsa, todavía en su giro, trazó un arco con una de sus piernas largas y propició una patada.

Subaru fue arrojado de nuevo en un estante lleno de porcelana y cayó al suelo. En una sola ronda de ataques, Subaru tenía la nariz y los dientes delanteros rotos. Su lado, el cual recibió la peor parte de la patada de Elsa, estaba en un terrible dolor y podía sentir que varios de sus costillas se habían roto.

Pero aun así, Subaru empujó su puño contra el suelo e inmediatamente se puso de pie. El cerebro de Subaru ya había comenzado a secretar endorfinas y estaba rechazando el dolor, el cual era más grande que cualquier cosa que Subaru había sentido antes.

En este estado emocionado, su respiración anormal, Subaru lanzó otro ataque sin sentido… pero fue atacado nuevamente. Agitando los brazos, Subaru no pudo alcanzar a Elsa, y con sus extremidades, golpeó a Subaru con la parte sin filo de su espada, rompiendo su hombro izquierdo.

Entonces, como si estuviera molesta por tener que escuchar sus gritos de dolor, lanzó una patada directamente hacia su mandíbula, que le callo inmediatamente. También tuvo éxito en destrozar el resto de los dientes delanteros.

Elsa miro a Subaru mientras caía al suelo.

— No eres para nada bueno. Eres tan inexperto como te ves y tus movimientos están por todo el lugar. No tienes ningún tipo de protección divina, o ninguna habilidad especial. Pensé que ibas a utilizar tu cabeza y tener algún truco bajo la manga, pero veo que no tienes nada. ¿Por qué diablos creíste que ibas a tener una oportunidad contra mí?

— Cállate… a esto se le llama terquedad… ¿Creíste que iba a quedarme sin hacer nada?

La nariz de Subaru estaba rota, por lo que ni siquiera podía contestar de forma adecuada.

Gracias al último contragolpe, Subaru ya no podía usar su brazo. Todo, desde su hombro izquierdo hacia abajo colgaba sin fuerzas. No podía sentir ningún dolor, pero el zumbido en sus oídos se estaba volviendo insoportables. Intensamente sentía náuseas y se sentía como si su ira saliera de su boca.

Subaru fue golpeado. Nunca pudo ganar. Sus posibilidades de incluso dar un golpe eran minúsculas.

— Bueno, voy a admitir que al menos tienes una gran determinación. Si te hubieras levantado un poco antes, esos dos podrían haber tenido un destino diferente.

Con la punta de su cuchillo, Elsa se refirió a los dos cuerpos que yacían abandonados en el suelo. Mientras Subaru seguía los movimientos de Elsa y mirando a los cadáveres, de repente; sintió una extraña sensación dentro de él.

¿Por qué? ¿Por qué se sentía que había visto todo esto antes?

La bodega de botines, con su suelo hecho un mar de sangre… El cadáver gigante con su brazo faltante… El brillo opaco de una cuchilla de color rojizo…

En el fondo de su mente, un pensamiento lo atravesó como un rayo.

— Vamos a poner fin a todo esto. Te voy a enviar para que te encuentres con los ángeles.

Elsa se lamió los labios rojos, y con una sonrisa sensual desapareció en la oscuridad. Ya sea que se tratara de algún truco o no, para Subaru parecía que Elsa se había hundido en las sombras de la bodega.

Subaru miró a izquierda y derecha, incapaz de encontrar Elsa.

— ¡¿Don-dónde estás?!

Subaru comenzó a entrar en pánico, mirándolo de esta manera, escuchando con mucha atención cualquier sonido. Se parecía a la presa de un depredador feroz a la espera de ser devorado. Desde la perspectiva de Elsa, nada podría emocionarle menos, pero eso solo le dio ganas de acabar de una vez, así que en un corte rápido y brillante…

— ¿¡Qué…¡?

Tan pronto como Subaru se dio cuenta de que el ataque venía por su abdomen, se las arregló para defenderse, sin perder nada de tiempo. Subaru saltó hacia atrás, tirando su estómago hacia adentro, de modo que el corte horizontal apenas lo rozó. La piel de su abdomen fue cortada, pero Subaru apretó los dientes y soportó el intenso dolor.

