Prólogo

Parte 1

La niebla oscura de color negro azabache, tragándose la esfera de vida de Tokio.

Dentro de ella, el laberinto del “Gran Antiguo” Eihort se estaba expandiendo.

Aire húmedo que colgaba en la piel estaba a la deriva, era un laberinto de piedras cubiertas en  musgo.

El camino, que solo estaba iluminado por fuegos fatuos ardiendo en candelabros de huesos, tenía tropas con alas blancas marchando sobre él.

Robando el cuerpo de las fuerzas aliadas bajo la bandera de los “Cinco Grandes Líderes”, este era el ejército de ángeles.

Su número actual era más de 140,000.

Pero, su marcha no iba pareja.

La complejidad del laberinto distorsionado en la cuarta dimensión. El largo del laberinto. Y principalmente…

— ¡GYAAAAAAAAA!

— ¡Mierda… estos sujetos, de donde…!

[Kiikii, kii]

[¡¡¡¡GEGEGEee…………!!!!]

— ¡GUAAAAA…!

… El ataque de los monstruos arrastrándose en la oscuridad del laberinto estaba obstruyendo su marcha.

Alguien fue atravesado por un arpón de uno de los monstruos que parecía una rana con tentáculos resbalosos en su cabeza, alguien fue golpeado por el talón de un monstruo humanoide sin cabeza, que volaba en el aire con alas de murciélago, alguien fue tragado por un enjambre de monstruos insecto malformados, que parecían un cruce entre una pulga y araña, donde la víctima fue convertida en un esqueleto.

Eran los malignos subordinados que el “Usuario del Dios Maligno” Kamishiro Homura invocó en este laberinto con su última fuerza.

Los ángeles estaban recibiendo el ataque de varias decenas de cientos de subordinados en un espacio abierto, en la figura de un gigantesco domo dentro del laberinto.

Su fuerza estaba más allá del poder de los ángeles a causa de su manifestación incompleta por robar cuerpos humanos.

Los lamentos de agonía que hacían eco dentro del espacio ampliamente cerrado, hacían que los ángeles mostraran expresiones asustadas.

Sin embargo…

— En serio, ¿qué están haciendo para avanzar así de lento?

— Pero…

Había dos personas llegando al frente empujando a un lado a los ángeles que estaban asustados de la oscuridad del laberinto.

Como se esperaba de los “Arcángeles”, que tomaron los cuerpos de los “Magos de Rango S” Wan Tairon y Sir James Weasley, su estatus era simplemente diferente.

Se pusieron en la línea frontal y balancearon los artefactos “Fangtian Huaji” y “Excalibur”.

Enfrentaron al enjambre de subordinados que se acercaban como un tsunami negro y los derrotaron.

 

[ [ [ ¡¿¡¿¡¿———————————?!?!?! ] ] ]

 

Instantáneamente la fuerza espiritual del “Arcángel”, que se convirtió en un corte volador, desgarró el enjambre de decenas de cientos de subordinados en una línea sin dejar ninguno, cambiando su forma a un desagradable bulto de carne.

Uno de los dos Arcángeles.

Rafael que tomó el cuerpo de Tairon, brutalmente pisó un jovencito de Eihort, que era un insecto monstruo malformado que sobrevivió a causa de su pequeño tamaño, mientras apresuraba a los otros ángeles.

— Ahora, avancen rápidamente. Nuestro destino aún está lejos.

Ninguno de los ángeles se opuso a esa voz y continuaron la marcha atravesando los cadáveres.

Y entonces el espacio abierto terminó después de avanzar por un rato, logrando ver cuatro puertas que eran como grandes puertas de castillos.

Era la bifurcación del laberinto.

Si iba bien, entonces entre los cuatro, estaba el camino correcto.

Si iba mal, también estaba la situación donde ninguno era el camino correcto.

El laberinto de Eihort era ese tipo de lugar.

Sin embargo, no tenía sentido en frente del “Arcángel” Miguel que fue manifestado en una forma casi perfecta.

En la batalla anterior, al absorber a Onjouji Shiori que compartía su carne y sangre, recuperó su fuerza que era casi completa. Al tener la habilidad de búsqueda, era capaz de avanzar sin perderse hasta la esfera de vida de Tokio que fue transportada a la parte más profunda del laberinto.

Es por eso que Gabriel que tomó la carne de Sir James se giró y preguntó.

— Miguel. ¿Cuál camino debemos seguir?

Sin embargo… no hubo respuesta.

En cambio…

— ¡¿Miguel-sama?!

Las voces desconcertadas de los ángeles resonaron dentro del laberinto.

Cuando miraron, el joven que tenía alas doradas, el “Arcángel” Miguel estaba en una rodilla.

— Ah, ah. ¿Qué sucede?

Cuando Rafael preguntó, Miguel respondió con sudor en su frente.

—… Parece que la batalla con ese detestable traidor me cansó más de lo que imaginé. Mi cuerpo no se puede mover como desearía.

— Ah, ah.

— Bueno, a pesar de que ese cuerpo fue hecho especialmente, es solo un cuerpo incompleto de carne después de todo. No se puede evitar.

— Supongo.

Rafael mostró su acuerdo a las palabras de Gabriel y reflexionó por un rato.

Y entonces expresó su decisión.

— Entonces Miguel, tú descansa por un rato. Yo y Gabriel conquistaremos este laberinto. Aunque tomara un poco más de tiempo sin tu habilidad de búsqueda.

— No importa. Cosas como un pequeño retraso es solo un diminuto problema. Miguel aún tiene el rol de usar las almas humanas para construir el paraíso en esta tierra después de esto. Justo ahora no deberías forzarte sin razón. No será muy tarde para que llegue Miguel, incluso si yo y Rafael hacemos que todos los magos que podrían detener la ceremonia obedezcan.

Miguel asintió al pensamiento de esos dos.

— Se lo dejo todo a ustedes entonces, mis hermanos.

— Déjanoslo a nosotros.

— Entonces dividámonos en dos grupos. Ahora que el traidor a muerto, no hay oponente al que tengamos que enfrentar con todo nuestro poder.

Así, el ejército de ángeles se dividió en el ejército de Rafael y el ejército de Gabriel y marcharon dirigiéndose a la parte más profunda del laberinto sin descansar.

Por otra parte, Miguel que fue dejado solo se sentó en un gran ladrillo de piedra al lado del camino.

—…

Dirigió su conciencia dentro de su cuerpo.

En efecto, era un hecho que Miguel estaba agotado por su batalla contra Homura de hace un rato.

Pero había algo que robaba más su concentración incluso más que eso.

Eso era la emoción de dolor desbordándose desde dentro de su pecho, que se sentía que incluso podía destrozar su cuerpo.

 

[Homura…… Homura………]

 

Eso era algo que se continuaba desbordando de Onjouji Shiori, que Miguel absorbió dentro de su cuerpo.

Justo ahora el corazón de Shiori que perdió a su amado frente a sus ojos, aún más porque fue su culpa, estaba sumergiéndose en pesar.

Y entonces esa emoción de angustia también estaba fluyendo a Miguel que tenía el mismo cuerpo.

Lagrimas caían de los ojos de Miguel en forma de grandes gotas.

Sollozos brotaban de su garganta.

Para Miguel, esta era verdaderamente una emoción desagradable hasta el límite.

El traidor que siendo humano debía ser protegido por dios, le dio la espalda a dios y confabuló con existencias malignas.

Y él estaba derramando lágrimas por tal persona.

Era un acto que lo hacía sentir nauseas.

El simple acto de lamentar la muerte de tal persona, era un profundo pecado repulsivo.

Sin embargo…

— Incluso así, seguramente serás perdonada por nuestro padre.

Miguel puso su mano en su pecho adolorido y declaró eso.

Correcto. Incluso el pecado de esta Shiori podía ser lavado al cambiar esta tierra en un paraíso que salvó a las personas.

Esa era la salvación prometida.

Especialmente para Shiori, quien grandemente contribuía a esta manifestación, ella tenía ese privilegio.

Tenía el privilegio de ser premiada al presenciar con sus propios ojos el momento de la salvación.

Fue por esto que Miguel no digestó y tomó el alma de Shiori que estaba descargando un sentimiento extremadamente desagradable para él.

Él sonrió gentilmente y perdonó todos los pecados de la chica.

— Descansa tranquila. Te apoyaré hasta que llegue ese momento.