— ¡¡Ughraaah!!

Luego, con toda su fuerza, Subaru fue capaz de golpear la parte superior del cuerpo de Elsa con una patada giratoria. Mientras Subaru se inclinó a sí mismo y consiguió lanzar su golpe directo, fue capaz de confirmar que había sido capaz de contraatacar al menos una vez.

Sin embargo…

— Ah… Eso fue muy satisfactorio —Elsa dijo eso, en un momento,  había sacado un segundo kukri de su cintura, cortó aproximadamente el 70 por ciento del abdomen de Subaru con la otra mano, derramando el resto de la sangre y sus vísceras.

— ¿Eh…?

Subaru dio un paso, dos pasos hacia atrás, y mientras su hombro rozó contra la pared, se deslizó hacia abajo y cayó al suelo.

Mientras Subaru bajó la vista podía ver la sangre que fluía de su abdomen y manchando el suelo de un rojo brillante. Con un brazo temblando trató inútilmente de devolver la sangre, pero los tejidos de sangre derramándose de su estómago empujaba su mano hacia un lado.

— ¿Estás sorprendido? Abrí tu estómago mientras te lanzaste hacia mí. En serio es mi especialidad.

Elsa dijo eso con una sonrisa, caminando por el mar de sangre.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Elsa se acercó a Subaru, quien era incapaz de decir algo, más que balbucear gritos de dolor y miró a sus entrañas sangrientas, con una mirada de emoción en su rostro.

— Ah… tal como lo esperaba. Tus intestinos tienen un hermoso color.

Esta mujer estaba demente.

Ante el dolor que incluso sus endorfinas no podían negar, la conciencia de Subaru comenzó a desvanecerse. Se dio cuenta que parecía haber caído de su lado. Con sus dedos temblando, débilmente tocó el pie de Elsa.

— Uu… ugh…

— ¿Estás adolorido? ¿Duele? ¿Estás triste? ¿Quieres morir?

Con su mano aun agarrando su tobillo, Elsa se arrodilló junto a Subaru y lo miró a los ojos. Los ojos de Elsa estaban llenos de éxtasis. No tenía absolutamente ningún recelo en tomar la vida de otra persona.

En cambio… ella parecía estar muy feliz, llena de dicha.

— Poco a poco, lentamente, lentamente, muy lentamente tu cuerpo perderá calor y se volverá frío.

Subaru podía sentir que la voz de Elsa hacia vibrar a sus tímpanos, torturándolo, saboreándolo, compadeciéndolo, sintiendo cariño por él, amándolo. Antes de darse cuenta, Subaru no pudo ver más. Su pérdida de sangre era demasiado grande, y poco a poco se estaba muriendo. Ahora, que no podía escuchar nada. No podía oler nada. No podía ver nada. Él sólo podía sentir que su cuerpo se hacía cada vez más frío, su cuerpo moribundo, y el temor de que venía con ello.

En este espacio, sin saber exactamente cuando la luz de su vida se extinguiría, Subaru no podía separarse del miedo a la muerte.

«¿Cuándo voy a morir? ¿Cuándo voy a morir? ¿Todavía estoy vivo? ¿Ya estoy muerto? ¿Cómo se define a la vida? ¿Se puede incluso decir que estoy vivo en este estado, menor que cualquier insecto? ¿Qué es la vida? ¿Qué es la muerte? ¿Por qué morir es tan aterrador? ¿En serio es necesario vivir? ¿No?»

«Estoy asustado. Estoy asustado. Estoy asustado. Estoy asustado. Estoy asustado. Estoy asustado. Estoy asustado. Estoy asustado Estoy asustado.»

«Estoy asustado. Estoy asustado. Estoy asustado. Estoy asustado. Estoy asustado. Estoy asustado. Estoy asustado. Estoy asustado. Estoy asustado.»

Mientras una muerte absoluta e incondicional se aproximaba aún más, la mente de Subaru instintivamente la rechazó.

Al final, ese rechazo llenó todo lo que Subaru era y con su visión en blanco, pensó…

«Ah… estoy muerto.»

Y con ese último pensamiento, la vida de Subaru Natsuki se apagó.

***