Era una amabilidad como un padre que calmaba a su propio hijo que lloraba en pesar.

Vino de su corazón, por el bien de Shiori.

Y allí… existía la brecha que posiblemente no podía ser llenada entre humano y ángel para llegar a algo como entendimiento mutuo.

 

Parte 2

Por otra parte, la esfera de vida de Tokio que fue tragada por la niebla negro azabache estaba bajo el cielo del inframundo.

Bajo el cielo que estaba cubierto por nubes iridiscentes que brillaban misteriosamente.

Yermo se expandía sin fin.

El área de la tercera línea defensiva que perdió su muro de protección hasta el paisaje urbano en la parte más profunda fue dejada sin cuidado en medio de eso.

El espacio incluyendo la esfera de vida de Tokio fue trasportado dentro de este lugar, la parte más profunda del laberinto de Eihort por la hechicería de Homura.

Y entonces, había una silueta caminando en el yermo, dirigiéndose a esa ciudad.

Esa persona cuyo cuerpo estaba envuelto en una “Chaqueta de Rey Mago” roja que parecía un traje de vaquera… era la “Bala Sombría” Hoshikawa Sumika que debió haber muerto después de la traición del “Caballero Blanco” en la lucha anterior y tuvo su cuello cortado.

Antes de que la chica se dirigiera a la batalla, recibió el seguro de vida… “Muñeco Voodoo” que le fue entregado por “El Caos Reptante”, a causa de ello solo perdió una vida.

Así, Sumika quien entonces despertó comenzó a caminar en su intento de regresar a la ciudad para así poder confirmar la situación.

Juzgando por esta situación, estaba claro que algo extremadamente mala le había sucedido al “Usuario del Dios Maligno” al que ella respetaba pero… aun así el espíritu de lucha de Sumika no decayó.

Ello no sufrió dolor del corazón apropiado para una chica de su edad.

Porque la chica tenía auto-conciencia.

Ella era una maga de rango S. uno de las personas que era el guardián de la humanidad.

Entonces, no había manera de que pudiera seguir durmiendo por siempre en este tipo de lugar.

Tenía que regresar a las personas que juró proteger, incluso un segundo más rápido.

… Correcto, caminaba hacia adelante con una fuerte voluntad.

Sin embargo…

— ¡Haa… ha…!

Su paso era pesado.

El color de la fatiga estaba en su expresión.

A penas había mantenido su vida, pero para Sumika que había aplastado a la más fuerte fuerza de combate de la “Iglesia del Camino Sagrado”, que eran los “Misioneros Especiales”, por sí misma; ya estaba en el límite de su cansancio.

Y entonces…

— Ah.

Su pierna atrapó una pequeña protuberancia en la seca superficie y colapsó sin siquiera prepararse.

Sumika inmediatamente llenó sus cuatro miembros con fuerza y trató de levantarse, incluso así… era como si no pudiera encontrar ninguna fuerza.

No, lejos de eso, se sentía tan pesada que no podía abrir sus parpados con su propia fuerza.

Incluso si su corazón no se marchitaba, ese era el límite de su cuerpo.

«Kuh…»

Que patético.

Después de haber sido protegida completamente por Homura… pero ahora no podía siquiera luchar por el bien del importante mundo por el que Homura había apostado su vida protegiéndola.

A pesar de que era su deber ahora que él no estaba aquí.

… En este tipo de lugar, de que estaba hablando, sobre colocarse igual a él.

Ella no podía colocarse igual con Homura.

La voz del “Gran Antiguo” diciéndole eso, destelló en su mente, lágrimas iban a empezar a salir por su auto-aversión.

Pero, en ese momento…

 

Me alegra… Así que lograste sobrevivir…

 

— ¡…!

Una voz llegó a Sumika que estaba colapsada en el suelo.

Bajo este cielo ominoso.

Calor y amabilidad, junto a una luz que era como un punto soleado.

Sumika miró hacia el dueño de esa voz por entre la brecha de sus parpados que incluso ahora estaban por cerrarse.

Y entonces…

— T-tú, eres…

Viendo a esa persona extendiéndole la mano a ella que colapsó en el suelo, los ojos de Sumika se abrieron completamente por la gran conmoción.

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